martes, 6 de octubre de 2026

LAS QUINCE PROMESAS DE LA VIRGEN DEL ROSARIO (Beato Alano de la Rupe).

 Octubre, mes dedicado al Santo Rosario.

1° — Quien me sirviere rezando constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida. 

2° — Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente rezaren mi Rosario.

3° — El Rosario será un escudo fortísimo contra el infierno, destruirá los vicios, librará de pecados y abatirá la herejía.

4° — El Rosario hará germinar las virtudes, y que las almas consigan copiosamente la misericordia divina; sustituirá en el corazón de los hombres el amor de Dios al amor del mundo, y los elevará a desear las cosas celestiales y eternas. ¡Cuántas almas por este medio se santificaron!

5° — El alma que se encomiende por el Rosario, no perecerá.

6° — El que con devoción rezare mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada: y se convertirá, si es pecador; perseverará en la gracia si es justo, y en todo caso será admitido a la vida eterna.

7° — Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los auxilios de la Iglesia.

8° — Quiero que todos los que rezan mi Rosario tengan en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia y sean participantes de los méritos de los bienaventurados.

9° — Yo libro muy pronto del Purgatorio a las almas devotas del Rosario.

10° — Los hijos verdaderos de mi Rosario gozarán en el cielo de una gloria singular.

11° — Todo cuanto se pidiere por medio del Rosario, se alcanzará prontamente.

12° — Socorreré en todas sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.

13° — He impetrado de mi Hijo que todos los cofrades del Rosario tengan en vida y en muerte como hermanos a todos los bienaventurados de la corte celestial.

14° — Los que rezan mi Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi unigénito Jesús.

15° — La devoción del Santo Rosario es una señal manifiesta de predestinación a la gloria.


sábado, 3 de octubre de 2026

LA PAZ Y TRANQUILIDAD DE VIVIR EN GRACIA DE DIOS



— No, no es la muerte la que vendrá a buscarme, sino el mismo Dios. La muerte no es un fantasma, ni un espectro horrible, como se la representa en las estampas. 

Está escrito en el catecismo que la muerte es la separación del alma y del cuerpo, nada más. Pues bien: no temo una separación que ha de unirme con Dios toda una eternidad.

 Santa Teresita del Niño Jesús.

 

viernes, 2 de octubre de 2026

2 de Octubre: LOS SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS


La misión primaria de todos los Ángeles es la de adorar incesantemente a la Divinidad, y de aquí que la Iglesia nos permita asociar nuestras voces a las suyas para alabarle, ensalzarle, adorarle y glorificarle. Pero a más de esto han recibido otra misión especial respecto de los hombres, pues según nos lo enseñan la Iglesia, los Santos y los Doctores católicos, al menos desde nuestro nacimiento, todos tenemos un ángel señalado para guardarnos y defendernos de las asechanzas de nuestros enemigos, visibles e invisibles, los demonios, de suerte que ni los paganos, ni los herejes, ni los pecadores se ven privados de este celestial protector. Y no sólo los individuos, sino también de las sociedades e instituciones están confiados al cuidado de los ángeles de suerte que las familias, las parroquias, las diócesis, las provincias, las naciones, las comunidades religiosas las órdenes y congregaciones religiosas y la misma Iglesia tienen su Ángel de la Guarda especial.

Los Ángeles Custodios nos preservan de muchos daños y peligros, alejan de nosotros las ocasiones de pecado, nos inspiran santos pensamientos, nos sostienen en las tentaciones, nos consuela en las aflicciones, nos animan en los desalientos, suscitan remordimientos si no obramos rectamente, interceden por nosotros ante la divina misericordia, etc. Y en fin nos iluminan y sostienen en las enfermedades y sobre todo a la hora de la muerte. San Bernardo resume en tres palabras nuestros deberes para con el Ángel Custodio: Merecen, dice, de nuestra parte, respeto por su presencia, amor por los beneficios que nos dispensan, confianza por la docilidad a sus buenas inspiraciones.


jueves, 1 de octubre de 2026

LA MENTIRA DE "LA SOLA ESCRITURA"


 
La propia Biblia distingue entre la Palabra de Dios transmitida por escrito y la transmitida oralmente. No dice que todo lo que enseñaron los Apóstoles quedó escrito en las Escrituras.

La propia Biblia muestra que la enseñanza apostólica no se limitó a lo escrito.

Primero, San Juan afirma que no todo lo que hizo Jesús quedó escrito: «Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús, que, si se escribieran una por una, pienso que ni aun el mundo podría contener los libros que se escribieran» (Jn 21,25).

Segundo, San Pablo manda expresamente conservar tanto las enseñanzas orales como las escritas: «Manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta» (2 Tes 2,15).

Tercero, San Juan mismo demuestra que la comunicación apostólica no dependía exclusivamente de una carta: «Aunque tengo muchas cosas que escribiros, no he querido hacerlo con papel y tinta, sino que espero ir a vosotros y hablaros de viva voz» (2 Jn 12). Y nuevamente: «Tenía muchas cosas que escribirte, pero no quiero escribirte con tinta y pluma; espero verte pronto y hablaremos de viva voz» (3 Jn 13-14).

Por tanto, la Biblia no enseña “solo lo escrito”. Enseña la importancia de conservar fielmente la enseñanza apostólica, recibida tanto por escrito como de viva voz. Esto concuerda con la exhortación de San Pablo: «Conservad las tradiciones» (2 Tes 2,15).