jueves, 3 de septiembre de 2026

ENEMIGOS DENTRO DE LA MISMA IGLESIA


 “... Ya no tenemos que vernos, como en un primer momento, con adversarios disfrazados de ovejas, sino con enemigos abiertos y descarados, dentro mismo de casa, que, puestos de acuerdo con los principales adversarios de la Iglesia, tienen el propósito de destruir la fe. Se trata de hombres cuya arrogancia frente a la sabiduría del cielo se renueva todos los días, y se adjudican el derecho de rectificarla, como si se estuviese corrompiendo; quieren renovarla, como si la vejez la hubiese consumido; darle nuevo impulso y adaptarla a los gustos del mundo, al progreso, a los caprichos, como si se opusiese no a la ligereza de unos pocos sino al bien de la sociedad.

Nunca serán demasiadas la vigilancia y la firmeza, con que se opongan a estas acometidas contra la doctrina evangélica y contra la tradición eclesiástica, quienes tienen la responsabilidad de custodiar fielmente su sagrado depósito".

San Pío X. Motu Proprio "Sacrorum Antistitum".


miércoles, 2 de septiembre de 2026

ADVERTENCIAS DE LA VIRGEN

 

La Virgen dijo en Fátima: "Han de venir unas modas que ofenderán mucho a Nuestro Señor.” “Las personas que sirven a Dios, no deben andar con la moda. La Iglesia no tiene modas. Nuestro Señor es siempre el mismo.” “Los pecados que llevan más almas al infierno son los pecados de la carne.”

Tomado de : -Vida de los tres pastorcitos que vieron a la Virgen y las Apariciones de Fátima”– Versión y Recopilación: P. Eliécer Sálesman –  7ma. Edición – Apostolado Bíblico Católico –   Santa fé de Bogotá – Colombia.

Deuteronomio 22,5. “La mujer no se vista de hombre, ni el hombre se vista de mujer; por ser abominable delante de Dios quien tal hace.”


martes, 1 de septiembre de 2026

EL PORQUÉ DE LA MISA CATÓLICA CON EL MISAL DE S.S. SAN PÍO V


EL PORQUÉ DE LA MISA CATÓLICA CON EL MISAL DE S.S. SAN PÍO V

Por: Lic Oscar Méndez Casanueva

La misa católica fue codificada por S.S. San Pío V en el año de 1570, esto significa que este Pontífice no inventó un rito sino que estableció la estructura de la misa respetando la Tradición ininterrumpida de Cristo, de los apóstoles, de los Santos Padres, de los primeros siglos del cristianismo y de los Pontífices anteriores. Al tener sus orígenes en los mismos apóstoles también es conocida como misa apostólica o misa tridentina por ser esa labor de codificación resultado de un ordenamiento del Concilio dogmático de Trento.

Todos los sacerdotes católicos del rito latino que hayan sido ordenados hace más de treinta años han celebrado el Santo Sacrificio de la Misa con este misal, hasta por lo menos a finales de la década de los años sesenta, fecha en que se efectuó la reforma litúrgica. Esta misa ha estado vigente durante muchos siglos en la Iglesia Católica y ha producido grandes santos y enormes frutos en la historia de la cristiandad.

ESTE RITO ESTÁ VIGENTE

Este rito, contra lo que algunos mal informados pudieran pensar, está vigente por su antigüedad multisecular conforme al canon 28 del Nuevo Código (canon 30 del Código anterior) que señala que una nueva ley no revoca las costumbres centenarias o inmemoriables a no ser que se les cite EXPRESAMENTE. Al no haber sido explícitamente abrogado en la Constitución Apostólica Missale Romanum de S.S. Pablo VI, el rito tradicional –alabado por el propio Pablo VI- continúa vigente. Por otra parte, S.S. San Pío V en su bula QUO PRIMUM decreta a perpetuidad que puede ser utilizado para siempre en la Iglesia y que por lo tanto ningún sacerdote podrá –en ningún tiempo- ser sancionado por su uso. Esta bula se localiza fácilmente al principio de todos los misales que los sacerdotes han utilizado para celebrar este rito. Confirmando su plena vigencia, S.S. Benedicto XVI ha publicado su motu proprio Summorum Pontificum, el 7 de julio de 2007, a fin de despejar cualquier duda preexistente. Incluso, el cardenal Castrillón como Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, ha dicho que los deseos del Papa son que sea celebrada en todas las parroquias del mundo y esto ya se ha iniciado en la básilica romana de San Juan de Letrán por parte del cardenal Cañizares.

EXPRESA CLARA Y MAJESTUOSAMENTE LA DOCTRINA CATÓLICA

El rito, conforme al misal promulgado por San Pío V, ha demostrado, en el transcurso de los siglos, ser un dique contra las deformaciones doctrinales pues expresa con toda claridad y belleza la doctrina católica de la misa:

· Es el mismo e idéntico sacrificio del calvario, celebrado de manera incruenta (sin derramamiento de sangre), para aplicar su virtud salvadora a la remisión de nuestros pecados. No es una simple conmemoración de la pasión y muerte de N. S. Jesucristo sino que es un sacrificio propio y verdadero.

· Es el mismo sacerdote Jesucristo, representado por su ministro que por su ordenación sacerdotal, obra en la persona del mismo Cristo. En cierta forma “presta a Cristo su lengua, le ofrece su mano”

· Es la misma víctima del Calvario: el Divino Redentor, Jesucristo. Por medio de la doble consagración se representa la mística separación del Cuerpo y la Sangre de Cristo, estando todo Él con su divinidad, su alma, su sangre y su cuerpo realmente presente en las especies consagradas. No es pues, una simple presencia espiritual.

Son los mismos fines:

1) Adorar y glorificar a Dios

2) Dar gracias a Dios

3) Expiación y Propiciación (Cristo se ha inmolado como víctima propiciatoria para satisfacer por nuestros pecados. En la misa se aplican los frutos de su redención).

4) Impetración (pedir gracias, favores y bendiciones a Dios).

Toda esta doctrina definida infaliblemente y custodiada por la Iglesia Católica se encuentra de una manera clarísima y majestuosamente expresada en la liturgia codificada por S.S. San Pío V que con sus rúbricas ha sido secularmente un dique contra el error y la anarquía en la celebración del Santo Sacrificio de la Misa.

EL USO DEL LATÍN: SIGNO DE UNIDAD

La utilización del latín se efectúa siguiendo el idioma oficial de la Iglesia, mismo que el Papa emplea en Roma y que representa un signo de unidad entre los católicos. Es falso que su abolición haya sido decretada por el Vaticano II que sólo recomendaba el uso de la lengua vernácula en ciertas partes de la liturgia, siendo muy útil en las lecturas de la epístola y el evangelio. Hoy que el latín prácticamente ha caído abusivamente en desuso, el pueblo católico –contra lo que se pretendía- no conoce lo que es la misa. Basta preguntarle a los fieles cuál es su definición y cuáles son sus fines para constatar la tremenda ignorancia que existe. Cuando en todas partes del mundo se empleaba el latín cualquier extranjero no se sentía extraño en Misa, el pueblo fiel aprendía y entendía el ritual por medio de misales bilingües y existía uniformidad entre el clero de todo el mundo, además que no se presentaban los graves problemas y errores en las traducciones.

MODO DE RECIBIR LA COMUNIÓN:

-En gracia santificante, por medio de la confesión sacramental

-Siendo miembro del cuerpo de la Iglesia Católica

-Honestamente vestidos

-De rodillas y en la boca.

En esta misa se recibe a Cristo -en la comunión- de rodillas, puesto que si la Sagrada Escritura prescribe que a su nombre se doble toda rodilla, es claro que cuando se recibe su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, ésta es la posición exterior piadosa más conforme con una actitud interna de adoración y es la misma que señala Cristo en la parábola del fariseo que oraba orgullosamente de pie y del publicano que de manera humilde, interna y externamente, rezaba arrodillado. Éste último, enseña Cristo, fue el que salió justificado del templo. Por otra parte, el fiel –modestamente vestido y limpio de todo pecado mortal por la confesión sacramental- recibe con respeto en la boca la sagrada forma por no tener las manos consagradas como el sacerdote; además al no tomarla con la mano se evita, así, la caída de partículas consagradas (en las que Cristo está realmente presente) al suelo o cualquier posible profanación.

ESTE RITO EVITA LA ANARQUÍA LITÚRGICA

Hoy que la anarquía litúrgica es claramente constatada por el pueblo católico, donde cada sacerdote y en cada templo se le añaden o quitan preces al arbitrio de cada cual, ahora que la doctrina del mismo sacrificio es negada y se nos enfatiza lo secundario para acallar o negar lo fundamental de la doctrina del Santo Sacrificio, hoy que se nos dice que la misa es sólo un memorial, un recuerdo, una simple cena, una mera asamblea más precedida por un ministro, nuestra conciencia católica nos exige proclamar la verdadera y eterna doctrina definida infaliblemente por la Iglesia, así como el debido respeto y devoción que debe existir en la liturgia, haciendo uso de este multisecular rito que ha probado su eficacia en la historia para dar frutos de santidad y evitar de este modo la anarquía litúrgica que lamentablemente padecemos. Nos basamos en la autoridad de la Iglesia Católica y del Romano Pontífice que ha permitido y promulgado este rito católico a perpetuidad.

MUCHOS SACERDOTES CELEBRAN CON EL MISAL DE SAN PIO V

Por último, es importante considerar que no sólo en el transcurso de los siglos ha sido utilizado con grandes frutos y que la mayoría de los santos canonizados por la Iglesia Católica celebraron con él o asistieron a este rito, sino que incluso después de la reforma litúrgica sigue siendo utilizado en casi todos los países por muchos sacerdotes católicos.

Así, por ejemplo, podemos citar el caso famosísimo del Padre Pío que en vida manifestó en su cuerpo las mismas llagas de la pasión de N.S. Jesucristo y que en la década de los sesentas, cuando se implantaron los antecedentes de la reforma litúrgica, al advertir los peligros que hoy se constatan, mantuvo el uso del misal de San Pío V. Este sacerdote reconocido durante toda su vida por su santidad, fue beatificado en 1999 por S.S. Juan Pablo II. Podríamos citar otros casos, pero sólo recordaremos que los Cardenales Bacci y Ottaviani no dejaron de utilizarlo, después de la reforma litúrgica, hasta el fin de sus vidas. El Cardenal Ottaviani –al que S.S. Paulo VI llamaba “mi maestro” y al que tanto elogió S.S. Juan Pablo II en la fecha de su muerte, al señalarlo como ejemplo de una "fidelidad ejemplar"(*)–, fue sumamente reconocido por su ciencia teológica y precisamente por esa fidelidad a la Iglesia y era, además, nada menos que el Prefecto de la Sagrada Congregación de la Fe, uno de los organismos más importante dentro del Vaticano (mismo que ocuparía, después, el cardenal Ratzinger). Estos eminentes cardenales vieron de manera clarividente todos los riesgos teológicos y litúrgicos que se avecinaban –y que hoy se manifiestan claramente- y así los consignaron en su ya célebre documento “Breve análisis crítico del Novus Ordo”.

CONCLUSIÓN:

Este rito plenamente católico, está reconocido por su antigüedad en la Iglesia, ya que respeta la Tradición ininterrumpida de Cristo, de los apóstoles, de los Santos Padres, de los primeros siglos del cristianismo y de los Pontífices Romanos. Su misal fue promulgado por un Papa como resultado de un Concilio y está plenamente vigente en la Iglesia Católica. Sus frutos de santidad están más que reconocidos: la mayoría de los santos canonizados celebraron con él –en caso de ser sacerdotes- o se santificaron por su medio al asistir al Santo Sacrificio de la Misa –en caso de los seglares-. Manifiesta de una manera clara e inequívoca la verdadera doctrina católica sobre la Santa Misa y ha probado su eficacia contra la anarquía, errores y abusos litúrgicos. Exige de los fieles el debido respeto y devoción por el mismo e idéntico sacrificio del Calvario que se celebra en el altar para aplicarnos los frutos de la redención de Cristo, quien está real y verdaderamente presente con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en las especies consagradas.

(*) NOTA. Ver cita, haciendo click en este enlace:


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lunes, 31 de agosto de 2026

ENEMIGOS INTERNOS


“Ya no afrontamos en nuestra propia casa adversarios “con piel de cordero”, sino enemigos declarados e insolentes, los cuales, habiendo celebrado un pacto con los principales enemigos de la Iglesia, están decididos a destruir la Fe (…) Quieren renovarla, como si estuviera consumida por la decrepitud; quieren ampliarla y adaptarla al Mundo y a sus progresos y comodidades, como si ella se opusiera, no sólo a la frivolidad de algunos, sino al bienestar de la sociedad”.

San Pío X.  Sacrorum Antistitum


viernes, 28 de agosto de 2026

CUANDO LO BELLO FUE DESTERRADO



Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé."* Así confesó San Agustín que había buscado la belleza en las cosas hermosas sin advertir que ninguna la tenía por sí misma: todas la habían recibido.

En eso creyó siempre el arte cristiano. Que lo bello no se fabrica: se recibe. Que la catedral, el retablo y el canto no inventaban esplendor alguno, sino que devolvían, agradecidos, el que Dios había derramado primero sobre el mundo.

Santo Tomás lo dijo con precisión de orfebre: es bello *aquello que, visto, agrada*. No lo que halaga el capricho, sino lo que sacia la inteligencia cuando contempla la verdad de una cosa.

Y pedía a lo bello tres señales. Integridad, porque nada mutilado es hermoso. Proporción, porque nada en guerra consigo mismo lo es. Y claridad: ese brillo con que una cosa, de pronto, entrega la verdad que guardaba.

Así, mirar lo bello era ya un modo de adorar. La creación entera resplandecía porque era criatura. La materia era digna porque el Verbo la había asumido. Y el artista no competía con Dios: hacía visible una brizna del orden recibido.

Entonces el hombre moderno quiso invertir el orden.

Se cansó de recibir y decidió inventar. Dejó de imitar la naturaleza; luego renunció a la forma; después a la armonía; al final, a la belleza misma. Y un arte que ya no descubre el ser sólo puede exhibir al artista.

Por eso la fealdad de nuestro tiempo no es un accidente del gusto. Es una confesión. Donde las cosas no tienen forma recibida, no queda esplendor que mostrar; sólo el grito de quien, no pudiendo crear, se conforma con provocar.

Pero la belleza no había muerto. Sólo había sido desterrada del corazón que dejó de reconocerla. Seguía intacta en cada cosa que existe sin habérselo pedido a sí misma.

Porque todo lo que es, por el solo hecho de ser criatura, es bello.

Y el día en que el hombre vuelva a mirar antes de fabricar, y a recibir antes de mirar, descubrirá que la Hermosura tan antigua y tan nueva nunca se había marchado: lo esperaba, callada, en el umbral de todas las cosas.

Aguardaba, como escribió el Santo, que alguien volviera a amarla.

jueves, 27 de agosto de 2026

PURIFICA PRIMERO EL INTERIOR por San Agustín


"Mirad lo que Juan nos recomienda: «En esto sabremos que somos de la verdad», cuando amamos con obras y de verdad y no solamente de palabra y con la lengua, «y tendremos la conciencia tranquila ante Dios». ¿Qué quiere decir «ante Dios»? Donde Dios ve. Por eso, el propio Señor dice en el evangelio: «No hagáis el bien para que os vean los hombres, porque entonces vuestro Padre celestial no os recompensará». ¿Qué significa el precepto «que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha» (Mt 6, 1.3), sino que la derecha es la conciencia pura mientras que la izquierda es la codicia? Mucha gente hace muchas cosas admirables por la codicia de los ojos; entonces actúa la mano izquierda, no la derecha. La derecha es la que tiene que actuar, pero sin que lo sepa la izquierda, para que la codicia de los ojos no intervenga para nada cuando hagamos algo bueno por amor. ¿Y cómo lo sabemos? Ponte ante Dios e interroga a tu corazón; mira lo que has hecho y si lo que pretendias con ello era tu salvación o pura vanagloria humana. Mira por dentro, pues el hombre no puede juzgar al que no puede ver. Si apaciguamos nuestro corazón, apacigüémoslo ante Dios. Porque «si nuestra conciencia nos condena», es decir, si nos acusa por dentro porque no hacemos las cosas como las debiéramos hacer, «Dios es más grande que nuestra conciencia y lo conoce todo». Tú que eres capaz de esconder a los demás el fondo de tu corazón, intenta hacerlo con Dios, a ver si puedes. ¿Cómo vas a ocultárselo a aquel, de quien decía un pecador, lleno de miedo y de arrepentimiento: «¿Adónde podré ir lejos de tu espíritu, a dónde escaparé de tu mirada?». Buscaba adónde huir para escapar al juicio de Dios, y no lo encontraba, pues ¿hay algún sitio donde no esté Dios? «Si subo hasta los cielos, allí estás tú; si me acuesto en el abismo, allí te encuentro» (Sal 138, 7-8). ¿Adónde irás?, ¿adónde huirás?, ¿quieres un consejo? Si quieres huir de él, huye hacia él. Huye hacia él confesándote a él, no escondiéndote de él, pues no puedes esconderte de él, pero sí confesarle todos tus pecados. Dile: «Tú eres mi refugio» (Sal 31, 7) y alimenta en ti el amor, lo único que conduce a la vida."

Comentario a la Primera Carta de san Juan, VI, 3 ; SC 75

miércoles, 26 de agosto de 2026

OH MARÍA


 Abre, ¡Oh! Madre de misericordia, la puerta de tu Corazón benignísimo a las oraciones que te dirigimos con suspiros y gemidos. No rechazas ni tienes asco al pecador, por muy corrompido que se halle, si suspira hacia Ti y si implora Tú intercesión con un corazón contrito y penitente.

   Sea siempre bendito, ¡Oh María!, tu nobilísimo Corazón, adornado de todos los dones de la Sabiduría divina, e inflamado en ardores de caridad. Sea bendito ese Corazón en el que meditaste y guardaste con tanta fidelidad y cuidado los sagrados misterios de Nuestra Redención, para revelárnoslos en el momento oportuno. 

Para Ti la alabanza, para Ti el amor, ¡Oh Corazón amantísimo!; a Ti el honor, a Ti la gloria de parte de todas las criaturas, por los siglos de los siglos. Amén.