viernes, 11 de marzo de 2022

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN POR LOS NIÑOS


Vos, Señora, que habéis mostrado siempre una predilección particular por los niños, no permitáis que este torrente de iniquidad que se derrama sobre la tierra corrompa irreparablemente las excelentes disposiciones de sus almas. Acordaos que ellos son vuestra herencia más amada, y que en unión con vuestro divino Hijo, os han costado un altísimo precio. Que vuestro Corazón Inmaculado se digne tomarlos bajo vuestro patrocinio, los confirme en la inocencia y sobre todo que la humanidad se convierta en su particular refugio y providencia, que vuestro Corazón les obtenga las gracias divinas, especialmente la de la fidelidad a la Verdad Divina, y haga que a su imagen, el fuego que encienda en sus corazones no se apague ni se manche jamás. Amén. 

 ¡Virgen Santísima, preservad a los niños! 

 ¡Santificad a los niños!

¡Salvad a los niños!

martes, 8 de marzo de 2022

EN SINALOA, CON EL VOTO MAYORITARIO DE MORENA, APRUEBAN EL ASESINATO DE MEXICANOS NO NATOS HASTA LA SEMANA 13 DE GESTACIÓN.


Se aprobó con veintiocho votos a favor (20 de Morena, 6 del PRI, 1 del PT y 1 de Movimiento Ciudadano), nueve cobardes legisladores se abstuvieron (8 del PAS y 1 independiente, Adolfo Beltrán), dos votaron en contra (1 del PAN y 1 del PRI) y un legislador (del PRI) no asistió a la sesión. Se respetará la objeción de conciencia.

 Irene Medrano Villanueva de El Sol de Sinaloa reseñó lo siguiente: 

 Afuera del Congreso del Estado, en medio de protestas, de mujeres hincadas y en oración, de cuentas de rosarios que se deslizaban lentamente entre los dedos de decenas de mujeres Pro Vida, les cayó como agua fría la frase que no querían escuchar: se aprueba por mayoría la interrupción legal del embarazo (Nota de Catolicidad: así califican al asesinato de no NATOS, siendo que no se puede continuar un embarazo después del crimen del aborto) hasta con 13 semanas de gestación. 

 Durante sesión extraordinaria que inició después de la una de la tarde, el primer punto del orden del día fue la primera lectura de dictamen que propone reformar, adicionar y derogar diversas disposiciones del Código Penal, Ley de Salud y otras leyes en interrupción del embarazo, mismo que fue aprobado con 28 votos a favor, nueve abstenciones -8 del PAS y uno el independiente, Adolfo Beltrán-, dos en contra: Luis de la Rocha del PRI y Giovanna Morachis del PAN. No votó el diputado del PRI, Sergio Mario Arredondo, debido a que faltó. 

 En el recinto parlamentario, los nervios de los diputados estaban crispados, cualquier ruido los estremecía, por ejemplo se escuchó un fuerte sonido en el salón de sesiones, el presidente de la Mesa Directiva, Gene René Bojórquez pidió a la secretaria que en ese momento leía el dictamen, guardara por un momento silencio, casi en seguida le dijeron que era falsa alarma. ¡Continúe diputada! pidió.

 Al concluir la lectura del dictamen que duró más de dos horas, sólo el diputado del PRI, Luis Javier de la Rocha habló en contra, al igual que la diputada del PAN Giovanna Morachis.

 El legislador priista dijo que no estaba en contra de la despenalización del aborto... pero acusó que los legisladores estaban votando sin conocer el dictamen, ya que este voluminoso documento les llegó casi doce horas antes de que se diera a conocer en tribuna. 

 Por su parte, la diputada del PAN, dijo que es congruente con la doctrina de su partido donde el centro de todo es el humanismo que mueve la política, por lo que están en contra del aborto; criticó que los diputados mejor defienden a los animales que al ser humano, llamando a los legisladores a no decidir por otras personas que aún no pueden hablar...

 Las y los médicos tendrán derecho a objeción de conciencia, es decir, quienes por cuestiones morales o personales decidan no practicar la (dizque) "interrupción", podrán hacerlo.


viernes, 4 de marzo de 2022

DEJAD QUE LOS NIÑOS SE ACERQUEN A MÍ

 


"Le presentaban unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñían. Mas Jesús, al ver esto, se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios" (Mc. 10, 13-16). 

 Cuantas cosas podemos aprender de los niños: su sencillez, su alegría, su entusiasmo, su inocencia, su pureza, pero en especial podemos aprender su confianza serena. Un niño sabe muy bien que sus padres lo aman y por eso confía ciegamente en ellos. No se cuestiona las cosas, simplemente se abandona a la voluntad de sus padres. Es precisamente esa confianza lo que más le agrada a Cristo y nos invita por ello a imitarla en nuestra relación con el Padre Celestial.

 Dios es un Padre infinitamente bueno y siempre busca demostrarnos su amor, pero pide de nosotros que seamos como niños, que sepamos con sencillez aceptar sus designios y nos abandonemos en sus brazos, con la confianza plena de que su amor por nosotros es más grande y más poderoso que cualquier contrariedad. 

 La alegría es el reflejo de un alma que confía en Dios y es el distintivo más claro y elocuente de la fe cristiana, por eso en este día esforcémonos por contagiarla a todos los que se nos acerquen, sabiendo que nuestra alegría es palabra silenciosa pero elocuente que hablan del amor de Dios y de la confianza en Él.

 Propósito: Mostrar un rostro alegre a pesar de las dificultades sabiendo que nunca me faltará la ayuda y protección de Dios.

jueves, 3 de marzo de 2022

EL PODER DE PEDRO por Benedicto XVI


El poder conferido por Cristo a Pedro y a sus sucesores es, en sentido absoluto, un mandato para servir. La potestad de enseñar, en la Iglesia, implica un compromiso al servicio de la obediencia a la fe. 

 El Papa no es un soberano absoluto, cuyo pensamiento y voluntad son ley. Al contrario: el ministerio del Papa es garantía de la obediencia a Cristo y a su Palabra. No debe proclamar sus propias ideas, sino vincularse constantemente a sí mismo y la Iglesia a la obediencia a la Palabra de Dios, frente a todos los intentos de adaptación y alteración, así como frente a todo oportunismo.

 Homilía de S.S. Benedicto XVI. Basílica de San Juan de Letrán. Sábado 7 de mayo de 2005.

miércoles, 2 de marzo de 2022

MIÉRCOLES DE CENIZA (Obligan el ayuno y la abstinencia)


 P. Andrés Hamon. 

 Meditaremos cómo la ceremonia de la Ceniza nos convida a santificar la Cuaresma; 1º Por la penitencia y la mortificación; 2º Por el pensamiento de la muerte. 

 — Tomaremos enseguida la resolución: 

 1° De abrazar con gusto las mortificaciones propias de este santo tiempo, el ayuno y la abstinencia, con todas las cruces que la Providencia quiera mandarnos; 2° De acostumbrarnos a hacer bien todas estas cosas conforme a las palabras de San Bernardo: “Si tuvieses ahora que morir, ¿harías esto o aquello?” 

 MEDITACIÓN DE LA MAÑANA

 Adoremos la bondad de Dios, que inspiró a la Iglesia la ceremonia de la Ceniza, para enseñarnos las disposiciones piadosas con que debemos pasar el santo tiempo de Cuaresma. Agradezcámosle tan sabia instrucción y roguémosle que nos la haga comprender y poner en práctica. 

 PUNTO PRIMERO. LA CEREMONIA DE LA CENIZA NOS PREDICA LA PENITENCIA Y LA MORTIFICACIÓN. 

 Desde los tiempos más antiguos, la ceniza puesta en la cabeza ha sido un emblema de penitencia y de dolor. Job, doliéndose de haber defendido la causa de su inocencia en un lenguaje algo menos mesurado, exclamó: —“¡Me acuso, Señor, y hago penitencia de mi falta en el polvo y en la ceniza!”. 

 En penitencia del robo sacrílego cometido por Acán en la toma de Jericó, Josué y los ancianos israelitas se cubrieron la cabeza de ceniza. Más adelante, Judit, Ester, Mardoqueo y Judas Macabeo emplearon este medio para aplacar la ira del cielo, Jeremías y todos los profetas aconsejaron esta práctica a los judíos castigados por Dios. En fin, Nuestro Señor Jesucristo presentó la ceniza como un símbolo de penitencia cuando dijo que si los habitantes de Tiro y de Sidón hubiesen visto los milagros obrados por Él en el seno de la Judea, “habrían hecho penitencia con el cilicio y la ceniza”. Eso es lo que explica porqué la Iglesia primitiva distinguía por la ceniza a los penitentes de los fieles, y el primer día de la Cuaresma cubría la cabeza de todos sus hijos, sin distinción ninguna, por la razón de que todo cristiano ha nacido para vivir en la penitencia. 

 La ceremonia de la Ceniza es como un sello que nos lleva a la penitencia, de tal manera que recibir la ceniza en la cabeza sin tener la contrición en el corazón, es aparentar un sentimiento que no se tiene, es una hipocresía. Entremos con gusto en el espíritu de penitencia desde el primer día de esta santa Cuaresma. El interés de nuestra salvación lo exige; Jesucristo lo declara formalmente con estas palabras: “Si no hiciereis penitencia, todos igualmente pereceréis”: y nos lo enseñó aún mejor con su ejemplo, porque toda su vida no fue sino una penitencia continua. Todos los santos, a su imitación, han hecho penitencia, y nosotros ¿con qué derecho nos dispensaríamos de ella? Hemos pecado mucho, y todo pecado, aunque perdonado, exige penitencia. Tenemos pasiones que vencer, tentaciones que combatir, y la penitencia es la defensa más segura contra las unas y las otras. Interroguemos aquí nuestra conciencia: ¿tenemos el espíritu de penitencia que reclama el santo tiempo de Cuaresma?

 PUNTO SEGUNDO. LA CEREMONIA DE LA CENIZA NOS TRAE A LA MEMORIA EL PENSAMIENTO DE LA MUERTE. 

 “¡Mortales, nos dice hoy la Iglesia, acordaos que sois polvo y que en polvo os convertiréis!”. El cristiano que oye estas palabras a los pies del altar, se presenta allí como la víctima que, sometida al fallo, viene a ofrecerse para ser, cuando quiera el soberano Árbitro de la vida y de la muerte, reducida a ceniza y sacrificada a su gloria. Por este acto parece decirle a Dios: “Señor, vengo a cumplir en espíritu lo que acabaréis en realidad. Habéis resuelto, en castigo de mis pecados, reducirme un día a ceniza. Vengo pues yo mismo a hacer el ensayo, porque desde hoy preveo el fallo de vuestra justicia y lo ejecuto”. 

 La Iglesia, haciéndonos principiar la santa Cuaresma por esta aceptación solemne de la muerte, por el gran sacrificio de todo lo que tenemos y de todo lo que somos, nos da a entender que mira el pensamiento de la muerte como lo más a propósito para hacernos pasar santamente la Cuaresma, es decir, en el alejamiento del mal, en la práctica de la penitencia y de todas las virtudes. En efecto, ¿quién puede pensar seriamente en la muerte y no estar siempre pronto para comparecer delante de Dios?, y no velar sobre sus acciones y sus palabras, y no mortificarse para expiar sus faltas pasadas y satisfacer a la justicia divina, y no multiplicar sus buenas obras y acrecentar sus méritos, y no desprenderse de todo lo que puede durar tan poco y tener presentes a cada momento las palabras de San Bernardo: “Si muriera después de esta Confesión, ¿cómo lo haría? Después de esta Comunión, ¿cómo me dispondría? Después de esta conversación, ¿cómo hablaría? Al fin de esta semana, de este mes. ¿Cómo me conduciría?” Pidamos a Dios nos haga comprender esta lección de la muerte y deducir las consecuencias prácticas propias para la santificación de la Cuaresma.

Normas para el ayuno y la abstinencia (haz clic):