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lunes, 7 de septiembre de 2026

NADIE QUE PERSEVERE EN EL REZO DEL ROSARIO SE CONDENARÁ


"...Esta Madre de Cristo es omnipotente y puede impedir que sus siervos caigan en el Infierno. Ella, como un sol, disipa las tinieblas de nuestras astutas maquinaciones. Descubre nuestras intrigas, rompe nuestras redes y reduce a la inutilidad todas nuestras tentaciones. Nos vemos obligados a confesar que ninguno que persevere en su servicio se condena con nosotros.

Un solo suspiro que ella presente a la Santísima Trinidad vale más que todas las oraciones, votos y deseos de todos los santos. La tememos más que a todos los bienaventurados juntos y nada podemos contra sus fieles servidores

Tened también en cuenta que muchos cristianos la invocan al morir y que deberían condenarse, según las leyes ordinarias, se salvan gracias a su intercesión. 

Tenemos que añadir, con mayor claridad y precisión –obligados por la violencia que nos hacen– que nadie que persevere en el rezo del Rosario se condenará. Porque ella obtiene para sus fieles devotos la verdadera contrición de los pecados, para que los confiesen y alcancen el perdón e indulgencia de ellos”.

Esto dijeron los demonios a Santo Domingo de Guzmán.

Fuente: San Luis María Grignon de Monfort. El secreto admirable del Santo Rosario.


martes, 21 de abril de 2026

LA CONFIANZA EN LA SANTÍSIMA VIRGEN

 

La verdadera devoción a la Santísima Virgen es tierna, vale decir, llena de confianza en la Santísima Virgen, como la confianza del niño en su querida madre. Esta devoción hace que recurras a la Santísima Virgen en todas tus necesidades materiales y espirituales con gran sencillez, confianza y ternura, e implores la ayuda de tu bondadosa Madre en todo tiempo, lugar y circunstancia: en las dudas, para que te esclarezca; en los extravíos, para que te convierta al buen camino; en las tentaciones, para que te sostenga; en las debilidades, para que te fortalezca; en las caídas, para que te levante; en los desalientos, para que te reanime; en los escrúpulos, para que te libre de ellos; en las cruces, afanes y contratiempos de la vida, para que te consuele; finalmente, en todas las dificultades materiales y espirituales, María es tu recurso ordinario, sin temor de importunar a tu bondadosa Madre ni desagradar a Jesucristo.

🌿San Luis María Grignion de Montfort - “Tratado de la Verdadera Devoción”.


martes, 13 de enero de 2026

EL PODER DE UNA SOLA AVEMARÍA – Por San Luis María Grignion de Montfort.



   Deseaba saber Santa Matilde cuál era el mejor medio para testimoniar su tierna devoción a la Madre de Dios. Un día, arrebatada en éxtasis, vio a la Santísima Virgen que llevaba sobre el pecho la salutación angélica en letras de oro, y le dijo: “Hija mía, nadie puede honrarme con saludo más agradable que el que me ofreció la adorabilísima Trinidad. Por él me elevó a la dignidad de Madre de Dios”.

   La palabra “Ave” —que es el nombre de Eva— me hizo saber que Dios en su omnipotencia me había preservado de toda mancha de pecado y de las calamidades a que estuvo sometida la primera mujer.

   El nombre de “María” —que significa Señora de la luz— indica que Dios me colmó de sabiduría y luz, como astro brillante, para iluminar los cielos y la tierra.

   Las palabras “llena de gracia” me recuerdan que el Espíritu Santo me colmó de tantas gracias, que puedo comunicarlas con abundancia a quienes las piden por mediación mía.

   Diciendo “el Señor es contigo”, siento renovarse la inefable alegría que experimenté cuando el Verbo eterno se encarnó en mi seno.

   Cuando me dicen “bendita tú eres entre todas las mujeres”, tributo alabanzas a la misericordia divina, que se dignó elevarme a tan alto grado de felicidad.

   Ante las palabras “bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”, todo el cielo se alegra conmigo al ver a Jesús, mi Hijo, adorado y glorificado por haber salvado al hombre».     

 
San Luis María Grignion de Montfort. “El Secreto Admirable del Santísimo Rosario”. Biblioteca de Autores Cristianos. (BAC).

martes, 4 de noviembre de 2025

"QUIEN NO TENGA A MARÍA POR MADRE, NO TIENE POR PADRE A DIOS": San Luis María G.de Montfort



"De la misma manera que en el orden natural es necesario que un hijo tenga padre y madre, así en el orden de la gracia todas las verdaderas criaturas de Dios y predestinados tienen a Dios por Padre y a María por Madre; y quien no tenga a María por Madre, no tiene por Padre a Dios. Por eso tanto los réprobos como los herejes, los cismáticos, etcétera, que odian o miran con desprecio o indiferencia a la Santísima Virgen, no tienen a Dios como Padre por más que de ello se jacten, porque no tienen a María por Madre; pues si la poseyesen como Madre, la amarían y honrarían de la misma manera que un buen hijo ama naturalmente y honra a la Madre que le ha dado la vida. La señal más infalible y más indudable para distinguir a un hereje, a un hombre de mala doctrina, a un réprobo, de un predestinado, está en que tanto el hereje como el réprobo, no tienen sino menosprecio o indiferencia para con la Santísima Virgen, cuyo culto y amor tratan de amenguar por medio de sus palabras y ejemplos, ora abierta, ora ocultamente y a veces con pretextos ingeniosos".

San Luis María Grignion de Montfort (Tratado de la Verdadera Devoción a la Sma. Virgen, I. 2,3.).

miércoles, 20 de agosto de 2025

IMPOSTORES


"Así como en el orden natural, todo niño debe tener un padre y una madre, del mismo modo, en el orden de la gracia, todo verdadero hijo de la Iglesia debe tener a Dios por Padre y a María por Madre. Y quien se jacte de tener a Dios por Padre, pero no demuestre para con María la ternura y el cariño de un verdadero hijo, no será más que un impostor, cuyo padre es el demonio…"

San Luís María Grignión de Montfort“, El secreto de María”.

viernes, 11 de octubre de 2024

EXORCISMO

 

Durante el exorcismo, los demonios le dijeron al santo que con el Rosario que predicaba, llevaba el terror y el espanto a todo el infierno, y que él era el hombre que más odiaban en el mundo a causa de las almas que les quitaba con esta devoción.

Santo Domingo arrojó su Rosario al cuello del poseso y les preguntó a cuál de los santos del cielo temían más y cuál debía ser más amado y honrado por los hombres. Los enemigos, ante estas interrogantes, dieron gritos tan espantosos que muchos de los que estaban allí presentes cayeron en tierra por el susto.

Los malignos, para no responder, lloraban, se lamentaban y pedían por boca del poseso a Santo Domingo que tuviera piedad de ellos. El santo, sin inmutarse, les contestó que no cesaría de atormentarlos hasta que respondieran lo que les había preguntado. Entonces ellos dijeron que lo dirían, pero en secreto, al oído y no delante de todo el mundo. El santo, en cambio, les ordenó que hablaran alto, pero los diablos no quisieron decir palabra alguna.

Entonces el P. Domingo, puesto de rodillas, hizo la siguiente oración: “Oh excelentísima Virgen María, por la virtud de tu salterio y Rosario, ordena a estos enemigos del género humano que contesten mi pregunta”.

De pronto, una llama ardiente salió de las orejas, la nariz y la boca del poseso. Los demonios seguidamente le rogaron a Santo Domingo que, por la pasión de Jesucristo y por los méritos de su Santa Madre y los de todos los santos, les permitiera salir de ese cuerpo sin decir nada porque los ángeles en cualquier momento que él quisiera se lo revelarían.

Más adelante, el santo volvió a arrodillarse y elevó otra plegaria: “Oh dignísima Madre de la Sabiduría, acerca de cuya salutación, de qué forma debe rezarse, ya queda instruido este pueblo, te ruego para la salud de los fieles aquí presentes que obligues a estos tus enemigos a que abiertamente confiesen aquí la verdad completa y sincera”.

Apenas terminó de pronunciar estas palabras, el santo vio cerca de él una multitud de ángeles y a la Virgen María que golpeaba al demonio con una varilla de oro, mientras le decía: “Contesta a la pregunta de mi servidor Domingo”. Aquí hay que tener en cuenta que el pueblo no veía, ni oía a la Virgen, sino solamente a Santo Domingo.

Los demonios comenzaron a gritar: “¡Oh enemiga nuestra! ¡Oh ruina y confusión nuestra! ¿Por qué viniste del cielo a atormentarnos en forma tan cruel? ¿Será preciso que por ti, ¡oh abogada de los pecadores, a quienes evitas el infierno; oh camino seguro del cielo!, seamos obligados –a pesar nuestro– a confesar delante de todos lo que es causa de nuestra confusión y ruina? ¡Ay de nosotros! ¡Maldición a nuestros príncipes de las tinieblas!”.

“¡Oíd, pues, cristianos! Esta Madre de Cristo es omnipotente y puede impedir que sus siervos caigan en el infierno. Ella, como un sol, disipa las tinieblas de nuestras astutas maquinaciones. Descubre nuestras intrigas, rompe nuestras redes y reduce a la inutilidad todas nuestras tentaciones. Nos vemos obligados a confesar que ninguno que persevere en su servicio se condena con nosotros”.

“Un solo suspiro que ella presente a la Santísima Trinidad vale más que todas las oraciones, votos y deseos de todos los santos. La tememos más que a todos los bienaventurados juntos y nada podemos contra sus fieles servidores”.

De igual manera los malignos confesaron que muchos cristianos que la invocan al morir y que deberían condenarse, según las leyes ordinarias, se salvan gracias a su intercesión. “¡Ah! Si esta Marieta –así la llamaban en su furia– no se hubiera opuesto a nuestros designios y esfuerzos, ¡hace tiempo habríamos derribado y destruido a la Iglesia y precipitado en el error y la infidelidad a todas sus jerarquías!”.

Luego añadieron que “nadie que persevere en el rezo del Rosario se condenará. Porque ella obtiene para sus fieles devotos la verdadera contrición de los pecados, para que los confiesen y alcancen el perdón e indulgencia de ellos”.

Es así que Santo Domingo hizo rezar el Rosario a todo el pueblo muy lenta y devotamente, y en cada Avemaría que rezaban, salían del cuerpo del poseso una gran multitud de demonios en forma de carbones encendidos.

Cuando todos los enemigos salieron y el hereje quedó libre, la Virgen María, de manera invisible, dio su bendición a todo el pueblo, que experimentó gran alegría. “Este milagro fue causa de la conversión de gran número de herejes, que incluso se inscribieron en la Cofradía del Santo Rosario”, concluyó San Luis María Grignion de Montfort.


martes, 8 de octubre de 2024

EL PODER DE MARÍA EN LOS ÚLTIMOS TIEMPOS


“El poder de María sobre todos los demonios resplandecerá, sin embargo, de modo particular en los últimos tiempos, cuando Satanás pondrá asechanzas a su calcañar, o sea, a sus humildes servidores y pobres hijos que Ella suscitará para hacerle la guerra. Serán pequeños y pobres a juicio del mundo; humillados delante de todos; rebajados y oprimidos como el calcañar respecto de los demás miembros del cuerpo. Pero, en cambio, serán ricos en gracias de Dios, que María les distribuirá con abundancia; grandes y elevados en santidad delante de Dios; superiores a cualquier otra creatura por su celo ardoroso; y tan fuertemente apoyados en el socorro divino, que, con la humildad de su calcañar y unidos a María, aplastarán la cabeza del demonio y harán triunfar a Jesucristo”. 

San Luis María Grignon de Monfort

sábado, 10 de diciembre de 2022

DE LA MANO DE MARÍA SANTÍSIMA


“Con María todo es fácil; en Ella pongo mi confianza, aunque por ello rujan el mundo y el infierno. Y digo con San Bernardo: ‘Ella es mi confianza suprema, Ella es toda la razón de mi esperanza’. Haceos explicar estas palabras. No me hubiera atrevido a decirlas por mí mismo. Por María busco y encontraré a Jesucristo, aplastaré la cabeza de la serpiente y venceré a todos mis enemigos y a mí mismo, para la mayor gloria de Dios”.

San Luis María Grignion de Montfort

jueves, 20 de octubre de 2022

EL PODER DE MARÍA


 
“El poder de María sobre todos los demonios resplandecerá, sin embargo, de modo particular en los últimos tiempos, cuando Satanás pondrá asechanzas a su calcañar, o sea, a sus humildes servidores y pobres hijos que Ella suscitará para hacerle la guerra. Serán pequeños y pobres a juicio del mundo; humillados delante de todos; rebajados y oprimidos como el calcañar respecto de los demás miembros del cuerpo. Pero, en cambio, serán ricos en gracias de Dios, que María les distribuirá con abundancia; grandes y elevados en santidad delante de Dios; superiores a cualquier otra creatura por su celo ardoroso; y tan fuertemente apoyados en el socorro divino, que, con la humildad de su calcañar y unidos a María, aplastarán la cabeza del demonio y harán triunfar a Jesucristo”. 

San Luis María Grignon de Monfort

miércoles, 18 de mayo de 2022

EL EXORCISMO DE SANTO DOMINGO

Durante el exorcismo, los demonios le dijeron al santo que con el Rosario que predicaba, llevaba el terror y el espanto a todo el infierno, y que él era el hombre que más odiaban en el mundo a causa de las almas que les quitaba con esta devoción.

Santo Domingo arrojó su Rosario al cuello del poseso y les preguntó a cuál de los santos del cielo temían más y cuál debía ser más amado y honrado por los hombres. Los enemigos, ante estas interrogantes, dieron gritos tan espantosos que muchos de los que estaban allí presentes cayeron en tierra por el susto.

Los malignos, para no responder, lloraban, se lamentaban y pedían por boca del poseso a Santo Domingo que tuviera piedad de ellos. El santo, sin inmutarse, les contestó que no cesaría de atormentarlos hasta que respondieran lo que les había preguntado. Entonces ellos dijeron que lo dirían, pero en secreto, al oído y no delante de todo el mundo. El santo, en cambio, les ordenó que hablaran alto, pero los diablos no quisieron decir palabra alguna.

Entonces el P. Domingo, puesto de rodillas, hizo la siguiente oración: “Oh excelentísima Virgen María, por la virtud de tu salterio y Rosario, ordena a estos enemigos del género humano que contesten mi pregunta”.

De pronto, una llama ardiente salió de las orejas, la nariz y la boca del poseso. Los demonios seguidamente le rogaron a Santo Domingo que, por la pasión de Jesucristo y por los méritos de su Santa Madre y los de todos los santos, les permitiera salir de ese cuerpo sin decir nada porque los ángeles en cualquier momento que él quisiera se lo revelarían.

Más adelante, el santo volvió a arrodillarse y elevó otra plegaria: “Oh dignísima Madre de la Sabiduría, acerca de cuya salutación, de qué forma debe rezarse, ya queda instruido este pueblo, te ruego para la salud de los fieles aquí presentes que obligues a estos tus enemigos a que abiertamente confiesen aquí la verdad completa y sincera”.

Apenas terminó de pronunciar estas palabras, el santo vio cerca de él una multitud de ángeles y a la Virgen María que golpeaba al demonio con una varilla de oro, mientras le decía: “Contesta a la pregunta de mi servidor Domingo”. Aquí hay que tener en cuenta que el pueblo no veía, ni oía a la Virgen, sino solamente a Santo Domingo.

Los demonios comenzaron a gritar: “¡Oh enemiga nuestra! ¡Oh ruina y confusión nuestra! ¿Por qué viniste del cielo a atormentarnos en forma tan cruel? ¿Será preciso que por ti, ¡oh abogada de los pecadores, a quienes sacas del infierno; oh camino seguro del cielo!, seamos obligados –a pesar nuestro– a confesar delante de todos lo que es causa de nuestra confusión y ruina? ¡Ay de nosotros! ¡Maldición a nuestros príncipes de las tinieblas!”.

“¡Oíd, pues, cristianos! Esta Madre de Cristo es omnipotente y puede impedir que sus siervos caigan en el infierno. Ella, como un sol, disipa las tinieblas de nuestras astutas maquinaciones. Descubre nuestras intrigas, rompe nuestras redes y reduce a la inutilidad todas nuestras tentaciones. Nos vemos obligados a confesar que ninguno que persevere en su servicio se condena con nosotros”.

“Un solo suspiro que ella presente a la Santísima Trinidad vale más que todas las oraciones, votos y deseos de todos los santos. La tememos más que a todos los bienaventurados juntos y nada podemos contra sus fieles servidores”.

De igual manera los malignos confesaron que muchos cristianos que la invocan al morir y que deberían condenarse, según las leyes ordinarias, se salvan gracias a su intercesión. “¡Ah! Si esta Marieta –así la llamaban en su furia– no se hubiera opuesto a nuestros designios y esfuerzos, ¡hace tiempo habríamos derribado y destruido a la Iglesia y precipitado en el error y la infidelidad a todas sus jerarquías!”.

Luego añadieron que “NADIE QUE PERSEVERE EN EL REZO DEL ROSARIO SE CONDENARÁ. Porque ella obtiene para sus fieles devotos la verdadera contrición de los pecados, para que los confiesen y alcancen el perdón e indulgencia de ellos”.

Es así que Santo Domingo hizo rezar el Rosario a todo el pueblo muy lenta y devotamente, y en cada Avemaría que rezaban, salían del cuerpo del poseso una gran multitud de demonios en forma de carbones encendidos.

Cuando todos los enemigos salieron y el hereje quedó libre, la Virgen María, de manera invisible, dio su bendición a todo el pueblo, que experimentó gran alegría. “Este milagro fue causa de la conversión de gran número de herejes, que incluso se inscribieron en la Cofradía del Santo Rosario”, concluyó San Luis María Grignion de Montfort.

 

sábado, 23 de abril de 2022

LA VERDADERA DEVOCIÓN A LA VIRGEN


La verdadera devoción a la Santísima Virgen es tierna, vale decir, llena de confianza en la Santísima Virgen, como la confianza del niño en su querida madre. Esta devoción hace que recurras a la Santísima Virgen en todas tus necesidades materiales y espirituales con gran sencillez, confianza y ternura, e implores la ayuda de tu bondadosa Madre en todo tiempo, lugar y circunstancia: en las dudas, para que te esclarezca; en los extravíos, para que te convierta al buen camino; en las tentaciones, para que te sostenga; en las debilidades, para que te fortalezca; en las caídas, para que te levante; en los desalientos, para que te reanime; en los escrúpulos, para que te libre de ellos; en las cruces, afanes y contratiempos de la vida, para que te consuele; finalmente, en todas las dificultades materiales y espirituales, María es tu recurso ordinario, sin temor de importunar a tu bondadosa Madre ni desagradar a Jesucristo.

San Luis María Grignion de Montfort - “Tratado de la Verdadera Devoción".


viernes, 15 de octubre de 2021

COMO DEBE SER UN VERDADERO HIJO


"Así como en el orden natural, todo niño debe tener un padre y una madre, del mismo modo, en el orden de la gracia, todo verdadero hijo de la Iglesia debe tener a Dios por Padre y a María por Madre. Y quien se jacte de tener a Dios por Padre, pero no demuestre para con María la ternura y el cariño de un verdadero hijo, no será más que un impostor, cuyo padre es el demonio…".

 San Luis María Grignión de Montfort
 “El secreto de María”.

lunes, 7 de septiembre de 2020

QUIEN PERSEVERE EN EL REZO DIARIO DEL SANTO ROSARIO NO SE CONDENARÁ, LO RECONOCEN LOS MISMOS DEMONIOS


-EL DEMONIO TE PONDRÁ MÚLTIPLES OBSTÁCULOS PARA QUE NO LO RECES.

Esto, obligados por Dios, dijeron los demonios a Santo Domingo de Guzmán:

"...Esta Madre de Cristo es omnipotente y puede impedir que sus siervos caigan en el Infierno. Ella, como un sol, disipa las tinieblas de nuestras astutas maquinaciones. Descubre nuestras intrigas, rompe nuestras redes y reduce a la inutilidad todas nuestras tentaciones. NOS VEMOS OBLIGADOS a confesar que ninguno que persevere en su servicio se condena con nosotros.

"Un solo suspiro que ella presente a la Santísima Trinidad vale más que todas las oraciones, votos y deseos de todos los santos. La tememos más que a todos los bienaventurados juntos y nada podemos contra sus fieles servidores.

"Tened también en cuenta que muchos cristianos que la invocan al morir y que deberían condenarse, según las leyes ordinarias, se salvan gracias a su intercesión.

"Tenemos que añadir, con mayor claridad y precisión –OBLIGADOS por la violencia que nos hacen– que nadie que persevere en el rezo del Rosario se condenará. Porque ella obtiene para sus fieles devotos la verdadera contrición de los pecados, para que los confiesen y alcancen el perdón e indulgencia de ellos”.

San Luis María Grignon de Monfort. El secreto admirable del Santo Rosario

jueves, 20 de agosto de 2020

QUIEN TIENE A DIOS POR PADRE DEBE TENER A MARÍA POR MADRE


"Así como en el orden natural, todo niño debe tener un padre y una madre, del mismo modo, en el orden de la gracia, todo verdadero hijo de la Iglesia debe tener a Dios por Padre y a María por Madre. Y quien se jacte de tener a Dios por Padre, pero no demuestre para con María la ternura y el cariño de un verdadero hijo, no será más que un impostor, cuyo padre es el demonio…".

San Luis María Grignión de Montfort
“El secreto de María”.

sábado, 24 de noviembre de 2018

LA RAZÓN DE NUESTRA ESPERANZA


“Con María todo es fácil; en Ella pongo mi confianza, aunque por ello rujan el mundo y el infierno. Y digo con San Bernardo: ‘Ella es mi confianza suprema, Ella es toda la razón de mi esperanza’. Haceos explicar estas palabras. No me hubiera atrevido a decirlas por mí mismo. Por María busco y encontraré a Jesucristo, aplastaré la cabeza de la serpiente y venceré a todos mis enemigos (mundo, demonio y carne) y a mí mismo, para la mayor gloria de Dios”.

San Luis María Grignion de Montfort

sábado, 21 de abril de 2018

"QUIEN NO TENGA A MARÍA POR MADRE, TAMPOCO TIENE A DIOS POR PADRE": San Luis María Grignion de Montfort


Nuestra condición de hijos de María es por voluntad expresa de Jesús quien quiso que la obra, que había de continuar su misión en el tiempo, la Iglesia, no se encontrase huérfana, sino que tuviera una Madre a quien amar, invocar e imitar, esto nos hace necesariamente ser marianos.

  Representados por San Juan al pie de la Cruz, Cristo crucificado nos dejó como testamento: "Ahí tienes a tu Madre".

"El camino para llegar a Cristo es acercarse a María; los que de Ella huyen no encontrarán la paz": San Buenaventura.

  San Luis María Grignion de Montfort nos enseña (Obras, Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen, BAC, Madrid, 1984, p. 284):
"Así como en la generación natural y corporal concurren el padre y la madre, también en la generación sobrenatural y espiritual hay un Padre, que es Dios, y una Madre, que es María.
"Todos los verdaderos hijos de Dios y predestinados tienen a Dios por Padre y a María por Madre. Y quien no tenga a María por Madre, tampoco tiene a Dios por Padre. Por eso los réprobos —tales los herejes, cismáticos, etc., que odian o miran con desprecio o indiferencia a la Santísima Virgen— no tienen a Dios por Padre —aunque se jacten de ello—, porque no tienen a María por Madre. Que, si la tuviesen por tal, la amarían y honrarían, como un hijo bueno y verdadero ama y honra naturalmente a la madre que le dio la vida.
¨La señal más infalible y segura para distinguir a un hereje, a un hombre de perversa doctrina, a un réprobo de un predestinado, es que el hereje y el réprobo no tienen sino desprecio o indiferencia para con la Santísima Virgen, cuyo culto y amor procuran disminuir con sus palabras y ejemplos, abierta u ocultamente y, a veces, con pretextos aparentemente válidos".

viernes, 16 de junio de 2017

CÓMO REZAR Y QUÉ FRUTOS SE OBTIENEN DEL AVEMARÍA por San Luis María Grignion de Montfort

Breve explicación del Avemaría



¿Estáis en la miseria del pecado? Invocad a la divina (la expresión "divina" es dicha -por el santo- en un sentido popular, pues la  divinidad es un atributo exclusivo de Dios) María, decidle: "¡AVE!", que quiere decir: "Os saludo con profundo respeto ¡oh vos! la sin pecado y sin desgracia" 60. Y Ella os librará del mal de vuestros pecados.

¿Estáis en las tinieblas de la ignorancia o del error? Venid a María y decidle: "AVE, MARÍA" 61, Es decir, "iluminada" 62 con los rayos del Sol de Justicia 63, y Ella os hará participar de sus luces.

¿Os habéis desviado del camino del cielo? Invocad a MARÍA (cuyo nombre quiere decir "Estrella del mar" y "Estrella polar" que guía nuestra navegación en este mundo) y Ella os conducirá al puerto de la salvación eterna.

¿Estáis afligidos? Recurrid a María, que quiere decir "Mar amargo", que fue colmado de amarguras en este mundo y que al presente está cambiado en mar de purísimas dulzuras en el cielo, y Ella convertirá vuestra tristeza en alegría y vuestras aflicciones en consuelos.

¿Habéis perdido la gracia? Honrad la abundancia de gracias con que Dios ha colmado a la Santísima Virgen; decidle: "LLENA ERES DE GRACIA y de todos los dones del Espíritu Santo", y Ella os hará participantes de estas gracias.

¿Os sentís solos, privados de la protección de Dios? Dirigíos a María y decidle: "EL SEÑOR ES CONTIGO más noble e íntimamente que en los justos y en los santos, porque tú eres una misma cosa con ÉL, pues siendo Hijo tuyo su carne es carne tuya. Tú estás con el Señor por semejanza perfectísima y por mutua caridad, porque eres su Madre". En fin, decidle: "Toda la Santísima Trinidad -cuyo precioso templo eres- está contigo", y Ella os colocará bajo la protección y amparo de Dios.

¿Habéis llegado a ser objeto de la maldición de Dios? Decid: "BENDITA TÚ ERES ENTRE TODAS LAS MUJERES de todas las naciones, por tu pureza y fecundidad tú has cambiado la maldición divina en bendición". Y Ella os bendecirá.

¿Tenéis hambre del pan de la gracia y del pan de la vida? Acercaos a la que ha llevado en sí el pan vivo que descendió del cielo, y decidle: "BENDITO ES EL FRUTO DE TU VIENTRE, que concebiste sin detrimento de tu virginidad, que llevaste sin trabajo y diste a luz sin dolor". "Bendito sea JESÚS, que redimió al mundo cautivo, sanó al mundo enfermo, resucitó al hombre muerto, repatrió al desterrado, justificó al hombre criminal, salvó al hombre condenado". Decídselo y, sin duda, vuestra alma será saciada con el pan de la gracia en esta vida y de la gloria eterna en la otra. Amén.

Con la Iglesia terminad vuestra oración; decidle:

"SANTA MARÍA: Santa en cuerpo y alma; santa por una abnegación singular y eterna en el servicio de Dios; santa en calidad de Madre de Dios que te ha dotado de una eminente santidad cual convenía a tan infinita dignidad".

"MADRE DE DIOS que también eres nuestra madre, nuestra Abogada y Mediadora, Tesorera y Dispensadora de las gracias de Dios, obtennos prontamente el perdón de nuestros pecados y nuestra reconciliación con la divina majestad".

"RUEGA POR NOSOTROS, PECADORES
, tú que tienes tanta compasión con los miserables que no desprecias ni rechazas a los pecadores, sin los cuales no serías Madre del Salvador" 64.

"Ruega por nosotros, pecadores, AHORA, durante el tiempo de esta corta vida frágil y miserable; ahora, porque sólo tenemos seguro el momento presente; ahora, que somos atacados y estamos rodeados noche y día de poderosos y crueles enemigos".

"Y EN LA HORA DE NUESTRA MUERTE, tan terrible y peligrosa, en que nuestras fuerzas estarán agotadas, en que nuestro espíritu y nuestro cuerpo estarán abatidos por el dolor y el terror; en la hora de nuestra muerte, en la que Satanás redoblará sus esfuerzos a fin de que nos perdamos para siempre; en esa hora en que se decidirá nuestra suerte por toda una eternidad feliz o desdichada. Ven en auxilio de tus pobres hijos; ¡Oh compasiva Madre, abogada y refugio de los pecadores! aleja de nosotros en la hora de la muerte a los demonios, acusadores y enemigos nuestros, cuyo aspecto horroroso nos espanta. Ven a iluminarnos en las tinieblas de la muerte. Condúcenos, acompáñanos al tribunal de nuestro Juez, tu Hijo; intercede por nosotros para que nos perdone y nos reciba en el número de tus elegidos en la mansión de la gloria eterna. Así sea".

-oOo-

¿Quién no admirará la excelencia del Santo Rosario, compuesto de estas dos partes divinas: la oración dominical y la salutación angélica? Hay, acaso, oraciones más agradables a Dios y a la Santísima Virgen, más fáciles, más dulces y más saludables para los hombres? Tengámoslas siempre en el corazón y en la boca para honrar a la Santísima Trinidad, a Jesucristo nuestro salvador y a su Santísima Madre.

Es conveniente, además, agregar al fin de cada decena el Gloria Patri, etcétera, es decir: "Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
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60 Literalmente: "que sois sin pecado, sin desgracia", es decir, "Inmaculada que jamás estuviste sin la gracia (desgracia).
61 Téngase en cuenta que cuando el santo dice Ave María lo dice en latín y que también así puede decirse en castellano (por ejemplo: Ave María purísima), pero ello equivale a la traducción que se ha hecho corriente: "Dios te salve, María".
62 Éste, de "iluminada", es uno de los significados del nombre de María. También quiere decir: "muy amada", "Estrella del mar", "Señora", "Luz del mar", "Excelsa", "Hermosa", "Esperanza". Cfr. Alastruey, Tratado de la Virgen María, edición B.A.C., 1947, p.7.
63 El "Sol de Justicia" es Jesucristo (Malaquías 4,2), que ha vestido a su Santísima Madre con su propio esplendor divino (Apocalipsis 12,1).
64 Puesto que Jesús (que significa salvador) ha venido por los pecadores (Mateo 9,13; Lucas 5,32).

Fuente: San Luis María Grignion de Montfort. El Secreto Admirable del Santo Rosario. Breve explicación del Avemaría. Título del post: Catolicidad.
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“Si rezan el Rosario fielmente hasta la muerte, les aseguro que a pesar de la gravedad de sus pecados recibirán la corona de gloria que no se marchita. Aún si se encuentran al borde de la condenación, aún si tienen un pie en el infierno... tarde o temprano se convertirán, enmendarán su vida y salvarán su alma. SI -y anoten bien lo que digo-, SI REZAN EL ROSARIO CON DEVOCIÓN TODOS LOS DÍAS HASTA SU MUERTE”: San Luis María Grignion de Montfort.