miércoles, 1 de septiembre de 2021

1 DE SEPTIEMBRE: SOLEMNIDAD DE LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS


Hoy celebramos la Solemnidad de Nuestra Señora de los Remedios. | Patrona de la Ciudad de México. Abogada contra calamidades y epidemias.

La llegada de la Imagen de Nuestra Señora de los Remedios a tierras mexicanas es un acontecimiento de trascendental importancia en la Evangelización de nuestro país y un verdadero motivo de alegría para la Iglesia particular de Tlalnepantla que tiene el privilegio de tenerla físicamente; de honrarla con los títulos de “Patrona” y “Reina”; de gozar su maternal cuidado, protección y de su intercesión eficaz, por lo que debe ser conmemorado dignamente siendo la ocasión para dar a conocer y difundir la grandeza de la devoción a nuestra Madre y hacer real su patrocinio y reinado en la vida de fe en nuestras parroquias.

  Nuestras tradiciones nos dicen que, como en la Anunciación, Dios quiso enviar a nuestras tierras a su Hijo, Jesús, en los brazos de la Virgen iniciando la evangelización de estas tierras en la pequeñez, sencillez, humildad y fragilidad de la Imagen de Nuestra Señora de los Remedios, hermosa Imagen de madera de 27cm de altura; con el niño Jesús, de 8 cm, en su brazo izquierdo; confeccionada en la zona de Malinas, Bélgica a finales del siglo XV o principios del siglo XVI.

  Sabemos que esta Imagen fue traída por un soldado que acompañaba la tripulación de Hernán Cortés en su viaje de conquista, el capitán Juan Rodríguez de Villafuerte, y que desembarcó en tierras mexicanas en lo que hoy es Cozumel, el 14 de febrero de 1519. Sabemos, además, que esta es la imagen de la Virgen más antigua que se conserva en todo el continente americano.

  La Imagen de nuestra Señora de los Remedios y la Cruz, fueron el icono, emblema o bandera, de la Primera Evangelización en nuestra tierra mexicana. Estuvo presente en la primera Misa celebrada con naturales en estas tierras y en los primeros bautismos, celebrados en Tabasco, el 17 de marzo de 1519; suscitando así la Fe en nuestros antepasados.

  Fue colocada en junio de 1520, sin poder ser retirada por los indígenas en el Templo Mayor de la gran Tenochtitlan, en el lugar del ídolo Huitzilopochtli y eso fue una de las causas del levantamiento de los aztecas contra los españoles en la noche triste, aquel 30 de junio de 1520.

  En el transcurso de la Huida, los españoles se refugiaron en un pequeño adoratorio en las faldas del cerro de Otomcapulco (hoy Cerro de los Remedios), en San Juan Totoltepec, llegando al actual territorio de Naucalpan de Juárez en la madrugada del 1 de julio de 1520 y quedando escondida la Imagen por 20 años, bajo un maguey.

  Después de ser descubierta, por señales sobrenaturales en el año de 1540 por el cacique de Totoltepec, Ce Cuautli, se le construyó una ermita y luego, en 1575, se edificó el Santuario en el que ha permanecido hasta nuestros días, salvo las 75 ocasiones en que fue llevada en solemnes procesiones hasta la Catedral de la Ciudad de México para solicitar su intercesión en las calamidades que padeció la ciudad, a lo largo de los siglos.

  Los españoles celebraron su hallazgo con grandes demostraciones de alegría. Se levantó en el mismo sitio una iglesia, y se le asignó un capellán para que cuidara de la milagrosa imagen. Extendióse su fama por todas partes y se destinaron grandes donaciones para su culto. Un tesorero fue nombrado para la custodia de sus joyas, y un camarista para que cuidase de sus ricos vestidos.

  En tiempo de secas la bajaban de la ermita para llevarla en procesión a través de las calles de la Ciudad de México, que, a pie, presidía algunas veces el mismo Virrey. El cochero del carruaje en que se efectuaba la traslación de la Virgen, pertenecía a la nobleza. Se le hacían visitar los conventos principales, y al ser llevada en andas por el interior de los claustros, postrábanse las monjas en acto de humilde veneración. Caían lluvias abundantes después de su llegada.

  Durante el segundo imperio, la Imagen de la Virgen de los Remedios también fue bellamente ataviada por los emperadores de México: Don Maximiliano de Habsburgo y su esposa, Carlota. Y se sabe que durante la persecución de la reforma juarista tanto la Imagen como el mismo Santuario de los Remedios, fueron respetados.

 Sin duda estos son algunos de los acontecimientos de los que ha sido testigo la Bendita Imagen de la Virgen de los Remedios y hoy, orgullosamente podemos decir que, a pesar del transcurso de los siglos, el amor del pueblo mexicano hacia la Virgen de los Remedios sigue tan vigente como antaño; dando prueba de ello las múltiples peregrinaciones que arriban anualmente hasta su Basílica provenientes de Ayotuxco, Michoacán, Hidalgo, Toluca, Guanajuato, Querétaro, Veracruz, Puebla, España, Estados Unidos e incluso de otros países del extranjero.

  ¿Conoces esta Imagen? ¿Has ido a verla para experimentar su amor, visitándola en su Basílica? Conocerla es algo obligado para todo mexicano.

  Que el amor de nuestra Madre Santísima infunda en nosotros un espíritu de Piedad y obediencia a las palabras de su Hijo, Jesús.

  ¡Viva la Virgen de los Remedios! ¡Viva la Iglesia Católica! ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva el Señor San José, patrón de la Iglesia!

  Recopiló: Eduardo Baltazar Martínez.


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