miércoles, 22 de julio de 2026
LA CAUSA DE LA PEOR CRISIS QUE HA ATRAVESADO LA IGLESIA
martes, 21 de julio de 2026
NADA SATIFACE
«Mi Señor, no conozco aquí abajo nada que dure, nada que satisfaga. Los placeres llegan y se van; apago mi sed y estoy sediento otra vez. Pero los santos en el cielo tienen siempre su mirada fija en ti, y beben en la eterna bendición de tu amado, benévolo, sumamente tremendo y glorioso semblante»
Card. John H. Newman
lunes, 20 de julio de 2026
EL TESORO ESCONDIDO DE LA SANTA MISA
¡Ah que gracias y virtudes nos alcanza la Santa Misa! En primer lugar, nos proporciona todas las gracias espirituales, todos los bienes que se refieren al alma, como el arrepentimiento de nuestros pecados, la victoria en nuestras tentaciones, ya sean exteriores, como las malas compañías o el demonio, ya sean interiores, como los desórdenes de nuestra carne rebelde: la Misa nos alcanza los socorros actuales, tan necesarios para levantarnos, para sostenernos y hacernos adelantar en los caminos de Dios. La Misa nos obtiene muchas buenas y santas inspiraciones, muchos saludables movimientos interiores, que nos disponen a sacudir nuestra tibieza y nos mueven a ejecutar todas nuestras acciones con más fervor, con una voluntad más pronta, con una intención más recta y pura, lo cual nos proporciona un tesoro inestimable de méritos, que son otros tantos medios eficacísimos, para alcanzar la gracia de la perseverancia final, de la que depende nuestra salvación eterna, y para tener una certeza moral, la mayor posible en esta vida, de estar predestinados a una feliz eternidad.
San Leonardo de Porto Maurizio † . El Tesoro escondido de la Santa Misa.
sábado, 18 de julio de 2026
BENDITOS SERÉIS SI SOIS PERSEGUIDOS POR CRISTO
P. Jean Baptiste Saint-Jure, S. J. (1656)
viernes, 17 de julio de 2026
jueves, 16 de julio de 2026
SAN PABLO DIXIT: "IN AEDIFICATIONEM ET NON IN DESTRUCTIONEM"
miércoles, 15 de julio de 2026
LA FUERZA DEL SACRIFICIO PERPETUO
"El espíritu del mal nada teme tanto como una Misa, sobre todo cuando es celebrada con gran fervor y cuando muchos se unen a ella con espíritu de fe. Cuando el enemigo del bien choca con un obstáculo insuperable, es que en una iglesia, un sacerdote consciente de su propia debilidad y de su pobreza, ha ofrecido la omnipotente Hostia y la Sangre redentora".
P. Garrigou Lagrange. O.P.









