jueves, 23 de mayo de 2024

“NO BUSCARÍAS A DIOS SI NO LO TUVIERAS YA” – Por Antonio Royo Marín. O.P.



   ¡Pobres incrédulos! ¡Qué pena me dan! No todos son igualmente culpables. Distingo muy bien dos clases de incrédulos completamente distintos. Hay almas atormentadas que les parece que han perdido la fe. No la sienten, no la saborean como antes. Les parece que la han perdido totalmente. Esta misma tarde he recibido una carta anónima: no la firma nadie. A través de sus palabras se transparenta, sin embargo, una persona de cultura más que mediana. Escribe admirablemente bien. Y después de decirme que está oyendo mis conferencias por Radio Nacional de España, me cuenta su caso. Me dice que ha perdido casi por completo la fe, aunque la desea con toda su alma, pues con ella se sentía feliz, y ahora siente en su espíritu un vacío espantoso. Y me ruega que si conozco algún medio práctico y eficaz para volver a la fe perdida que se lo diga a gritos, que le muestre esa meta de paz y de felicidad ansiada.

   ¡Pobre amigo mío! Voy a abrir un paréntesis en mi conferencia para enviarte unas palabras de consuelo. Te diré con Cristo: “No andas lejos del Reino de Dios”. Desde el momento en que buscas la fe, es que ya la tienes. Lo dice hermosamente San Agustín: “No buscarías a Dios si no lo tuvieras ya”. Desde el momento en que deseas con toda tu alma la fe, es que ya la tienes. Dios, en sus designios inescrutables, ha querido someterte a una prueba. Te ha retirado el sentimiento de la fe, para ver cómo reaccionas en la oscuridad. Si a pesar de todas las tinieblas te mantienes fiel, llegará un día –no sé si tarde o temprano, son juicios de Dios– en que te devolverá el sentimiento de la fe con una fuerza e intensidad incomparablemente superior a la de antes. ¿Qué tienes que hacer mientras tanto? Humillarte delante de Dios. Humíllate un poquito, que es la condición indispensable para recibir los dones de Dios. El gozo, el disfrute, el saboreo de la fe, suele ser el premio de la humildad. Dios no resiste jamás a las lágrimas humildes. Si te pones de rodillas ante Él y le dices: “Señor: Yo tengo fe, pero quisiera tener más. Ayuda Tú mi poca fe”. Si caes de rodillas y le pides a Dios que te dé el sentimiento íntimo de la fe, te la dará infaliblemente, no lo dudes; y mientras tanto, pobre hermano mío, vive tranquilo, porque no solamente no andas lejos del Reino de Dios, sino que, en realidad, estás ya dentro de él.

   ¡Ah! Pero tu caso es completamente distinto del de los verdaderos incrédulos. Tú no eres incrédulo, aunque de momento te falte el sentimiento dulce y sabroso de la fe. Los verdaderos incrédulos son los que, sin fundamento ninguno, sin argumento alguno que les impida creer, lanzan una insensata carcajada y desprecian olímpicamente las verdades de la fe.

“EL MISTERIO DEL MÁS ALLÁ”

 

martes, 21 de mayo de 2024

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN


Cuando escribí sobre la teología de la liberación, hubo un hombre que dijo: "su visión de la teología de la liberación es muy limitada". Mi pregunta hacia ese señor es: ¿Y tú que sabes si mi visión es limitada o no? ¿Acaso puedes saber lo que yo pienso por un simple post que solo es un RESUMEN de tantas otras cosas que yo debería decir? 

     De todos modos, no sé si mi visión es limitada o no. Lo que sí sé es lo siguiente:

a) He misionado en más de 6 países, e hice misiones cortas en muchos otros. Puedo decir que los sacerdotes de la teología de la liberación no se preocupaban por convertir gente al catolicismo, y sostenían que las personas pueden salvarse en sus propias iglesias. Esto va claramente contra la doctrina católica. Además, de ser así, no tiene sentido ser católico ya que, ¿Para qué me voy a preocupar de vivir en castidad si perteneciendo a una religión que permite la poligamia me voy a salvar también? Por otra parte, decir tal cosa es decir que Cristo estaba equivocado, puesto que el Señor mismo dijo: "id por todo el mundo y predicad el Evangelio. Quien crea y se bautice se salvará, quien no crea se condenará" (Mc 16, 16). En realidad, Cristo no puede ser nunca un mentiroso. En todo caso, quien miente es quien dice que todas las religiones son iguales. 

  b) Como consecuencia de esto, tampoco estos sacerdotes de la teología de la liberación se preocupaban de que la gente viva en gracia. El sexo fuera del matrimonio es pecado grave, y estos sacerdotes no se preocupaban de que las personas dejen de vivir en unión libre y se casen. Hay que aclarar aquí que el sexo en cuanto tal NO ES MALO. El sexo es algo bueno, sagrado y santo. Pero así como un cuchillo puede ser usado para matar y no para cortar la carne, al sexo se le puede dar un mal uso. El sexo es bueno, SIEMPRE Y CUANDO sea dentro del matrimonio por la Iglesia. Los teólogos de la liberación no se preocupaban porque la gente se case ni que deje de vivir en concubinato, ni tampoco se preocupaban de que los fieles se acerquen al sacramento de la confesión y se arrepientan de sus pecados. Si nos salvamos en cualquier religión, la consecuencia lógica es que el infierno no existe, que el pecado tampoco existe y que hagamos lo que hagamos, ya estamos todos en gracia. 

  c) Estos sacerdotes de la teología de la liberación, en definitiva, no liberaban a nadie. Los mejores de ellos solo sacaban de la pobreza a algunas personas, pero no los liberaban del pecado, y la principal misión de la Iglesia es que la gente viva en gracia de Dios. 

   No estoy diciendo aquí que estos sacerdotes eran malos moralmente. Quizás sus intenciones eran buenas. Pero el problema es que tenían la cabeza formateada por la teología de la liberación, y es por eso que sus Iglesias eran, como mucho, centros de asistencia social, pero no eran para nada lugares donde se buscaba la Gloria de Dios y la salvación de las almas. 

   Repito: a los pobres hay que socorrerlos. Yo no estoy en contra de la acción social y creo que la parábola del Buen Samaritano debe estar siempre presente en nuestros corazones. Si uno ve hermanos en necesidad, hay que socorrerlos y buscar calmar sus sufrimientos, aún ayudándolos materialmente. Pero la primer misión de la Iglesia no es la acción social, sino la salvación de las almas. No amamos verdaderamente al prójimo sino lo sacamos del pecado ni lo ayudamos a vivir en gracia. 

   Por lo tanto, no sé si mi visión de la teología de la liberación es limitada o no. Lo que sí sé es que donde la teología de la liberación fue promovida, el catolicismo disminuyó y crecieron las sectas, el comunismo pegó más fuerte y la gente NO DEJÓ de vivir en pecado. 

   Por los frutos se conoce el árbol. ¿Qué frutos buenos salieron de esta teología? La respuesta es obvia: NINGUNO. 

   Bendiciones para todos.

P. Tomás A. Beroch

lunes, 20 de mayo de 2024

ELOGIO DE LA VIDA SENCILLA


La lectura sosegada de la poesía de Pemán permite al lector valorar la vida de otra manera. La brillantez intelectual se amalgama con el pensamiento cristiano católico. Pemán pudo conjugar, sin negar ni reprimir sus ideas, su talante creador y su fe en Dios. De ahí la tácita manifestación de esa fe cristiana en su obra poética.

La figura de José María Pemán (Cádiz, 1898-1981) es central en la literatura española del siglo veinte. No cabe duda de que su poesía está entre lo mejor de la última centuria. El conjunto de su poesía nos muestra a un poeta con una sensibilidad humanista superior.


Elogio de la vida sencilla

(José María Pemán)


Vida inquieta, frenesí

de la ambición desmedida...

¡Qué mal comprende la vida

el que la comprende así!


la vida es soplo de hielo

que va marchitando flores;

no la riegues con sudores

ni la labres con desvelo;


la vida no lo merece:

que esa ambición desmedida

es planta que no florece

en los huertos de la vida.


Necio es quien lucha y se afana

de su porvenir en pos:

gana hoy pan y deja a Dios

el cuidado de mañana.


Vida serena y sencilla,

yo quiero abrazarme a ti,

que eres la sola semilla

que nos da flores aquí.


Conciencia tranquila y sana

es el tesoro que quiero;

nada pido y nada espero

para el día de mañana.


Y así, si me da ese día

algo, aunque poco quizás,

siempre me parece más

de lo que yo le pedía.


Ni voy de la gloria en pos,

ni torpe ambición me afana,

y al nacer cada mañana

tan sólo le pido a Dios


casa limpia en que albergar,

pan tierno para comer,

un libro para leer

y un Cristo para rezar;


que el que se esfuerza y se agita

nada encuentra que le llene,

y el que menos necesita

tiene más que el que más tiene.


Quiero gozar cuanto pueda,

y, con acierto y medida,

gastar moneda a moneda

el tesoro de mi vida;


mas no quiero ser jamás

como el que amontona el oro

y no goza del tesoro

por acrecentarlo más.


Quiero gozar sin pasión,

esperar sin ansiedad,

sufrir con resignación,

morir con tranquilidad;


que, al llegar mi postrer día,

quiero pensar y decir:

"Viví como viviría

si ahora volviera a vivir.


Viví como un peregrino,

que, olvidando los dolores,

pasó cogiendo las flores

de los lados del camino;


cantando he dejado atrás

la vida que recorrí;

pedí poco y tuve más

de lo poco que pedí;


que si nadie me envidió

en el mundo necio y loco,

en ese mundo tampoco

he envidiado a nadie yo.


Tras los honores no voy;

la vida es una tirana,

que llena de honores hoy

al que deshonra mañana.


No quiero honores de nombres;

vivo sin ambicionar,

que ese es honor que los hombres

no me lo pueden quitar.


He resuelto despreciar

toda ambición desmedida

y no pedirle a la vida

lo que no me puede dar.


He resuelto no correr

tras un bien que no me calma;

llevo un tesoro en el alma

que no lo quiero perder,


y lo guardo porque espero

que he de morir confiado

en que se lo llevo entero

al Señor, que me lo ha dado.


José María Pemán

(1898-1981)

sábado, 18 de mayo de 2024

S.S. PÍO XII DIXIT


"El hombre se vuelve ordenadamente a Dios cuando reconoce su majestad suprema su Magisterio Sumo cuando acepta con sumisión las verdades divinamente reveladas, cuando observa religiosamente sus leyes, cuando hace converger hacia Él toda su actividad, cuando da, mediante la virtud de la Religión, el verdadero culto al Único y Verdadero Dios".

Papa Pío Xll

jueves, 16 de mayo de 2024

QUE TODA RODILLA SE DOBLE


 "Para que toda rodilla en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra se doble en el nombre de Jesús y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre".

Carta a los filipenses, Cap II, 10-11.

lunes, 13 de mayo de 2024

LA VIRGEN DE FATIMA, EN SUS APARICIONES EN EL AÑO 1917, PIDIO A LOS TRES PASTORCITOS (los videntes) ORAR MUCHO, PARA OBTENER LA PAZ


APARICIÓN DE LA VIRGEN DE FÁTIMA

Al mediodía del 13 de Mayo de 1917, los niños estaban pastoreando a los rebaños, cuando fueron sorprendidos por un rayo repentino de un relámpago, pensaron que se venía una tormenta y se refugiaron en la Cueva de Iría. Corrieron en dirección de la pequeña cueva. Al volverse, se sorprendieron al ver una Bella Dama parada sobre uno de los pequeños robles cercanos.

"No Teman", Dijo la Bella Señora. 

Sin miedo Lucía le preguntó:

"¿De dónde viene Usted?" -- "Vengo del cielo."

"Del cielo!" dijo Lucía...

y preguntó: "¿Iré al cielo?" "Sí".

Y pensando en sus compañeros añadió:

"¿Y Jacinta, irá también?" "Sí" --

"¿Y Francisco, irá también al cielo?" 

Francisco, oyendo su nombre, se volvió y vió a las niñas mirando hacia el arbolito, y no viendo nada, gritó; "tírale una piedra a ver si se vá!" 

"¿Por qué es que Francisco no la ve?" Lucía preguntó a la Señora.

 Entonces la Santísima Virgen contestó las palabras que todos debemos tomar muy en serio: "Dile a Francisco que diga el Rosario y me verá." 

Inmediatamente Francisco tomó su rosario y comenzó a rezar. Antes de terminar, sus ojos se abrieron y pudo ver la visión que lo cambió en uno de los más grandes apóstoles de la oración de estos tiempos. 

¡En esta aparición del 13 de Mayo de 1917, LA VIRGEN LES MUESTRA A LOS NIÑOS; EL INFIERNO... diciéndoles que ese es el lugar en donde se van las almas de los pecadores. Los niños quedaron impactados por semejante visión, al ver que eran muchas almas que ahí sufrían y como se quemaban!

Luego en la aparición del 13 de Julio de 1917, la Virgen María señaló muy seriamente: ¡REZAD EL ROSARIO TODOS LOS DÍAS, PARA LA CONVERSIÓN DE LOS PECADORES Y SI HACEN LO QUE YO LES DIGO SE SALVARÁN MUCHAS ALMAS Y TENDRÁN PAZ!...LA GUERRA TERMINARÁ, PERO SI NO DEJAN DE OFENDER A DIOS COMENZARÁ OTRA PEOR EN EL REINADO DE PÍO XI.

¿Que sucedió? El mundo incrédulo, no tomó en serio el pedido de la Virgen y estalla la Segunda Guerra Mundial el 1º de septiembre de 1939, terminando seis años después; el 2 de Septiembre de 1945. Ésta, ha sido la guerra más sangrienta de la historia de la humanidad en donde se involucraron muchos países del mundo. En esa guerra murieron entre soldados y civiles un total aproximado de SESENTA MILLONES de personas. En esta conflagración se usó por primera vez la bomba atómica, en donde los Estados Unidos de Norte América soltó dos de esas bombas, en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, en Japón, muriendo instantáneamente miles de personas.

CONCLUSIÓN:

HERMANOS, ¡NO PONGAMOS EXCUSAS PARA NO REZAR EL ROSARIO! LAS ADVERTENCIAS DE LA VIRGEN YA FUERON DADAS Y SUS  MENSAJES están ya cumpliéndose. ¿Queremos paz, en nuestros hogares, en nuestros vecindarios y PAZ EN EL MUNDO? Entonces RECEMOS EL ROSARIO DIARIAMENTE Y EN FAMILIA, porque esta es EL ARMA MÁS PODEROSA PARA VENCER LOS MALES DEL MUNDO ACTUAL.

sábado, 11 de mayo de 2024

¡VEN, SEÑOR JESÚS!


El culto divino se ha extenuado hasta su extremo. Y no existe el latín, ni el gregoriano de la liturgia católica; toda polifonía clásica ha sido retirada. Salmos con ritmo protestante y ritmos irreverentes han ocupado su lugar.

Y la estridencia, la improvisación constante, el mal gusto. Altavoces por todas partes con su resonancia metálica, altavoces de feria en el templo, hasta en lo entierros. El silencio, el recogimiento, la oración personal, no tienen ya cabida en el templo.

Y COMO SUSTANCIA DE TODA SINIESTRA ALGARABÍA, LA PRÉDICA “SOCIAL”. ¡Qué todos la escuchen callados, y que nadie se arrodille al comulgar…! Violencia a las almas, violencia a las conciencias y la sensibilidad… Todo en nombre de la LIBERTAD y el “HOMBRE MODERNO”.

Mientras tanto, las costumbres se corrompen en los pueblos y la fe se pierde en las almas. ¿Quién enderezará ya todo esto, quién sembrará de nuevo la fe?

¡DANOS, SEÑOR, PACIENCIA Y FORTALEZA PARA TANTOS MALES AGUANTAR!

Rafael Gambra