martes, 16 de noviembre de 2010

LA TUMBA DE SAN PEDRO Y LA NECRÓPOLIS



NECRÓPOLIS ROMANAS BAJO LOS CIMIENTOS DEL VATICANO 


Todo el mundo conoce que los museos de Roma y del Vaticano albergan riquezas artísticas y arqueológicas de altísimo nivel. Pero lo que es mucho menos conocido es lo extraordinario de su subsuelo.

LAS COLINAS DEL VATICANO

La Ciudad del Vaticano se construyó en las antiguas colinas vaticanas, fuera de las antiguas murallas. En época romana, esta zona albergaba necrópolis y el Circo de Gaio y Nerón. Se creía que se perdió el rastro de todo ello tras la construcción de la primera basílica vaticana en el siglo IV.
Pero sucesivas excavaciones han recuperado partes de las necrópolis en un estado de conservación excepcional.

LA NECRÓPOLIS DE LA VIA CORNELIA

Fue descubierta casualmente en las excavaciones preparatorias de la tumba de Pío XI en 1939, en las Sagradas Grutas.
Desde 1939 hasta la década de los años cincuenta, los arqueólogos acometieron en el subsuelo una labor discreta y dificilísima, por la delicadeza que exigían estos mausoleos y tumbas bajo los cimientos de la basílica vaticana, y por lo que acabaron encontrando.
Bajo la gran basílica se localizó parte de la gran necrópolis de la Via Cornelia.
Al excavar, vieron que se conservaba perfectamente un parte de dicha necrópolis bajo las cimentaciones vaticanas. Un laberinto de calles delimitadas por grandes mausoleos perfectamente conservados, que guardan en su interior sus sepulcros y objetos ligados a los ritos funerarios romanos paganos, cristianos, y en algún caso incluso de influencia egipcia.

Ahora se sabe que la necrópolis inicial había acabado ocupando los terrenos del antiguo Circo de Gaio y Nerón, lugar de martirio de cristianos, entre ellos del propio San Pedro. Las fuentes clásicas indicaban que el apóstol fue enterrado en algún punto de esta necrópolis.
Y los arqueólogos constataron un dato casi increíble.

UNA TUMBA NO TAN ANÓNIMA
Toda la estructura de la basílica actual, la de su antecesora empezada por Constantino, y la de los sucesivos altares mayores de los siglos VI, XII y XVI, gira en torno a una tumba localizada en una zona de dicha necrópolis. Dichos altares se han ido superponiendo desde hace 1.600 años en el punto exacto sobre dicha tumba. Y los restos de construcciones asociadas a esos sucesivos niveles del templo coinciden en sus primeras fases con lo que dicen las fuentes clásicas respecto a la tumba de apóstol:
  • El baldaquino de Bernini cubre el altar mayor;
  • Bajo él se encuentra el altar de una rica capilla;
  • Bajo el altar de esta capilla se han localizado restos de un monumento marmóreo, ya en la necrópolis, identificado como la “Memoria Constantiniana”, construida por Constantino para proteger la edificación del s. II que protegía la tumba del apóstol;
  • Bajo los restos de esta teca marmórea, rodeado de tumbas anónimas en un sector de la necrópolis, se encontraron los restos del conjunto edificatorio del s. II, formado por el llamado “trofeo de Gayo”, que acoge dos paredes (una blanca (muro G) y otra roja), y una tumba vacía. En esos muros se abre un nicho sellado desde época de Constantino, con restos humanos, rodeado por una multitud de inscripciones del s. III y IV que aluden a fallecidos, y a San Pedro. Una inscripción dice “Pedro está dentro”.
Todo coincide con la tradición en las fuentes clásicas de la tumba como lugar de peregrinación de la necrópolis, protegida sucesivamente por el trofeo y la memoria.
Así lo creían en el s. IV, ya que identifican la tumba como los restos del apóstol, y los trasladan al nicho; erigen después la Memoria Constantiniana; y construirán la primera gran basílica de manera que el altar mayor se situara exactamente sobre esta tumba.
La elección de la ubicación de la basílica de Constantino tenía que tener una razón muy poderosa. Era un terreno difícil, dentro de una gran necrópolis en uso, en una ladera de 11 metros de desnivel, que obligaba a desmontes y enormes esfuerzos de ingeniería, descartando terrenos cercanos más fáciles, y superando el escollo jurídico que suponía, incluso para el emperador, alterar una necrópolis.
Se tocó la necrópolis lo mínimo, y se enterraron los mausoleos, muchos casi intactos, bajo la basílica. La ubicación del edificio basilical actual, empezado en el s. XVI, se basó en el anterior y mantuvo el altar en el mismo sitio que su predecesor.

LA NECRÓPOLIS DE LA VIA TRIUNFALIS

Es la otra gran necrópolis del subsuelo vaticano. Una primera parte de los enterramientos fue conocida en 1959-1960. Otra, de la que hablaremos más en extenso, fue localizada (descubierta desde 2003 y dada a conocer en 2006) con ocasión de la realización del parking de Santa Rosa. Junto a los sectores vecinos llamados “de la Galea” y “de la Annona”, formaban parte de una gran necrópolis a lo largo y ambos lados de esta vía Triunfalis, que conducía desde Roma a Veio (Isola Farnese) a través del Monte Mario.
Loa trabajos iniciados en 2003 pusieron al descubierto, en buen estado de conservación, cerca de cuarenta edificios sepulcrales de dimensiones pequeñas o medias, y más de doscientos sepulturas individuales dispuestas en diversos niveles, algunas con inscripciones. Datan de fines s del s, I a. C. en época del emperador Augusto, hasta inicios del s. IV d. C, en tiempos de Constantino.
Como en la de la Vía Cornelia, los mausoleos destacan por sus estucos y pinturas parietales al fresco, por sus pavimentos de mosaico, y por lo que contienen: altares funerarios, urnas, sarcófagos decorados con relieves figurativos - destaca el del joven equites (caballero) "Publius Caesilius Victorinus" (270-290 d.C.) -, objetos de uso cotidiano como lucernas o recipientes para las ofrendas a los difuntos.
No cabe duda de que cada obra que se lleve a cabo en el Vaticano puede sacar a la luz restos romanos de una calidad y conservación casi inigualable. Es seguro que habrá más descubrimientos.



Visite de la tumba de San Pedro y de la Necròpolis
debajo de la Basilica Vaticana

La especial visita a la Necrópolis  debajo de la basilica, donde se custodia la Tumba de San Pedro, es una concesión que la Fàbrica de San Pedro autoriza segùn  una oportuna programaciòn de la Oficina de las Excavaciones.

VISITA VIRTUAL
En el siguiente enlace, se podrá realizar un excelente recorrido virtual por la Necrópolis Romana, más adelante encontrará un video de introducción y otro video tutorial para facilitar el uso de la página:
Visita de la Necrópolis en 360o (Inglés)


INTRODUCCIÓN A LA VISITA VIRTUAL


VIDEO TUTORIAL DE LA VISITA VIRTUAL




VISITA FÍSICA
Es posible realizar el recorrido fisicamente, aunque es altamente recomendable reservar antes de programar su viaje, ya que es limitado el número de visitantes a 250 díarios para preserar el lugar histórico-arqueológico, donde se encuentra la originaria tumba del Apòstol San Pedro.
Los visitantes,  exclusivamente mayores de 15 años, son divididos en grupos de unas 12 personas y segùn  el idioma de pertenencia.
La visita dura alrededor de una hora y media.
RESERVAS La reserva debe solicitarla directamente el visitante que participa a la visita.
Las reservas se solicitan sólo a través de una petición escrita (mediante e-mail: scavi@fsp.va o uff.scavi@fabricsp.va; mediante fax +39 06 69873017, o directamente en la Oficina de las Excavaciones) Mas información...

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