miércoles, 23 de marzo de 2022
martes, 22 de marzo de 2022
DE NO RECTIFICAR, LA CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA NO CUMPLIRÁ PLENAMENTE LO SOLICITADO POR LA VIRGEN EN FÁTIMA
Hoy ha dicho el Papa que el acto será la Consagración DE LA HUMANIDAD, especialmente de Rusia y Ucrania, al Inmaculado Corazón de María.
No era la consagración de la humanidad, aunque se mencione especialmente a Rusia y Ucrania, lo que se pidió en Fátima.
La Virgen pidió la Consagración de Rusia por parte del Papa junto con todos los obispos del mundo en reparación de las ofensas.
Que ciertamente será válida y tendrá algún efecto bueno esta consagración, no lo dudamos, pero nuevamente será un acto incompleto como lo han sido los anteriores. La gracia de la conversión de Rusia a la fe Católica ‐prometida por la Virgen si se cumplía su petición‐ no se dará todavía, al menos totalmente.
Seguirá pendiente que se cumpla plenamente lo que pidió nuestra Señora en Fátima para que finalmente triunfe su Inmaculado Corazón.
lunes, 21 de marzo de 2022
LOS OBISPOS DE TODO EL MUNDO ESTÁN INVITADOS A UNIRSE A LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA Y UCRANIA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA QUE REALIZARÁ EL PAPA EL VIERNES 25 DE MARZO.
Catholic News Agency. El Vaticano ha confirmado que el Papa Francisco está invitando a los obispos del mundo a unirse a él en la consagración de Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María. Matteo Bruni, director de la oficina de prensa de la Santa Sede, emitió la confirmación el 18 de marzo.
“Confirmo que el Papa Francisco ha invitado a los obispos de todo el mundo y a sus sacerdotes a unirse a él en la oración por la paz y en la consagración y encomienda de Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María”, dijo.
CNA informó el 17 de marzo que el Papa tenía la intención de invitar a todos los obispos y sacerdotes católicos de todo el mundo a unirse al acto de consagración.
En una carta enviada urgentemente el 17 de marzo a todos los obispos de los Estados Unidos, el Nuncio Apostólico en los Estados Unidos, el Arzobispo Christophe Pierre, reveló que el Papa Francisco tiene la intención de invitar a todos los obispos y sacerdotes católicos de todo el mundo a unirse al Acto de Consagración de Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María.
La carta, enviada por el reverendo Michael J.K. Fuller, Secretario General de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) y firmado por el Arzobispo Pierre, revela que "el Santo Padre tiene la intención de invitar a cada Obispo, o equivalente en la ley, junto con sus sacerdotes, a unirse a este acto de consagración, si es posible, a la hora correspondiente a las 5:00 pm hora de Roma".
“En los próximos días”, añade la carta, “el Santo Padre dirigirá una carta de invitación a los obispos, adjuntando el texto de la Oración de Consagración en los distintos idiomas”.
Los obispos católicos de América Latina y el Caribe ya han indicado que participarán. Los obispos católicos de Filipinas también han señalado su intención de unirse al acto de consagración, al igual que los obispos de Inglaterra y Gales.
El mismo día que el Papa realiza la consagración en Roma, el cardenal Konrad Krajewski, limosnero papal, recitará el acto de consagración en el Santuario de Nuestra Señora de Fátima en Portugal.
sábado, 19 de marzo de 2022
FESTIVIDAD DE SAN JOSÉ (el Santo al que todos los Santos le rezaron)
En aquellos días, el Carpintero enseñaba a rezar a Dios. Y hablaba con Dios cara a cara. Y miraba con sus ojos los ojos de Dios. Y con Dios reía. Y Dios se dormía en sus brazos. Y Dios despertaba con su beso. Y Dios comía de su mano. Y oraba a Dios y le cantaba teniéndole en sus rodillas. Con sus manos tocaba a Dios y llevaba a Dios de la mano. Jugaba con Dios y Dios era feliz con él.
Y ni en la Gloria había más gloria que en la casa de José.
ORACIÓN A SAN JOSÉ:
Oh custodio y padre de Vírgenes, San José, a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.
Jesús, José y María, os doy mi corazón y el alma mía
Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.
Jesús, José y María, con Vos descanse en paz el alma mía.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Ora pro nobis, Joseph Sanctíssime. Et pro Ecclesia Sancta ora.
viernes, 18 de marzo de 2022
¿QUÉ SE HICIERON AQUELLAS CAMPANAS?
“Carillón de cielo y tierra"
Hubo un tiempo en que los hombres solían y sabían escuchar los sonidos que desde el campanario les llegaban.
Era natural para ellos, descifrar un tañido, acatar un repique o interpretar un martilleo.
Aquella música de metales, lanzada hacia el horizonte del viento, les advertía a los hijos de una comarca si la tormenta montañosa estaba cerca, si el enemigo secular acechaba, si era la hora irrenunciable del “Angelus”, si el júbilo daba motivos para enarbolarlo por las calles, o si la muerte se había aposentado en el terruño.
A cada son un significado y una conducta acorde.
La Cristiandad jerarquizó a la campana y la hizo signo cultual, para que al canto de sus redobles, los pueblos estuvieran prontos, dispuestos y atentos a vivir en conformidad con la Trinidad Santísima.
San Paulino, San Benito o San Beda dan testimonio del valor de las campanas en los ritmos litúrgicos de la Iglesia, así como de la liturgia en los ritmos del humano acontecer.
La campana bendecida era ya un objeto sagrado; como el anillo en una boda o el cáliz para el cobijo del Pan. Por eso en solemne rito, podía un Obispo bautizar y consagrar campanas, como podían los fieles guardarla muda, hasta que no recibiese la bendición condigna.
Profana, era su destino de silencio y de llano. Bendita, era izada en el torreón más alto y comenzaba a hablar.
Una vez erguida en su trono de piedra y de madera, se convertía en la compañía del cristiano en su decurso temporal, en su itinerario por los cuatro rumbos posibles del espacio, y en el tránsito hacia la vida eterna.
La oía durante su primera comunión, durante la jornada de sus nupcias, cuando la proclamación de la Pascua o en la vigilia de la Nochebuena. La oía si regresaba o se alejaba de su casa, y hasta pour el altísono de su melodía se daba cuenta el peregrino si llevaba buen rumbo.
Ha dicho bien quien dijo que la campana es un apóstol infatigable. Predica, exhorta, anima, reprende; y no cesa su vibrante llamado porque la lluvia arrecie o porque el sol parta los muros desde lo alto.
Como apóstol celoso de su mandato, alegra a los que creen y muerde el corazón encallecido de incrédulos y odiadores de la Fe.
“La herejía no quiere las campanas”, escribía el Cardenal Pie. “Preguntad a Lutero y a Calvino. No las quiere porque la campana sigue siendo ortodoxa, porque su voz no cambia para prestarse a la disonancia de la doctrina o a las alteraciones del dogma. La campana no es apóstata”.
Sin espacios de sombra sónica; sin memoria atonal, sin tabalear banalidades tras las ojivas y los cimborrios; sin estruendos y evidencias, antes bien, suscitadores ecos; “mirad cómo escucháis“, predica el Señor en el Evangelio.
Así escuchaban en Occidente, cuando Occidente cabalgaba entre pendones.
De esto se trata, por si nos vamos entendiendo. De propagar el mensaje del santuario, desde la altura y el interior de las bóvedas y arcos, hasta la anchura y el largor de la planicie toda. De levantar los largos y culposos olvidos del valle, con el concierto impar de las campanas sagradas.
“Las campanas son ejércitos angélicos” –enseñaba Juan Carlos Goyeneche- “que hablan al espíritu con un idioma que los hombres de hoy no quieren entender”.
Es asimismo, el drama de la patria sin campanas, que supiera expresar en un Romance, nuestro recordado amigo Miguel Ángel Ferreyra Liendo:
¡Ah, las campanas del Angelus,
del día el último rezo!
Y aquella otra, postrera,
que a la grupa de los duelos
cabalgaba entre cristianos
desde el templo al cementerio.
¿Qué se han hecho las campanas
pregoneras del Silencio?
Se han trocado por el ruido
que ha puesto crueles sordinas
a los timbales eternos.
¡Ay, mi ciudad sin campanas
y qué derrumbes verdaderos!
Las antañonas campanas medievales atesoraban en sus concavidad no pocas inscripciones. Recordaban jaculatorias cristianas, las unas; nombres entrañables o fechas piadosas, las otras. Un pequeño mundo de palabras laudantes o admonitorias, bordadas alrededor del badajo. “Defunctus ploro“, se lamentaban los muertos; “nimbun fugo” si de ahuyentar la nube tempestuosa se trataba; “fulgura frango ” si procuraba quebrar el rayo para que a nadie dañara “pauco cruentos” cuando queríase aplacar a los violentos.
Ya están izadas las campanas sobre el alminar.
Quieren ser sus sones, un carillón de la tierra y un carillón del cielo.
Antonio Caponnetto
jueves, 17 de marzo de 2022
miércoles, 16 de marzo de 2022
martes, 15 de marzo de 2022
lunes, 14 de marzo de 2022
sábado, 12 de marzo de 2022
¿POR QUÉ LOS PASTORES NO INSISTEN Y ADVIERTEN CONSTANTEMENTE DE ESTE GRAVÍSIMO PELIGRO? LOS MODERNISTAS SON CANES MUDOS, MUCHOS SIN FE
"Yo me digo muchas veces: Es de fe que hay cielo para los buenos e infierno para los malos; es de fe que las penas del infierno son eternas; es de fe que basta un solo pecado mortal para hacer condenar a una alma, por razón de la malicia infinita que tiene el pecado mortal, por haber ofendido a un Dios infinito. Sentados esos principios certísimos, al ver la facilidad con que se peca, con la misma con que se bebe un vaso de agua, como por risa o por diversión; al ver la multitud que están continuamente en pecado mortal, y que van así caminando a la muerte y al infierno, no puedo tener reposo, tengo que correr y gritar, y me digo:
Si yo viera que uno se cae en un pozo, en una hoguera, seguro que correría y gritaría para avisarle y preservarle de caer; ¿por qué no haré otro tanto para preservar de caer en el pozo y en la hoguera del infierno?
Ni sé comprender cómo los otros sacerdotes que creen estas mismas verdades que yo creo, y todos debemos creer, no predican ni exhortan para preservar a las gentes de caer en los infiernos.
Y aun admiro cómo los seglares, hombres y mujeres que tienen fe, no gritan, y me digo: Si ahora se pegara fuego en una casa y, por ser de noche, los habitantes de la misma casa y los demás de la población están dormidos y no ven el peligro, el primero que lo advirtiese, ¿no gritaría, no correría por las calles gritando: ¡fuego, fuego! en tal casa? Pues ¿por qué no han de gritar fuego del infierno para despertar a tantos que están aletargados en el sueño del pecado, que cuando se despertarán se hallarán ardiendo en las llamas del fuego eterno?".
SAN ANTONIO MARÍA CLARET
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






