miércoles, 18 de marzo de 2015

EL CONGRESO DE LOS DIABLOS (Sueño de don Bosco)



Soñé que estaba en una gran sala donde muchos diablos celebraban un congreso para encontrar los medios con los cuales lograr acabar y destruir a la Comunidad Salesiana (y a cualquiera otra asociación religiosa).

Un diablo propuso:

-Para destruir esta asociación religiosa lo mejor será la GULA. Ella trae desgano para hacer el bien , corrupción de costumbres, malos ejemplos, falta de espíritu de sacrificio, descuido de los deberes de apostolado …

Pero el otro diablo respondió:

-Este medio no sirve para la mayoría, porque la comida de los religiosos es bastante sobria y las bebidas alcohólicas son escasas entre ellos.

Sus reglamentos mandan que la alimentación sea ordinaria y los superiores vigilan para que no haya exceso en esto. Y el que se excede en el comer y en el beber no sólo produce escándalo entre los demás sino que atrae el desprecio de los otros. Yo propongo más bien, como medio para acabar con la Congregación al inspirarles un gran AMOR POR LAS RIQUEZAS.

Y añadió:

-Es que cuando en una asociación religiosa entra el amor a las riquezas, llega también el amor por las comodidades, y el deseo de tener cada uno su propio dinero para gastarlo en lo que se le antoje,  y los religiosos empiezan ya a no pensar con caridad en los demás, sino con egoísmo, cada uno en sí mismo. Y el amor al dinero lleva a los religiosos a dedicarse a los ricos que pueden pagar altas cuotas, y se van olvidando de los pobres.

Aquel demonio quería continuar hablando pero le interrumpió un tercero que dijo:

-¡Qué gula, ni qué amor a las riquezas! Estos religiosos son bastante pobres y bastante sobrios. Además se dedican a atender gentes tan necesitadas, que cualquier cantidad de dinero que les llegue , apenas sí les alcanzará para ayudar a tantos pobres que vienen a pedir su ayuda .

Yo en cambio propongo como medio para acabar con su comunidad el incitarles a una EXAGERADA LIBERTAD. Convencerlos de que no es necesario obedecer a los reglamentos de su Congregación. Que hay que rechazar ciertas preocupaciones poco brillantes que se les encomiendan. Que hay que producir movimientos contra sus superiores. Que se puede ir siempre a hacer visitas sin pedir permiso a nadie. Que pueden aceptar toda clase de invitaciones y aprovechar esas ocasiones para salir de casa … y otras cosas semejantes.

Entonces se adelantó un cuarto demonio y exclamó:

-Esos medios que han propuesto resultan bastante inútiles, porque los superiores pueden despedir a los rebeldes. Es verdad que algunos se dejarán deslumbrar por el deseo de tener una exagerada libertad, pero ya verán que la mayor parte de estos religiosos se mantendrán fieles al cumplimiento de su deber. Yo les propongo un medio cuya peligrosidad estos hombres no serán capaces de descubrir tan fácilmente. Consiste en CONVENCERLOS DE QUE LO MÁS IMPORTANTE ES LLEGAR A SER MUY INSTRUIDOS, que su principal gloria será el lograr ser personas de mucha ciencia. Y para eso hay que convencerlos de que estudien mucho para adquirir fama, y no para lograr hacer gran bien a las almas o para ser más santos. Que se instruyan para provecho propio y no para provecho del prójimo que necesita de su apostolado. Hay que llevarlos a que desprecien a los que no son muy instruidos y que les interese la ciencia solamente, y no el ejercer el ministerio sacerdotal y el apostolado que tiene que hacer un buen religioso. Que no les guste enseñar catecismo a los niños, ni dar clases a los pobres, ni pasar largas horas en el confesionario. Que se dediquen solamente a predicaciones en las cuales puedan lucir todo su orgullo y conseguir alabanzas de las personas humanas, pero no a las sencillas predicaciones en las cuales ayuden en verdad a la salvación de las almas.

Esta proposición fue recibida con grandes aplausos por todos los diablos. Y yo me puse a pensar con tristeza que a nuestra Congregación (y a muchas otras) puede llegar el terrible peligro de que algunos crean que lo verdaderamente importante es ser muy instruidos y adquirir fama de brillantes ante los demás, y mientras tanto descuiden sus deberes de sacerdotes y de religiosos, esos deberes sencillos y humildes de enseñar catecismo, de confesar, de predicar de manera fácil al pueblo ignorante y de dedicarse a labores de apostolado que no brillan ante los ojos humanos pero que sí tienen un gran valor ante los ojos de Dios.

Y yo pensaba: ¡qué peligro tan grande el que nos puede venir : que los nuestros deseen solamente la ciencia que hincha y enorgullece y que proporciona alabanzas de la gente, y que esto los lleve a despreciar los buenos consejos de aquellos a los cuales consideran inferiores a ellos en el saber !

De pronto uno de los diablos me vio escondido allá en un rincón escuchándoles y entonces todos ellos se lanzaron contra mí tratando de destrozarme. Yo empecé a gritar: ¡Auxilio! ¡Auxilio! y … me desperté muy emocionado y muy cansado.

lunes, 16 de marzo de 2015

LA VIRGEN DE LA ANUNCIACIÓN por Mons. Fulton J. Sheen


Hoy vamos a tratar uno de los más hermosos temas que puedan existir: el misterio de María Virgen y Madre.

 Una mujer puede conservar su virginidad por uno de estos tres motivos:

a) Por no haber tenido ocasión de casarse;

b) Por no haberlo querido hacer;

c) Por haber prometido a Dios mantenerse pura, aun teniendo mil ocasiones de casarse.

María, la Madre de Dios, fue Virgen por el tercer motivo. Se enamoró de Dios en su primera infancia. Fue un amor bello y absoluto, primero y último, principio y fin.

Creo que Nuestra madre hizo voto de virginidad por considerarse indigna del inmenso honor de dar vida al Salvador del mundo. Sin embargo, ya poseía un título de preferencia sobre otras mujeres, toda vez que en la Biblia se leía que el Señor descendería de la casa de David (el gran Rey que había vivido siglos antes), y María pertenecía a dicha estirpe real.

¿Cómo sabemos que María hizo voto de castidad? Por su respuesta al arcángel San Gabriel.

Descendió el Ángel desde la luz deslumbradora del trono de Dios para aparecerse a la Niña recogida en oración, y se verificó la Anunciación, pues por vez primera, al cabo de los siglos, se dio la buena nueva. Hasta entonces se había hablado de la caída del hombre, por culpa de una mujer; desde aquel día, el Anuncio sería el de la regeneración del hombre por medio de una Mujer.

Un Ángel fue el que la saludó. El Embajador de Dios, acostumbrado a que los hombres le rindiesen honores, esta vez no dio órdenes, sino que saludó a María con estas palabras: “Dios te salve, llena de gracia,” queriendo significar la primera parte del saludo “alégrate,” y también “la paz sea contigo.” Las otras palabras, “llena de gracia,” significan “admirable” y “llena de todas las virtudes.” Era casi como una afirmación por la que el Ángel de Dios la declaraba el objeto de la Divina Complacencia.

Y la humilde Doncella se sorprendió menos de la aparición del Mensajero Divino que del saludo y del inesperado tono del divino aprecio.

Poco después, al visitar a su prima Santa Isabel, oiría que le preguntaba: “¿Cómo es que viene a visitarme la Madre de mi Señor”. Pero en la visita del mensajero celestial, le correspondía a María preguntar: “¿Por qué viene a verme el Ángel de mi Señor?” Y el Ángel se apresuró a exponerle el motivo de la visita.

Ella debería cumplir en sí misma lo que el profeta Isaías había anunciado siete siglos antes: “Una Virgen habrá de concebir y dar a luz un hijo que se llamará Emmanuel (Dios con nosotros). El Ángel, haciendo una clara alusión a esa profecía, le dijo: “Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su Padre, y reinará para siempre en la casa de Jacob, y su reino no tendrá ya fin” (San Lucas, 1, 30-33).

Este gran honor constituyo un grave problema para María, que había hecho voto a Dios de su cuerpo y de su alma. Según ella, no habría podido ser nunca madre, y por eso dijo: “No conozco a ningún hombre,” como si dijera: No deseo conocer a ningún hombre.

La Biblia no habla nunca del matrimonio con términos sensuales, sino como “conocimiento”. Por ejemplo: “José no conoció a María” (San Mateo 1, 19). “Adán conoció a Eva y ésta concibió” (Génesis 4,1).

Y eso era por entender Dios que el marido y la mujer deben estar unidos como la mente con lo que conoce. Saben ustedes, por ejemplo, que dos y dos son cuatro, y no nos ponemos a pensar en nada que se interponga entre el pensamiento y ese hecho.

Su brazo no está tan unido al resto del cuerpo como una cosa conocida a su mente. Así es el lazo indisoluble entre marido y mujer.

Por dicho motivo, dijo María: “¿Cómo podrá ser así si no conozco a hombre alguno?” María no dijo: “No me he de casar y por tanto nunca podré ser la madre de Jesús”: eso hubiera sido desobedecer al Ángel que le había pedido fuese Madre.

Tampoco dijo la Virgen: “No quisiera casarme, pero cúmplase la voluntad de Dios”, porque eso no hubiera sido permanecer fiel a sí misma y a su voto. María deseaba ilustrarse acerca de su obligación; pero como hasta entonces siempre habían sido incompatibles la maternidad y la virginidad, ¿cómo resolvería Dios la cuestión? Su objeción a la natividad virginal tenía una base científica. Ciertamente que no podría ser cosa natural, sino sobrenatural. Dios podría hacerlo, pero ¿cómo?

Mucho antes de que la Biología pusiese su interrogante sobre la posibilidad de la maternidad de una virgen ya lo puso María con el clásico “¿cómo?”

El ángel le repuso que en su caso se produciría el nacimiento sin el contacto de un hombre, sin amor humano, aunque no sin Amor Divino, porque la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el Espíritu Santo, que es el Amor de Dios, bajaría a Ella, y el que naciera de ella sería “el Hijo de Dios”.

María vio al instante que esto le permitiría mantener su voto.

Ella no buscaba otra cosa que amar a Dios.

En el momento en que el Espíritu de Amor prendió en su alma de manera que concibió a Cristo en ella misma, debió quedar en arrobamiento de éxtasis, cosa que tratan en vano de conseguir las criaturas humanas cuando resultan dos en una sola carne.

En el amor humano, el éxtasis se produce primeramente en el cuerpo y luego, indirectamente en el alma.

El Amor de Dios debió inflamar de tal modo el corazón, el cuerpo y el espíritu de la Virgen, que fue posible decir de ella cuando nació Jesús: “Este es el Hijo del Amor”.

Como supo que el Amor de Dios sustituiría al amor humano y que sería Madre permaneciendo Virgen, en el gran misterio de la vida, María dio su consentimiento: “Hágase según tu palabra”, es decir, quiero lo que quiere Dios con su sabiduría.

En aquel instante fue concebido el Verbo: “El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. Antes de la caída, la mujer fue sacada del hombre extasiado en el sueño. Ahora nace el Hombre de la Mujer en el éxtasis del espíritu.

De la Anunciación se desprende una de las verdades más sublimes del mundo: la vocación de la mujer para los supremos valores religiosos.

María vino al mundo para restablecer la primitiva misión de la mujer, la de ser la portadora de Dios a la humanidad.

Toda mamá que da a luz a una nueva criaturita, lo hace porque Dios infunde el alma a cada recién nacido, y de este modo la nueva mamá es una cooperadora de la Divinidad, es decir, participa de lo que sólo Dios puede dar.

Así como el Sacerdote hace bajar al Salvador Crucificado al altar en el momento de la consagración, de igual manera cada madre hace descender a la tierra en el nacimiento, según el orden de la creación, al espíritu salido de las manos de Dios.

Por eso dice León Bloy: “Una mujer, cuanto más mujer, más santa es”.

No es que las mujeres sean más religiosas que los hombres por naturaleza. Eso es razonar como los hombres que han hecho dejación de sus ideales.

Tanto el hombre como la mujer han recibido de Dios su propia misión y se complementa el uno y la otra, como el arco y el violín.

Cada uno puede tener su representación en el orden de la naturaleza. El hombre cabe compararlo al “animal” por su deseo de poseer, por su movilidad e iniciativas.

La mujer se parece a la “flor”, colocada entre el cielo y la tierra; es, por su maternidad, como la tierra, y es cielo por su aspiración a crecer hacia arriba, hacia Dios.

La característica del hombre es la iniciativa; lo propio de la mujer es la cooperación.

El hombre coopera con la naturaleza; la mujer, con Dios.

El hombre fue designado para cultivar la tierra: “regirás la tierra”; la mujer, para ser portadora de la vida que viene de Dios.

El recóndito deseo de la mujer en la historia, el deseo secreto de todo corazón femenino, tuvo cumplimiento en el instante en que dijo María al Ángel “fiat”, hágase en mí según tu palabra. Esta es la más noble de las cooperaciones. Aquí está la esencia del feminismo: en la aceptación, la resignación y la sumisión: “Cúmplase en mí”. La joven que permanece soltera y cuida a su madre con su “fiat” de renunciamiento y sacrificio; la esposa que acepta al esposo en la unión de la carne; la Santa que sobrelleva las crucesitas que el Señor opone en su camino, y esta Mujer Única que somete su alma al Divino misterio de llevar en su seno a Dios hecho hombre, con grados diversos en la hermosa representación de la mujer, de su sublime vocación en la entrega total para la aceptación de los designios Divinos y de la sumisión a lo que viene del cielo.

María se llamó a sí misma la Esclava del Señor, y eso es toda mujer. El no serlo, disminuye su propia dignidad.

Los momentos menos dichosos para el corazón de una mujer son aquellos en los que no puede dar; los momentos más diabólicos son aquellos en los que “rehúsa” dar.

Si a una mujer se le niega toda satisfacción en la urgente necesidad de dar, se resiente de una sensación profunda de vacío más intensa que cuanto pueda experimentar el hombre.

Cuando una mujer presta su ayuda a las misiones, reza por el mundo, visita a los enfermos en sus horas libres de negocios y ocupaciones, ofrece sus servicios en los hospitales, tiene cuidado de sus hijitos, queda satisfecha porque cumple su misión de colaboradora de Dios.

La liturgia habla de la mujer como cumplidora del misterio del amor. Y amar no quiere decir tener, tener en propiedad y poseer, sino que significa darse, no pertenecerse ya, sino renunciarse a sí misma. Darse toda a los demás.

La mujer puede amar a Dios a través de las criaturas o directamente como hizo María; pero para sentirse feliz debe llevar a Dios al hombre.

En el “misterio del amor” toda mujer siente necesidad, no ya de la unión corpórea, sino del alma.

El hombre habla de cosas; la mujer, de personas.

El hombre se deja llevar por el amor al placer; la mujer, por el placer del amor, y su signo es el enriquecimiento que con él le viene al alma.

En ese instante apasionado, la mujer alcanza la plenitud de su ser por amor de Dios.

Como se subordina la tierra a la necesidad de la semilla para la obtención de las cosechas; como el enfermero se somete a las necesidades del enfermo para curarlo; como la mujer acepta las exigencias de la carne por el amor de los hijos; así acepta María la divina voluntad por la redención del mundo.

Y el sacrificio está estrechamente ligado a la sumisión.

Sumisión que, por otra parte, no es pasividad sino acción activa con olvido de sí mismos.

La mujer está hecha para lo que es Sagrado, es instrumento del cielo en la tierra. María es el máximo ejemplo, el modelo que reúne en sí las más profundas aspiraciones del corazón de toda hija de Eva.

Virginidad y maternidad no son tan inconciliables como a primera vista pudieran parecer.

Toda virgen tiende a madre y toda madre tiende a virgen.

Toda virgen siente necesidad de llegar a ser madre o física o espiritualmente, porque si no crea una vida de mamá, de enfermera, de maestra, su corazón se siente a disgusto, apenado, como un navío gigante en aguas de poco fondo.

La mujer tiene vocación de engendrar la vida, ya sea en la carne, ya en el espíritu mediante la conversión.

Por otra parte, toda mujer y madre llora su virginidad, no por querer recuperar lo que ha dado, sino para poder dar otra vez con mayor intensidad, más piadosamente y con mayor sentido de lo divino.

En toda virginidad hay algo incompleto, no dado, retenido.

En toda maternidad hay algo perdido, algo dado y tomado irrevocablemente.

Pero en la virginidad de María nada se retuvo; todo se sometió y nada se tomó en Su Maternidad.

Mies sin pérdida de semilla – otoño en eterna primavera-, sumisión sin despojo – ¡Virgen Madre!

¡Melodía única salida del violín de la creación de Dios sin rotura de cuerdas!...

domingo, 15 de marzo de 2015

"ES NECESARIO OBEDECER A DIOS ANTES QUE A LOS HOMBRES" Hechos 5:29

"Verita una es nec divide potest; eadem aeterna perdura, nullis obnoxia temporibus; Iesus Christus heri et hodie: ipse et in saecula": S.S. san Pío X.


jueves, 12 de marzo de 2015

FIRMA AQUÍ A FAVOR DE LA VIDA DEL NO NATO. La Corte va a debatir el "derecho al aborto" en todo México




FIRMA AQUÍ:
Ya está en agenda
Citizengo.  La Suprema Corte de Justicia de la Nación estudiará la legalización del aborto en todo México. Técnicamente es la acción de inconstitucionalidad 41/2013 promovida por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tlaxcala, demandando la invalidez del art. 243 del Código Penal reformado mediante decreto 200. Traducción: legalizar el aborto en todo México. El asunto fue agendado el pasado 26 de febrero y está como último punto del orden de discusión.
De aprobarse, se legalizaría el aborto en todo México, violando el derecho a la vida de los no nacidos y el blindaje efectuado en 18 estados de la república mexicana.
Ha habido varios amagos, pero esta vez va en serio. Algunos ministros proponen estudiar el amparo a la luz de los instrumentos de Derechos Humanos de los que México es signataria. Sin embargo, no existe el llamado "derecho al aborto" en la legislación internacional. Por contra sí que existe el Pacto Social de Derechos Civiles y Políticos -al que México está adherido- que SI reconoce el derecho a la vida como derecho humano.
Además, la Convención de los Derechos del Niño (al que México está vinculado desde el 21 de octubre de 1990, se publicó el 25 de enero de 1991) establece que el niño merece protección, y esta protección puede extenderse desde antes de nacer. En el noveno párrafo del preámbulo establece que todo menor tiene derecho a que su vida sea protegida, incluso antes de nacer. Y en el art.6, párrafo 1, establece que todo niño tiene intrínsecamente derecho a la vida.
Ningún tratado internacional ha proclamado NUNCA el derecho al aborto.
Algunos ministros pretenden encontrar un criterio que permita la interrupción legal del embarazo, es decir, LEGALIZAR EL ABORTO.
Al firmar esta campaña, estarás enviando un correo electrónico al presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis María Aguilar Morales con copia al ministro ponente, José Fernando Franco González Salas y con copia al presidente Enrique Peña Nieto.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Unión Civil No: Congreso de Perú rechaza “matrimonio” gay


LIMA, 11 Mar. 15 / 02:01 pm (ACI).- La Comisión de Justicia del Congreso de Perú rechazó ayer el proyecto de ley de “unión civil” homosexual –“matrimonio” gay encubierto–, en lo que diversos líderes políticos han calificado como una victoria de la familia.

El proyecto de unión civil homosexual fue presentado por el congresista gay Carlos Bruce, en septiembre de 2013. A pesar de presentarse como un enlace “no matrimonial”, uno de sus autores admitió que se trataba de un proyecto de ley de matrimonio.

A pesar de una intensa campaña en medios de comunicación, publicidad, y el apoyo de personajes públicos, los congresistas decidieron en mayoría rechazar el proyecto.

Luego de tres horas de debate, con una multitudinaria manifestación a favor del matrimonio conformado por un hombre y una mujer en el exterior del parlamento, los congresistas determinaron que la propuesta legislativa sea descartada.

En contra del proyecto de unión civil gay votaron los congresistas Juan Carlos Eguren, Julio Rosas, José Luis Elías Ávalos, Agustín Molina, Martín Rivas Texeira, Rubén Condori y Marco Tulio Falconí; mientras que a favor votaron Mauricio Mulder, Verónika Mendoza, Cecilia Chacón y Pedro Spadaro.

Los congresistas Heriberto Benítez y Octavio Salazar se abstuvieron de votar.

En declaraciones a Canal N una vez concluido el debate, el congresista Julio Rosas destacó que “hemos defendido a la familia peruana, familia natural que es base y fundamento de la sociedad, que se conoce en la Constitución Política del Perú”.

Rosas lamentó los insultos recibidos de parte de los promotores de la unión civil gay, e hizo “un llamado a no insultar, sino a ser tolerantes en una sociedad pacífica”.

A su turno, el congresista Carlos Tubino, que no formaba parte de la Comisión pero que asistió para expresar su oposición al proyecto de ley, aseguró que “acá lo que ha prevalecido es el sentir de todos, de la mayoría de peruanos, con respecto a la familia, y eso es lo que hemos defendido”.

A través de Twitter, Tubino criticó que los promotores del proyecto de unión civil homosexual “no quieren ser transparentes”, y reiteró que el proyecto presentado por Carlos Bruce “es un matrimonio encubierto”.

En declaraciones para ACI Prensa el 11 de marzo, Carlos Polo, director de la Oficina para América Latina Population Research Institute, destacó que “ayer triunfó la verdadera democracia y el congreso reflejó lo que piensa la mayoría”.

“Ayer también se frustró un engaño a la población peruana. Fue evidente que el Proyecto de Ley no quería tanto regular las cuestiones patrimoniales sino atribuirle legalidad y derechos a las personas con actividad homosexual”.

Polo subrayó que “tanto el congresista Bruce como los que votaron a favor de este proyecto de ley ya no se molestaron en centrarse en la cuestión patrimonial sino que dijeron abiertamente que debía reconocerse el matrimonio homosexual”.

“Por supuesto, si Bruce y los grupos LGTB (lesbianas, gay, transexuales y bisexuales) hubieran dicho eso desde un principio, su proyecto de ley no hubiera sido viable porque se requeriría la modificación de los artículos 4 y 5 de la Constitución”, indicó.

Para Polo “es lamentable que el congresista Bruce haya dicho que el próximo gobierno lo presentará de nuevo. Esto querría decir que persistirá en su intento de engañar y sólo está buscando tener las condiciones adecuadas perpetrarlo”.

“Al parecer, no acepta nada que vaya en contra de sus ideas”, criticó.

A su turno los coordinadores de la plataforma pro-familia Parejas Reales, que reúnen a cerca de 60 mil integrantes en la red social Facebook, expresaron su satisfacción por el “feliz logro de una campaña intensa, a contra corriente, pero en defensa del valor fundamental de la familia”.

“En este esfuerzo de cerca de dos años hemos enfrentado los millones de dólares del lobby gay, repartidos por ejemplo en publicidad de una campaña de ‘sensibilización’ como Parejas Imaginarias, que llenó de costosos anuncios pro matrimonio homosexual la capital del país”, recordaron.

En comunicación con ACI Prensa, Parejas Reales lamentó además que “la gran mayoría de la prensa alentó el matrimonio gay. El diario de mayor distribución y antigüedad, El Comercio, incluso bloqueó la publicación de una columna nuestra por criticar el avance del matrimonio gay en Chile”.

“Las encuestas se manipularon, se intentó forzar a la opinión pública, personajes de televisión y la farándula salieron a promover la unión civil homosexual. Se hizo, en fin, de todo. Ha sido probablemente la campaña más costosa del lobby gay para intentar el primer paso para el matrimonio homosexual, y fracasaron”.

Sin embargo, celebró Parejas Reales, “las familias peruanas no se dejaron engañar. El Congreso sintió la voz masiva de los peruanos que dijeron ‘no queremos matrimonio gay, no queremos adopción gay, respetamos a los homosexuales y tienen derechos como ciudadanos, pero no existe el derecho a dañar la familia’”.