martes, 6 de noviembre de 2018

PARA SER UN BUEN ESPOSO CATÓLICO Y UN CABALLEROSO CÓNYUGE CRISTIANO


1. Bajo ninguna circunstancia le grites a tu esposa. Es muy doloroso para ella. 
2. Nunca hables mal de ella. No uses términos despectivos, ella se puede convertir en lo que tú le digas. 
3. Nunca compares a tu esposa con otra mujer. 
4. Tu amor marital, afecto, piropos, etc. sean sólo para ella, no lo hagas nunca con otra mujer. Evita que por algún motivo se ponga celosa.
5. Nunca descuides tu intimidad sexual (cumpliendo siempre con la moral católica). Tu cuerpo es de ella y viceversa. El fin primordial del matrimonio es la procreación y educación de los hijos. Un matrimonio católico nunca empleará métodos artificiales de control natal. 
6. Sé amable y cariñoso con ella. Ella sacrificó todo para vivir contigo. A ella le duele cuando eres áspero, rudo e irritante. Sé comprensivo.
7. No escondas nada a ella. Ahora son uno, es tu ayuda idónea. No debes tener secretos para con ella (aunque tampoco siempre es conveniente confesarle tus pecados). 
8. No uses palabras difamatorias y mucho menos delante de los hijos. Si tienes algo que resolver hazlo con buenos términos y en la intimidad de tu recámara.
9. Sé agradecido con ella, por ser esforzada contigo, con tus hijos, tu hogar y negocio. Son un gran sacrificio estas funciones. 
10. Quizás tu esposa no cocine igual o mejor que tu mamá, pero igual debes apreciar su cocina. No es fácil cocinar 3 veces al día, 365 días al año, rompe el ciclo y llévala a un buen restaurante, o sorpréndela y cocina tú. 
11. Nunca pongas a tus familiares antes que a ella. Ella es tu esposa. Ella es uno contigo.
12. Invierte intencionadamente en su crecimiento espiritual. Cómprale libros devocionales y espirituales. Procura que se instruya ella y tus hijos estudiando el Catecismo (recomendamos el Catecismo Mayor de San Pío X por ser el más didáctico y completo). Es una obligación cuidar de ello. Invítala a retiros y ejercicios de encierro de San Ignacio. Nunca falten a la misa dominical. Practiquen todo aquello que edifique y fortalezca su caminar hacia Dios.
13. No olvides hacer vida de oración en común con ella y con tus hijos: recen diariamente el Rosario, las oraciones de la mañana, de las comidas y de la noche.
14. Saca tiempo de esparcimiento, disfruta de su compañía, juega, ríe, no seas aburrido. 
15. Nunca uses el dinero para manipularla o controlarla. Todo lo tuyo es de ella. Ella fue unida a ti por la gracia de Dios.
16. Nunca hables mal de ella con otros, estarás hablando mal de ti también. Sé un escudo alrededor de ella. 
17. Honra a sus padres y sé amable con sus familiares. 
18. Nunca dejes de decirle cuanto la amas. Hazlo frecuentemente. Las mujeres nunca se cansan de ser amadas y de oírlo.
19. Nunca le hagas comentarios negativos de su cuerpo, esto es fulminante. Recuerda, cada vez que te dio un hijo, arriesgó su vida, cuerpo y belleza. Ella no es sólo carne. Su cuerpo no determina su valor. Apóyala en sus cuidados estéticos. Apréciala y valórala aunque lleguen los años y sus efectos.
20. Y tú crece, sé más como Jesús, pues Cristo es cabeza de la Iglesia y mucho la ama; del mismo modo debes amar a tu esposa pues tu eres la cabeza en ese gran sacramento. No hay nada que le regale más seguridad a una esposa que tener al lado a un Varón de Dios y a un verdadero caballero católico. Recuerda siempre que Dios te dio compañera y no sierva, como dice la liturgia católica de los esponsales.

"Vosotros maridos, vivid en común con vuestras mujeres con toda la discreción, como que son vaso más débil. Tratadlas con honra como a coherederas que son de la gracia de la vida, para que nada estorbe a vuestras oraciones."
1 Pedro 3,7.

Fuentes de inspiración para los anteriores consejos:
1) Prov.15, 1. 2) Génesis 2, 19. 3) 2 Cor. 10, 12 4) Mateo 5,18. 5) 1Cor. 7, 4-5. 6) Efesios 4, 2. 7) Genesis 2,25 8) Mateo 1:19. 9) 1 Tes. 5,18. 10) Prov. 31, 14. 11) Genesis 2, 24 12) Efesios 5, 26. 13) Santiago 5, 16. 14) Ecl 9, 9. 15) 1 Pedro 3, 7. 16) Efesios 5, 30. 17) Cantares 8, 2 18) Efesios 5, 25. 19) Efesios 5:25. 20) 1 Cor 11:3.

No hay comentarios:

Publicar un comentario