sábado, 10 de diciembre de 2016

¿CÓMO MURIÓ GALILEO?


Experimento: salga ud. a la calle y pregunte a los viandantes al azar qué juicio les merece que la Iglesia quemase en la hoguera a Galileo por decir que la Tierra era redonda.

Apuesto a que solo una minoría responderá que no fue por decir que la Tierra fuera redonda -que era la tesis convencional desde, al menos, Eratóstenes, que se molestó en medirla en el siglo III antes de Cristo-.

Y apuesto a que aún menos serán los que recuerden que Galileo no murió en la hoguera, sino en la cama y de viejo, concretamente en su casa de San Giorgio, junto al mar.

Con Galileo, por cierto, se produjo un fenómeno que se reproduce una y otra vez en la historia, cuando el estamento científico -eso que tendemos a llamar campanadumente ‘la ciencia’- demuestra que, al fin, no está formado por ángeles ocupados solo en el descubrimiento de la verdad, sino por seres de carne y hueso que se empecinan en sus teorías y responden a todas las tentaciones comunes al ser humano.

Fue ese estamento, fueron sus colegas, los que llevaron ante el tribunal a aquel petulante que osaba contradecir el consenso científico de la época (¡no piensen en el Cambio Climático!), el modelo ptoloméico, y se sirvieron del poder del momento, como podrían haberle llevado ante el Politburó en eras y lugares distintos.

Iba a cumplir 78 años, cuando falleció cristianamente
 en su lecho con la bendición papal e
 indulgencia plenaria.
Fue un cura polaco, Copérnico, quien publicó la tesis de que la Tierra giraba en torno al Sol… y lo hizo con todas las bendiciones eclesiásticas.

Por lo demás, la leyenda de que la Iglesia no podía concebir que la Tierra girase en torno al Sol en lugar de hacerlo al revés queda desmentida por el hecho de que más o menos por las mismas fechas un sacerdote polaco, Copérnico, publicaba la misma tesis con todas las bendiciones eclesiásticas.

Alguien debería pararse a pensar que la Iglesia no puede haber perseguido a los científicos cuando el único nombre que se le ocurre a la gente es Galileo. Si fuera como quiere la leyenda, habría docenas de nombres.

Vivimos de tópicos y entre tópicos, y ni siquiera tienen la ventaja de ser como esos clichés que nos lega la experiencia de siglos, la sabiduría de la abuela, sino de leyendas más ennegrecidas a conciencia que meramente negras.

En lo que tiene de meramente humano e histórico, la Iglesia es vulnerable a todos los errores y pecados de los hombres, y así es absurdo que nos sorprenda o escandalice todo lo que en su nombre se hizo mal.

Pero entre esas cosas que hizo mal no está, a mi modo de ver, la Inquisición  (haz clic aquí: http://www.catolicidad.com/2010/11/inquisicion-sobre-la-inquisicion.html y acá: http://www.catolicidad.com/2013/01/despejan-mitos-de-la-inquisicion-en-la.html) y, muchísimo menos, un ‘enfrentamiento’ con la ciencia que solo existe en la mente de sus enemigos y que genera una narrativa no distinta, sino exactamente opuesta a la realidad.

El profesor y doctor Alfonso Carrascosa, científico del CSIC, en su reciente conferencia en la Universidad Eclesiástica de San Dámaso titulada ‘Iglesia católica y ciencia en la España del siglo XX’, sostiene que “algunos de los errores atribuidos a la Iglesia en cuanto a la conciliación ciencia y fe, pertenecen al conjunto de eslóganes que son denominados la leyenda negra, construida con ella por sus enemigos a partir de producirse el cisma de Occidente“. Se puede decir más alto, pero difícilmente más claro.

Ninguna cultura ha ido de capaz de sistematizar el saber científico, ninguna… excepto la cristiana.

¿Nadie se ha parado a pensar por qué la ciencia se ha desarrollado precisamente allí donde la Iglesia ha ejercido una influencia cultural absoluta?

China conocía cosas como la pólvora o el papel, incluso la imprenta, mucho antes de que se conocieran el Occidente.

Los musulmanes destilaron el alcohol y a uno de ellos le debemos el desarrollo del álgebra, y los indios introdujeron el cero en las matemáticas.

Sin embargo, ninguna de estas culturas sistematizó el saber científico, ninguna dio con el método para dar el gran salto en la ciencia de ser una actividad privada, de unos pocos eruditos, a convertirse en un proceso masivo y autoconstructivo: el método científico, en fin, pergeñado por primera vez por Roberto Grosseteste, obispo de Lincoln, en el siglo XIII.

Es absurdo contraponer la cultura cristiana a una cultura materialista y atea, sencillamente porque nunca ha existido una cultura originariamente materialista y atea. Pero entre las culturas reales, las que han existido en la historia, ha sido la cristiana la que, al separar tajantemente el Creador de su Creación y postular un universo racional la que ha permitido el desarrollo de la ciencia.


Por Candela Sande

Fuente: Actuall



LEE, HACIENDO CLIC:  EL CASO GALILEO
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viernes, 9 de diciembre de 2016

YA EXISTE UN CISMA DE PARTE DE QUIENES ROMPEN SU UNIÓN CON CRISTO: MONS. SCHNEIDER


El obispo Athanasius Schneider, apologeta de la fe católica reconocido internacionalmente, admite que ya estamos viviendo un extraño cisma en un parte del clero que profesa la unión con el Papa pero ha quebrado su unión con Jesucristo, la Verdad, y con Jesucristo, la verdadera Cabeza de la Iglesia. El obispo Schneider realizó estos comentarios en una entrevista reciente con la estación de televisión francesa por internet TV Libertes el pasado 4 de diciembre.

Habiendo respondido a la pregunta sobre qué podría pasar si la dubia presentada por los cuatro cardenales permanece sin respuesta, le preguntaron al Obispo Schneider si hay riesgo de cisma en caso de continuar el silencio por parte del Papa. El obispo Schneider respondió:
“No solo hay riesgo de cisma sino que ya existe un cierto tipo de cisma en la Iglesia. En griego, cisma significa separarse de la totalidad del Cuerpo. Jesucristo es la totalidad del Cuerpo de la Verdad Divina, y la unidad en Su cuerpo sobrenatural es también visible. Pero hoy estamos viendo una extraña forma de cisma. Externamente, numerosos eclesiásticos salvaguardan la unidad formal con el Papa, a veces por el bien de sus carreras o por una especie de papolatría. Y al mismo tiempo quebraron su unión con Jesucristo, la Verdad, y con Jesucristo la verdadera Cabeza de la Iglesia.
Por otro lado, hay eclesiásticos denunciados como cismáticos a pesar de que conservan la paz canónica con el Papa y siguen siendo fieles a Jesucristo, la Verdad, promoviendo Su Evangelio con diligencia.
Es evidente que los que de verdad son cismáticos interiormente, en relación a Jesucristo, utilizan la calumnia con el propósito de silenciar la voz de la verdad, proyectando absurdamente su propio estado de cisma interior en aquellos eclesiásticos que, indiferentes al halago o el vapuleo, defienden las verdades divinas.
De hecho, tal como dicen las escrituras, la palabra de la Verdad Divina no está encadenada. Incluso si un número de oficiales con altos cargos en la Iglesia de hoy oscurecen la verdad de la doctrina sobre el matrimonio y su disciplina inmutable, esta doctrina y disciplina se mantendrán siempre inalterables en la Iglesia dado que la Iglesia no es una fundación humana, sino divina.”
Al comienzo de la entrevista, el Obispo Schneider explicó la naturaleza de las creencias cismáticas impuestas en la Iglesia a través de ciertos eclesiásticos:
“Antes que nada, mi cuestionamiento de Amoris Laetitia concierne el asunto concreto de admitir a los divorciados vueltos a casar a la sagrada comunión. De hecho, durante los últimos dos sínodos sobre la familia, y luego de la publicación de Amoris Laetitia hubo, y continúa habiendo, una ardua y tempestuosa lucha sobre este asunto concreto.
Todos estos eclesiásticos quieren otro evangelio, es decir un evangelio con derecho al divorcio, un evangelio de libertad sexual — en resumen, un evangelio sin el sexto mandamiento de Dios. Estos eclesiásticos utilizan todo tipo de medios malvados, es decir trampas, decepción, retórica y dialéctica maestras, e inclusive la táctica de la intimidación y la violencia moral, para conseguir su objetivo de admitir a los divorciados vueltos a casar a la sagrada comunión, sin la condición tradicional de vivir en perfecta continencia, condición requerida por la ley divina.
Una vez alcanzado el objetivo, si bien limitado a los llamados casos excepcionales de discernimiento, queda abierta la puerta para introducir el evangelio del divorcio, el evangelio sin el sexto mandamiento. Y este ya no será el Evangelio de Jesucristo, sino un anti-evangelio, un evangelio según el mundo, aunque a dicho evangelio lo embellezcan con palabras tales como “misericordia”, “solicitud maternal”, o “acompañamiento”. 
En este contexto, debemos recordar una exhortación apostólica de San Pablo que dijo, “Pero, aun cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo os predicase un Evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema.” (Gálatas 1:8).”
En respuesta a la pregunta si había sucedido algo así antes en la Iglesia, el obispo Schneider respondió:
“En cuanto a la doctrina y la práctica relacionada con el sacramento del matrimonio y la inmutable validez de la ley moral, estamos siendo testigos en nuestro tiempo de una ambigüedad de tal alcance, comparable solo con la confusión general de la crisis arriana del siglo VI.”
Ante la pregunta de qué podría suceder si la dubia presentada permaneciera sin respuesta por parte del papa Francisco, el Obispo Schneider respondió:
“La principal responsabilidad del Papa está establecida por Nuestro Señor de forma divina, y consiste en confirmar a los hermanos en la fe. El confirmar en la fe significa disipar dudas y traer claridad. Solo el servicio de clarificar la fe genera unidad en la Iglesia y es la primera e ineludible responsabilidad del Papa.
Si en las actuales circunstancias el Papa no cumple su tarea, los obispos deberán predicar indefectiblemente el evangelio inmutable sobre la doctrina divina de la moralidad y la disciplina perenne del matrimonio. Incluso procediendo fraternalmente de estar manera para ayudar al Papa, porque el Papa no es un dictador. Y de hecho, Jesucristo dijo, “Los jefes de los pueblos, como sabéis, les hacen sentir su dominación, y los grandes sus poder. No será así entre vosotros, sino al contrario: entre vosotros el que quiera ser grande se hará el servidor vuestro, y el que quiera ser el primero de vosotros ha de hacerse vuestro esclavo.” (Mateo 20:25-27).
Más aún, toda la Iglesia debe rezar por el Papa, para que encuentre la sabiduría y el coraje para cumplir con su responsabilidad primaria. Cuando San Pedro, el primer Papa, fue encarcelado, toda la Iglesia rezó sin cesar por él y Dios lo liberó de sus cadenas.”
Al comienzo de su entrevista, el obispo Schneider señaló que el papa Francisco ha dejado claro que Amoris Laetitia no es parte del Magisterio:
“El valor magisterial de la exhortación apostólica Amoris Laetitia está determinado por la intención de su autor, el papa Francisco, quien expresó con afirmaciones claras, por ejemplo la que cito a continuación: “quiero reafirmar que no todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben ser resueltas con intervenciones magisteriales.” (AL 3). Estas son las palabras del Papa.
Según el Vaticano II, la función propia de un acto magisterial consiste en, cito: “Este Magisterio, evidentemente, no está sobre la palabra de Dios, sino que, enseñando solamente lo que le ha sido confiado, la sirve en cuanto que por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo la oye con piedad, la guarda con exactitud y la expone con fidelidad, y de este único depósito de la fe saca lo que propone que se debe creer como divinamente revelado.”(Dei Verbum, 10).
Con sus palabras, el papa Francisco ha dejado en claro que no tenía la intención de postular su propia enseñanza magisterial. Según el papa Francisco, el objetivo de Amoris Laetitia era crear una situación para discusiones doctrinales, morales y pastorales, y que estas discusiones no necesitan resolverse con el Magisterio.”
Comentario

El cisma es un pecado mortal contra la fe de la Iglesia que el Catecismo de la Iglesia Católica describe como quebrando el primero de los diez mandamientos, “Adorarás al Señor tu Dios y solo a él servirás.” Estamos obligados a nutrir y proteger, con prudencia y vigilancia, la fe heredada de los apóstoles y el regalo individual de la fe entregado a nosotros por gracia de Dios. Debemos hacer todo lo que esté en nuestro alcance, con asistencia del Espíritu Santo, para rechazar todo cuando se oponga a la fe.

Tal como advierte el obispo Schneider, un número indeterminado de eclesiásticos vive en un estado de cisma interior contra la verdad divina de Jesucristo, y están utilizando medios malvados para esconder la realidad de su cisma, incluyendo la táctica de la intimidación y la violencia moral. Para justificar su cisma, estos eclesiásticos también intentan proyectar la acusación del cisma contra el clero, como los cuatro cardenales que con prudencia y seriedad buscan proteger la fe. Los insultos personales y ataques dirigidos a los cardenales que presentaron la dubia indican la verdad sobre quiénes son los verdaderos cismáticos, dado que el cisma es un pecado contra la caridad.

Como comenta Santo Tomás de Aquino, “el cisma se opone a la unidad de la caridad eclesial.”

FUENTE: Adelante la fe. (Traducido por Marilina Manteiga. Fuente original: EWTN GB. y OnePeterFive).

jueves, 8 de diciembre de 2016

8 DE DICIEMBRE: INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA


El 8 de diciembre de 1854, en la presencia de 92 obispos, 54 arzobispos, 43 cardenales y una incontable multitud de fieles, el beato Pí­o IX definía como dogma de fe el gran privilegio de la Virgen: "La doctrina que enseña que la Bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo, Salvador del género humano, es revelada por Dios, y por lo mismo debe creerse firme y constantemente por todos los fieles."

Este dogma que define que la Santísima Virgen no tuvo pecado original desde el momento mismo de su concepción, esto es que fue preservada por Dios, desde el primer momento de su existencia, de heredar el pecado de nuestros primeros padres que contraemos todos los demás seres humanos, es confundido por muchos con otra verdad de nuestra fe: la Perpetua Virginidad de María, que se refiere a que antes, durante y después del parto la dulcísima Virgen María siempre permaneció Virgen. Salvo que es la misma persona -la Virgen María- quien recibió ambos privilegios, una verdad es distinta de la otra, pero muchos las confunden. Abajo de este post hay dos enlaces que se refieren a esta fiesta que celebramos el 8 de diciembre por ser el aniversario de la promulgación de este dogma. 


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En el video escucharás cantada "Tota pulchra es", se trata de una oración católica antigua muy bella, escrita en el siglo IV. Corresponde a una de las cinco antífonas de los salmos de las segundas Vísperas de la Fiesta de la Inmaculada Concepción. El título significa "Toda hermosura eres" (refiriéndose a la Virgen María). Habla de su Inmaculada Concepción. Toma algo del texto del libro de Judith y otro del Cantar de los Cantares. Se interpreta en latín.



Toda hermosura eres, María.
Y la mancha original no está en ti.
Tú eres la gloria de Jerusalén.
Tú, la alegría de Israel.
Tú eres el honor de nuestro pueblo.
Tú eres la abogada de los pecadores.
¡Oh, María. Virgen prudentísima.
Madre clementísima.
Ruega por nosotros.
Intercede por nosotros ante Nuestro Señor, Jesucristo.
En tu concepción fuiste inmaculada.
Ruega por nosotros al Padre cuyo Hijo diste a luz.
Señora proteje mi oración.
Y llegue a ti mi clamor. Amén.



martes, 6 de diciembre de 2016

¡VENID A VER COMO MUEREN LOS CRISTIANOS!


El Pbro. Gumersindo Sedano y Placencia, párroco de La Punta, población del estado de Jalisco perteneciente a la Diócesis de Colima, iba a hacerse cargo de una Capellanía Castrense en las fuerzas Cristeras del General Dionisio Eduardo Ochoa que operaban en Colima, yendo acompañado de los demás jóvenes que luego morirían con él, quienes marchaban a unirse con los Libertadores. Delatado por una pordisera fue encarcelado, y en la prisión respondió al jefe de los verdugos que le ordenaba se callara y le llamó bellaco:

“¿Callar?…Mientras tenga un átomo de vida no dejaré de gritar. ¡VIVA CRISTO REY!… Los católicos no somos bellacos: usted mismo lo sabe. Si mis compañeros de prisión no hicieron fuego al ser arrestados, fue porque no tenían armas; dénselas a estos Cruzados y veréis si son bellacos o héroes. Vosotros sóis bellacos y cobardes. Podéis matarme como queráis. ¡VIVA CRISTO REY!”.

Al ser conducido a la estación de la población para asesinarlo, el sacerdote iba gritando con todas sus fuerzas a los transeúntes: "¡VIVA CRISTO REY! ¡VIVA LA VIRGEN DE GUADALUPE! ¡Venid a ver como mueren los Cristianos!". Y cantaba: “Corazón Santo: Tú reinarás; México tuyo siempre será”. En la estación fueron fusilados primero PEDRO TREJO, EDUARDO UGALDE y los otros tres Cristeros, colgándose luego sus cadáveres de unos árboles que allí había. El sacerdote se dirigió entonces a los católicos que tristemente presenciaban la matanza sin poder impedirla:

“Hermanos: la muerte no es lo que me arredra y atormenta, supuesto que dentro de breves momentos estaré gozando de Aquel en quien siempre he esperado y a quién siempre he servido con todas mis fuerzas en el Santo ministerio sacerdotal; lo que me arredra y atormenta es el temor de que no vaya a ser un verdadero mártir, es decir un verdadero soldado que sepa desprenderse de esta vida mortal y perecedera. Mi delito no es otro, lo confieso, sino ser del número de los que en esta vida son los encargados de llevar las almas a Cristo nuestro Redentor. Mas tengo la satisfacción de haber cumplido mi deber hasta los últimos momentos en que Dios me va a llamar a su tribunal sagrado, en donde tengo que dar cuenta de todos y cada uno de los fieles que me han sido confiados en mi Parroquia. Espero en la infinita misericordia de Dios que sabe perdonar y olvidar las ofensas de sus hijos, y que sabe absolver a los que se entregan en sus manos. No os pido otra cosa sino que siempre confeséis a Cristo en todo lugar y en todo momento: “Todo lo podemos en Aquel que nos conforta”, como dice el Espíritu Santo. Ánimo hermanos, y si sabéis luchar hasta el fin, nos veremos en el Cielo… Ya terminé Capitán”.

Éste ordenó al mártir que se descalzara y le fueran desolladas las plantas de los pies, se le intentó ahorcar dos veces, desgajándose otras tantas la rama de que se le suspendió; entonces, apoyando su cuerpo en una grieta del árbol al que se le colgaba, se le volvió a ahorcar y se le hizo blanco para ejercitarse al tiro sus asesinos, quienes pusieron este letrero en el cuerpo inerte del sacerdote:
“ÉSTE ES EL CURA SEDANO”.

sábado, 3 de diciembre de 2016

OBLIGACIÓN DE LOS PADRES

LA FORMACIÓN MORAL Y RELIGIOSA DURA TODA LA VIDA: INSTRUCCIÓN CUANDO SON DEPENDIENTES, CONSEJOS SIENDO ADULTOS Y BUEN EJEMPLO SIEMPRE


¡Ay de aquellos que se limitan a medio mal prepararlos para su primera comunión y luego olvidan seguir su instrucción religiosa conforme a su edad! ¡Ay de aquellos que no miran que sus hijos oren, frecuenten los sacramentos y vivan en gracia de Dios! ¡Ay de aquellos que descuidan qué leen, qué miran en la PC y en el celular, a qué espectáculos y sitios acuden, y qué amistades tienen! ¡Ay de aquellos que no les brindan su tiempo, ni dialogan con ellos, ni aconsejan a sus hijos! ¡Ay de aquellos que no les dan un ejemplo de vida moral y religiosa! Imaginad qué cuentan darán a Dios aquellos que sus hijos se lleguen a condenar por su culpa.

VER TAMBIÉN (HAZ CLIC): 1) UN DEBER DE LOS PAPÁS: LA CONFESIÓN DE LOS NIÑOS 2) EN CUANTO EL NIÑO PUEDA DISTINGUIR ENTRE EL PAN Y LA HOSTIA CONSAGRADA; HAGA SU PRIMERA COMUNIÓN

viernes, 2 de diciembre de 2016

RECUERDA QUE ESTE SÁBADO ES PRIMER SÁBADO DE MES

No olvides que nos hemos comprometido, en este año, a lo siguiente:

-El rezo diario del Santo Rosario. Haz clic AQUÍ.
-Cumplir la petición de la dulcísima Virgen en Fátima: realizar la comunión reparadora de los cinco primeros sábados de mes. Haz clic AQUÍ.
-Renovar nuestra Consagración al Inmaculado Corazón de María. Haz clic AQUÍ.
-Rezar diariamente la oración por los pecadores enseñada por la Virgen en Fátima, pidiendo -además- con nuestras propias palabras que el Papa consagre, junto con todos los obispos del mundo, Rusia al Inmaculado Corazón de María. Esta es la oración: "Oh Jesús mío, perdónanos y líbranos del fuego de infierno, lleva al Cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia".


miércoles, 30 de noviembre de 2016

HORIZONTES BAÑADOS DE INFINITUD

SOBRE LA TRAGEDIA AÉREA

IMPORTANTE ACLARACIÓN: Hasta donde estamos enterados, este piloto era católico aunque luego -después de publicado este post- supimos que posteó algunos errores doctrinales. Ciertamente no comulgamos con ellos ni lo estamos poniendo como un santo o un ejemplo a seguir en todo. Oremos por su alma.

El mundo amaneció (el 29 de noviembre) con la trágica noticia del accidente aéreo que ha cobrado la vida de, hasta el momento, 76 personas. En la aeronave viajaba el equipo brasileño de fútbol ‘Chapecoense’. Se dirigían hacia la ciudad de Medellín en donde disputarían los primeros 90 minutos de la final de la copa sudamericana de fútbol ante el Atlético Nacional.

Alguien me decía hace unos momentos, a propósito de esta tragedia, ¿Por qué pasan estas cosas? Bueno, pasan porque la vida humana sobre la tierra es breve, fugaz, pasajera e impredecible. Hoy estamos, mañana no lo sabemos. Lo único seguro en este barro terrenal es que moriremos, pero cuándo, cómo y dónde, no lo sabe nadie, excepto Dios.

Y es que precisamente existe una doble mirada sobre estos acontecimientos, y en general sobre toda la vida humana. Una es la mirada que podríamos llamar naturalista, que es una mirada finita, intrascendente, limitada, terrena, desesperanzada. Surge del hecho de considerar la realidad humana como contenida por completo dentro de los límites de lo material, en el sentido más elemental de ese término. Se ve entonces la vida como un instante suspendido entre dos nadas: la nada de donde venimos y la nada hacia donde nos dirigimos.

Es una visión empobrecida de la realidad humana, que no puede menos que conducir a la desesperación, y que durante el instante fugaz en que al parecer consiste nuestro paso por la tierra, no produce como fruto más que una existencia sin sentido, sin significado, sin sustancia, una mera carrera contra el tiempo por ‘gozar’ lo más posible, sufrir lo menos y llegar al sepulcro con el estómago satisfecho para no tener mucho que lamentar. Actitud que bien resume ese antiguo adagio latino que invita a gozar del momento presente, pues no hay otro: ¡Carpe diem!*

Afortunadamente no es esa la única alternativa ante el espectáculo de la insuficiencia humana y de la fugacidad de su existencia. Está la mirada del que se sabe criatura, salido de las manos de un Creador que es no solo omnipotente y sabio, sino igualmente padre amoroso y Dios de misericordia y perdón. Así las cosas la existencia humana ya no es un instante fugaz suspendido entre dos nadas, sino un instante, sí, pero salido de las manos de un Dios y que tiene en ese padre de amor y misericordia su final, que al mismo tiempo es su verdadero comienzo. Con esto cambia del todo el panorama, pues de naturalista que era la mirada sobre la vida humana, sobre sus idas y venidas, se hace predominantemente sobrenatural, se le mira “sub specie aeternitatis”, es decir, bajo una mirada de eternidad. Por lo mismo nuestra mirada ya no es finita, encerrada en los estrechos límites de una materialidad ciega, sorda y muda, sino que se abre generosa y esperanzada hacia horizontes bañados de infinitud, cuyo destino no es el vacío silencioso del sepulcro, sino la dicha de ver cara a cara eternamente a Aquél por cuyo amor somos y somos lo que somos, en una espiral interminable de felicidad, plenitud y gloria.

Muchos hoy optan por la primera mirada, encuentran quizá en ella un modo de vida que les procura cierta comodidad temporal, y ellos les basta y les sobra. Diríamos que son almas de mirada corta, águilas que se creen gallinas, y no vuelan para no perder la comodidad del gallinero. Son legión.

A pesar de ello, siempre han existido, existen y existirán almas de mayor generosidad, de mirada más alta, de alcances trascendentes, que han escuchado el llamado del Nazareno y han decidido aceptar su invitación:

¡Duc in altum!** (Lucas 5, 4)

¡Ve más allá! ¡No te quedes en la orilla del lago, enamorado de la aparente seguridad de sus playas!

Dios nos conceda a todos aceptar esa invitación y mirar siempre más allá, hacia lo alto, lejos del alcance de la desesperación y del vacío.

Una oración por las almas de los futbolistas fallecidos (y las de la tripulación y los demás pasajeros). Para Dios no hay tiempo:


Ave Maria, gratia plena, Dominus Tecum.

Benedicta Tu in mulieribus, et benedictus

fructus ventris Tui, Iesus. Sancta Maria, Mater

Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in ora

mortis nostræ. Amen.


Leonardo Rodríguez V.

* Aprovecha el día
**Guía adelante, (hacia lo profundo).

Fuente