viernes, 22 de septiembre de 2017

MENSAJE URGENTE A LOS CATÓLICOS

SI MOVEMOS MONTAÑAS PARA SALVAR UNA SOLA VIDA DEBAJO DE UN EDIFICIO DERRUMBADO, ¿POR QUÉ NO LAS MOVEMOS TAMBIÉN PARA EVITAR EL ASESINATO "LEGAL" DE MILES DE BEBÉS MEXICANOS INDEFENSOS EN LOS VIENTRES MATERNOS?

AYUDEMOS Y RECEMOS POR LOS AFECTADOS POR EL TEMBLOR, SERÁ DOBLE CARIDAD.


NO SE MUEVE LA HOJA DEL ÁRBOL SIN LA VOLUNTAD DE DIOS

Las coincidencias sí existen pero hay unas que no podemos llamar coincidencias... Si los últimos dos grandes terremotos que han tocado la Ciudad de México fueron justo el mismo día 19/09... a todos en el fondo de nuestros corazones nos parece demasiada coincidencia. ¿Por qué no mejor darle un sentido a este último terremoto? No se mueve hoja de árbol sin que Dios lo permita. Él mantiene su creación y a sus criaturas... Si en sus mensajes la Virgen, nos pide oración y conversión, para evitar este tipo de fenómenos que tanto nos hacen sufrir como país ¿por qué los mexicanos no nos volcamos en cadena de oración y desagravio por todos los pecados que hemos cometido como Nación, así como nos hemos volcado para ayudar a los afectados de este sismo?

Si somos un pueblo mayormente católico, si nos duele MÉXICO por lo que está pasando con estos terremotos y huracanes... ¿por qué no nos duele ese MÉXICO donde se han asesinado a más de 150,000 niños en el vientre de sus madres desde que se aprobó el aborto en la Ciudad de México? Si movemos montañas por salvar una solo vida debajo de un edificio derrumbado, ¿no podríamos también mover montañas para que se deje de asesinar a lo niños en el seno de sus madres? Los pecados de las naciones se pagan por las naciones, así que pidamos perdón por los nuestros y hagamos algo para que México cambie...

¡Virgen de Guadalupe cubre todo México con tu manto! ¡¡¡Dios mío, perdona nuestros pecados!!!

Hoy hemos recibido este llamado a todos los católicos, nos parece urgente su difusión:

DEL AZOTE DE LOS TERREMOTOS, ¡LÍBRANOS SEÑOR!

Sabemos que Dios ha creado las cosas buenas: “Vio Dios todo cuanto había hecho; y he aquí que estaba muy bien” (Génesis 1, 31). Entonces, ¿de dónde vienen los males, las enfermedades, los huracanes, los terremotos que ocasionan tantas víctimas? En este artículo propondremos dar brevemente la respuesta cristiana católica apoyándonos sobre la Sagrada Escritura, la enseñanza de los Santos -grandes conocedores de la Biblia- y la Liturgia de la Iglesia. En la conclusión daremos unos consejos para evitar estas catástrofes atrayendo sobre nosotros la protección de Dios todopoderoso y misericordioso.

EL PECADO ES LA CAUSA DEL TERREMOTO

-Lo dicen los santos:

La Fe Católica recibida del mismo Cristo-Dios, nos enseña que Dios creó al hombre justo y santo; hizo todas las cosas buenas, pero el pecado de Adán ha destruido el orden y la armonía en la creación por haber escuchado al demonio. Todos los males físicos y morales que hay en la humanidad son una consecuencia del pecado original que es fuente de todos los demás (1).

Dios es el Creador y Señor de la naturaleza. Nada sucede en ella sin su conocimiento y permiso. Todas las criaturas están al servicio de su Creador que las utiliza para ayudar o castigar a los hombres según sus obras. Cuando hay muchos pecados Dios nos llama a la conversión mediante el terremoto, por ejemplo.

Aunque los incrédulos y mundanos digan muchas cosas secundarias, "queda bien claro, dice San Juan Crisóstomo, que el terremoto viene de los pecados, de la avaricia, de las injusticias, de las prevaricaciones, del orgullo, de la sensualidad y de la mentira"(2).

Ayer como hoy el pecado es pecado y el bien es bien; la verdad es verdad y la mentira es mentira. Dios no cambia; sus Mandamientos no cambian porque en Él "no hay mudanza ni sombra resultante de variación" (Santiago, 1, 17. Nuestro Señor Jesucristo lo afirma: "El cielo y la tierra pasarán, pero las palabras mías, no pasarán ciertamente" (San Mateo, 24, 35).

Hoy en día, muchísimas almas están viviendo en pecado mortal habitual, diciendo que "todo cambia"; que "cada uno puede hacer lo que quiere" en moral; vestirse como quiere, seguir la religión que quiere. Esto es un error grave, una ilusión del "demonio mentiroso y padre de la mentira" (San Juan, 8, 44).

Aprovechando la crisis en la Iglesia católica, hoy el demonio está engañando a las almas y a las sociedades. Debido a la profunda ignorancia religiosa actual, cada quien hace lo que quiere o inventa la supuesta iglesia que quiere sin tener ninguna cuenta del Creador. Sin embargo Dios, el Inmutable, nos advirtió mediante San Pablo: "¿No sabéis que los inicuos no heredarán el reino de Dios? No os hagáis ilusiones. Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los que viven de rapiña, heredarán el reino de Dios." (I Corintios, 6, 9-11).

LOS QUE VIVEN ASÍ Y NO QUIEREN CONVERTIRSE, MANCHAN LA TIERRA Y PROVOCAN LA CÓLERA DE LA JUSTICIA DIVINA

-Lo dice la Liturgia:

¿Quién nos defiende contra esta cólera destructora? La Santa Misa, las oraciones de la Santa Madre Iglesia y de las almas santas.

La Iglesia en su Liturgia habla de la ira de Dios que hace estremecer la tierra. En caso de terremoto hay estas oraciones en el Misal tradicional: 
"Omnipotente y sempiterno Dios, que miras a la tierra y la haces estremecer, perdona a los que te temen, y sé propicio a los que te suplican; a fin de que, cuantos hemos sentido pavor de tu ira cuando sacude los fundamentos de la tierra, sintamos sin cesar, que tu bondad se ocupa en curar sus heridas. Por Nuestro Señor Jesucristo tu Hijo...”.
En la oración después de la comunión, la Iglesia afirma que la tierra tiembla "por nuestras iniquidades":
 "Defiéndenos, Señor, te suplicamos, a los que recibimos tus santos misterios,[la santa comunión] y por una intervención sobrenatural, da firmeza a la tierra que vemos temblar por nuestras iniquidades; para que conozcan los corazones de los hombres que tales azotes provienen de tu indignación y cesan por tu misericordia. Por Nuestro Señor Jesucristo....”.
-Lo que dice la Biblia:

Así como en el pasado por los pecados de los judíos, Dios convirtió "a Jerusalén en montón de ruinas, en albergue de chacales," (Jeremías, 9, 11), así hoy puede convertir nuestras ciudades en un montón de ruinas por nuestros pecados personales y públicos. En tiempo del diluvio “grande era la maldad del hombre sobre la tierra y todos los pensamientos de su corazón se dirigían únicamente al mal” (Génesis 6, 5). Dios limpió la tierra de esa maldad mediante el agua. Dios limpió también por el fuego a Sodoma y Gomorra, las ciudades pecadoras que por sus abominaciones se atrajeron sobre sí la cólera divina; no se compadeció tampoco de los que por sus pecados fueron exterminados. “Porque hay en Él misericordia y cólera; aguanta y perdona, mas sobre los impíos derrama su ira. Como es grande su misericordia así es severo su castigo, juzgará al hombre según sus obras." (Eclesiástico, 16, 9-13).

Los hombres antiguos no tenían ni la experiencia ni los ejemplos que nosotros tenemos. Los del diluvio no sabían. Nosotros sí, sabemos que Dios castiga a los pecadores no solamente en el infierno sino a veces en esta tierra. Los hombres del diluvio no empezaron a creer lo que decía Dios hasta que empezó el cataclismo pero ya era muy tarde. Los habitantes de Sodoma y Gomorra creyeron en la amenaza cuando ya era inútil. ¿Y nosotros hasta cuándo cesaremos de ofender a Dios?

¿PARA QUÉ PERMITE DIOS EL TERREMOTO?

Para que los hombres vean que son criaturas y se corrijan. Dice San Juan Crisóstomo:
"Durante este breve tiempo del terremoto ¿habéis visto cuán frágil es el género humano? Mientras sucedía el terremoto yo pensaba: ¿En dónde están ahora las rapiñas? ¿En dónde la avaricia? ¿En dónde las tiranías? ¿En dónde el orgullo? ¿En dónde el poder de los magistrados? ¿En dónde el despojo de los pobres? ¿En dónde las altiveces de los ricos? ¿En dónde las amenazas? ¿En dónde los temores? ¡Un instante de tiempo desgarró todo eso con mayor facilidad que una tela de araña! ¡Todo lo destruyó! ¡Solamente se escuchaba el llanto de la ciudad, y todos corrían hacia la iglesia!"Pensad, ¡qué habríamos hecho si Dios hubiera querido arruinar todo por completo! Digo estas cosas para que permanezca perpetuamente el temor por lo que ha sucedido y robustezca vuestras mentes. Dios sacudió la ciudad pero no la arruinó; si hubiera querido arruinarla no la habría solamente sacudido. Pero no lo intentaba, precedió, a la manera de un pregonero, el terremoto, anunciando a todos de antemano la ira de Dios, a fin de que mejorados escapemos, por el temor del castigo que en realidad se nos iba a aplicar. Del mismo modo procedió el Señor con los habitantes de Nínive: ‘¡Aún tres días y Nínive será destruida! (Jonás 3,4) ¿Por qué no la destruyes? Pues la amenazas con la destrucción. ¿Por qué no la destruyes? ¡Porque no quiero su destrucción por eso la amenazo! Entonces ¿para qué se lo dices? ¡Para no tener que hacer lo que digo! ¡Precede el anuncio para que se evite la obra!’. ‘¡Aún tres días y Nínive será destruida!’ decía entonces el profeta Jonás. Ahora en cambio lo claman los muros. (...) En un breve instante Dios sacudió la mente y el ánimo de cada uno, de manera que los fundamentos mismos del corazón se conmovieron. Pero sabemos que Dios no quiere la muerte del pecador, sino más bien que se convierta y viva (3)" (Ezequiel, 30, 11).
Mediante el terremoto, Dios nos llama a la conversión. En la Santa Misa en la oración de la secreta se reza: 
"Oh Dios que has fundado la tierra sobre sus bases; acoge las ofrendas y plegarias de tu pueblo; y alejados completamente los peligros de este temblor de tierra, cambia los terrores de tu divina cólera en remedios para la salvación de los hombres; a fin de que, los que están hechos de tierra y han de convertirse en tierra, se alegran de hacerse, por una santa vida, ciudadanos del cielo. Por Nuestro Señor Jesucristo...”.
En 1852, en Santiago de Cuba hubo unos terribles terremotos, de ellos escribe San Antonio María Claret (4):
“Prediqué una misión, exhortando a la penitencia, diciéndoles [al pueblo y a las autoridades] que Dios había hecho lo mismo que una madre que tiene un hijo muy dormilón, que le menea el catre para que se despierte y se levante, y que si esto no sirve, le castiga el cuerpo. Que lo mismo hace Dios con aquellos hijos pecadores aletargados: ahora les ha movido el catre, la cama, la casa, y, si aún no se despiertan, pasará a castigarles el cuerpo con la peste o cólera, pues me lo dio a conocer Dios Nuestro Señor. Algunos del auditorio lo tomaron muy a mal y murmuraban de mí, y he aquí que apenas había transcurrido un mes, cuando se manifestó el cólera de una manera espantosa; hubo calle en que en menos de dos días se murieron todos sus habitantes .(...).
"Muchísimos, por los temblores y pestes, se confesaron, que no se habían confesado en la santa misión”.
El que está en pecado mortal está en el borde del infierno y puede, en cualquier momento, caer en el fuego eterno. El terremoto, la peste y las pruebas de la vida nos hacen pensar en las postrimerías para arrancarnos al riesgo de la condenación eterna.

CONCLUSIÓN: ¿QUÉ HACER?

-Para evitar futuros castigos y terremotos:

Para alejar de nosotros el castigo que merecen nuestros pecados debemos rezar cada día las oraciones de la mañana y de la noche, rezar antes y después de la comida, rezar nuestro Santo Rosario, escuchar Misa cada domingo y días de guardar, confesarnos y comulgar regularmente en estado de gracia y ¡jamás en pecado mortal!, ser justo con todos, no odiar ni criticar a nadie, vestirnos cristianamente en la calle y en la casa, no aceptar ningún programa que quebranta la Ley de Dios en nuestra casa, sacar de nuestras familias el instrumento corruptor y causa de muchos vicios, hacer penitencia por nuestros pecados pasados, leer la vida y las obras de los santos para saber lo que es ser católico y tener modelos que imitar.

Vivamos cristianamente y podremos decir con toda seguridad: "De la muerte súbita e improvista, del rayo y de la tempestad, de la peste, de la hambre y de la guerra, del azote de terremotos y de la muerte eterna líbranos Señor (5)”.

Padre Michel Boniface

BIBLIOGRAFIA
1 Enrique Denzinger, El magisterio de la Iglesia, Barcelona, Ed. Herder, 1963, p. 225, n° 787-792 (Decreto sobre el pecado original del Concilio de Trento)
2 San Juan Crisóstomo, Obras Completas, Homilía sexta acerca de Lázaro y el rico, y sobre el terremoto. México, Ed. Jus, tomo 2, p. 143.
3 San Juan Crisóstomo, Obras Completas, Homilía sexta p. 143.
4 San Antonio María Claret, Escritos autobiográficos, Madrid, Ed. B.A.C. 1981,n° 532-536, p.301.
5 Letanías de los santos en Dom Gaspar Lefebvre, Misal diario y vesperal.


jueves, 21 de septiembre de 2017

RÉCORD CRIMINAL: PLANNED PARENTHOOD EN 2016 SUPERÓ POR PRIMERA VEZ EN SU HISTORIA EL MILLÓN DE ABORTOS

Cecile Richards, presidente de Planned Parenthood.

En concreto, la multinacional abortista asesinó a 612.966 bebés prematuros mediante aborto quirúrgico y a 481.713 a través del aborto químico. Se jacta además de haber contribuido a más de 950 cambios legislativos sobre aborto y la anticoncepción en todo el mundo desde 2005.

Actuall. By Tamara García Yuste - 20/09/2017. Planned Parenthood acabó con la vida de 1.094.679 bebés, el pasado ejercicio, batiendo así un sangriento record.

En concreto, la multinacional abortista asesinó a 612.966 bebés prematuros mediante aborto quirúrgico y a 481.713 a través del aborto químico. Con estas cifras es la primera vez que el abortorio ha superado el millón de abortos.

Según el informe publicado por Planned Parenthood, realizó más de 3,6 millones de actividades relacionadas con el aborto, como el asesoramiento y consulta pre y post de esta práctica, y el tratamiento de abortos incompletos.

La multinacional mantiene 142 entidades en todo el mundo y actúa en más de 170 países

Fundada en 1952, Planned Parenthood mantiene hoy 142 entidades en todo el mundo y actúa en más de 170 países, realizando y promoviendo el aborto y los “derechos sexuales y reproductivos”, según informa The New American.

En su propia investigación sobre el gigante del aborto, el Instituto de Investigación de Población Democrática (PRI) señala que Planned Parenthood “invierte millones de dólares en sus Asociaciones Miembro (filiales) y otras organizaciones afines que operan en el país para promover el aborto y abogar por leyes de aborto cada vez más indulgentes. En 2016, Planned Parenthood otorgó 68 millones de dólares en donaciones a sus Asociaciones Miembro y otras organizaciones”.

Cambios legislativos sobre el aborto por Planned Parenthood

En su último informe, Planned Parenthood se jacta de haber contribuido a más de 950 cambios legislativos en relación con el aborto y la anticoncepción en todo el mundo desde 2005.

Por ejemplo, en 2016, la filial guatemalteca de Planned Parenthood presionó a los tribunales de la nación para “reinterpretar la ley del aborto del país de América del Sur para permitir a los proveedores de atención médica de nivel medio, es decir, enfermeras, farmacéuticos o médicos de zonas rurales” abortar con ocho semanas de gestación.

Pero después de la sentencia judicial, “el número de servicios relacionados con el aborto aumentó en un 68 por ciento en general”.

La multinacional abortista ha conocido un periodo de oro en sus sangrientos negocios, gracias al respaldo de la Casa Blanca, bajo el mandato de Obama. Las cosas pueden empezar a cambiar con Donald Trump, que ha puesto a las finanzas de la empresa en el punto de mira.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

OREMOS POR MÉXICO Y POR LAS VÍCTIMAS DEL SISMO

Hagamos oración y penitencia

*Oración a la Santísima Virgen de Guadalupe con que pedimos nos libre de los temblores de tierra y demás calamidades*

Soberana Virgen María, Madre de Dios y Señora nuestra, que no satisfecha vuestra ardiente caridad con haber realizado los más inefables prodigios a favor de los americanos, dispensando desde el cielo beneficios con que santificar esta nación, adoptándola por vuestro pueblo, y dejándonos en ella, como testimonio irrefragable de vuestras misericordias, una piadosa copia de vuestra hermosura en esa sagrada imagen de Guadalupe queréis, con todo, cada día manifestarnos más vuestra ternura amparando a los miserables que os invocan, socorriendo sus necesidades, protegiéndolos en sus peligros y siendo todo su consuelo en las angustias: confiados, Señora, en que jamás se ha apartado de Vos sin el remedio quien os busca de corazón, y en que nunca faltáis a vuestras promesas, nos atrevemos a aparecer en vuestra presencia, a pedir que nos alcancéis el perdón de las muchas culpas con que hemos ofendido a vuestro Santísimo Hijo, y de las innumerables ingratitudes que hemos usado con Vos, su Purísima Madre para que cesando estas causas de las calamidades que padecemos, cesen también los rigores con que la Divina Justicia nos castiga: interesaos, Señora, por vuestros hijos, que, aunque indignos de tal nombre, lo somos por vuestra elección, para que nos veamos ya libres de los continuos temblores con que la tierra nos está manifestando que su Creador la mira airado; haced que también cesen las enfermedades, y que los tiempos, tomando su curso regular, faciliten la abundancia de los frutos de la tierra.

Alcanzadnos la gracia, que con ella sin duda nos vendrán todos los bienes, lograremos Vuestras saludables influencias en esta vida, y mereceremos ver el original de Vuestra Sagrada imagen, mirando cara a cara en la Gloria a vuestro Divino Padre, Esposo e Hijo.

*JACULATORIA*
-Para implorar el Patrocinio de la Señora en cualquier necesidad.-

Pues en Guadalupe se haya Remedio en las aflicciones.
Líbranos, ¡Oh Dulce Madre! de la peste y los temblores.

ORACIÓN: Señor, te pedimos por los caídos y damnificados en el sismo. Que las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Y, te suplicamos, Señor, danos a nosotros la convicción de que es necesario vivir siempre en gracia, y que para ello nos arrepintamos y confesemos todas nuestras culpas para recibir tu perdón y misericordia. Amén.

Tomado de *PEQUEÑO DEVOCIONARIO GUADALUPANO*. Dispuesto por el ILMO. y RVMO. Sr. Dr. FORTINO H. VERA, Obispo de Cuernavaca. Con la Recomendación del Arzobispo de México -Próspero María-. Febrero 9 de 1899. Reimpresión Año: MCMXLVI México. Herrero Hermanos Sucesores. La última oración no se contiene en esa obra.

Tema relacionado: http://www.catolicidad.com/2014/11/para-pedir-por-la-paz-en-mexico-el.html

lunes, 18 de septiembre de 2017

LUTERO, EL GRAN HEREJE


Lutero, gran hereje

Lutero, gran hereje

La tesis de que la decadencia moral de la Iglesia, bajo los Papas renacentistas, había llegado a un extremo intolerable, y que Lutero encabezó a los «protestantes» contra esta situación, exigiendo una «reforma», es falsa y ningún historiador actual es capaz de sostenerla.
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Actualidad de Lutero.– El próximo 31 de octubre se cumplirá un nuevo aniversario de las 95 tesis clavadas en 1517 por Lutero en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg. Son varias las publicaciones recientes sobre Lutero, en las que se le muestra como enamorado de la Biblia y difusor de la misma en el pueblo, reformador de una Iglesia romana corrompida en su tiempo, etc. Parece, pues, oportuno hacer algunas verificaciones.
No fue reformador de costumbres, sino de doctrinas.– La tesis de que la decadencia moral de la Iglesia, bajo los Papas renacentistas, había llegado a un extremo intolerable, y que Lutero encabezó a los «protestantes» contra esta situación, exigiendo una «reforma», es falsa y ningún historiador actual es capaz de sostenerla. Entre otras razones, porque el mismo Lutero desecha esa interpretación de su obra en numerosas declaraciones explícitas. «Yo no impugno las malas costumbres, sino las doctrinas impías». Y años después insiste en ello: «Yo no impugné las inmoralidades y los abusos, sino la sustancia y la doctrina del Papado». «Entre nosotros –confesaba abiertamente–, la vida es mala, como entre los papistas; pero no les acusamos de inmoralidad», sino de errores doctrinales. Efectivamente, «bellum est Luthero cum prava doctrina, cum impiis dogmatis» (Melanchton).
Reformador de la doctrina católica.– Lutero, efectivamente, combatió con todas sus fuerzas contra la doctrina de la Iglesia Católica. Para empezar, arrasó con la Biblia, ya que dejándola a merced de el libre examen, cambió la infalible y única Palabra divina por una variedad innumerable y contradictoria de falibles palabras humanas. Se llevó por delante la sucesión apostólica, el sacerdocio ministerial, los Obispos y sacerdotes, la doctrina de Padres y Concilios. Eliminó la Eucaristía, en cuanto sacrificio de la redención. Destruyó la devoción y el culto a la Santísima Virgen y a los santos, los votos y la vida religiosa, la función benéfica de la ley eclesiástica. Dejó en uno y medio los siete sacramentos. Afirmó, partiendo de la corrupción total del hombre por el pecado original, que «la razón es la grandísima puta del diablo, una puta comida por la sarna y la lepra» (etc., así cinco líneas más). Y por la misma causa, y con igual apasionamiento, negó la libertad del hombre (1525, De servo arbitrio), estimando que «lo más seguro y religioso» sería que el mismo término «libre arbitrio» desapareciera del lenguaje. Como lógica consecuencia, negó también la necesidad de las buenas obras para la salvación. En fin, con sus «respuestas correctas», según escribe un autor de hoy, destruyó prácticamente todo el Cristianismo, destrozando de paso la Cristiandad. 
Pensamiento esquizoide.– Une la Iglesia Católica razón y fe, entendiendo la teología como «ratio fide illustrata» (Vaticano I). Une la Biblia con la Tradición y el Magisterio apostólico (Vaticano II, Dei Verbum 10). Une la gracia con la acción libre de la voluntad humana. Et et.
El pensamiento de Lutero, por el contrario, es esquizoide: Vel vel. Considerando que “la razón es la grandísima puta del diablo”, concluye: sola fides. Convencido de que la mente y la conciencia del cristiano están por encima de Padres, Papas y Concilios, dictamina: sola Scriptura. Afirmando que el hombre no es libre, y que no son necesarias las buenas obras para la salvación, declara: sola gratia.
El mayor insultador del Reino.– Lutero escribe que “toda la Iglesia del papa es una Iglesia de putas y hermafroditas”, y que el mismo papa es “un loco furioso, un falsificador de la historia, un mentiroso, un blasfemo”, un cerdo, un burro, etc., y que todos los actos pontificios están “sellados con la mierda del diablo, y escritos con los pedos del asno-papa”. Podrían llenarse innumerables páginas con frases semejantes o peores.
Los teólogos católicos del tiempo de Lutero rechazaron sus tesis, ganándose de su parte los calificativos previsibles. La Facultad de París es “la sinagoga condenada del diablo, la más abominable ramera intelectual que ha vivido bajo el sol”. Y los teólogos de Lovaina, por su parte, son “asnos groseros, puercos malditos, panzas de blasfemias, cochinos epicúreos, herejes e idólatras, caldo maldito del infierno”. No es de extrañar que, pensando así, rechazara Lutero la proposición que le hizo Carlos V en Worms para que discutiera sus doctrinas con los más prestigiosos teólogos católicos. ¿A quién puede interesarle discutir con cerdos endemoniados?
Por lo demás, los insultos de Lutero tenían una extensión universal: las mujeres alemanas, por ejemplo, eran unas «marranas desvergonzadas»; los campesinos y burgueses, «unos ebrios, entregados a todos los vicios»; y de los estudiantes decía que «apenas había de cada mil uno o dos recomendables».
El perfecto hereje.– «Yo, el doctor Lutero, indigno evangelista de nuestro Señor Jesucristo, os aseguro que ni el Emperador romano [...], ni el papa, ni los cardenales, ni los obispos, ni los santurrones, ni los príncipes, ni los caballeros podrán nada contra estos artículos, a pesar del mundo entero y de todos los diablos [...] Soy yo quien lo afirmo, yo, el doctor Martín Lutero, hablando en nombre del Espíritu Santo». «No admito que mi doctrina pueda juzgarla nadie, ni aun los ángeles. Quien no escuche mi doctrina no puede salvarse».
Duro con los pobres, débil con los poderosos.– Con ocasión del levantamiento de los campesinos, que exigían, primero por las buenas y luego por las malas, lo que estimaban que eran sus derechos, escribe Lutero una durísima invectiva Contra las hordas rapaces y homicidas de los campesinos (1525). «Al sedicioso hay que abatirlo, estrangularlo y matarlo privada o públicamente, pues nada hay más venenoso, perjudicial y diabólico que un promotor de sediciones, de igual manera que hay que matar a un perro rabioso, porque, si no acabas con él, acabará él contigo y con todo el país».
Muy suave fue, en cambio, Lutero con los poderosos príncipes alemanes, a fin de ganar su favor. Cuando, por ejemplo, Felipe de Hessen, gran landgrave, casado con Catalina, de la que tenía siete hijos, exigió la aprobación de un matrimonio adicional con una señorita de la nobleza sajona, obtuvo la licencia de Lutero y Melanchton, a condición de que la concesión se mantuviera secreta. Se acudió en este caso de poligamia, consumada en 1540, al precedente de los antiguos Patriarcas judíos.
Espantado de su propia obra.– Los resultados de la predicación de Lutero fueron devastadores en la moral del pueblo, y él mismo lo reconoce. «Desde que la tiranía del papa ha terminado para nosotros, todos desprecian la doctrina pura y saludable. No tenemos ya aspecto de hombres, sino de verdaderos brutos, una especie bestial». De sus seguidores afirmaba que «son siete veces peores que antes. Después de predicar nuestra doctrina, los hombres se entregaron al robo, a la impostura, a la crápula, a la embriaguez y a toda clase de vicios. Expulsamos un demonio [el papado] y vinieron siete peores».
A Zwinglio le escribe espantado: «Le asusta a uno ver cómo donde en un tiempo todo era tranquilidad e imperaba la paz, ahora hay dondequiera sectas y facciones: una abominación que inspira lástima [...] Me veo obligado a confesarlo: mi doctrina ha producido muchos escándalos. Sí; no lo puedo negar; estas cosas frecuentemente me aterran». Y aún preveía desastres mayores. Un día le confiaba a su amigo Melanchton: «¿Cuántos maestros distintos surgirán en el siglo próximo? La confusión llegará al colmo».
Así fue. Y así ha sido en progresión acelerada, hasta llegar a la gran apostasía actual de las antiguas naciones católicas.
José María Iraburu, sacerdote

Fuente: Infocatólica.

jueves, 14 de septiembre de 2017

LA VIRGEN DE GUADALUPE ES INCULTURACIÓN, NO SINCRETISMO

  • A propósito de la escultura blasfema de Guadalajara sobre la que crece, día a día, con mayor fuerza, el repudio de la sociedad tapatía.
  • Un eclesiástico verdaderamente preparado tapa la boca a Solalinde, monaguillo de Coatlicue.

Fragmento de la Homilía de Mons. Eduardo Chávez Sánchez, Teólogo Magistral Guadalupano, proclamada el 6 de septiembre de 2017, en la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe.

«Hijos, entre los indígenas no había este concepto de un Dios bueno, de un Dios que sana, de un Dios que salva, de un Dios que hace una nueva civilización en el Amor. No tenían este concepto. Ni Ometéotl, ni Huitzilopochtli, ni Quetzalcóatl, ni ninguna de sus deidades, tenían conceptos ni de “Vida eterna” ni de “sanación”, ninguno, ni Ometéotl, así que… digo para que no ignoremos, porque después decimos puras cosas incoherentes. La Virgen de Guadalupe, no es madre de Ometéotl, es madre de Jesucristo nuestro Señor. Ella sólo toma algunas características, no toma la idolatría, ninguna idolatría. Toma algunas características, que pueden ser aplicadas a Jesús… Tloque Nahuaque, Ipalnemohuani, Teyocoyani, Moyocotlotzin… El Dios verdaderísimo, por quien se vive. El Dios del culto, del cerca, del que nada se le escapa. El dueño del cielo y de la tierra, queda perfecto para Jesús. Pero nunca dice que es la madre de Ometéotl, ni de Quetzalcóatl, ni de Huitzilopochtli, nada de eso.

Por eso cuando comparan a la Virgen de Guadalupe con la idolatría de la Coatlicue, pues simplemente no saben, no saben lo que están diciendo. La Virgen de Guadalupe no es ninguna continuación de ninguna idolatría…no señor. Aquí en el Tepeyac, lo que ella toma, lo que ella recoge, es solamente esas semillas del Verbo, eso bueno y verdadero. Lo que ella recoge en el Tepeyac es el ambiente materno, nada más. Pero ella no es, ninguna continuidad de ninguna "diosa" Coatlicue ¡jamás! Y eso quiero que quede claro. No es un sincretismo. La Virgen de Guadalupe no es un sincretismo, es decir, tratar de unir, aunque sean incoherencias, aunque sean cosas que no vayan con la verdad, pero todo sea por ganarse el corazón y la buena voluntad de la gente indígena. ¡No! Eso del sincretismo, no va con la Virgen de Guadalupe, es una inculturación, es decir, toma solamente lo bueno y verdadero que ya sembró Dios, el verdadero Dios, en el corazón de todo ser humano.

En cualquier cultura, en cualquier religión, un padre, de cualquier cultura de cualquier religión, ama a su hijo. ¡Punto! Eso es lo que toma la Virgen santísima, lo que está sembrado en el corazón, por parte del verdadero Dios y lo lleva a la plenitud, no en Ometéotl, sino en Jesucristo nuestro Señor.

Imagínate tú, si lo indígenas ya creían en Ometéotl ¿para qué viene la Virgen Santísima con Jesucristo en su inmaculado vientre? ¡Si ya lo tenían! ¡Si ya sabían de Ometéotl, que supuestamente es el dios verdadero! Entonces ¿para qué la Virgen Santísima viene? ¡Absurdo, absurdo! ¡No! La Virgen Santísima viene porque no conocían al verdaderísimo Dios por quien se vive. Un Dios que ama, un Dios que sana, un Dios que salva, un Dios que te da la Vida eterna. Eso no lo tenían en la mente de ningún indígena sabio.

Acuérdate cómo, cuando en el primer momento de la conquista, en 1524, llegan los primeros franciscanos, los doce primeros franciscanos y hay un diálogo entre los sacerdotes franciscanos católicos y los sacerdotes indígenas y los sabios nobles indígenas, en otras palabras, aquellos que habían llegado a pensar en Ometéotl (porque solamente eran los sabios) y cuando estaban en ese coloquio, en ese diálogo, los indígenas le dicen a los sacerdotes franciscanos: “¡Déjennos morir! Si ya nuestros dioses murieron ¡Déjennos morir!” Ometéotl no es el Dios de la vida eterna. Estaban en tal situación los indígenas, en tal depresión, que ellos que creían en Ometéotl decían: “Ya murió, ¡Déjennos morir!”.

Así que, ¡cuidado con eso, eh! La Virgen de Guadalupe hace una perfecta inculturación y precisamente a ellos, a estos indígenas en esa depresión, en esa situación tan difícil, en esa enfermedad, ella viene con Aquel que verdaderamente da la Vida, que sana, que salva, tomando algunos de los aspectos, características que ellos conocían, llevándolos a la plenitud de Jesucristo nuestro Señor. ¡Inculturación, no sincretismo!»

M. I. Sr. Canónigo Dr. Rómulo Eduardo Chávez Sánchez, Doctorado en Historia.