viernes, 24 de julio de 2020

HACE 647 AÑOS MURIÓ SANTA BRÍGIDA DE SUECIA


Ayer se cumplieron 647 años de la muerte de Santa Brígida. Madre, esposa, religiosa y fundadora. Patrona de Europa.

Santa Brígida de Suecia nació el 14 de junio de 1303. Su padre Birgerio, fue un gobernador, juez y rico propietario de tierras, y su Madre, Ingeborg, era una mujer profundamente piadosa.

Birgerio era uno de los terratenientes más ricos del país, pero eso no le impidió, al igual que a su esposa, distinguirse por una profunda piedad.

De niña, el mayor gusto de Santa Brígida era oír a su mamá leer las vidas de los Santos. Sus abuelos y bisabuelos fueron en peregrinación hasta Jerusalén y sus padres se confesaban y comulgaban todos los viernes, y como eran de la familia de los gobernantes de Suecia, y tenían muchas posesiones, empleaban sus riquezas en construir iglesias y conventos y en ayudar a cuanto pobre encontraban.

Cuando ella tenía solo 7 años tuvo una visión en la que la Virgen le colocó una corona sobre su cabeza, y a los 10, después de haber escuchado un sermón sobre la Pasión de Jesús, vio en un sueño Cristo herido y sangrando. Estas dos experiencias tuvieron gran influencia en su vida religiosa.

Cuando apenas tenía 6 años tuvo una visión en la que la Sma. Virgen la invitaba a llevar una vida santa, totalmente del agrado de Dios. En adelante, las apariciones celestiales se hicieron tan frecuentes, hasta el punto que ella llegó a creer que se trataba de alucinaciones. Pero consultó con el sacerdote más sabio y famoso de Suecia, y él, después de estudiar detenidamente su caso, le dijo que podía seguir creyendo en esto, pues eran mensajes celestiales.

Cuando tenía 13 años asistió a un sermón de Cuaresma, predicado por un famoso misionero. Y este santo sacerdote habló tan emocionantemente acerca de la Pasión y Muerte de Jesucristo, que Brígida quedó totalmente entusiasmada. En adelante su devoción preferida será la de Jesús Crucificado.

Un día, rezando con todo fervor delante de un crucifijo muy chorreante de sangre le dijo a Nuestro Señor: - ¿Quién te puso así? - y oyó que Cristo le decía: "Los que desprecian mi amor". "Los que no le dan importancia al amor que yo les he tenido". Desde ese día se propuso hacer que todos los que trataran con ella amaran más a Jesucristo.

Su madre murió cuando ella tenía 12 años. Antes de cumplir los 14 años, Santa Brígida fue entregada en matrimonio con un joven de 18 años de edad, el príncipe Ulfo Gunmarsson, con quien disfruto de 28 años de matrimonio.

Tuvo ocho hijos, entre ellos: Santa Catalina de Suecia. Uno de sus varones fue religioso y otras dos de sus hijas también se hicieron religiosas.

Santa Brígida era la dama principal de las que ayudaban a los reyes de Suecia. Pero en el palacio se dio cuenta de que gastaban mucho dinero en lujos y parrandas y que se explotaba al pueblo. Entonces exhortó a los reyes a vivir mejor sus vidas, pero estos no le hicieron caso.

Sucedió entonces que Santa Brígida pidió permiso y se fue con su esposo en peregrinación a Santiago de Compostela, en España. En el viaje, su esposo enfermó gravemente. Brígida oró por él y en un sueño se le apareció San Diosnisio a decirle que se le concedería la curación a su marido, con tal de que se dedicara a una vida santa. El marido se curó y entró de religioso cisterciense y unos años después murió santamente en el convento. Después de su muerte Santa Brígida renunció a su rango de princesa y cambió su hábito.

La vida plena y la gran caridad de Santa Brígida pronto se dieron a conocer a lo largo y ancho del continente. Santa Brígida conoció a varios piadosos teólogos de los cuales aprendió mucho la caridad y humildad, entre ellos a su confesor, Pedro, Prior de Alvastrá, y a Matías, un canónigo muy sabio y experimentado de Linkoping.

Santa Brígida recibió una serie de revelaciones sublimes, todo lo cual ella escrupulosamente sometió al juicio de su confesor. Durante una famosa peregrinación que hizo a Roma por orden de su Señor, Él le dictó las "Quince Oraciones de Santa Brígida", en honor de su Pasión. Este pequeño libro de extractos de las Revelaciones de Santa Brígida de Suecia es uno de los clásicos espirituales de la Iglesia. En esta, se mencionan detalles muy íntimos de la vida de Nuestro Señor y su Santísima Madre, incluyendo la vida temprana de Nuestra Señora, el nacimiento y la vida oculta de Jesús en Nazaret, la dolorosa Pasión de Nuestro Señor, y la asunción de la Virgen a los Cielos.

Las descripciones de la amarga Pasión de Nuestro Señor y del dolor indecible de su beatísima madre, son realmente conmovedores, se describe cómo la Santísima Virgen acompañó a Jesús en su viaje hacia el Calvario y fue testigo de las crueles torturas a la que fue sometido.

Santa Brígida también se fue en peregrinación a Tierra Santa con su hija, Santa Catalina, y en medio de las mismas escenas de la Pasión fue instruida aún más en los misterios sagrados.

Santa Brígida fundó una orden religiosa de monjas, llamada Las Brigidinas, 1346, en Vadstena, Suecia, recibió la confirmación por el Papa Urbano V en 1370.

En 1349 ella viajó a Roma, donde permaneció hasta su muerte, excepto en algunas ocasiones donde se ausentó por las peregrinaciones que hizo a Tierra Santa.

Santa Brígida estableció un hospicio para los estudiantes suecos y peregrinos a Roma. Ella jugó un papel importante en la Iglesia, escribió cartas muy emotivas al Papa Urbano V para que regresara a Roma desde Aviñón (1367).

Finalmente, nuestra Santa se sintió muy débil y el 23 de juilio de 1373, a la edad de 70 años murió en Roma con gran fama de santidad. A los 18 años de haber muerto, fue declarada santa por el Sumo Pontífice. Sus revelaciones eran tan estimadas en su tiempo, que los sacerdotes las leían a los fieles en las misas.

En 1999, el Papa Juan Pablo II la nombró patrona de Europa.

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