sábado, 11 de febrero de 2023

RELATO DE LA APARICIÓN DE NTRA. SEÑORA DE LOURDES (Narrado por la vidente Bernardita Soubirous)


 "Cierto día fui a la orilla del río Gave a recoger leña con otras dos niñas. En seguida oí como un ruido. Miré a la pradera, pero los árboles no se movían. Alcé entonces la cabeza hacia la gruta y vi a una mujer vestida de blanco, con un cinturón azul celeste y sobre cada uno de sus pies una rosa amarilla, del mismo color que las cuentas de Su Rosario.

              Creyendo engañarme, me restregué los ojos. Metí la mano en el bolsillo para buscar mi Rosario. Quise hacer la señal de la Cruz, pero fui incapaz de llevar la mano a la frente. Cuando la Señora hizo la señal de la Cruz, lo intenté yo también y, aunque me temblaba la mano, conseguí hacerla. Comencé a rezar el Rosario, mientras la Señora iba desgranando sus cuentas, aunque sin despegar los labios. Al acabar el Rosario, la visión se desvaneció.

 Pregunté entonces a las dos niñas si habían visto algo. Ellas lo negaron y me preguntaron si es que tenía que hacerles algún descubrimiento. Les dije que había visto a una mujer vestida de blanco, pero que no sabía de quién se trataba. Les pedí que no lo contaran. Ellas me recomendaron que no volviese más por allí, a lo que me opuse. El Domingo volví, pues sentía internamente que me impulsaban...

               Aquella Señora no me habló hasta la tercera vez, y me preguntó si querría ir durante quince días. Le dije que sí, y Ella añadió que debía avisar a los sacerdotes para que edificaran allí una capilla. Luego me ordenó que bebiera de la fuente. Como no veía ninguna fuente, me fui hacia el río Gave, pero Ella me indicó que no hablaba de ese río, y señaló con el dedo la fuente. Me acerqué, y no hallé más que un poco de agua entre el barro. Metí la mano, y apenas podía sacar nada, por lo que comencé a escarbar y al final pude sacar algo de agua; por tres veces la arrojé y a la cuarta pude beber. Después desapareció la visión y yo me marché.

               Volví a ir allá durante quince días. La Señora se me apareció como de costumbre, menos un Lunes y un Viernes. Siempre me decía que advirtiera a los sacerdotes que debían edificarle una capilla, me mandaba lavarme en la fuente y rogar por la conversión de los pecadores. Le pregunté varias veces quién era, a lo que me respondía con una leve sonrisa. Por fin, levantando los brazos y ojos al cielo, me dijo:

          "Yo soy la Inmaculada Concepción"

               En aquellos días me reveló también tres secretos, prohibiéndome absolutamente que los comunicase a nadie, lo que he cumplido fielmente hasta ahora..."

(De una carta de Santa María Bernarda Soubirous al Padre Gondrand, en 1861)

viernes, 10 de febrero de 2023

CONSAGRACIÓN DE LAS DOS ÚLTIMAS HORAS DE LA VIDA


Postrados a vuestros pies, y humillado por mis pecados, con plena confianza acudo a Vos, ¡Oh María! Os ruego aceptar la petición que mi corazón os viene a presentar, por los últimos momentos de mi vida. Madre querida, deseo pedir Vuestra protección y maternal amor. A fin de que, al instante decisivo, hagáis todo cuanto Vuestro Amor os sugiera en mi favor. 

 A vos, oh Madre de mi alma, consagro las últimas dos horas de mi vida. Apresuraos a mi lado, y recibid mi último suspiro. Ayuda a este duro corazón a tener la contrición más perfecta por amor a Dios y si es posible a ser asistido por un sacerdote para recibir los sacramentos de la Confesión y la Extremaunción. Y cuando la muerte haya destrozado el hilo de mis días, presenta mi alma a Jesús, diciéndole “Yo la amo”, esa única palabra Vuestra, bastará para asegurarme la bendición de Dios, y la dicha de contemplaros por la eternidad.

¡Oh Madre y Esperanza mía! En Vos confío. Y mi confianza no será en vano. ¡Oh María! ¡Rogad por Vuestro hijo y conducidle a Jesús! Amén. 

 "Abandonar a la Madre es un solo paso de abandonar al Hijo".

  Rev. Fr. Ildefonso M. Izaguirre. O.P. (consagración complementada).

jueves, 9 de febrero de 2023

ENGAÑOS DEL PECADOR


"El demonio lleva los pecadores al infierno, no con los ojos abiertos, sino cerrados: primeramente los ciega, y después los lleva a penar enteramente en su compañía. (...) «Haz este pecado que después te confesarás». Este es el engaño con que el demonio ha llevado al infierno millares de cristianos. Porque es difícil hallar un cristiano que haga propósito de condenarse. Todos cuantos pecan, pecan con la esperanza de confesarse; y por eso se han condenado después tantos. «Pero Dios es misericordioso». Aquí tenéis otro engaño con que el demonio alienta a los hombres al pecado y a perseverar en él. Dice un autor, que más almas conduce al Infierno la falsa esperanza en la misericordia de Dios, que la justicia divina. Y así sucede, efectivamente, porque confiando ciegamente muchos en la misericordia de Dios, siguen en la senda del pecado, y se condenan miserablemente. «Dios, dicen, es misericordioso». Lo es en verdad: nadie lo niega. Sin embargo, ¿cuántos envía al Infierno cada día? Es misericordioso con los pecadores, pero solamente con aquellos que se arrepienten de haberle ofendido, y temen volverle a ofender. Más con aquellos que abusan de su misericordia para más ofenderle, es justo." 

(San Alfonso María de Ligorio, "Sermones abeviados para todas la Dominicas del Año").

miércoles, 8 de febrero de 2023

REFLEXIÓN


La debilidad del católico es la falta de oración bien hecha, provoca anemia espiritual.

La oración explica San Juan Damasceno [De Fide Orthod. 1, 3, c.24] es: "Ascensus mentis in Deum", La elevación del alma hacia Dios.

La santidad de vida nos viene de Dios Nuestro Señor [Santo de los Santos], en la oración el buen católico se eleva hacia Dios, por esto es muy de desear para mejor aprovechar: la oración en gracia y amistad con Dios Nuestro Señor; pues, el alma se eleva hacia Dios [implora, súplica, agradece, dialoga,] ¿cómo entender una elevación hacia Dios con el alma en pecado mortal [que ha ofendido gravemente a Dios]? Es obvio, se entiende que no es lo mejor, un diálogo con quien has ofendido y no has pedido perdón.

Anotaciones

1º LA FORTALEZA DEL CATÓLICO ES DIOS.

Un alma unida a Dios Nuestro Señor por la fe verdadera, por la gracia y amistad, es muy fuerte, tanto, que el mismo Dios habita en el alma del católico en gracia. "Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él. El que no me ama, no guarda mis palabras." San Juan XIV, 23.

La fortaleza del católico se prueba en las tribulaciones, contrariedades de la vida; evidente testimonio el martirio de los santos en el momento de morir: fortaleza, humildad, paz, caridad.

2º EL CATÓLICO DEBE VIVIR UNIDO A DIOS.

Lo que esta en riesgo en esta vida es el cielo o el infierno de cada uno para toda la eternidad después de la muerte. 

El alma tiene tres enemigos que hacen alianza para llevar al infierno: el mundo, el demonio y la carne. 

El católico con su buena intención, viviendo en pecado mortal, es sumamente vulnerable: débil, temeroso, en peligro de condenarse.

3º EL CATÓLICO SE HACE FUERTE EN LA ORACIÓN.

La fuente [origen] de la gracia, de la santidad se encuentra en Dios, por eso debe tener la santa doctrina de Dios, cumplir sus santos mandamientos, elevarse constantemente hacia Dios: Esa es la manera, la forma y la sustancia de un alma fuerte, de un católico santo.

"Yo soy la vid, vosotros los sarmientos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto: porque sin mí no podéis hacer nada." San Juan XV, 5.

4º EL SANTO ROSARIO.

Hermano pecador, que tu alma se encuentra en peligro de condenarse, te pido que inicies un cambio de vida mediante la devoción a la Bienaventurada siempre Virgen María, mediante el rezo despacio con atención y devoción del Santo Rosario, recordando que es un medio seguro de salvación eterna.

"Aún cuando os hallaseis en el borde del abismo o tuvieseis ya un pie en el infierno; aunque hubieseis vendido vuestra alma al diablo; aun cuando fueseis un hereje endurecido y obstinado como un demonio, tarde o temprano os convertireis, con tal que recéis devotamente todos los días el Santo Rosario hasta la muerte." San Luis María G. de Montfort, El Secreto del Rosario.

5º CONSEJOS SANTOS.

Te recomiendo que en tu casa tengas un lugar especial para la oración [no importa que sea humilde] que tenga un pequeño altar a la Santísima Virgen María, un reclinatorio para que hagas tu oración, dos ceras encendidas durante la oración.

Te aconsejo que ese pequeño oratorio este limpio, ventilado, en silencio donde todos los día eleves tu alma hacia Dios.

Dios te bendiga.

Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

martes, 7 de febrero de 2023

ACERCA DEL VELO EN LA MUJER


El velo, como una tradición, es una costumbre muy antigua que ahonda sus raíces en el pueblo de Israel; era un elemento que expresaba sumisión a Dios y respeto.

Uno de los motivos para el pueblo de la Antigua Alianza de usar el velo era la costumbre de cubrir lo que se consideraba digno de respeto, de veneración. Un ejemplo de esto lo vemos en el Antiguo Testamento con el Arca de la Antigua Alianza que se guardaba detrás del velo del Santo de los Santos. Y se sabe además que Moisés se cubrió el rostro al “ver” a Dios.

Y la Iglesia ha retomado esta norma por los mismos motivos; de esta manera se cubren, por ejemplo, el cáliz, el sagrario, el copón, los altares, etc.. El velo denota además respeto por el lugar y la conciencia de estar en una situación y en un lugar especiales; lo vemos, por ejemplo, cuando a las mujeres se les pide llevar mantilla en situaciones de solemnidad ante el Papa.

La mujer, que suele ser más espiritual y más sensible a lo religioso que el hombre, usa el velo sobre la cabeza exteriorizando de esta manera una profunda reverencia al ser ella consciente de estar en la presencia de Dios.

La mujer, al cubrirse la cabeza, se recoge en oración, entre otras cosas, evitando así la distracción propia como ajena. De esta manera el velo es símbolo de modestia, de lucha contra la vanidad (cubrir la propia gloria para dársela a Dios), de recogimiento, de entrega a Dios, de imitación a María la sierva del Señor.

No es por tanto el velo algo estético o un adorno, sino un instrumento que llama al recogimiento y al silencio; es un elemento que llena majestuosamente la iglesia de piedad y de reverencia al ver a las mujeres recogidas en oración y entregadas a Dios sin dispersiones dándole a Dios el lugar central en la vida.

El velo ayuda a entender lo verdaderamente importante a los ojos de Dios: “Que vuestro adorno no sea lo de fuera, peinados, joyas de oro, vestidos llamativos, sino lo más íntimo vuestro, lo oculto en el corazón, ataviado con la incorruptibilidad de un alma apacible y serena. Esto es de inmenso valor a los ojos de Dios” (1 Pe 3, 3-4).

Aunque el velo no sea una cuestión de dogma, es, al menos, una cuestión de tradición eclesial, desde los tiempos apostólicos, pues San Pablo hace referencia a que la mujer debe usarlo (ver la primera epístola a los corintios, Cap XI, 5-6). Es por esto que, dada su importancia, el uso del velo o mantilla por parte de la mujer durante la misa fue, desde muy antiguo, una práctica obligatoria que incluso estaba consignado tanto en el Código de Derecho canónico del año 1917 (Can. 1262) como en el ritual de la misa preconciliar.

Lamentablemente en el nuevo código de Derecho Canónico (de 1983) ya no aparece prescrito, ni tampoco aparece en el nuevo misal del año 1969 promulgado por el Papa Pablo VI, lo que no significa que esté prohibido y no deba usarse.

Por el contrario, esta venerable tradición sigue vigente y es muy recomendable que la mantenga o la implemente -donde haya caído en desuso-, de nuevo, la mujer actual.

Ver también:  

https://www.catolicidad.com/2016/09/el-velo-respeto-ante-dios-y-honor-para.html?m=0

sábado, 4 de febrero de 2023

ACERCA DE LA T.V. Y LAS PELÍCULAS


«¿Cómo no gemir ante el pensamiento de que la televisión introduce en los mismos hogares esa atmósfera envenenada de materialismo, de estupidez y de hedonismo que se respira tan seguido en las salas de cine? Realmente, no se puede imaginar nada más pernicioso para las fuerzas espirituales de una nación, si ante tantas almas inocentes, en el mismo seno de la familia, se vuelven a proyectar esas impresionantes manifestaciones del placer, de la pasión y del mal, que pueden hacer tambalear y hundir para siempre todo un edificio de pureza, de bondad y de sana educación individual y social» (Pío XII, 1-01-1954).

«Aun las películas moralmente irreprochables pueden ser espiritualmente nocivas si presentan al espectador un mundo en que no se hace ninguna alusión a Dios y a los hombres que creen en Él y lo adoran, un mundo en que las personas viven y mueren como si Dios no existiera».

Segunda parte del discurso del papa al “mundo cinematográfico”

(Pío XII, 28-10-1955).

viernes, 3 de febrero de 2023

ORACIÓN AL NIÑO


Recuerda que Dios solo oye las peticiones que son beneficiosas para nuestras almas.

jueves, 2 de febrero de 2023

NO POR INVISIBLES SON MENOS REALES



"El que por primera vez se entera del descubrimiento de Pasteur sobre los gérmenes infecciosos que pululan por todas partes, siente como una reacción que lo hace ponerse a la defensiva, movido por el instinto de conservación. San Pablo, que ya nos enseñó cómo las cosas de la naturaleza son imágenes de las sobrenaturales, nos revela aquí, en el orden del espíritu lo mismo que Pasteur en el orden físico, para que podamos vivir a la defensiva de nuestra salud contra esos enemigos infernales, que a la manera de los microbios, no por invisibles son menos reales, y que como ellos nos rondan sin cesar buscando nuestra muerte.  Nótese que estos demonios son llamados príncipes y potestades. Jesús los llama ángeles del diablo. ¿No es cierto que pensamos pocas veces en la realidad de este mundo de los malos espíritus, donde están nuestros más peligrosos enemigos?"

Mons. Straubinger


miércoles, 1 de febrero de 2023

LOS CONDENADOS VAN AL INFIERNO POR SU PROPIA VOLUNTAD


 Por una blasfemia, por un mal pensamiento, por una botella de vino, por dos minutos de placer.. iPor dos minutos de placer perder a Dios, tu alma, el cielo... para siempre! Hijos míos, si veis a un hombre levantar una gran hoguera, apilar la leña, y le preguntáis qué es lo que hace, os responderá: Preparo el fuego que debe quemarme. ¿Qué pensaríais si vierais a este mismo hombre aproximarse a la llama de la hoguera y, cuando está encendida, echarse dentro? ¿qué diríais? Al pecar, eso es lo que nosotros hacemos. No es Dios quien nos echa al infierno, somos nosotros por nuestros pecados. El condenado dirá: ¡He perdido a Dios, mi alma y el cielo: y es por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa!... Ora, medita, frecuenta diariamente los Sacramentos, ten buenas compañías que no te pierdan, huye de las ocasiones de pecar, mortifícate, lee libros espirituales.. Lleva una vida santa a los ojos de Dios.

De las homilías del Santo Cura de Ars