martes, 18 de septiembre de 2012

VIVIR DE LO QUE SE TIENE PARA CUIDAR EL PATRIMONIO

Procura liquidar tus deudas y no contraer
nuevas. Los intereses bancarios son verda-
 deramente criminales. No hay una sana
proporción entre la inflación y éstos.

A continuación presentamos un escrito de Roberto Arnaz que nos permitirá tomar las medidas necesarias para mantener una buena economía familiar; si bien algunos datos se refieren a la realidad española, los principios generales son los mismos para cualquier país:

Vamos a echar un vistazo a los siete errores financieros más comunes que complican la economía de muchas familias. La desidia, la falta de organización, la mala administración de los ingresos o no informarse bien, pueden hacerte perder dinero y pagar más de lo necesario. Alejarse de estas prácticas es la clave para la supervivencia económica.

Error 1: No prestar atención a los gastos frívolos.

Los expertos en economía doméstica advierten de que "las grandes fortunas se pierden de euro en euro". Esto es, los gastos habituales, realizados de manera poco razonada y en cuantías no muy elevadas, son los culpables de que no lleguemos a fin de mes.

Puede que, cuando estés levantando una taza de café o encendiendo un cigarrillo, no te parezca un gran problema, pero gastos como estos pueden suponer a lo largo del año varios miles de euros que podrían invertirse en amortizar la hipoteca o la letra del coche de manera anticipada.

Error 2: Contratar servicios (o comprar productos) que no necesitamos.

Muchas veces, al encontrar una buena oferta nos damos de alta en servicios que no usamos como deberíamos para que nos resulte rentable la inversión. Ya sea televisión de pago, una conexión más rápida a internet o suscripciones a servicios extra de telefonía móvil, contribuyen a adelgazar nuestra cuenta corriente.

Error 3: Vivir del dinero prestado.

Vive de lo que ganas y no de lo que te endeudas.
La tarjeta de crédito sólo debe emplearse para
no llevar efectivo. Su saldo total debe pagarse
mensualmente y no en parcialidades, así evitarás
pagar intereses. Calcula que esto pueda ser así.
 No enriquezcas a los bancos mientras te  
 empobreces tú. Pagar sólo el mínimo mensual,
 convierte tu crédito en un adeudo "interminable"
 y "eterno".
Tarjetas de crédito, préstamos personales o pagos financiados; estás prácticas orientadas a estimular el consumo sirven también para engordar las cajas de los bancos con intereses y comisiones. Cuando recurres a la financiación para comprar cualquier objeto, ten claro que el dinero no te lo regalan y que acabarás pagando bastante más de lo que crees. Los intereses moratorios pueden llegar hasta al 40% anual.

Además, no cancelar tarjetas de crédito inutilizadas puede convertirse en un grave problema. Algunos bancos te pueden cobrar la anualidad y, si no la pagas, esa pequeña deuda puede crecer y causarte serios estragos financieros.

Error 4: Olvidar fechas de pago.

Hay veces que no pagamos nuestros recibos o letras porque olvidamos las fechas límite de las mismas. Esto supone un retraso que en algunas ocasiones va acompañado de una multa o un suplemento. Es recomendable usar una agenda o calendario, así como las alarmas del teléfono móvil para ayudar a nuestra memoria.

Error 5: Confiar en la lotería para salir del agujero.

La lotería es la opción preferida para quienes confían en la suerte como único camino para tapar agujeros económicos. Si eres uno de ellos, considera que es posible que a lo largo de tu vida ganes, pero nunca lo suficiente. Las estadísticas demuestran que el apostante medio recupera únicamente el 50% de lo que juega a lo largo de su vida. Es decir, cualquier asesor financiero te diría que los juegos de azar son una nefasta inversión. Cuando se participa en un sorteo, las probabilidades de recuperar lo invertido son de una entre 40, mientras que la de resultar agraciado con un premio multimillonario es de una entre 175 millones. Por tanto, necesitarías hacer una media de 10.000 apuestas diarias durante 50 años para que la estadística se pusiera de tu parte.

Determina lo que necesitas comprar y
limítate a ello. No vayas "de compras" a
ver qué hay. Evita comprar ofertas en
aquello que es innecesario y superfluo.
No traigas a la mano siempre tu tarjeta de
crédito si eso constituye una tentación.
Error 6: Invertir en negocios que no conoces.

Muchas personas han perdido mucho dinero por meterse en negocios que no conocen, tanto en inversión directa como a través de la bolsa. Casos como Fórum Filatélico o Gescartera nos recuerdan los riesgos de no leer la letra pequeña. Asegúrate de informarte y entender dónde se va tu dinero. En cuanto al gusto por la inversión, lo españoles dedican 3 de cada 4 euros a comprar activos inmobiliarios. Muy de lejos le siguen las cuentas de ahorro y los depósitos bancarios, con apenas 11 de cada 100 euros, o las acciones, con 7 de cada 100 euros.

Error 7: Despreciar el ahorro.

No contribuir con una cantidad mensual, por pequeña que sea, al ahorro familiar es un grave error. Si tu versión del ahorro es la que involucra únicamente el dinero que te sobra cada mes, si es que sobra algo, difícilmente te será posible lograr las reservas necesarias para lograr tus objetivos. Sobre todo los de largo plazo. Si quieres ahorrar de verdad, debes trabajar constantemente en buscar nuevas formas de rebajar tu presupuesto familiar. Si reduces tus gastos innecesarios, pronto verás cómo engorda tu cuenta corriente.

EN RESUMEN: 

El consejo fundamental es: VIVIR DE LO QUE SE TIENE Y JAMÁS VIVIR DEL CRÉDITO.

Título original Los siete errores más comunes. Fuente: Cuadernodebitacora.

NOTA DE LA REDACCIÓN: El crédito a plazos sólo debe emplearse excepcionalmente en casos muy determinados y específicos (como por ejemplo para la adquisición de una vivienda), calculando que los intereses no sean excesivos y que los pagos resulten realmente factibles y proporcionados a nuestro ingreso, para que no desequilibren nuestra economía. En operaciones de bienes raíces evita los contratos privados y acude con un notario público, para evitar ser defraudado.

A todo lo anterior es necesario agregar un aspecto preventivo fundamental: ASEGURAR LO QUE TIENES. Es básico tener cubiertos nuestros bienes materiales y lo que éstos pueden ocasionar (póliza de automóviles, responsabilidad civil, seguro para nuestra casa, etc.), pero más aún lo es contar con un servicio o seguro médico, así como también un seguro de vida y accidentes para quienes tienen dependientes económicos. Finalmente, si en toda circunstancia es necesario tener hecho nuestro testamento (que no es un trámite gravoso), en este último caso -cuando existen dependientes- es estrictamente una obligación moral dejarlos protegidos equitativamente con este instrumento, teniendo en regla todas las propiedades para no heredar problemas. En los casos de matrimonios, lo correcto es que ambos lo hagan. Hay que considerar, además, que si las circunstancias cambian, podemos modificar nuestro testamento.
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