martes, 26 de mayo de 2015

ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

A nuestros lectores les recordamos los compromisos de este año:

-El rezo diario del Santo Rosario.
-Cumplir la petición de la dulcísima Virgen en Fátima: realizar la comunión reparadora de los cinco primeros sábados de mes.
-Renovar nuestra Consagración al Inmaculado Corazón de María.
-Rezar diariamente la oración por los pecadores enseñada por la Virgen en Fátima, pidiendo -además- que el Papa consagre, junto con todos los obispos del mundo, Rusia al Inmaculado Corazón de María:
"Oh Jesús mío, perdónanos y líbranos del fuego de infierno, lleva al Cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia".

Para cumplir el tercer punto recemos esta oración:


Haz clic aquì: http://www.catolicidad.com/2009/07/el-inmaculado-corazon-de-maria.html

lunes, 25 de mayo de 2015

FLACO Y BARRIGÓN por el padre Leonardo Castellani



Le tuvieron lástima al Matungo, que ya no podía con los huesos, y en pago de sus doce años de tiro lo soltaron para siempre en un alfalfar florido. El alfalfar era un edén caballuno, extenso y jugoso, y Matungo no tenía más que hacer que comer a gusto y tumbarse en la sombra a descansar después, mirando estáticamente revolotear sobre el lago verde y morado las maripositas blancas y amarillas.

Y sin embargo Matungo no engordó. Era muy viejo ya y tenía los músculos como tientos. Echó panza sí, una barriga estupenda, pero fuera de allí no aumentó ni un gramo, de suerte que daba al verlo, hundido en el pastizal húmedo hasta las rodillas, la impresión ridícula de un perfil de caballete sosteniendo una barriga como un odre.

-¡Qué raro!

-No crea. Lo mismo le pasa a mucha gente. Al que lee mucho y estudia poco, al que come en grande y no digiere, al que reza y no medita, al que medita y no obra.


P. Leonardo Castellani

domingo, 24 de mayo de 2015

DOMINGO DE PENTECOSTÉS


Tiempo después de la Ascensión de Jesús y habiéndose cumplido cincuenta días de su gloriosa Resurrección, se encontraban reunidos los apóstoles con la Madre de Jesús. Era el día de la fiesta de Pentecostés*. Tenían miedo de salir a predicar. Repentinamente, se escuchó un fuerte viento y pequeñas lenguas de fuego (cf. Hch 2,1-13) se posaron sobre cada uno de ellos. El Espíritu Santo descendió. La Promesa, el Abogado, el que Jesús prometió a sus discípulos en la Última Cena, irrumpió y se posó sobre cada uno de los discípulos

Quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas desconocidas.

En esos días, había muchos extranjeros y visitantes en Jerusalén, que venían de todas partes del mundo a celebrar la fiesta de Pentecostés judía. Cada uno oía hablar a los apóstoles en su propio idioma y entendían a la perfección lo que ellos hablaban.

Todos ellos, desde ese día, ya no tuvieron miedo y salieron a predicar a todo el mundo las enseñanzas de Jesús. El Espíritu Santo les dio fuerzas para la gran misión que tenían que cumplir: Llevar la palabra de Jesús a todas las naciones, y bautizar a todos los hombres en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Es este día cuando comenzó a existir la Iglesia como tal.

El Espíritu Santo es verdadero Dios, y su misión es de una suma importancia para nosotros: Santifica nuestra alma, la adorna con sus Dones y frutos: ¡“Somos los Templos del Espíritu Santo”!, afirma San Pablo. Somos como tabernáculos vivos. “Dios, cuya Belleza llenaría mil mundos, se oculta en la pequeña habitación de mi alma”, escribió Santa Teresa de Jesús.

Ya en el Antiguo Testamento, el Libro de la Sabiduría evoca al ESPÍRITU SANTO “educador, que rehuye el engaño, se aleja de los pensamientos vacíos”, un Espíritu inteligente, santo, único, múltiple, sutil, ágil, perspicaz, inmaculado, claro, impasible, amante del bien, agudo” … 


“Por causa de nuestra unión con el Espíritu Santo, participamos de la naturaleza incomprensible de Dios”, dice San Cirilo. Él diviniza nuestra alma.


Hemos recibido al Espíritu Santo en nuestro Bautismo, y en el día de nuestra confirmación. Lo hemos recibido con la plenitud de sus Dones, especialmente el Don de Fortaleza, tan necesario hoy en día. Y también en cada comunión, la tercera Persona Divina viene a iluminar, fortalecer y consolar nuestro corazón.

*NOTA: A los cincuenta días de su Pascua, en que los judíos salieron del cautiverio de Egipto, el Señor les dictó la ley en el Sinaí. En memoria de este suceso, celebraban una fiesta que llamaban Pentecostés (la cincuentena). Pero la Antigua Ley era sombra de la Ley Nueva; su Pascua, figura de nuestra Pascua; su Pentecostés, pálida imagen de la nuestra. A los cincuenta días de la Resurrección del Señor, el Espíritu Santo desciende sobre los Apóstoles en el monte Sión; y escribiendo la ley de gracia en sus inteligencias y en sus corazones, los constituye doctores de la Verdad Revelada, e intrépidos propagadores del Evangelio con que renovarán la faz de la tierra.


-Tema relacionado (haz click): ¿Existen peligros en el carismatismo?  Ver también: EL ESPÍRITU SANTO por Monseñor Luis María Martínez (Libro)

viernes, 22 de mayo de 2015

LOS MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA. CATECISMO EN VIDEOS. TEMA VEINTIDOS.




Con este tema continuamos la publicación de esta excelente serie de videos editados y remasterizados por CATEQUISTAS CATÓLICOS. Ahora, publicamos el tema veintidos. Como explicamos en el primer tema, el material está plenamente apegado al dogma y cuenta con la aprobación del entonces arzobispo primado de México. Está dirigido a niños y adolescentes pero también es muy útil y aprovechable para adultos. Seguramente muchos lectores adultos aprenderán aspectos que desconocían de su fe y de la historia sagrada.

Es muy aconsejable que los papás lo vean conjuntamente con sus hijos, pues es un material muy didáctico y con doctrina segura, para que lo utilicen como complemento en la catequesis familiar. Por supuesto, será de gran utilidad y apoyo didáctico, también, para el catecismo en grupos de iglesias y parroquias.


Agradecemos a CATEQUISTAS CATÓLICOS habernos dado la primicia de esta excelente serie y notificarnos cada que editan un nuevo video.

Como todo nuestro material, se autoriza la reproducción de los videos en otros blogs y páginas web católicas.



Para ver todo lo editado (las demás partes de la serie se irán publicando paulatinamente), basta hacer click en nuestra etiqueta: 


DE LOS MANDAMIENTOS DE LA SANTA MADRE IGLESIA
Tomado del Catecismo mayor de San Pío X

1º.- De los mandamientos de la Santa Madre Iglesia en general

471.- ¿Qué otros mandamientos hemos de guardar además de los mandamientos de la ley de Dios? - Además de los mandamientos de la ley de Dios hemos de guardar los mandamientos de la Santa Madre Iglesia.
472.- ¿Estamos obligados a obedecer a la Iglesia? - Sin duda ninguna, estamos obligados a obedecer a la Iglesia, porque Jesucristo mismo lo manda, y porque los mandamientos de la Iglesia ayudan a guardar los mandamientos de la ley de Dios.
473.- ¿Cuándo empieza la obligación de guardar los mandamientos de la Iglesia? - La obligación de guardar los mandamientos de la Iglesia empieza generalmente con el uso de la razón y siete años cumplidos, si no se indica otra edad.
474.- ¿Es pecado quebrantar un mandamiento de la Iglesia? - Quebrantar a sabiendas un mandamiento de la Iglesia en materia grave es pecado mortal.
475.- ¿Quién puede dispensar de un mandamiento de la Santa Madre Iglesia? - Sólo el Papa, o quien de él tuviere facultad, puede dispensar de un mandamiento de la Santa Madre Iglesia.
476.- ¿Cuántos y cuáles son los mandamientos más generales  de la Santa Madre Iglesia? - Los mandamientos más generales de la Santa Madre Iglesia son cinco:
El 1º. Oír Misa entera todos los domingos y fiestas de guardar.
El 2º. Confesar los pecados mortales al menos una vez al año y en peligro de muerte y si se ha de comulgar.
El 3º. Comulgar pos Pascua florida.
El 4º. Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la Santa Madre Iglesia.
El 5º. Ayudar a la Iglesia en sus necesidades.
También son mandamientos de la Iglesia “No leer libros prohibidos y no celebrar solemnemente bodas cuando están cerradas las velaciones.”

2º.- Del primer mandamiento de la Santa Madre Iglesia

477.- ¿Qué nos manda el primer mandamiento de la Iglesia: OÍR MISA ENTERA TODOS LOS DOMINGOS Y FIESTAS DE GUARDAR? - El primer mandamiento de la Iglesia: Oír Misa entera todos los domingos y fiestas de guardar, nos manda asistir con devoción a la Santa Misa todos los domingos y fiestas de precepto, oyéndola desde el principio al fin.
478.- ¿Cuál es la Misa a que la Iglesia desea se asista los domingos y demás fiestas de precepto? - La Misa a que la Iglesia desea que, en cuanto sea posible, se asista los domingos y demás fiestas de precepto, es la Misa parroquial.
479.- ¿Por qué la Iglesia recomienda a los fieles la asistencia a la Misa parroquial? - La Iglesia recomienda a los fieles la asistencia a la Misa parroquial: 1º., para que los de la misma parroquia se unan a rogar con el párroco, que es su cabeza; 2º., para que los feligreses participen con más especialidad del Santo Sacrificio, que se aplica principalmente por ellos; 3º., para que oigan las verdades del Evangelio, que los párrocos tienen obligación de exponer en la Santa Misa, y 4º., para que vengan en conocimiento de las prescripciones y avisos que en dicha Misa se publican.
480.- ¿Qué quiere decir DOMÍNICA o DOMINGO? Dominica o Domingo quiere decir día del Señor, o día especialmente consagrado al divino servicio.
481.- ¿Por qué en el primer mandamiento de la Iglesia se hace particular mención del domingo? - En el primer mandamiento de la Santa Madre Iglesia se hace particular mención del domingo, porque ésta es la fiesta principal entre los cristianos, como el sábado era la fiesta principal entre los judíos, establecida por el mismo Dios.
482.- ¿Qué otras fiestas ha instituido la Iglesia? - La Iglesia ha instituido además las fiestas de nuestro Señor, de la Santísima Virgen, de los ángeles y de los Santos.
483.- ¿Por qué la Iglesia ha instituido otras fiestas de nuestro Señor? - La Iglesia ha instituido otras fiestas de nuestro Señor en memoria de sus divinos misterios.
484.- ¿Por qué fin han sido instituidas las fiestas de la Santísima Virgen, de los Ángeles y de los Santos? - Las fiestas de la Santísima Virgen, de los Ángeles y de los Santos han sido instituidas: 1º., en memoria de las gracias con que Dios los enriqueció, y en agradecimiento a la divina Bondad por habérselas dispensado; 2º., para que nosotros los honremos e imitemos sus ejemplos y ellos nos ayuden con sus oraciones.

3º.- Del segundo mandamiento de la Santa Madre Iglesia

485.- ¿Qué nos manda la Iglesia con las palabras del segundo mandamiento: CONFESAR LOS PECADOS MORTALES AL MENOS UNA VEZ AL AÑO? - Con las palabras del segundo mandamiento: Confesar los pecados mortales al menos una vez al año, la Iglesia obliga a todos los cristianos que han llegado al uso de razón, a cercarse por lo menos una vez al año al sacramento de la Penitencia para confesar los pecados mortales.
486.- ¿Cuál es el tiempo más oportuno para satisfacer el precepto de la confesión anual? - El tiempo más oportuno para satisfacer el precepto de la confesión anual es la Cuaresma, según el uso introducido y aprobado de toda la Iglesia.
487.- ¿Por qué dice la Iglesia que confesemos los pecados mortales al MENOS una vez al año? - La Iglesia dice: al menos, para darnos a entender su deseo de que nos acerquemos más a menudo a los santos sacramentos.
488.- ¿Es, pues, útil confesarse a menudo? - Es utilitísimo confesarse a menudo, sobre todo porque es difícil que se confiese bien y esté alejado del pecado mortal quien rara vez se confiesa.
489.- ¿Por qué se añade: Y EN PELIGRO DE MUERTE? - Se añade en el segundo mandamiento de la Iglesia y en peligro de muerte, porque de una santa muerte depende la salvación del alma y una buena confesión facilita una santa muerte.
490.- ¿Por qué se indican últimamente: Y SI SE HA DE COMULGAR? - Se indica en último lugar: y si se ha de comulgar, porque la Sagrada Comunión se ha de recibir en estado de gracia, y el que tenga pecado mortal ha de ponerse en gracia mediante la confesión precisamente, no bastando el acto de contrición perfecta.

4º.- Del tercer mandamiento de la Santa Madre Iglesia

491.- ¿Qué ordena la Santa Madre Iglesia con las palabras del tercer mandamiento: COMULGAR POR PASCUA FLORIDA? - Con las palabras del tercer mandamiento: Comulgar por Pascua florida, la Iglesia obliga a todos los cristianos que han llegado a la edad de la discreción a que reciban todos los años la santísima Eucaristía durante el tiempo pascual, y aconseja se comulgue en la propia parroquia. Cuídese de avisar al propio párroco si se comulga en otra parte.
492.- ¿Estamos obligados a comulgar en otro tiempo fuera de la Pascua? - Estamos obligados a comulgar en peligro de muerte, por modo de Viático.
493.- ¿Hay que comulgar solamente por Pascua florida y en peligro de muerte? - Por obligación no, pero la Iglesia desea vivamente que no sólo por Pascua de Resurrección, sino lo más a menudo que podamos, nos acerquemos a la Sagrada Comunión, que es el mantenimiento divino de nuestras almas.
494.- ¿Se satisface al segundo y tercer mandamientos con una confesión o comunión sacrílegas? - Quien hiciese una confesión y comunión sacrílega no satisfaría al segundo y tercer mandamientos de la Iglesia, porque la intención de la Iglesia es que recibamos estos sacramentos para el fin que fueron instituidos, que es nuestra santificación.

5º.- Del cuarto mandamiento de la Santa Madre Iglesia

495.- ¿Qué nos manda el cuarto mandamiento de la Santa Madre Iglesia: AYUNAR Y ABSTENERSE DE COMER CARNE CUANDO LO MANDA LA SANTA MADRE IGLESIA? - El cuarto precepto de la Iglesia, con las palabras: Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la Santa Madre Iglesia, nos manda que guardemos el ayuno: 1º., en la Cuaresma; 2º., en las cuatro Témporas; 3º., en algunas vigilias y nos abstengamos de tomar carne y su caldo en ciertos días.
496.- ¿En qué consiste el ayuno? - El ayuno consiste en no hacer más que una sola comida fuerte al día, permitiéndose la colación por la noche y la parvedad por la mañana, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
497.- ¿De qué sirve el ayuno? - El ayuno sirve para disponernos mejor a la oración, para hacer penitencia de los pecados cometidos y para preservarnos de cometer otros nuevos.
498.- ¿Quien está obligado al ayuno? - Al ayuno están obligados todos los cristianos desde los dieciocho años cumplidos hasta los sesenta incoados, si no están dispensados o excusados por legítimo impedimento.
499.- ¿Están exentos de la mortificación los que no tienen obligación de ayunar? - Los que no tienen obligación de ayunar no están exentos de la mortificación, porque todos estamos obligados a hacer penitencia.
500.- ¿Para qué fin se instituyó la Cuaresma? - La Cuaresma se instituyó para imitar en alguna manera el riguroso ayuno de cuarenta días que Jesucristo practicó en el desierto y para prepararnos por medio de la penitencia a celebrar santamente la Pascua.
501.- ¿Para qué fin se instituyó el ayuno de las cuatro Témporas? - El ayuno de las cuatro Témporas se instituyó para consagrar todas las estaciones del año con la penitencia de algunos días; para pedir a Dios la conservación de los frutos de la tierra; para darle gracias por los frutos ya recibidos, y parea rogarle dé a su Iglesia buenos ministros, cuya ordenación se hace los sábados de las cuatro Témporas.
502.- ¿Para qué fin se ha instituido el ayuno de las vigilias? - El ayuno de las vigilias se ha instituido para prepararnos a celebrar santamente las fiestas principales.
503.- ¿En qué días y con qué fines prescribe la Iglesia la abstinencia? - La Iglesia prescribe la abstinencia de carne y su caldo todos los viernes del año, en conmemoración de la Pasión y Muerte de Jesús, y en las Témporas y Vigilias, para que hagamos penitencia y nos preparemos a celebrar santamente las fiestas, como se dijo del ayuno. A la abstinencia están obligados todos los cristianos desde los catorce años cumplidos.
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6º.- Del quinto mandamiento de la Santa Madre Iglesia

504.- ¿Cómo se guarda el quinto mandamiento de la Santa Madre Iglesia: AYUDAR A LA IGLESIA EN SUS NECESIDADES? - El quinto mandamiento: Ayudar a la Iglesia en sus necesidades, se guarda pagando las ofrenda o prestaciones establecidas para reconocer el supremo dominio de Dios sobre todas las cosas, y para proveer a la decorosa sustentación de sus ministros.
505.- ¿Cómo se deben pagar estas ofrendas? - Estas ofrendas deben pagarse de aquellas cosas y en aquella manera que se acostumbra en cada lugar. En España, y en virtud de Convenios especiales con la Santa Sede, se cumple este precepto dando las limosnas señaladas por la administración de ciertos Sacramentos, por los funerales, y contribuyendo a las colectas que disponen el Papa y los Obispos.

7º.- De otros mandamientos generales de la Santa Madre Iglesia

506.- ¿Qué prohíbe la Iglesia con este mandamiento: NO CELEBRAR SOLEMNEMENTE BODAS CUANDO ESTÁN CERRADAS LAS VELACIONES? - Con este mandamiento no prohíbe la Iglesia la celebración del sacramento del matrimonio, sino solamente la solemnidad de las bodas, desde el primer domingo de Adviento hasta Navidad inclusive, y desde el miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Pascua inclusive.
507.- ¿En qué consiste la SOLEMNIDAD prohibida de las bodas? - La solemnidad prohibida por este mandamiento consiste en la Misa propia de los esposos, en la bendición nupcial y en la pompa extraordinaria de las bodas.
508.- ¿Por qué las demostraciones de pompa no dicen bien con el Adviento y la Cuaresma? - Las demostraciones de pompa no dicen bien con el Adviento y la Cuaresma porque éstos son tiempos especialmente consagrados a la penitencia y oración.
508 bis.- ¿Por qué la Iglesia prohíbe la lectura de ciertos libros? - La Iglesia prohíbe la lectura de ciertos libros que defienden la herejía, el cisma o tratan de destruir los fundamentos de la Religión, por el gran peligro de perversión que su lectura entraña para los cristianos. Los libros que exponen asuntos obscenos están además prohibidos por el derecho natural.

jueves, 21 de mayo de 2015

SE CIERNE SOBRE LA IGLESIA LA SOMBRA TENEBROSA

Líbrame, Señor, del lazo que me han tendido, de las trampas de los que obran mal
(Sal. 141, 9)


Si bajara un ángel del Cielo, dice San Pablo, y os anunciara un evangelio diferente del que os hemos predicado, ¡sea anatema! (Gal. 1, 8). Y añadimos nosotros, que si bajara un ángel del Cielo y procediera según todo lo que condena el Evangelio, bien haremos en guardarnos de ello; Dios nos libre de seguirle. No conocemos otro maestro y modelo que el único Maestro, Nuestro Señor Jesucristo.

Los malos ejemplos nunca podrán justificar nuestra actuación. Es por esta razón que el Señor no nos puso a los hombres como modelos. Nos dijo: sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto (Mt. 5, 48). Ni aún de los maestros que nos enseñan nos mandó que imitáramos sus ejemplos, antes expresamente nos previno de lo contrario: Haced y cumplid cuanto os digan, pero no obréis como ellos (Mt. 23, 3).

Llegará el día en que muchos querrán excusarse ante Dios de sus errores y pecados con los errores y pecados de los otros. ¡Qué confusión y arrepentimiento causará esto a muchos! Nunca podremos excusarnos ante Dios de nuestras propias faltas con el ejemplo de las faltas ajenas.

Si a quienes asisten las mismas obligaciones que a mí faltan a ellas, yo no tengo derecho a faltar a las mías sin incurrir en sentencia condenatoria. No me es lícito imitar a aquellos que me dan mal ejemplo.

El pecado es siempre pecado. Lo que no está permitido por el Magisterio de la Iglesia Católica, por la fe recibida, por la Palabra de Dios, aun cuando quienes tienen que dar ejemplo en la firmeza de la fe no lo dan, sigue siendo pecado.

¿Tiene algún mérito, acaso, que quien contradiga la Verdad de Dios sea obispo o cardenal? Sólo el mérito del escándalo. ¿Podremos excusarnos ante el tribunal de Dios diciendo que seguimos a tal o cual obispo o cardenal, cuando quebrantamos la Ley Divina? ¿Acaso el Señor no nos dirá: conocíais la Verdad de mi Palabra contenida en la Tradición, en el depósito de la fe? ¿Por qué seguisteis los malos ejemplos? Se cierne sobre la Iglesia la sombra tenebrosa que llevará a muchos a la confusión moral más espantosa.

Vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que se rodearán de maestros a la medida de sus pasiones para halagarse el oído. Cerrarán sus oídos a la verdad y se volverán a los mitos. Pero tú sé sobrio en todo, sé recio en el sufrimiento, esfuérzate en la propagación del Evangelio, cumple perfectamente tu ministerio (2Tim. 4, 3-5).

Estamos en el tiempo en que pastores, traicionando la sana doctrina, ceden a las pasiones del mundo manchando con ellas la Verdad de Dios con el único fin de agradar al mundo, de congraciarse con él, porque han perdido el temor de Dios, y están atenazados por el temor al mundo. Estos falsos pastores han perdido totalmente la verdadera libertad, se han hecho esclavos de sus debilidades, han amordazado la Verdad de Dios para hablar la “verdad” del mundo. Han desechado la puerta estrecha de la santidad por la ancha de los placeres del mundo. Vuelven a vender al Señor por unas monedas.

Entre los oficios principales de los Obispos se destaca la predicación del Evangelio son herederos de la autoridad de Cristo, que predican al pueblo que les ha sido encomendado la fe que ha de creerse y ha de aplicarse a la vida, la ilustran con la Luz del Espíritu Santo, extrayendo del tesoro de la Revelación las cosas nuevas y las cosas viejas, la hacen fructificar y con vigilancia apartan la grey de los errores que la amenazan. 

Traicionando la Verdad de Dios a conciencia sólo les queda la tremenda espera del juicio y el ardor del fuego que va a devorar a los rebeldes (Heb. 10, 26-27).

Nunca prescribe el quebrantamiento de la Ley de Dios. No se puede cambiar lo que el Señor ya sentenció.

Líbranos, Dios nuestro, de los malos ejemplos de los que ya no son tus pastores. Danos fortaleza para no seguirlos y firmeza inquebrantable para permanecer en tu Verdad, que es la Verdad de la Iglesia que hemos recibido de la tradición. 

Padre Juan Manuel Rodríguez de la Rosa
Fuente: Adelante la fe.


miércoles, 20 de mayo de 2015

EL GRAN PEQUEÑO, LITTLE BOY


Personas de buen criterio nos han recomendado ampliamente este filme familiar. EL GRAN PEQUEÑO, LITTLE BOY, película producida por Eduardo Verástegui con un excelente elenco, se encuentra actualmente en cartelera en México y otros países. Apoyemos el buen cine que siembra valores en el espectador.




domingo, 17 de mayo de 2015

LOS LECTORES Y AMIGOS DE CATOLICIDAD INICIAREMOS LOS CINCO PRIMEROS SÁBADOS DE MES EL 6 DE JUNIO DE 2015




Ante la terrible crisis que atraviesa nuestra madre, la Iglesia Católica, así como la gravísima situación que estamos viviendo a nivel mundial, en la que destaca el martirio y cruel persecución de cristianos en varios países, nos hemos comprometido en este año a lo siguiente:

-El rezo diario del Santo Rosario.
-Cumplir la petición de la dulcísima Virgen en Fátima: realizar la comunión reparadora de los cinco primeros sábados de mes.
-Renovar nuestra Consagración al Inmaculado Corazón de María.
-Rezar diariamente la oración por los pecadores enseñada por la Virgen en Fátima, pidiendo -además- que el Papa consagre, junto con todos los obispos del mundo, Rusia al Inmaculado Corazón de María.

En este post veremos de qué se trata y cómo realizar el segundo punto.

ANTECEDENTES

"Habéis visto el infierno, adonde van las almas de los pobres pecado­res; para salvarlas, Dios quiere esta­blecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hicieran lo que os voy a pedir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra va a acabar. Pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comen­zará otra peor (...) Para impedirlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón, y la comunión reparadora de los prime­ros sábados. Si atendieren a mis peti­ciones, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y perse­cuciones contra la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre ten­drá que sufrir mucho, varias naciones serán aniquiladas. Por fin mi Corazón Inmaculado triunfará".

Este anuncio que dirigía la Santísi­ma Virgen a los tres niños de Fátima el 13 de julio de 1917, se realizará 8 años después, el 20 de diciembre de 1925. Lucía se encontraba en Pontevedra, rea­lizando su noviciado en el convento de las Religiosas Doroteas de Pontevedra. En una habitación, hoy transformada en capilla, se apareció de nuevo la Santí­sima Virgen. Lucía nos lo cuenta de la siguiente manera1:

"Día 10 de diciembre de 1925. Se le apareció la Santísima Virgen, y al lado, suspenso en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, po­niéndole una mano en el hombro, le mostró al mismo tiempo un Corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas. En el mismo momento dijo el Niño: -Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre que está cubierto de espinas, que los hombres ingratos continuamente le clavan; sin haber quién haga un acto de reparación para arrancárselas.

En seguida dijo la Santísima Vir­gen: -Mira, hija mía, mi Corazón, cer­cado de espinas que los hombres in­gratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tú, al me­nos, procura consolarme y di que to­dos aquellos que durante cinco me­ses, en el Primer Sábado se confiesen, reciban la Santa Comunión, recen la tercera parte del rosario y me hagan 15 minutos de compañía, meditando en los 15 misterios del rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asis­tirles en la hora de la muerte con to­das las gracias necesarias para la sal­vación de sus almas".

Mensaje admirable por su sencillez, y sobre todo por la bondad y mise­ricordia que nuestra Madre del Cielo muestra hacia todos nosotros. Con sólo cumplir unas condiciones, la Virgen Santísima nos promete la perseveran­cia final, es decir, morir en estado de gracia, y salvar eternamente nuestra alma. 

¿Y cuáles son esas condiciones?

1ª.- CINCO PRIMEROS SÁBADOS DE MES (el primer sábado de mes durante cinco meses consecutivos).

La Virgen Santísima nos pide tan sólo "cinco primeros sábados". El confesor de Lucía, el P. Goncalvez, le pre­guntó el por qué. La respuesta la reci­biría la propia Lucía la noche del 29 al 30 de mayo de 1930, cuando se encontraba en oración ante el Santísimo:

"Hija mía, el motivo es muy senci­llo. Hay cinco especies de ofensas y blasfemias proferidas contra el Cora­zón Inmaculado de María:
1. Las blasfemias contra su In­maculada Concepción.
2. Las blasfemias contra su virgi­nidad.
3. Las blasfemias contra su Ma­ternidad divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.
4. Las blasfemias de los que pro­curan públicamente infundir en los co­razones de los niños la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.
5.- Las ofensas de los que la ultra­jan directamente en sus sagradas imá­genes.

2ª.- CONFESIÓN (una semana antes o una semana después del primer sábado).

Puede hacerse unos días antes o después del primer sábado. También es­te punto sería aclarado en una apari­ción el 15 de febrero de 1926 por el Niño Jesús. Sor Lucía:

"Presentó a Jesús la dificultad que tenían algunas almas en confesarse en sábado; y pidió que fuera válida la confesión dentro de los ocho días. Je­sús respondió:

-Sí; y hasta puede ser de muchos días más; con tal que, cuando me re­ciban, estén en gracia, y tengan la in­tención de desagraviar al Corazón In­maculado de María.

Ella (Lucía) preguntó: Jesús mío, ¿y los que se olvidaren de formar esa intención?

Jesús respondió: Pueden formarla en otra confesión siguiente, aprove­chando la primera ocasión que tengan para confesarse."

3ª.- COMUNIÓN.

Tiene que recibirse el día mismo, naturalmente en estado de gracia.

Para muchas personas es difícil po­der comulgar en ese día. El P. Gon­calvez, confesor de Sor Lucía, le pre­guntaba en una carta el 29 de mayo de 1930 si se podrían cumplir todas las condiciones el domingo, cuando no pudiese hacerse el sábado, a lo que Nuestro Señor respondió en esa mis­ma noche del 29 al 30 de mayo de 1930: "Será igualmente aceptable la prácti­ca de esta devoción en el domingo si­guiente al primer sábado, cuando mis sacerdotes, por justos motivos, así lo concedieren a las almas."

¡No vayas a templos donde se imparte la Eucaristía en la mano!

4ª.- REZO DEL SANTO ROSARIO.

Es la devoción mariana por exce­lencia. Es algo que la Virgen Santísima recordará en todas las apariciones: "Rezad el rosario todos los días para alcanzar la paz para el mundo y el fin de la guerra" (13 de mayo); "Quiero que vengáis aquí el 13 del mes que vie­ne; que recéis el Rosario todos los días y que aprendáis a leer" (13 de junio); "Quiero que vengáis aquí el 13 del mes que viene; que continuéis rezando el rosario todos los días, en honor de Nuestra Señora del Rosario, para ob­tener la paz del mundo y el fin de la guerra, porque sólo Ella lo puede con­seguir" (13 de julio); "Quiero que si­gáis yendo a Coya de Iría el día 13; que continuéis rezando el Rosario to­dos los días. El último mes haré un milagro para que todos crean" (19 de agosto); "Continuad rezando el rosa­rio, para alcanzar el fin de la guerra" (13 de septiembre); "Quiero decirte que hagan aquí una capilla en mi ho­nor; que soy la Señora del Rosario; que continúen rezando el rosario to­dos los días. La guerra va a acabar y los soldados volverán con brevedad a sus casas" (13 de octubre).

Tanta insistencia por parte del Cielo es señal de la importancia que tiene esta devoción en estos tiempos modernos.

El P. Fuentes cita las palabras que Sor Lucía tuvo en una entrevista el 26 de diciembre de 1957: "La Santísima Virgen, en estos últimos tiempos que vivimos, ha dado una nueva eficacia al rezo del Rosario. De tal manera, que no hay ningún problema, por difícil que sea, temporal o sobre todo espiritual, refiriéndose a la vida personal de cada uno de nosotros, de nuestras familias, de las familias del mundo o de las co­munidades religiosas, o bien a la vida de los pueblos y de las naciones, no hay ningún problema, digo, por difícil que sea, que no podamos resolver por la oración del santo Rosario. Con el santo Rosario nos salvaremos, nos san­tificaremos, consolaremos a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas".

5ª.- MEDITACIÓN DE LOS MISTERIOS DEL SANTO ROSARIO DURANTE 15 MINUTOS.

Más exactamente: "que me hagan compañía, meditando en los quince misterios del Rosario". No es necesa­rio meditar sobre los quince misterios juntos; basta que nos detengamos en alguno de ellos.

El P. Alonso, explica cómo puede realizarse: «Esto puede hacerse de va­rias maneras: intercalando entre los mis­terios unos minutos de meditación, los cuales, todos juntos, formen ese espa­cio de quince minutos; o, aparte del Ro­sario, haciendo una meditación dirigi­da por otro o hecha personalmente de esa duración. Lo que no parece conve­niente, no obstante las afirmaciones de algunos autores, es que esa meditación consista simplemente en la meditación que, ya de suyo, debe acompañar el rezo del Santo Rosario».2

6ª.- CON EL FIN DE DESAGRAVIARME.

Es lo más importante. El cumpli­miento material de las otras condicio­nes, sin tener la intención de desagra­viar al Corazón Inmaculado de María quedaría sin valor. Tanto la confesión y la comunión, como también el rezo del santo Rosario y los 15 minutos de me­ditación deben hacerse en espíritu de desagravio y reparación. Hay que in­sistir en ello: se trata de una devoción reparadora.

Nuestro Señor mismo le explicará a Sor Lucía la importancia de esta re­paración. En una aparición el día 15 de febrero de 1926, Lucía le dice:

-Pero mi confesor decía en la carta que esta devoción no hacía falta en el mundo, porque ya había muchas al­mas que os recibían en los Primeros Sábados en honra de Nuestra Señora y de los quince misterios del Rosario.

Es cierto, hija mía, -respondió Nuestro Señor- que muchas almas los comienzan, pero pocas los acaban; y las que perseveran es con el fin de re­cibir las gracias prometidas. Las al­mas que hacen los cinco Primeros Sá­bados con fervor y con el fin de des­agraviar el Corazón de tu Madre del cielo, me agradan más que las que hacen los quince sábados tibios e in­diferentes."3

Ante tal generosidad por parte de Dios y de su Santísima Madre, iniciaremos esta devoción en el próximo mes de junio de 2015 y la terminaremos en el mes de octubre, por la que obtendremos nuestra salvación eterna, pero sobre todo ese consuelo que el Corazón Inmaculado merece, pe­ro que no recibe por parte de los hom­bres. Repitámosla, en la medida en que nos sea posible.

También a nosotros nos recuerda nuestra Madre: "Mira mi Corazón, cer­cado de espinas que los hombres in­gratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tú, al me­nos, procura consolarme".


1 Sor Lucía, por humildad, describirá varias ve­ces las revelaciones en tercera persona, pues le resultaba muy desagradable escribirlo en prime­ra persona.
2 P. Joaquín María Alonso, El Mensaje de Fátima en Pontevedra, ed. Sol de Fátima, p. 17.
3 Devoción muy extendida en honor de la San­tísima Virgen del Rosario, enriquecida por su san­tidad León XIII con varias indulgencias.