viernes, 15 de diciembre de 2017

¿DE VERDAD ASPIRAS A ELLO?


El que da a Dios su voluntad, se lo da todo; el que da limosnas da al Señor parte de sus bienes; el que se mortifica le da su sangre; el que ayuna le ofrece su alimento; pero el que le entrega su voluntad le da no sólo parte de lo que tiene, si no que se lo da todo.

Entonces puede con toda verdad decirle:

“Pobre soy, Dios mío, pero os doy todo lo que poseo, porque dándoos mi voluntad no tengo más que daros.” Esto es justamente todo lo que el señor pide de nosotros: “Hijo mío,” nos dice, “dame tu corazón”; esto es: tu voluntad. Dice san Agustín que no podemos hacer ofrenda más agradable a Dios que decirle: “Tomad, señor, posesión de mi, os doy toda mi voluntad; dadme a entender lo que de mí queréis, que pronto estoy a ejecutarlo.”

Si queremos colmar los deseos del corazón de Dios, procuremos en todo conformarnos con su santísima voluntad; y no sólo debemos conformarnos, sino también identificar nuestra voluntad con la suya; conformar nuestra voluntad con la de Dios es unir la nuestra con la suya; pero el identificarnos con ella exige más, exige que de la voluntad de Dios y de la nuestra hagamos una sola, de suerte que no queramos más que lo que Dios quiere, y nuestra voluntad sea la voluntad de Dios.

Esto es lo más subido de la perfección a la cual debemos siempre aspirar. A esto debemos enderezar todos nuestros deseos, todas nuestras meditaciones y plegarias. Esto es lo que debemos pedir por intercesión de nuestros Santos Patronos, por medio de nuestros Ángeles Custodios, y sobre todo por mediación de María, Madre de Jesús, la cual fue más perfecta que todos los Santos, porque estuvo unida con más perfección que ellos a la voluntad de Dios.

San Alfonso María de Ligorio
Del libro Conformidad con la Voluntad de Dios

miércoles, 13 de diciembre de 2017

PROTESTAS EN LA CD. DE MÉXICO CONTRA LA ESTATUA BLASFEMA "SINCRETISMO"

  • Múltiples protestas el 12 de diciembre de 2017.
  • Clamor nacional.

Mexicanos de todo el país protestaron en la Basílica de Guadalupe contra la escultura "Sincretismo" colocada en la ciudad de Guadalajara por su alcalde Enrique Alfaro. Es ya una exigencia nacional el retiro de esa estatua que es un agravio a la Virgen morena, Madre de todos los mexicanos, que ofende, además, a los millones de sus hijos que la veneramos y a la Iglesia Católica.

Comparte este video en defensa de la Virgen (vínculo: https://www.youtube.com/watch?v=4NlgxvNh0jU ).


RECORDATORIO DE ORACIÓN DE LOS DÍAS TRECE DE CADA MES

Cada día trece de mes, fecha de las apariciones de la Virgen en Fátima, los lectores y editores de este sitio rezaremos cinco minutos y pediremos por estas intenciones:

1) Por las peticiones particulares así como por las necesidades espirituales y materiales de todos y cada uno de los lectores de CATOLICIDAD.

2) Por el fin del proceso de "autodemolición" en la Iglesia Católica.

3) Por la intención de que, tal como lo pidió la Virgen en Fátima, el Papa finalmente consagre Rusia al Inmaculado Corazón de María y pida la conversión de ese país al catolicismo, nombrando -para ello- a esta nación de manera explícita, en unión con todo el episcopado mundial.

4) Por la reparación a Dios de nuestros pecados y por la de todas las ofensas que recibe, particularmente por las blasfemias que se profieren o los sacrilegios que se realizan.

5) Por la conversión de los pecadores, especialmente los más necesitados de la misericordia divina.

6) Por que se multipliquen las vocaciones sacerdotales y los sacerdotes vivan una vida de santidad conforme al Corazón de Cristo.

7) Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María y la implantación del Reinado Social de Cristo en nuestras naciones.

8) Por la paz mundial, no como la da el mundo sino como la da N.S. Jesucristo y por el triunfo de la vida en las legislaciones.

9) Por la salvación propia y la de nuestros familiares, amigos y conocidos.

10) Por todas las necesidades de la Iglesia.

Bastará rezar:

-Un Señor mío Jesucristo: 
  • "Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, me pesa de todo corazón haber pecado, porque he merecido el infierno y perdido el cielo, y sobre todo, porque te ofendí a ti, que eres bondad infinita, a quien amo sobre todas las cosas. Propongo firmemente, con tu gracia, enmendarme y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia. Confío me perdonarás por tu infinita misericordia. Amén."
-Un Padre Nuestro
-Tres Aves Marías pidiendo que la Virgen nos preserve del pecado mortal durante las tentaciones (ver AQUÍ).
 -Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos.
(Nota:  Todo católico debe saber de memoria las oraciones anteriores, al igual que el Credo. Si alguien no las sabe, puede aprenderlas haciendo click AQUÍ)
-La oración de la Virgen de Fátima: 
  •  "Oh Jesús mío, perdónanos y líbranos del fuego de infierno, lleva al Cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia".
-Finalizando así: 
  • "Señor: te pedimos por todas las necesidades de la Iglesia, por la Consagración de Rusia tal como se pidió en Fátima, por el triunfo del Inmaculado Corazón de tu dulcísima Madre, por la implantación de tu Reinado Social y de tu Paz en nuestras naciones, por la santidad de los sacerdotes y por el aumento de las vocaciones sacerdotales, así como por el triunfo de la vida y la familia en nuestras legislaciones. Te ofrecemos nuestra vida entera en reparación de los pecados propios y de las ofensas que se hacen a tu sacratísimo nombre, así como por los graves sacrilegios que se realizan en todo el mundo. Finalmente ponemos en tus manos, por intercesión de la Santísima Virgen María, todas las necesidades espirituales y materiales, tanto propias como las de nuestros familiares, amigos y conocidos, y las de nuestros hermanos lectores y editores del blog CATOLICIDAD.
  • - Inmaculado Corazón de María, encadena a tu Corazón a toda la familia mía.
  • -Inmaculado Corazón de María, sed la salvación del alma mía.
  • -Santísima Virgen de Guadalupe, salva nuestra Patria, conserva nuestra fe y defiéndenos de los falsos pastores.
  • -San Miguel Arcángel, ampáranos de las asechanzas del demonio.
  • -San Pío V, ruega por nosotros. Amén".

lunes, 11 de diciembre de 2017

SE REALIZÓ CON GRAN ÉXITO, EN LA CIUDAD DE MÉXICO, EL ACTO DE DESAGRAVIO, REPARACIÓN Y CONSAGRACIÓN NACIONAL

  • "Hemos pecado nosotros los pastores, obispos y sacerdotes sobre todo con la omisión, la pasividad y la indiferencia. No hemos estado al frente de las ovejas para defenderlas del lobo", señaló el Cardenal Sandoval.
  • Miles de pancartas exigían al Ayuntamiento de Guadalajara que retirase la blasfema escultura "Sincretismo".
  • Se condenó el aborto y la Ideología de Género y se pidió perdón a Dios por esos pecados.

10 de diciembre de 2017. Ciudad de México. Unos 20 mil fieles católicos participaron este domingo en un acto de “desagravio, reparación y consagración ante Dios” en la Ciudad de México.

En el evento central, realizado en el Estadio Azul, el cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, ofició una misa y en la homilía se pronunció contra la legalización del aborto, que ha cobrado la vida de miles de inocentes en el vientre de sus madres.



También señaló que la Ideología de Género “con su paquete de perversiones, atenta contra la familia y la vida, con la finalidad no confesada de arruinar a los pueblos, subyugarlos y saquearlos. Sin metas ni familia nuestra patria no tiene futuro... Perversa Ideología de Género impuesta desde afuera, pero que encuentra entusiastas promotores y mercenarios dentro de nuestro país”.

Previo a la homilía, Juan Sandoval envió un saludo al cardenal Norberto Rivera Carrera, administrador apostólico de la Arquidiócesis de México, a quien agradeció el permiso para oficiar la misa en el acto de desagravio. “Qué Dios le pague y lo bendiga”.

Sandoval Íñiguez aseguró que la violencia que ejerce el crimen organizado es similar al aborto. Expuso que así como se destrozan fetos mediante el aborto, el crimen organizado descuartiza personas en medio de la escalada de violencia y criticó las leyes que avalan la "interrupción del embarazo" (eufemismo para denominar el asesinato de niños no natos).



“Este es un acto de desagravio en el que venimos a hacer una confesión de culpa, a reconocer nuestros pecados delante del Señor, y a pedirle misericordia y perdón. Venimos a decirle, Señor hemos pecado contra ti, y cometido la maldad que aborreces; perdona a tu pueblo y aparta de nosotros el castigo que merecemos.

“Hemos pecado contra ti, ante todo con el crimen más tremendo y más grave y más cruel, el del aborto practicado a lo largo y ancho de nuestra patria, a veces con el consentimiento de leyes inicuas, y a veces ocultamente, furtivamente, pero siempre con crueldad con alevosía y ventaja contra el inocente, el indefenso.

“Muchos miles de inocentes son asesinados constantemente en el vientre de sus madres y como contrapartida, y en castigo de este crimen, el crimen organizado mata, descuartiza a sus víctimas, igual que se destrozan los niños en el seno materno”.

Posteriormente, fijó postura ante la Ideología de Género, a la cual calificó de “perversa” y pidió perdón a Dios por el avance que ha tenido en México. También lamentó que algunos vean las enseñanzas de la Iglesia como algo “medieval”.


A propósito de este tema recordó que hace algunos días en la ONU, tristemente el gobierno de México votó contra la familia y la vida y a favor de los pretendidos derechos sexuales de los niños sustrayéndolos a la autoridad de sus padres”. Sin embargo, celebró que en el mundo hayan sido más los gobiernos sensibles que finalmente se impusieron en la votación a favor de la vida y de mantener la autoridad de los padres para educar a sus hijos en la verdad y la vida.

También enlistó otros pecados de los habitantes y de los gobiernos.

“Hemos pecado mucho con la corrupción de las personas, de nosotros mismos, y de las instituciones y alcanza ahora niveles antes nunca vistos. Fabulosos saqueos de los recursos públicos de los bienes de la nación, falta de justicia en los tribunales, complicidad con el crimen organizado y salarios de miseria.

“La consecuencia inevitable de esta corrupción es el empobrecimiento de gran parte del pueblo mexicano y sus inevitables secuelas de hambre, ignorancia, enfermedad y muerte”.

El cardenal Sandoval Íñiguez lamentó la existencia de un relativismo que socava la moral.

También deploró que “hoy queremos ser "libres", realizarnos por nuestra cuenta sin que nadie nos tenga que decir lo que hemos de hacer, en lo que debemos de creer, queremos vivir en un relativismo cómodo en el campo de la moral, sobre todo referente a la familia y a la vida, y no aceptamos que la Iglesia nos enseñe en nombre de Dios verdades eternas absolutas y preceptos morales saludables e inquebrantables, sobre todo en materia sexual y de matrimonio. Rechazamos a la Iglesia y su enseñanza como dogmatista, "anticuada" y medieval”, con esto rechazamos a Cristo el Señor y a su Padre que lo envió.

Agregó: Señor Dios nuestro, hemos pecado nosotros los pastores, obispos y sacerdotes sobre todo con la omisión, la pasividad y la indiferencia. No hemos estado al frente de tus ovejas para defenderlas del lobo....hemos sido "mesurados", tímidos”.

Imploró la poderosa intercesión de Santa María de Guadalupe, Madre amorosa y tierna del pueblo de México, y pidió a Dios: Mándanos la gracia de convertirnos... y así podremos enderezar los caminos, para que venga tu salvación, los caminos de la vida pública y la vida privada, para que nosotros alcancemos la gloria que nos tienes prometida y nuestra Patria cumpla su destino temporal y eterno. Finalizó diciendo: ¡Sea alabado Jesucristo!.

Al terminar la Misa se consagró a México a los corazones de Jesús y de María (esto es, al Sagrado Corazón y al Inmaculado Corazón de María).

VOLANTE QUE SE DISTRIBUYÓ EN EL ACTO POR PARTE DE JÓVENES DE "MÉXICO-GUADALUPANO" (HAZ CLIC SOBRE LA IMAGEN).

Una vez terminado el Acto en el Estadio Azul de la Ciudad de México, presidida por una monumental custodia que portaba a Cristo sacramentado seguida de 20,000 fieles entre los que se hallaban los penitentes de varias cofradías que ofrecía sacrificios y penitencias, se realizó la peregrinación de Desagravio por la avenida Insurgentes Sur  y diversas calles de la Col. del Valle, hasta llegar a la Parroquia del Purísimo Corazón de María. En el largo trayecto se realizó una desviación para apostarse ante los edificios derrumbados o dañados por el pasado sismo para orar por los mexicanos caídos ahí.

Ya llegada la procesión a la Parroquia, el cardenal Sandoval declaró tomada espiritualmente la Ciudad de México, así como México entero y drigiéndose a la Santísima Virgen dijo:

A nombre de la Guardia Nacional Cristera y de todos los aquí presentes y de muchos otros que están unidos a este momento en oración, reclamamos en el nombre poderoso de N.S. Jesucristo y tomamos espiritualmente esta Ciudad de México y el país entero para ponerlos a los pies de Dios Padre por tu mediación santísima. Esta tierra bendita regada con la sangre de los santos mártires mexicanos te pertenece y esta toma que no pudieron llevar a cabo militarmente nuestros héroes cristeros la hacemos ahora nosotros espiritualmente y te nombramos nuestra Patrona y Soberana. Toma nuestros hogares y reina en nuestras familias y en nuestras ciudades. Pisa la cabeza de la serpiente infernal y haz que, por tu santa intercesión, viva Cristo Rey en nuestro corazón, en nuestra casa y en nuestra Patria. Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Santa María de Guadalupe! ¡Vivan los santos mártires! ¡Vivan los héroes cristeros! ¡Viva la Santa Iglesia!.


Fuentes: Catolicidad y 24-horas.mx

RECORDATORIO: En México es día de precepto el 12 de diciembre, obliga la Misa y no trabajar como si fuese domingo. La fiesta de Santa María de Guadalupe, forjadora de nuestra nación, es una gran celebración nacional. Procura comulgar -debidamente preparado con la Confesión- en esta gran festividad.

jueves, 7 de diciembre de 2017

GRAN ACTO DE DESAGRAVIO, REPARACIÓN Y CONSAGRACIÓN EN LA CIUDAD DE MÉXICO

Próximo domingo 10 de diciembre en la Ciudad de México. Estadio Azul a las 9.00 hrs. A las 12:45 hrs. procesión con el Santísimo Sacramento en Custodia monumental desde el Estadio Azul (por Av. Insurgentes) hasta la Parroquia del Purísimo Corazón de María en la Col. del Valle. Tiene también como finalidad pedir que se derogue la ley maldita que permite y promueve, en la Ciudad de México, el asesinato de mexicanos inocentes en el seno materno


sábado, 2 de diciembre de 2017

viernes, 1 de diciembre de 2017

RECUERDA QUE ESTE SÁBADO ES PRIMER SÁBADO DE MES

No olvides que nos hemos comprometido, en este año, a lo siguiente:

-El rezo diario del Santo Rosario. Haz clic AQUÍ.
-Cumplir la petición de la dulcísima Virgen en Fátima: realizar la comunión reparadora de los cinco primeros sábados de mes. Haz clic AQUÍ.
-Renovar nuestra Consagración al Inmaculado Corazón de María. Haz clic AQUÍ.
-Rezar diariamente la oración por los pecadores enseñada por la Virgen en Fátima, pidiendo -además- con nuestras propias palabras que el Papa consagre, junto con todos los obispos del mundo, Rusia al Inmaculado Corazón de María. Esta es la oración: "Oh Jesús mío, perdónanos y líbranos del fuego de infierno, lleva al Cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia".

jueves, 30 de noviembre de 2017

LA ALEGRÍA CRISTIANA


Es evidente que el católico promedio no asocia la alegría con la santidad, posiblemente porque identifica la santidad como sinónimo de miseria, piensa que la vida de piedad no puede ser alegre.

Existen dos clases de alegría: una, la de aquellos que encuentran alegría donde tendrían motivo para entristecerse, esto es, en el pecado.

El espíritu del mundo, renuncia al Cielo para colocar aquí abajo su paraíso. El mundano opta por los bienes y placeres de la tierra, en vez de las riquezas y la felicidad eternas.

No améis al mundo ni las cosas que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida, no es del Padre sino del mundo.1

El mundo es un sistema inmenso y universal de escándalo al servicio del infierno. Esa es la malicia específica que Nuestro Señor Jesucristo anatemizó: Ay del mundo por sus escándalos,2 luego, no son el pecado y el placer, sino la virtud y el sacrificio las fuentes caudalosas de la alegría y la felicidad.

«Los santos, mientras vivían en este mundo, estaban siempre alegres, como si siempre estuvieran celebrando la Pascua».3

I. La alegría como fruto del Espíritu Santo

La otra es la alegría cristiana, muy distinta porque más allá de las sombras del misterio y tras el velo de las lágrimas, alcanza y saborea una alegría verdaderamente tranquila, veraz y duradera, como los bienes en los que se funda: la tranquilidad de conciencia, la amistad con Dios, la justa apreciación de los bienes de esta vida, la paciencia en las adversidades, la esperanza de los bienes eternos, son fuentes inagotables de indecible y sólida alegría. No hay fuerza humana o de acontecimientos que pueda arrebatar esta perfecta alegría que anida en las íntimas profundidades del alma y que se identifica con el amor de Jesucristo.4

La Sagrada Escritura utiliza la denominación «fruto» o «frutos» para referirse a la presencia y actuación del Paráclito. Santo Tomás de Aquino dice: «son frutos del Espíritu Santo todos aquellos actos virtuosos en los que el alma halla consolación espiritual».

En efecto, pensemos en Zaqueo, el publicano y recaudador de impuestos con fama de pecador público. Su éxito lo había hecho rico y famoso, y había llegado a ser jefe de publicanos.5 Salió a la calle para ver quién era Jesús. Cuando Jesús llegó a este lugar, levantó los ojos y dijo: «Zaqueo, desciende pronto, porque hoy es necesario que Yo me hospede en tu casa».

Una alegría intensa inundaba su corazón, jamás había experimentado un gozo semejante. De no haber respondido prontamente a la invitación del Señor, le habría ocurrido como a cierto rico dignatario, que optó por los tesoros terrenales marchándose «muy triste».6

Todo el que tiene interés por descubrir la verdad, encuentra, como Zaqueo la higuera que le haga ver a Jesús y encontrar la verdadera felicidad.

Se puede comparar al hombre en cuyo corazón mora el Espíritu Santo a un vigoroso árbol que produce los mejores y más dulces frutos, es decir, obras de virtud y santidad. Pero si el espíritu del mundo, la carne y el orgullo de la vida han tomado posesión del alma, el hombre es como un árbol malo que produce malos y amargos frutos. Las obras de la carne, en oposición a las del Espíritu, son frutos de la muerte.

Los frutos del Espíritu Santo endulzan nuestra vida aquí en la tierra y dan la seguridad de nuestro regocijo en el amor del Espíritu Santo por toda la eternidad.

El hombre busca la felicidad, pero nada de este mundo puede dársela, porque la verdadera felicidad es el fruto sobrenatural de la presencia de Dios en el alma. Es la felicidad de los santos. Los santos la viven en las más adversas circunstancias y nada ni nadie se las puede quitar.

San Felipe Neri ilustra admirablemente la felicidad de la santidad.

El Santo estaba acostumbrado a pedir diariamente por el Espíritu Santo. En la víspera de la fiesta de Pentecostés de 1544, volvió a suplicar fervientemente las gracias y dones del Paráclito, cuando vio venir del cielo un globo de fuego que penetró en su boca y se dilató en su pecho. El santo se sintió poseído por un amor de Dios tan grande que parecía ahogarle; cayó al suelo, como derribado y exclamó con acento de dolor: «¡Basta, Señor, basta! ¡La fragilidad humana es incapaz de soportar tanta felicidad!» Cuando recuperó plenamente la conciencia, descubrió que su pecho estaba hinchado, teniendo un bulto del tamaño de un puño; pero jamás le causó dolor alguno. A partir de entonces, San Felipe experimentaba tales accesos de amor de Dios, que todo su cuerpo se estremecía. A menudo tenía que descubrirse el pecho para aliviar un poco el ardor que lo consumía; y rogaba a Dios que mitigase sus consuelos para no morir de gozo. Tan fuertes era las palpitaciones de su corazón que otros podían oírlas y sentirlas, especialmente años más tarde, cuando como sacerdote, celebraba la Santa Misa, confesaba o predicaba. Había también un resplandor celestial que desde su corazón emanaba calor. Tras su muerte, la autopsia del cadáver del santo reveló que tenía dos costillas rotas y que éstas se habían arqueado para dejar más sitio al corazón.

¿Quién no envidiaría a este Santo por disfrutar en un grado tan intenso el dulce fruto de la alegría del Espíritu Santo?

En su libro «El Pastor», Hermas a mediados del siglo II da una serie de recomendaciones a los cristianos referentes a la importancia de evitar la tristeza y estar alegres:

Arranca, pues, de ti la tristeza y no atribules al Espíritu Santo que mora en ti, no sea que supliques a Dios en contra tuya y se aparte de ti. Porque el espíritu de Dios, que fue infundido en esa carne tuya, no soporta la tristeza ni la angustia.

Revístete, pues, de la alegría, que halla siempre gracia delante de Dios y le es acepta, y ten en ella tus delicias. Porque todo hombre alegre obra el bien y piensa en el bien y desprecia la tristeza. En cambio, el hombre triste se porta mal en todo momento. Y lo primero en que se porta mal es en que contrista al Espíritu Santo, que le fue dado alegre al hombre. En segundo lugar, comete una iniquidad, por no dirigir súplicas a Dios ni alabarle; y, en efecto, jamás la súplica del hombre triste tiene virtud para subir al altar de Dios.7

II. La tristeza del mundo

Mientras que la consolación acompaña a los frutos del Espíritu Santo, la desolación espiritual acompaña a los frutos de la carne, que San Pablo enlista en su Carta a los Gálatas:

«Y las obras de la carne son manifiestas, a saber: fornicación, impureza, lascivia, idolatría, hechicería, enemistades, contiendas, celos, ira, litigios, banderías, divisiones, envidias, embriagueces, orgías y otras cosas semejantes, respecto de las cuales os prevengo, como os lo he dicho ya, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios».8

La alegría de quienes aunque no la encuentran en el pecado, se deleitan en los honores, en las riquezas, en las comodidades de la vida y en todo aquel cúmulo de frivolidades que un refinamiento insaciable va acumulando sobre los grandes caminos del progreso.

Esta alegría, aún la menos culpable, es frívola, falsa, momentánea. Es frívola porque satisface más a los sentidos que al alma. Es falsa, parece alegría, pero no lo es, llena el corazón por breves momentos, pero pronto lo deja vacío y descontento. Es momentánea, fugaz. La vida del ser humano es muy breve y con frecuencia regada de lágrimas. Los bienes materiales no pueden darnos la felicidad.9

No son el pecado y el placer, sino la virtud y el sacrificio las caudalosas fuentes de la alegría y la felicidad.

«Porque no hay nada más infeliz que la felicidad de los que pecan».10

La tristeza es un vicio causado por el desordenado amor de sí mismo, que no es un vicio especial, sino la raíz general de todos ellos.11

La tristeza mueve a la ira y al enojo; y así experimentamos que, cuando estamos tristes, fácilmente nos enfadamos y airamos de cualquier cosa; y más, hace al hombre impaciente en las cosas que trata, le hace sospechoso y malicioso, y algunas veces turba de tal modo la tristeza, que parece que quita el sentido y saca fuera de sí.12

El gozo es pleno cuando no hay más que desear. Pero mientras estamos en este mundo, no descansa el inquieto impulso de nuestro deseo, por tener todavía que acercarnos más a Dios por la gracia.13

El genial Gilbert K. Chesterton en su poema «Balada del Caballo Blanco», «hace una defensa de la cultura cristiana frente al paganismo representado por el ejército danés». Contrastando brillantemente el gozo del cristianismo con la lasitud pagana, el poema relata la invasión de Inglaterra cristiana por los paganos daneses bajo Guthrum.

En la «Balada», los cristianos son representados por Alfredo el Grande, hombres «llenos de la alegría de los gigantes», porque un cristiano no puede serlo y no tener gozo, ni fe, ni esperanza. Contrariamente, los paganos daneses son personas que miran «únicamente con ojos cargados». Guthrum, el líder pagano, aparece sentado frente al fuego «con la sonrisa congelada en sus labios». Los paganos no sabían reír, porque «sus dioses eran más tristes que el mar».

Para los paganos, la historia es cíclica, es como una rueda de la fortuna, círculos en los que tienen lugar una serie de eventos, como las estaciones, infinitamente repetitivos y sin variación alguna, lo cual explica por qué la indiferencia y el aburrimiento son distintivos del paganismo y del ateísmo. El sinsentido de la vida enloquece. Es como un continuo golpearse la cabeza contra el muro, o, como cavar un hoyo y volverlo a tapar una y otra vez.

San Pablo, en su Carta a los Romanos describe las miserias del mundo pagano: avaricia, maldad, dureza de corazón, perversiones sexuales, homicidios, chismes, detracción, altanería, fanfarronería…,14 y señala asimismo que en la negación del Dios Verdadero está el origen de todos estos males: «Trocaron la verdad de Dios [que es luz y alegría] por la mentira [que es oscuridad y tristeza], y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar de al Creador, que es bendito por los siglos, amén. Y por eso los entregó Dios a las pasiones vergonzosas».15

La Verdadera Fe en cambio es lineal. Para el discípulo de Jesucristo, la vida no es un viaje sin sentido o sin propósito, no es una simple espiritualidad, o «cosmovisión» desorientada, que no lleva a ninguna parte, tiene una meta.

III. Felicidad no es lo mismo que placer

El hombre sensual confunde el placer con la felicidad. Su ansia de placer acaba con el verdadero amor. La verdadera alegría brota de quien siente su vida útil para los demás. Las buenas acciones generan satisfacción interior. La buena conciencia siempre produce alegría.

El placer pertenece al mundo, la alegría al Cielo, y hay un mundo de diferencia entre los dos.

Decía Pascal: «La felicidad es un artículo maravilloso. Cuanto más se da, más le queda a uno»:

Cuando el corazón es amoroso cien por ciento, el fruto de ese amor es la alegría. Es una alegría que el mundo no puede producir, es una alegría que sólo se conoce en el Cielo y viene de ahí para vivificar y dar esperanza a otros en este Valle de Lágrimas. No es algo que se encienda, es algo que se irradia del interior. Si alguna vez ha estado ante la presencia de una persona dotada con esta alegría, ha sabido de inmediato que venía del Espíritu Santo. Es la forma como Dios actúa. En el pasado y en el presente, cuando parece que el mal dominará al mundo, hay personas en esta tierra dotadas de esta alegría como un signo a Satanás, de que Dios aún está al mando. Esta alegría celestial llena a un alma sólo porque está llena de amor, que es el reflejo del amor del Espíritu Santo. El infierno, es el lugar donde el último gramo de amor abandona el alma en el momento en que entra ahí. No hay amor en el infierno.16

Nehemías vuelto del cautiverio de Babilonia, hizo que se leyera ante el pueblo la Ley Divina. Todos lloraban llenos de arrepentimiento, más, el profeta necesita un pueblo valiente y fuerte para la reconstrucción de las murallas de Jerusalén, por lo cual exhortó: «No os aflijáis, pues el gozo de Yahvé es vuestra fortaleza».17

Germán Mazuelo-Leytón

Fuente: Adelante la Fe

1 1 Juan, 2, 15-16.

2 SAN MATEO 18, 7.

3 SAN ATANASIO, Carta 14, 1-2.

4 Cf.: CAVATONI, P. ANGEL, Letanías de la Santísima Virgen.

5 SAN LUCAS 19, 1-10.

6 Cf. SAN LUCAS 18, 23.

7 HERMAS, «El Pastor», Mandamientos, 10, 2-4.

8 GÁLATAS 5, 19-21.

9 Cf.: CAVATONI, P. ANGEL, Letanías de la Santísima Virgen.

10 SAN AGUSTÍN, De la vida feliz, 10.

11 AQUINO, SANTO TOMÁS de, S. Th. II-II, q. 28, a. 4 ad 1

12 SAN GREGORIO MAGNO, Moralia 1, 31, 31.

13 AQUINO, SANTO TOMÁS de, S. Th. II-II, q. 28, a. 3

14 Cf.: ROMANOS 1, 29-31.

15 ROMANOS 1, 24.

16 VALENTA, OFM Conv., P. STEPHEN, La jornada de la cabeza al Corazón y más allá.

17 NEHEMIAS 8, 10.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

EL PODER DEL ANTICRISTO


El Anticristo no poseerá materialmente una horripilante figura como se le representa (moralmente) aquí. Al contrario, poseerá una personalidad muy atractiva y parecerá lleno de cualidades y virtudes. Y si aquellos días no se abreviasen, no se salvaría nadie; pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días.


NO PERMITAMOS EL HOMICIDIO DE JALISCIENSES NO NATOS



Llama a las oficinas del Gobernador Aristóteles Sandoval (Tel: (33) 36481600) y exige que retire el "Programa de Interrupción de Embarazo", eufemismo que emplean para no decir: Programa de Asesinato de Ciudadanos Jaliscienses No Natos.

martes, 28 de noviembre de 2017

EL VERDADERO ROSTRO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA

La "fraternidad" de la Revolución francesa.




En 1794, en el período de la Revolución francesa conocido como el reino del terror, dieciséis hermanas carmelitas del Monasterio de Compiègne fueron condenadas a muerte, acusadas de fanatismo, y ejecutadas por no aceptar secularaizarse rompiendo sus votos y abandonado su convento ya que estaban prohibidos y suprimidos. Fueron asesinadas en París, en la plaza. A los pies de la guillotina, cantaban himnos religiosos y renovaron sus votos. Este es el verdadero rostro de la "libertad", la "igualdad" y la "fraternidad" que proclamaba la masonería. Y esta es la fe y entereza de aquellas mártires católicas.

Ver película aquí: http://www.catolicidad.com/2011/03/dialogos-de-carmelitas-el-film.html

Fuente: Crestomatía del filme Diálogo de carmelitas.

domingo, 26 de noviembre de 2017

LA HERENCIA



Nací en una granja, críeme en el campo,
con la gente que reza y que vive del santo trabajo.
Los dos seres que vida me dieron,
murieron temprano,
y mi padre me dijo al morirse: -Hijo mío, en el llar hay un clavo,
del que pende un tesoro bendito- ve, búscalo y tráelo.
Fui, busqué, remiré y a mi padre, solo pude alargarle un Rosario.
-¡Es él- dijo al verlo, mi tesoro santo,
la herencia bendita que te dejo y que a mí me dejaron.
Tu abuelo, mi padre, tuvo callos de tanto rezarlo,
y tu madre con él en el cuello se fue al Camposanto.
Yo quitéselo allí y ahora muero gustoso besándolo.
Bienes de la tierra, hijo mío, no puedo dejártelos;
pero en este Rosario te dejo los tesoros de un padre cristiano.
Para ti que no sabes de letras, es un gran catecismo el Rosario,
y en los días que vayas a Misa, buen devocionario,
que sabrás tu leer cuando sepas mejor meditarlo.
No hay medio más útil para nunca caer en pecado,
para siempre cumplir los deberes, para hacerse de todos hermano.
Si más se rezara, no se vieran ni guerras, ni escándalos,
ni presidios ni jaulas de infierno sino dulces hogares cristianos.
Cuando tomes esposa, hijo mío, siempre te una con ella este lazo;
y los hijos que el Cielo te diere, dales tú por herencia el Rosario.
Con él, siendo pobre, siempre tuve salud y trabajo;
y el pan nuestro que a Dios le pedía, jamás me ha faltado.
Mas ¡ya siento acercarse a la Virgen!
¡Ya me duerno tranquilo en sus brazos!
Murióse mi padre, y era entonces yo, un pobre muchacho.
Hoy que soy un hombre, y recuerdo los tiempos pasados...
al mirar a mi Patria en la horca y a la Iglesia en el Monte Calvario...
-¿Qué será?, ¿qué será?-, me pregunto,
y el pueblo cristiano con su muerta piedad me contesta:
-ES QUE POCO SE REZA EL ROSARIO.

por Ángel de la Granja.


jueves, 23 de noviembre de 2017

LOS PRIMEROS CRISTIANOS LE ORABAN ASÍ A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA


Edgar Lobel, experto en papirología de la Universidad de Oxford,  dedicó su vida al estudio de los papiros encontrados en Egipto. Como es conocido, el clima extremadamente seco de la mayor parte de Egipto ha hecho que se conserven multitud de fragmentos de papiros antiquísimos, con textos de hace milenios, en griego y en copto. Muchos de estos textos se habían perdido. En otros casos, los papiros sirven para confirmar la antigüedad de textos que sí que se habían conservado a través de sucesivas copias o traducciones.
Uno de estos papiros, descubierto en las proximidades de la antigua ciudad egipcia de Oxirrinco, contenía una oración a la Virgen. Y no cualquier oración, sino una plegaria que continuamos rezando hoy en día, la oración Sub tuum praesidium. La versión latina es:
Sub tuum praesidium
confugimus,
Sancta Dei Genitrix.
Nostras deprecationes ne despicias
in necessitatibus nostris,
sed a periculis cunctis
libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta.
La versión castellana, es muy conocida:
Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!
Y la versión en griego clásico, que es precisamente la que se encontró en el papiro. Basta fijarse con detenimiento en la foto del papiro para reconocer las palabras griegas originales:
Ὑπὸ τὴν σὴν εὐσπλαγχνίαν,
καταφεύγομεν, Θεοτόκε.
Τὰς ἡμῶν ἱκεσίας,
μὴ παρίδῃς ἐν περιστάσει,
ἀλλ᾽ ἐκ κινδύνων λύτρωσαι ἡμᾶς,
μόνη Ἁγνή, μόνη εὐλογημένη.
Cabe destacar la presencia del término Theotokos (en este caso, Theotoke, en vocativo), es decir, Madre de Dios”. 
Dos siglos después, en el Concilio de Éfeso, se reconoció de forma  solemne que este título era adecuado para la Virgen María, contra el parecer de Nestorio.
Es decir, en Éfeso, la Tradición de la Iglesia fue defendida contra los que preferían sus propios razonamientos a la enseñanza de siempre de la Iglesia.
Resulta impresionante rezar esta oración, sabiendo que los cristianos la rezaban ya, por lo menos, en el año 250 d.C., que es la fecha en la que Edgar Lobel dató el papiro en el que se encontraba (aunque algunos creen que la oración data del siglo anterior).
Nosotros no la hemos recibido de los arqueólogos, sino de la tradición de la Iglesia, a través del latín en el caso de la Iglesia Latina o del griego y el eslavonio antiguo en Oriente.
Resulta agradable, sin embargo, que la arqueología nos muestre una vez más que la tradición no es algo inventado, sino que verdaderamente nos transmite la herencia que los primeros cristianos recibieron de Cristo y de los Apóstoles.

Theotokos, la Madre de Dios

La oración Sub tuum praesidium es un testimonio entrañable, probablemente el más antiguo y el más importante en torno a la devoción a Santa María. Se trata de un tropario(himno bizantino) que llega hasta nosotros lleno de juventud. Es quizás el texto más antiguo en que se llama Theotokos a la Virgen, e indiscutiblemente es la primera vez que este término aparece en un contexto oracional e invocativo.
G. Giamberardini, especialista en el cristianismo primitivo egipcio,  en un documentado estudio ha mostrado la presencia del tropario en los más diversos ritos y las diversas variantes que encuentra, incluso en la liturgia latina.
La universalidad de esta antífona hace pensar que ya a mediados del siglo III era usual invocar a Santa María como Theotokos, y que los teólogos, como Orígenes, comenzaron a prestarle atención, precisamente por la importancia que iba adquiriendo en la piedad popular. Simultáneamente esta invocación habría sido introducida en la liturgia.
En el rito romano, su presencia está ya testimoniada en el Liber Responsalis, atribuido a San Gregorio Magno y es copiado en el siglo IX en la siguiente forma: “Sub tuum praesidium confugimus, Sancta Dei Genitrix”. Algunos manuscritos de los siglos X y XI, presentan unas deliciosas variantes de esta oración, manteniendo intacta la expresión Santa Dei Genitrix, en estricta fidelidad a la Theotokos del texto griego.
Se trata de traducciones fidelísimas del texto griego, tal y como aparece en el rito bizantino, en el que se utiliza la palabra griega eysplagknían, para referirse a las entrañas misericordiosas de la Madre de Dios.
La consideración de la inmensa capacidad de las entrañas maternales de la Madre de Dios está en la base de la piedad popular que tanta importancia dio al título Theotokos para designar a la Madre de Jesús.
Y quizás como lo más importante sea el hecho de que el testimonio del Sub tuum praesidium levanta la sospecha de que el título Theotokos se origina a mediados del siglo III en la piedad popular como invocación a las entrañas maternales de Aquella que llevó en su seno a Dios. Esta vez, quizás, la piedad popular fue por delante de la Teología. Al menos, es muy verosimil que así fuese.
Los fieles que, con sencillez, rezan esta oración a la Sancta Dei Genitrix, laTheotokos, la Madre de Dios,  porque la han recibido de manos de la Iglesia, son los que están más cerca de lo que transmitieron los primeros cristianos y, por lo tanto, más cerca de Cristo.
La versión latina esta oración ha sido inmortalizada en la música especialmente por Antonio Salieri y Wolfgang Amadeus Mozart.
FUENTES:
Lucas F. Mateo-Seco,  La devoción mariana en la primitiva Iglesia
Cfr G. Giamberardini, Il “Sub tuum praesidium” e il titolo Theotokos nella tradizione egiziana, en “Marianum” 31 (1969) 350-351; A.M. Malo, La plus ancienne prière à notre Dame, en De primordis cultus mariani, cit., t. 2, 475-485.

Tomado de aquí.