viernes, 13 de febrero de 2026

NO FUE INÚTIL LA GESTA CRISTERA: S.S. PÍO XII


RADIOMENSAJE DE SU SANTIDAD PÍO XII A LOS FIELES MEXICANOS EN EL 50 ANIVERSARIO DE LA CORONACIÓN CANÓNICA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE 
 
Viernes 12 de octubre de 1945

 Venerables Hermanos y amados hijos que, reunidos en torno a la persona de Nuestro dignísimo Cardenal Legado, conmemoráis los cincuenta años de la coronación canónica de la Virgen de Guadalupe. 

 Habían pasado ya más de tres siglos desde el día en que la dulce Madre del Tepeyac comenzó a recibir los homenajes de los católicos de Méjico y de toda la América, en el trono por ella misma elegido; la teníais en el centro de vuestros corazones y por eso la habíais repetidamente proclamado Señora y Patrona vuestra; le habíais dedicado primero una ermita, luego una capilla, después un templo y por último una magnífica Basílica; las voces mejicanas la aclamaban continuamente y nunca cesaba el grito: Noble indita, Madre de Dios; Noble indita, Madre nuestra. Pero vuestra piedad aún no estaba satisfecha; la queríais ver con la frente ceñida, como correspondía a una soberana. ¡Era vuestra Reina y la Reina tenía que ser coronada! 

 Y finalmente se realizó vuestro deseo. Hace hoy cincuenta años —recuerdan las crónicas— la Basílica, recién restaurada, era un ascua de oro; decenas de millares de peregrinos abarrotaban sus espaciosas naves y se derramaban por los alrededores; casi cuarenta mitras se inclinaban reverentes en el presbiterio; los vivas, los himnos y las plegarias llegaban al cielo. Y cuando sobre aquella frente angelical resplandeció la áurea corona, en todos los corazones y en todas las bocas acabó de estallar el grito, hasta entonces mal contenido: «¡Viva la Virgen de Guadalupe, Emperatriz de América y Reina de Méjico!». El espectáculo era tan hermoso, que parecía un dulce sueño. En realidad no era más que el triunfo, consciente y sereno, de vuestro amor y de vuestra fe. 

 Justísimo homenaje. Porque, ¿quién era capaz de ignorar lo que aquel pueblo debía a aquella Señora? ¿Quién podía no recordar la parte principalísima que Ella había tenido en su vocación a la verdadera Iglesia, en su conservación dentro de la práctica y la pureza de una fe. que había sido como el crisol en que su joven y potente nacionalidad se había fundido? 

 La Virgen Santísima fue el providencial instrumento, elegido por los designios del Padre celestial, para dar y presentar a su precioso Hijo al mundo; para ser Madre y Reina de los Apóstoles, que por todas partes habían de propagar su doctrina; para conculcar siempre las herejías, y hasta para intervenir prodigiosamente en todos los tiempos, dondequiera que fuera necesario para la implantación, la consolidación y la defensa de la santa fe católica. «Por Ella —dice a este propósito un gran devoto de María— la Santa Cruz es celebrada y adorada en todo el universo...; por Ella toda criatura, aprisionada en los errores de la idolatría, es llevada al conocimiento de la verdad; ... por Ella los Apóstoles predicaron la salvación a las naciones» [1]. 

 Y así sucedió, al sonar la hora de Dios para las dilatadas regiones del Anáhuac. Acaban apenas de abrirse al mundo, cuando a las orillas del lago de Texcoco floreció el milagro. En la tilma del pobrecito Juan Diego —como refiere la tradición— pinceles que no eran de acá abajo dejaban pintada una imagen dulcísima, que la labor corrosiva de los siglos maravillosamente respetaría. La amable doncellita pedía una sede para desde ella «mostrar y dar todo su amor y compasión, auxilio y defensa ... a todos los moradores de aquella tierra y a los demás que la invocasen y en Ella confiasen». Desde aquel momento histórico la total evangelización fue cosa hecha. Y, lo que es más, quedaba izada una bandera, alzada una fortaleza, contra la que se romperían las iras de todas las tempestades; estaba firmemente asentado uno de los pilares fundamentales de la fe en Méjico y en toda América. Como si la Cruz, que, tal día como hoy, a través de las ondas procelosas, habían llevado al continente nuevo las frágiles carabelas hispánicas, hubiera sido confiada a las manos débiles de aquella jovencita, a fin de que Ella la pasease triunfalmente por todas aquellas tierras, la plantase por doquier y se retirase luego a su castillo roquero, dominando la antigua Tenochitlán, para desde allí reinar en todo el mundo nuevo y velar por su fe; «porque, usando las felices expresiones de uno de vuestros vates, sabe que tal hija —como Reina la proclama— y fiel conserva el depósito de la fe, que al mundo salva »».

 Hoy, amadísimos congresistas americanos, Nuestro pensamiento, con vuelo más veloz y certero que el de las ondas que os llevan Nuestra voz, Nos pone en medio de vosotros; y una vez más Nuestro espíritu se siente confortado al admirar vuestro número sin número, vuestro entusiasmo sin límites: al ver que en este momento más de medio centenar de Arzobispos y Obispos representan allí, en medio de vosotros, la fe de todos los pueblos de América; al recibir, en la persona de Nuestro Legado, los magníficos testimonios de vuestra filial devoción, que ya Nos son conocidos. Y al comprobar que el centro de todos esos fervores sigue siendo vuestra Excelsa Patrona, al ver, casi con Nuestros propios ojos, que continuáis aclamando a la Virgen de Guadalupe como vuestra Madre y vuestra. Reina, elevamos al cielo la mirada y damos gracias al Autor de todo bien, porque en este amor y en esta fidelidad queremos ver la garantía de la conservación de vuestra fe. 

 Por ella, católicos mejicanos, vuestros hermanos y vuestros padres fueron víctima de la persecución, y para defenderla se encararon sin vacilar hasta con la misma muerte, al doble grito de «¡Viva Cristo Rey!, ¡Viva la Virgen de Guadalupe!». Hoy, las condiciones de la Iglesia y de la Religión en vuestra Patria han mejorado notablemente, demostrando que no fueron inútiles aquella invocación y aquella firmeza. Pero a vosotros toca, a vosotros y a todos los católicos americanos, seguir firmes en vuestro puesto, conscientes de vuestros derechos, con la frente siempre alta ante los enemigos de hoy y de siempre: los que no quieren a María porque no quieren a Jesús, los que querrían arrinconar o ignorar a Jesús, arrebatando así a María el más preciado de sus títulos. Frente a su rebelión, vuestra fidelidad. Que la morenita del Tepeyac, que la Emperatriz de América y Reina de Méjico no tenga que llorar deserciones. Que, como lo estuvo ayer, pueda estar también mañana orgullosa de sus hijos. 

 Vuestro Congreso, recogiendo millares de firmas, la ha aclamado como «Sedes sapientiae», trono de la sabiduría. No lo olvidéis, católicos de Méjico y de toda América: la verdadera sabiduría es la que Ella nos dio, la que en nombre de la Sabiduría encarnada Ella nos enseña. «¡Salve, fuente abundantísima de donde manan los arroyos de la divina sabiduría, rechazando con las aguas purísimas y limpidísimas de la ortodoxia las olas encrespadas del error![2]. ¡Salve, oh Virgen de Guadalupe! Nos, a quien la admirable disposición de la Divina Providencia confió, sin tener en cuenta Nuestra indignidad, el sagrado tesoro de la divina sabiduría en la tierra, para salvación de todas las almas, Nos colocamos hoy de nuevo sobre tus sienes la corona, que pone para siempre bajo tu poderoso patrocinio la pureza y la integridad de la santa fe en Méjico y en todo el continente americano. Porque estamos cierto de que mientras Tú seas reconocida como Reina y como Madre, América y Méjico se han salvado. 

 Prenda de estos Nuestros deseos sea, en el momento presente, la Bendición Apostólica, que de todo corazón os damos. 

 * AAS 37 (1945) 264-267 

 [1] S. Cyrilli Alex.,Hom.4 ex diversis: MIGNE, PG, 77, 991. 
 [2] S. Germ. Const., Serm. 1 in SS Deip. Praesent., n. 14: MIGNE, PG, 48, 305-306.

miércoles, 11 de febrero de 2026

YO OS ALIVIARÉ


Mateo 11:28-30

Luego dijo Jesús: «Venid a mí todos los que estais fatigados y cargados, que yo os aliviaré. Tomad sobre vosotros mi yugo y aprended de mi, que yo soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, pues mi yugo es blando y mi carga ligera».


martes, 10 de febrero de 2026

EL ADOLESCENTE MEXICANO QUE DIO SU VIDA POR CRISTO EL 10 DE FEBRERO DE 1928



José Luis Sánchez del Río (1913–1928) fue un joven adolescente mexicano mártir de la Guerra Cristera, un conflicto religioso ocurrido durante la persecución realizada por el gobierno mexicano contra los católicos entre 1926 y 1929.

Nació el 28 de marzo de 1913 en Sahuayo, Michoacán, en una familia católica. Desde pequeño mostró una fe profunda y admiración por quienes defendían la libertad religiosa durante la persecución contra la Iglesia en el país.

A los 13 años, pidió unirse a las fuerzas cristeras, no como soldado combatiente, sino como ayudante, cuidando caballos y apoyando en tareas básicas. Fue capturado por tropas gubernamentales en 1928 después de un enfrentamiento.

Durante su cautiverio, se le presionó para que renegara de su fe. Según los testimonios conservados, se negó repetidamente a hacerlo. Finalmente, tras ser cruelmente martirizado, fue ejecutado el 10 de febrero de 1928, en su ciudad natal, Sahuayo. La tradición relata que sus últimas palabras fueron: “¡Viva Cristo Rey!”.

Décadas después, su testimonio comenzó a difundirse ampliamente. Fue Canonizado el 16 de octubre de 2016.

Hoy es considerado un símbolo de fidelidad religiosa y valentía juvenil, especialmente en México, y su memoria se celebra el 10 de febrero.


lunes, 9 de febrero de 2026

SE ESTÁ CUMPLIENDO PLENAMENTE LA ADVERTENCIA DE S.S. PÍO XII

 

"No preguntéis quién es el enemigo; ni qué vestidos lleva. Éste se encuentra en todas partes y en medio de todos. Sabe ser violento y taimado. En estos últimos siglos ha intentado llevar a cabo la disgregación intelectual, moral, social, de la unidad del organismo misterioso de Cristo. Ha querido la naturaleza sin la gracia; la razón sin la fe; la libertad sin la autoridad; a veces, la autoridad sin la libertad. Es un enemigo que cada vez se ha hecho más concreto con una despreocupación que deja todavía atónitos: Cristo, sí; la Iglesia, no. Después: Dios sí, Cristo no. Finalmente el grito impío: Dios ha muerto; más aún, Dios no ha existido jamás. Y he aquí la tentativa de edificar la estructura del mundo sobre fundamentos que Nos no dudamos en señalar como a principales responsables de la amenaza que gravita sobre la humanidad: una economía sin Dios, un derecho sin Dios; una política sin Dios. El enemigo se ha preparado y se prepara para que Cristo sea un extraño en la universidad, en la escuela, en la familia, en la administración de la justicia, en la actividad legislativa, en la Inteligencia entre los pueblos, allí donde se determina la paz o la guerra. Este enemigo está corrompiendo el mundo con una prensa y con espectáculos que matan el pudor en los jóvenes y en las doncellas, y destruye el amor entre los esposos."

S.S. Pío XII, Alocución del 12-10-1952.


sábado, 7 de febrero de 2026

EXITOSO CONGRESO SOBRE LOS CRISTEROS SE REALIZÓ EN LA CIUDAD DE MÉXICO


El 5 y 6 de febrero se llevó a cabo en El Palacio de la Autonomía de la UNAM el seminario:

🔴100 años de la Cristiada (1926-2026) ¡Viva Cristo Rey!

Se desarrollaron con gran éxito una serie de conferencias académicas por el centenario de la gesta cristera con destacados intelectuales católicos.

El lugar se abarrotó y fue necesario abrir un salón contiguo al Auditorio donde se proyectaron en vivo las ponencias para aquellos que no encontraron cupo en el Auditorio.

Entre los conferenciantes estuvieron en el primer día, en orden de presentación, Jean Meyer (autor de la magistral obra "La Cristiada"), Óscar Méndez Oceguera, Fernán Alttuve, Jaime del Arenal, Juan Pablo Pampillo Baliño, Ricardo M. Dip, Rodrigo Ruiz Velasco, Alexander Gutiérrez Becker, Elizabeth del Carmen Flores, Rodrigo Fernández Díez y Anuar López Marmolejo.

Al día siguiente la ponencias estuvieron a cargo de Julio Alvear, Danilo Castellano, Luis María de Ruischi, John Rao, Austreberto Martínez Villegas y el magistral cierre del doctor Miguel Ayuso.

El exitoso evento fue convocado por el Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II (Madrid), la Unión Internacional de Juristas Católicos (Roma) y el Grupo Sectorial en Ciencias Políticas de la Federación Internacional de Universidades Católicas (París).

Varias de las conferencias pueden verse en el facebook de Mundo Católico, Televisión Network: https://www.facebook.com/share/1DPbVBuyNf/

En la fotografía: Jean Meyer, Oscar Méndez, Adrián Arzate y Miguel Ayuso. Foto: CATOLICIDAD.

jueves, 5 de febrero de 2026

EVITA TODA CONDUCTA INMODESTA


“El pudor advierte el peligro inminente, impide exponerse a él e impone la fuga en determinadas ocasiones. El pudor no gusta de palabras torpes y vulgares, y detesta toda conducta inmodesta, AUN LA MÁS LEVE; evita con todo cuidado la familiaridad sospechosa con personas de otro sexo, porque llena plenamente el alma de un profundo respeto hacia el cuerpo que es miembro de Cristo (cf. 1 Cor 6:15) y templo del Espíritu Santo”.

S. S. Pío XII, Encíclica Sacra Virginitas.

miércoles, 4 de febrero de 2026

LAS TRISTEZAS DEL PADRE PÍO


Carta del Padre Pío al padre Agostino de San Marco:

Usted sabe bien cómo me hace sufrir el ver a tantos pobres ciegos, que huyen, más que del fuego, de la dulcísima invitación del divino Maestro: «Venid a mí todos los que tenéis sed, y yo os daré de beber». Mi espíritu se siente extremadamente triste al encontrarse ante estos verdaderos ciegos, que ni siquiera sienten piedad de sí mismos, de modo que sus pasiones de tal modo les han privado del sentido común que ni siquiera sueñan en venir a beber de esta verdadera agua del paraíso. Un momento de reflexión, padre, y después dígame si tengo razón al sufrir por la locura de estos ciegos. Mire cómo triunfan cada día más los enemigos de la cruz. ¡Oh, cielos!, ellos arden continuamente en un fuego vivo, entre mil deseos de satisfacciones terrenales. Jesús les invita a que vayan a satisfacer la sed en aquella agua viva. Jesús conoce muy bien la gran necesidad que tienen de beber hasta saciarse de esta nueva agua, que él tiene destinada a quienes verdaderamente tienen sed, para no perecer en las llamas por las que son devorados. Jesús les dirige esta tiernísima invitación: «Venid a mí todos los que tenéis sed, y yo os daré de beber». Pero, ¡Dios mío!, ¿qué respuesta recibe de estos infelices? Estos desgraciados dan pruebas de no entender; se alejan; y, lo que es peor, acostumbrados desde hace años a vivir en ese fuego de satisfacciones terrenas, envejecidos entre esas llamas, ya no escuchan estas amorosas invitaciones, y ni siquiera se dan cuenta del peligro grave, horroroso, en el que están. (10 de octubre de 1915, al P. Agostino da San Marco in Lamis, Ep. I, 666).


lunes, 2 de febrero de 2026

2 DE FEBRERO: LA PURIFICACIÓN DE LA SMA. VIRGEN Y LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS AL TEMPLO


Adorna, Sión, tu morada, y recibe a Cristo Rey; abraza a María, que es puerta celestial, pues ella trae al Rey de la gloria, de la nueva luz. La Virgen se detiene, llevando en sus manos al Hijo engendrado antes que la aurora; y Simeón, al tomarle en sus brazos, anuncia a los pueblos que él es el Señor de la vida y de la muerte, y el Salvador del mundo.