lunes, 22 de julio de 2024

IGNORANTE


Una vez, contó el mismo Monseñor Fulton J. Sheen, que iba en el tren y una señora lo reconoció y le dijo: 

"¿Usted es el obispo que sale en la televisión?" 

Él respondió afirmativamente. 

La señora le dijo: "Pues déjeme decirle que habla muy bien, pero no estoy de acuerdo con usted. Yo era católica, pero ahora soy atea". 

A lo que él respondió: "Oh! Ud. es atea, pero ¡qué interesante! Y por casualidad, ¿Usted ya ha leído el magisterio de la Iglesia?" 

Ella respondió: "No". 

Él prosiguió: "Bueno, ¿al menos ha leído los documentos patrísticos?". 

Ella respondió negativamente. 

El arzobispo continuó: "Ok, pero seguro ha leído los clásicos de la espiritualidad católica o a los doctores de la Iglesia". 

Ella respondió: "Ni había oído hablar de ello". 

Finalizó Fulton Sheen: "Discúlpeme señora, pero usted no es atea, usted es ignorante."

sábado, 20 de julio de 2024

MEDITACIÓN SOBRE LA PAZ DEL ALMA


I. Vive en paz con el prójimo; disimula, sufre antes de romper la paz y faltar a la caridad. Si algún acontecimiento viene a turbar esta paz, restablécela lo antes posible: cede algo de tus derechos, en interés de la paz y de la unión. En esto se conocerá si eres imitador de Jesucristo, si amas la paz y la caridad; y esta paz, que conservas con todos, es guerra cruelísima que haces al demonio. La paz entre vosotros es la guerra contra él.

II. Con todo, es preciso romper esta paz con el prójimo, cuando ella te obligue a hacer la guerra a Dios. Tienes un amigo peligroso, un pariente que te arrastra al vicio, un inferior que se entrega al libertinaje; es preciso advertirle, aun a riesgo de que se aleje de ti y se haga tu enemigo: vale más romper con los hombres que con Dios. Ninguna paz con los pecadores, ninguna paz con el vicio. Esa calma sería una tempestad (San Jerónimo).

III. Conserva no obstante la paz de tu alma, al precio que sea. El espíritu de Dios ama a los corazones apacibles y a las almas tranquilas. Si siempre te acuerdas que Dios permite todo lo que te sucede, para su gloria y para tu mayor bien, los acontecimientos, aun los más fastidiosos, no podrán alterar tu paz, ni arrebatar tu dicha. ¿Qué más precioso y más dulce para el corazón, qué más calmo y más tranquilo en la tierra que una buena conciencia? (San Bernardo).

Orad por la paz en el seno de las familias.


miércoles, 17 de julio de 2024

ORACIÓN A LA SMA. VIRGEN


"Tengo mil dificultades: ayúdame.

De los enemigos del alma: sálvame.

En mis desaciertos: ilumíname.

En mis dudas y penas: confórtame.

En mis enfermedades: fortaléceme.

Cuando me desprecien: anímame.

En las tentaciones: defiéndeme.

En horas difíciles: consuélame.

Con tu corazón maternal: ámame.

Con tu inmenso poder: protégeme.

Y en tus brazos al expirar: recíbeme.


Virgen del Carmen, ruega por nosotros.

Amén."


martes, 16 de julio de 2024

INDULGENCIA PLENARIA EL 16 DE JULIO: FIESTA DE LA VIRGEN DEL CARMEN


Quienes visten el Escapulario Carmelita pueden ganar indulgencia plenaria en la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, el 16 de Julio (o el día que se celebre).

También es posible ganar indulgencia plenaria:

1. El día en que le imponen el escapulario y se une a la familia carmelita.

2. En estas fiestas:

San Simón Stock - 16 de mayo.

Virgen del Carmen - 16 de julio o cuando se celebre.

San Elías Profeta - 20 de julio.

Santa Teresita del Niño Jesús - 3 de octubre (calendario tradicional).

Santa Teresa de Jesús - 15 de octubre.

Todos los Santos Carmelitas - 14 de noviembre.

San Juan de la Cruz - 24 de noviembre (calendario tradicional).

Se puede ganar indulgencia parcial por usar piadosamente el santo escapulario, por besarlo o por cualquier otro acto de afecto y devoción. Se aplica también a la medalla-escapulario.

Normas Generales Sobre las Indulgencias

Las indulgencias, tanto parciales como plenarias, pueden ser aplicadas a los difuntos a modo de sufragio. Pero nadie puede aplicar a otros hombres aún vivos las indulgencias que gana.

Para ganar las indulgencias, se requieren las siguientes condiciones:­ 

Haber recibido el bautismo, no estar excomulgado, hallarse en estado de gracia (al menos al finalizar las obras prescritas) y estar sometido a la jurisdicción de aquél que otorga las indulgencias.

 Asimismo, debe tenerse la intención, por lo menos en general, de ganarlas. Y es necesario que las obras prescritas se realicen en el tiempo y modo establecidos en la concesión.

La indulgencia plenaria puede ser ganada una sola vez por día. Pero el fiel puede ganar la indulgencia “in articulo mortis” aún cuando ya haya ganado otra indulgencia plenaria ese mismo día.

La indulgencia parcial puede ser ganada varias veces por día, salvo explícita indicación en contrario.

Para ganar la indulgencia plenaria, debe cumplirse con la obra prescrita y, además, otras tres condiciones: 1. Confesión. 2. Comunión Sacramental (naturalmente en estado de gracia, esto es sin haber cometido pecado mortal después de la última confesión bien hecha). 3. Oración por las intenciones del Sumo Pontífice. Se indica además, que sea excluida toda inclinación al pecado, aún al venial. Si falta esta plena disposición, o si no se cumplen las condiciones mencionadas, la indulgencia será solamente parcial.

La condición de la Confesión puede ser cumplida ocho días antes u ocho días des­pués de la obra prescrita.

Con una sola confesión sacramental se pueden alcanzar muchas indulgencias plenarias. En cambio, con una sola comunión eucarística y una sola plegaria según las intenciones del Sumo Pontífice se puede alcanzar una sola indulgencia plenaria.

Se cumple plenamente la condición de la oración según las intenciones del Sumo Pontífice recitando, según sus intenciones, un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria. Queda librado a la libertad de los fieles el recitar, además, cualquier otra plegaria según la piedad y la devoción de cada uno.

No se puede alcanzar una indulgencia con una obra que de por sí se esté obligado a hacer por ley o por precepto, a menos que en la concesión no se diga expresamente lo contrario. No obstante, quien cumple una obra que le fue impuesta como penitencia sacramental, puede al mismo tiempo satisfacer la penitencia y alcanzar la eventual indulgencia anexa a esta obra.


lunes, 15 de julio de 2024

LA ALEGRÍA CRISTIANA


 San Felipe Neri decía que es propio de los cristianos ser alegres. Hoy en día encontraré gente alegre con la alegría que solo la gracia de Dios puede dar no es algo fácil. Si somos personas tristes lo primero que deberíamos hacer es controlar cómo va nuestra vida espiritual. Por lo general, quien vive en el pecado vive una amargura profunda y una tristeza espiritual desagradable. Dios llena el alma, en cambio el pecado nos deja en un eterno vacío que nunca se llenará a menos que tengamos una sincera y profunda conversión de corazón al Señor.

   Alguien dirá: "ser alegre en medio de los sufrimientos es imposible". Sólo el cristiano está llamado a vivir la así denominada "alegría de la Cruz". Los mártires muchas veces iban al suplicio cantando con alegría ya que sabían que irían al cielo gracias a su sangre derramada por Cristo (por ejemplo: los mártires de Barbastro). 

     Santo Tomás Moro cuando lo estaban decapitando le pidió a su verdugo que tuviera piedad de “su barba” porque “ella no tenía la culpa de sus supuestos crímenes”, y luego de bromear de esta manera le pagó a su asesino dos monedas de oro diciéndole. “este es tu sueldo para llevarme al paraíso”. Gran ejemplo el de estos santos. Los estaban matando, torturando, escupiendo, golpeando, y aún así NO PERDÍAN EL SENTIDO DEL HUMOR. Ellos sí que tenían claro lo que el mismo Señor decía en las Sagradas Escrituras: "Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí" (Mt 5, 11) "Regocijaos y alegraos , porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros" (Mt 5, 12). 

    Es obvio que la alegría de la Cruz es una gracia que debemos pedir, ya que no la podemos obtener por nuestras fuerzas. Es una gracia que debemos implorar recordando que nuestras cruces nos ayudarán a ganar la vida eterna a nosotros ya nuestros seres queridos (cuando un pariente está alejado de Dios, es bueno ofrecer nuestro sufrimiento por su conversión. Dios escucha con mayor atención toda oración que proviene del sufrimiento, ya que la persona que sufre participa aún más de la Pasión de su Divino Hijo). 

   Por lo tanto, un cristiano está llamado a ser siempre alegre, aún en medio de las cruces y sufrimientos. Y hablo de la alegría que brota de la gracia de Dios, no aquella que es fruto de la estupidez humana (la una y la otra difieren muchísimo y en varios aspectos).

    Que la Santísima Virgen María nos conceda la gracia de vivir siempre alegres y contentos en el Señor, que en definitiva es vivir siempre en su gracia y amistad. 

      P. Agustín A. Beroch


viernes, 12 de julio de 2024

UN VALOR QUE SE PIERDE POR LA ACTUAL CORRUPCIÓN


El pudor es un mecanismo de defensa, propio de la castidad, que protege instintivamente la intimidad sexual con la vergüenza. Es un muro protector de la pureza. Pudor no es miedo al cuerpo desnudo, sino respeto a él. 

No es casto el que trata de ignorar lo sexual, sino el que sabe mirarlo con ojos limpios. «El pudor distingue al hombre de los animales». 

El pudor protege la propia intimidad. El pudor es propio de la persona humana. Los animales no tienen pudor. 

El pudor también se expresa en el vestido. Por eso se cubren las partes más íntimas, que no se comparten con cualquiera.

«El pudor supone respeto a lo más personal del hombre. 

Protegerse de la mirada ajena, no indica ñoñería sino salvaguardar su sexo del uso posesivo de los demás. 

Palpar algo es, en cierta medida, un acto de posesión. Ver es como tocar a distancia. Ofrecer a la mirada ajena las partes íntimas del cuerpo supone dejarse poseer en lo que tiene uno de más íntimo. 

Toda exhibición sugiere un acto de entrega. Hacerlo en público se asemeja a la prostitución».

Dice el psicopedadogo Bernabé Tierno: «La educación del pudor sólo es posible allí donde imperan ideas nobles y sentimientos limpios. El  pudor sólo es sentido por quien todavía es  sensible a las amenazas que sufre la virtud. 

Todo lo que tiene ella de grande y de noble, de dominio propio y de respeto, lo tiene el vicio impuro de bajo y despreciable. La persona impura es una persona sin voluntad. La razón, que debería ser la señora, se vuelve esclava de los instintos animales; el hábito vicioso se convierte en el peor de los tiranos, exige cada vez más y vuelve a la persona egoísta, con un egoísmo de la peor especie: la persona impura lo sacrifica todo para satisfacer su propia pasión. El vicio impuro quita a la persona la tranquilidad de conciencia, la alegría, la libertad, la fe, la esperanza, el verdadero amor, la honra, la fortuna, la salud y, en fin, la gloria del cielo. 

No podemos olvidarnos que el buen cristiano, además de la virtud de la pureza, debe tener la de la justicia y la caridad.

Libro "Para Salvarte" P. Loring.


jueves, 11 de julio de 2024

¿CRIATURA DE DIOS O PRODUCTO DE LA CASUALIDAD?

 

Hay dos maneras de considerarse en la vida: Producto de la materia, evolución de la materia, hijo del mono, nieto del árbol, biznieto de la piedra, o bien creación de Dios. Es decir, producto de la generación espontánea, de lo inorgánico, o bien término del Amor de un Dios todo poder y toda bondad.

Claro está que para quien se considera hijo de la materia, y pura materia, el panorama no puede ser muy consolador. La materia no tiene entrañas, carece de corazón, ni siquiera tiene oídos para escuchar los ruegos, ni ojos para ver el llanto.

Pero para quien sabe que su vida no viene de la nada, sino de Dios, el cambio es total. Yo soy la obra de las manos de Dios. Él es el responsable de mi vida. Y yo sé que Dios es Belleza, toda la belleza del universo arranca de Él, como de su fuente. Las flores, los campos, los cielos, son bellos, porque como decía San Juan de la Cruz pasó por estos sotos, sus gracias derramando, y vestidos los dejó de su hermosura.

P. Alberto Hurtado S.J.