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miércoles, 1 de abril de 2026

TEMAS PARA SEMANA SANTA (No olviden que el Viernes Santo obligan el ayuno y la abstinencia)

 


 

ATENTO AVISO


Estimados amigos-lectores, existe abundante material apropiado para estas fechas en CATOLICIDAD. Para que puedan consultarlo y aprovecharlo durante estos santos días ponemos a continuación este ÍNDICE TEMÁTICO (hagan clic en los temas que vayan eligiendo). Seguramente obtendrán grandes frutos espirituales.

Recordemos que este Viernes Santo obligan el ayuno y la abstinencia de carne bajo pena de pecado grave. Procuremos seguir los oficios y la liturgia durante estos días evitando actividades profanas. Integremos a nuestra familia en la debida piedad de los días santos. No olvidemos realizar la Confesión anual y después de ello comulgar -que prescriben los mandamientos de la Santa Iglesia-. Que Cristo nos alcance nuestra conversión espiritual para no pecar más y perseverar hasta el fin para poder salvos.

¡Tengan ustedes una Santa semana!

LA SEMANA SANTA, DÍA A DÍA

VÍA CRUCIS EN ALTA RESOLUCIÓN

VÍA CRUCIS EN VIDEO

VIERNES SANTO: JESÚS EN EL CALVARIO

A LA VIRGEN DE LA SOLEDAD DEL SÁBADO SANTO

SUFRIMIENTOS MORALES DE CRISTO por el Cardenal Newman

VIERNES SANTO, SEGÚN LAS VISIONES DE ANA CATALINA EMMERICH (Resumen 1era. Parte)

2a. PARTE: LA PASIÓN, SEGÚN LAS VISIONES DE ANA CATALINA EMMERICH (Resumen)

3a. PARTE: LA RESURRECCIÓN, según las visiones de la Beata Ana Catalina Emmerich (Resumen)

MI CRISTO ROTO (AUDIO Y TEXTO)

ROMANCERO DE LA VÍA DOLOROSA de Fr. Asinello (AUDIOS).

REFLEXIÓN CUARESMAL

REFLEXIÓN ESPIRITUAL PARA CUARESMA por San Máximo Confesor, Abad y Relato sobre la misericordia de Dios

NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN

NO OLVIDES LA CONFESIÓN EN LA CUARESMA Y LA COMUNIÓN PASCUAL (Mandamientos)

ATTENDE DOMINE (Canto Penitencial)

CORONA DE LOS 7 DOLORES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

LA EDAD EN QUE OBLIGA EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA

EL MARTIRIO DEL CARDENAL MINDSZENTY Y LA ABSTINENCIA

Ver la película LA PASIÓN de Mel Gibson: LA PASIÓN DE CRISTO, EL FILME

Ver el filme EL MÁRTIR DEL CALVARIO con Enrique Rambal

CINCO PASOS PARA REALIZAR UNA BUENA CONFESIÓN

LA PASIÓN DEL SEÑOR por Fray Luis de Granada 

EVANGELIO DE LA PASIÓN 

LA "LEGALIDAD" DEL CRIMEN DEL CALVARIO

EL INICUO JUICIO A JESÚS

LA ROCA FRIA DEL CALVARIO

LA VIRGEN QUE LLORA Y RIE

A LAS PENAS DE JESÚS CRUCIFICADO, Saeta del Siglo XVII

LA PEDRADA de José María Gabriel y Galán (Poesía)

CONTEMPLANDO A CRISTO CRUCIFICADO

¿DÓNDE ESTÁN LAS RELIQUIAS DE LA PASIÓN?




domingo, 22 de marzo de 2026

JACARANDAS DE PASIÓN



Por Oscar Méndez Oceguera

En México, la Semana Santa no llega: desciende. Baja por las torres de las parroquias con una lentitud de sudario; se posa en los manteles almidonados de las señoras antiguas, en los cirios que velan como un pequeño ejército doméstico, en la miel morena de la capirotada y en el anís del pan, en el pregón apagado de las campanas que de pronto enmudecen como si el bronce hubiese sentido, antes que nosotros, el pudor de la muerte de Dios. Entra por el zaguán, cruza el patio, roza la cal de los muros y deja en la alacena, junto a la loza y al misal gastado, una gravedad de sacristía.

Y entonces florecen las jacarandas.

No florecen como un jardín de recreo ni como un parque que se ofrece al domingo. Florecen con seriedad litúrgica, con recogimiento de entierro real. Es como si el cielo, al ver que la Iglesia entra en sus días más hondos, quisiera vestirse también de un morado mexicano: no el morado de las cortes, sino ese lila nuestro, un poco polvoso, un poco humilde, un poco triste y un poco glorioso, que cabe igual sobre la capital que sobre la frente recatada de la provincia. Es el color del atrio en la hora violeta, del rebozo limpio, de la solterona piadosa que guarda un relicario, de la tarde que se arrodilla sobre la teja y la cantera.

Porque la Semana Santa en México no se piensa: se anda.

Se anda en la palma del Domingo de Ramos, que entra en la casa como una victoria mansa y verde. Se anda en la procesión del Nazareno, cuya túnica avanza entre rezos como si arrastrara detrás de sí no sólo la cruz, sino el cansancio de nuestros padres, el sudor de la frente, el pan escaso y la tierra trabajada. Se anda en el Jueves Santo, cuando las mujeres más piadosas —y a veces los hombres más silenciosos, los que guardan la fe como una navaja buena en el bolsillo— salen a visitar las Siete Casas. Cada templo es una estación del alma; cada sagrario, una herida de luz; cada campanario, una vigilancia. Y el corazón mexicano mide entonces la distancia en avemarías, en pasos sobre piedra, en suspiros que se quedan prendidos de la reja del atrio.

Qué cosa tan nuestra esa peregrinación de iglesia en iglesia.

No se trata sólo de cumplir una devoción. Se trata de ir recogiendo el temblor distinto de cada templo. En uno huele a incienso noble; en otro, a yeso húmedo y flores de mercado; en otro, a banca vieja, a madera que ha escuchado generaciones de rodillas; en otro, a silencio de cantera. El fiel va de templo en templo como va de herida en herida, buscando al Esposo escondido, siguiendo las huellas de una majestad humillada que esa noche ya no reina desde el trono, sino desde la vulnerabilidad de la carne. Y mientras tanto la ciudad, con sus zaguanes, sus corredores y sus macetas, parece acordarse de pronto de que también tuvo alma.

En las cocinas, la religión se vuelve aroma.

Hierve la miel oscura de la capirotada, y en ella México hace una de sus confesiones más delicadas y más pobres. Nada más nuestro que esa alianza de pan duro, piloncillo, canela, clavo, pasas, queso y memoria. Allí está el pan como cuerpo de pobreza; la miel como dulzura redentora; el queso con ese contraste grave con que la vida corrige la fiesta. La abuela revuelve la cuchara como quien guarda un rito; la loza espera con mansedumbre; la lámpara del Sagrado Corazón vela la vigilia; y hasta el humo parece subir con ese pudor con que a veces suben las mejores oraciones.

En casa de mis tías, que habían traído de Zacatecas no sólo la sangre, sino el luto, la fe y la cocina, nunca había una sola capirotada. Había dos, a veces tres, puestas casi en callada competencia, como si cada una quisiera demostrar que también la penitencia podía tener memoria y gracia. Una llevaba más piloncillo, otra más queso, otra ese secreto mínimo que su autora guardaba con un orgullo manso. Nosotros, los niños, no entendíamos del todo aquella rivalidad buena; sólo sabíamos que cada capirotada sabía distinta y que en cada cazuela humeaba algo más que pan, miel y clavo: humeaba la casa, la familia, Zacatecas entero vuelto dulzura grave sobre la mesa.

Porque nuestro pueblo, cuando era todavía pueblo y no mero gentío, entendía que la fe debía entrar por la boca, por la vista, por la rodilla, por el cansancio de los pies y hasta por el sueño vencido de la madrugada. Por eso callaban las campanas y aparecían las matracas con su estrépito de madera penitente, como si la alegría metálica del mundo hubiese sido suspendida para dejar hablar al hueso seco del dolor. Por eso se cubrían las imágenes. Por eso el altar se entristecía. Por eso las calles sacaban Cristos y Dolorosas entre cirios temblorosos, como quien saca a la noche sus reservas más delicadas. Y en las casas quedaban la palma del año pasado detrás del crucifijo, el rosario sobre la mesa, la estampa dentro del misal: pequeñas fortalezas de una patria que se defendía con costumbres.

Y en medio de todo eso, las jacarandas.

Las jacarandas tienen en estos días una elocuencia que avergüenza a los retóricos. Sus flores caen sobre las banquetas, sobre los atrios, sobre los coches profanos, sobre los zapatos de quienes ya no saben que pisan una metáfora. Caen como cae una gracia fina, sin escándalo, sin aparato. Y uno siente que no están ahí por casualidad botánica, sino por un acuerdo secreto entre la naturaleza y la liturgia, entre la savia y la sangre.

Yo no puedo verlas sin que regresen de golpe ciertas cosas que parecían dormidas: la voz baja de mi madre, el paso más lento de mis abuelos, el rumor de las tías en la cocina, el cansancio de los pies al salir de la séptima iglesia, el brillo de la cera en la tarde, la penumbra del templo, la casa entrando poco a poco en silencio. Todo vuelve, y sin embargo no vuelve igual. La memoria tiene esa piedad y esa herida: nos restituye las escenas cuya sustancia ya no se deja tocar, pero cuya verdad sigue viviendo en nosotros. Uno mira las jacarandas y siente que debajo de su lila pasan otra vez aquellas manos, aquellas voces, aquellos pasos; no como sombras vacías, sino como un bien recibido, como algo que formó el alma y que todavía nos acompaña.

Tal vez por eso la Semana Santa se vuelve más honda con los años. De niño, uno la recibe; después la ama; al final comprende que también le fue confiada. Ya no se anda sólo por memoria, sino por devoción y por fidelidad: devoción a los misterios santos, fidelidad a quienes nos enseñaron a arrodillarnos, a callar, a mirar, a acompañar. Uno entra a los templos con los presentes y con los ausentes. Uno prueba la capirotada y no busca solamente un sabor, sino una casa entera. Uno oye la matraca y no escucha sólo la madera: escucha la transmisión de un mundo. Y entiende, con gratitud y temblor, que todo aquello era bello no sólo para ser recordado, sino para ser conservado y entregado.

En otros países, tal vez la primavera sea apenas una estación. Aquí, cuando se junta con la Semana Santa, se vuelve memoria viva. La tierra florece cuando la Iglesia contempla la muerte. El cielo se adorna cuando el altar se desnuda. La ciudad se pone violeta cuando Cristo entra en sus horas más oscuras. Y esa contradicción, que de niño sólo parecía hermosa, con los años revela su verdad: entre nosotros la hermosura nunca estuvo separada de la herida. La gloria no borra el sacrificio: lo recoge y lo vuelve fecundo.

Por eso el Viernes Santo mexicano no fue para mí un espectáculo, sino una impresión honda. El Santo Entierro avanzaba con una lentitud que todavía gravita en la sangre. Las velas alzaban su arquitectura humilde. Los hombres se descubrían la cabeza. Las mujeres llevaban sus oraciones con la misma naturalidad con que llevan el peso de la casa. Y uno, siendo niño, aprendía que hay tristezas hermosas, y que ciertas solemnidades no pasan: se depositan en el alma como una reserva secreta para la hora en que toque sostenerlas.

Luego venía el Sábado Santo, con esa pobreza desnuda que deja el alma como una casa a medio vaciar. No ocurría nada visible, y sin embargo todo quedaba suspendido. Y aun allí permanecían las jacarandas, no como anuncio ruidoso, sino como promesa derramada. No decían todavía el Aleluya, pero ya preparaban el aire. No rompían el luto: lo perfumaban.

Por eso la Semana Santa mexicana no es folclor, aunque el folclor la ronde; no es turismo, aunque el turismo la explote; no es color local, aunque la tierra y el cielo le presten sus tintas más hondas. Es algo más serio, más tierno y más hondo: una herencia sagrada, recibida en la fe y custodiada en la memoria, transmitida por las manos de las madres, por el paso de los padres, por el silencio de los abuelos, por la paciencia amorosa de las tías. Está escrita en azúcar y en cera, en incienso y en cantera, en la matraca y en la campana muda, en la visita a las Siete Casas y en la capirotada plural de las casas antiguas. Y ahora también, como una pena florecida y fiel, en la lila penitencial de las jacarandas.

martes, 17 de febrero de 2026

18 DE FEBRERO: MIÉRCOLES DE CENIZA, OBLIGAN GRAVEMENTE EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA



(Este post se mantendrá martes y miércoles)

Es día de ayuno y abstinencia:

El ayuno obliga desde los dieciocho años hasta los cincuenta y nueve, inclusive. 
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La abstinencia obliga a partir de los catorce años cumplidos (aunque es aconsejable iniciarla desde los 7 años, como antes se acostumbraba).

El ayuno es realizar sólo una comida fuerte (completa) al día. Se permite, además, la parvedad en la mañana y la colación en la noche que consisten en un alimento muy ligero (bastante menor al acostumbrado). No debe comer ningún otro alimento entre las comidas. Los líquidos simples o para calmar la sed pueden beberse a cualquier hora (por ejemplo: agua, cerveza, vino, café con poca azúcar, etc.). No deben beberse, entre comidas, caldos, leche y otros que fungen como alimento.

La abstinencia prohibe comer DURANTE LAS 24 HRS. DEL DÍA, carne y caldo de carne de animales terrestres o que vuelan (res, carnero, cerdo, pollo, codorniz, pájaros, etc.). Se permite la carne de pescados o mariscos (animales acuáticos). En algunas regiones existe el error generalizado de que se permite el pollo o el caldo de pollo, pero esto no es así.

Los que no están obligados al ayuno no están exentos de toda mortificación, porque ninguno está dispensado de la obligación general de hacer penitencia, y así deben mortificarse en otras cosas según sus fuerzas.

Los Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo obligan gravemente el ayuno y la abstinencia. Los demás viernes de cuaresma obliga solo la abstinencia. Los otros viernes del año que no son cuaresma también debe llevarse la abstinencia de acuerdo con lo que se explica en el siguiente post:  HAZ CLIC AQUÍ: https://www.catolicidad.com/2012/11/obliga-la-abstinencia-todos-los-viernes.html?m=1

* Recordemos que conforme a los Mandamientos de la Santa Iglesia, obliga la Confesión anual por la Cuaresma y la Comunión (en gracia de Dios, luego de confesarse) por Pascua Florida.
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MIERCOLES DE CENIZA: EL INICIO DE LA CUARESMA

Autores: Tere Fernández y Luis Gutiérrez

La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

La Cuaresma comienza con los Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Origen de la costumbre

Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 dC, la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos del año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.

También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tenemos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños ya los adultos.


Fuente: Catholic.net
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DEL CATECISMO MAYOR DE SAN PÍO X:

39. ¿Por qué el primer día de Cuaresma se llama día de CENIZA? - El primer día de Cuaresma se llama día de Ceniza porque en este día pone la Iglesia sobre la cabeza de los fieles la sagrada Ceniza.

40. ¿Por qué la Iglesia impone la sagrada Ceniza al principio de la Cuaresma? - La Iglesia, al principio de la Cuaresma, acostumbra poner la sagrada Ceniza para recordarnos que somos compuestos de polvo y polvo hemos de reducirnos con la muerte, y así nos humillamos y hagamos penitencia de nuestros pecados, mientras tenemos tiempo.

41. ¿Con qué disposiciones tenemos de recibir la sagrada Ceniza? - Hemos de recibir la sagrada Ceniza con un corazón contrito y humillado, y con la santa resolución de pasar la Cuaresma en obras de penitencia.

42. ¿Qué hemos de hacer para pasar bien la Cuaresma según la mente de la Iglesia? - Para pasar bien la Cuaresma según la mente de la Iglesia hemos de hacer cuatro cosas: 1ª, guardar exactamente el ayuno y la abstinencia, y mortificarnos no sólo en las cosas ilícitas y peligrosas, sino también en cuanto podamos en las lícitas, como sería moderándonos en las recreaciones; 2ª, darnos a la oración y hacer limosnas y otras obras de cristiana piedad con el prójimo más que de ordinario, 3ª, oír la palabra de Dios, no ya por costumbre o curiosidad, sino con deseo de poner en práctica las verdades que se oyen; 4ª, andar con solicitud en prepararnos a la confesión para hacer más meritorio el ayuno y disponernos mejor a la Comunión pascual.

Recomendamos leer en esta fecha el siguiente tema (haz clic):  EN ESTA CUARESMA: "SERMÓN DEL POLVO" DEL P. CASTELLANI https://www.catolicidad.com/2010/03/en-esta-cuaresma-sermon-del-polvo-del.html?m=1

sábado, 27 de septiembre de 2025

27 DE SEPTIEMBRE DE 1821: CONSUMACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO



Vicente Rivapalacio (nieto de Vicente Guerrero) nos describe la entrada del ejército trigarante a la Ciudad de México, el 27 de septiembre de 1821, al mando del realizador de la independencia: 

"Al descubrir al libertador -don Agustín de Iturbide- el pueblo sintió una embriaguez de entusiasmo. Los gritos atronaban el aire y se mezclaban en concierto con los ecos de las músicas, con los repiques de las campanas, con el estallido de los cohetes y con el ronco bramido de los cañones... 

Iturbide atravesaba por el centro de la ciudad para llegar hasta el palacio; su caballo pisaba sobre una espesa alfombra de rosas, y una verdadera lluvia de coronas, de ramos, y de flores caía sobre su cabeza y sobre las de sus soldados.

 Las señoras desde los balcones regaban el camino de aquel ejército, con perfumes, y arrojaban hasta sus pañuelos y sus joyas; los padres y las madres levantaban en sus brazos a los niños y les mostraban al libertador, y lágrimas de placer y de entusiasmo corrían por todas las mejillas. 

Las más elegantes damas, las jóvenes más bellas y más circunspectas se arrojaban a coronar a los soldados rasos y a abrazarlos; los hombres, aunque no se hubieran visto jamás, aunque fueran enemigos, se encontraban en la calle y se abrazaban y lloraban. 

Aquella era una locura sublime, conmovedora; aquel era el santo vértigo del patriotismo..."

EL DESCONOCIDO PLAN DE IGUALA 
Por Jorge Pérez Uribe 

“PLAN DE INDEPENDENCIA DE LA AMÉRICA SEPTENTRIONAL”

Consideraciones iniciales

Ahora, muchos años después de haber cursado la educación básica y media y al haber leído y analizado a fondo el Plan de Iguala que consta de tan sólo 24 breves artículos, me pregunto el por qué nunca lo estudiamos en clase de historia. ¡Cuánta tinta y consideraciones nos habríamos ahorrado con sólo leerlo y meditar un poco en su contenido! A quiénes he inquirido sobre si tuvieron ocasión de leerlo en sus cursos de historia, me confirman una respuesta negativa.

Fue obra exclusiva de Agustín de Iturbide. En él plasmó su visión de un México independiente, de los principios que lo inspirarían y del régimen que se instauraría, una vez conseguida la independencia. “Obra maestra de política y saber” fue llamado por el “padre del liberalismo” Lorenzo de Zavala

¿Alguien pensaría que en este breve plan, se estamparían las garantías individuales, los derechos humanos, hoy tan en boga? (artículos 12, 13, 20).

Al analizarlo, a muchos extrañará que Iturbide pensará en una moderna monarquía constitucional, es decir, no absoluta, sino moderada por una constitución, -pero eso sí- una constitución “peculiar” y “adaptable” a nosotros, un instrumento muy distinto al producto del pensamiento masónico-liberal francés que era la Constitución de Cádiz (artículos 3, 11).

Además de una constitución Iturbide pensaba en una división de poderes, ya que además del monarca o emperador existirían las Cortes (Congreso), -cuyo principal papel sería dotar al país de esa constitución-, y un poder judicial (artículos 21,24).

Nueva España al iniciar 1820

<<A comienzos de 1820, el dominio español se había vuelto a consolidar en la Nueva España después de años de luchas internas. Diversos factores habían contribuido a ello: el agotamiento de una sociedad envuelta en 10 años de guerra civil, el restablecimiento de la autoridad real –un tanto mermada- en la persona de Fernando VII, El deseado, y la derrota insurgente motivada, entre otras razones, por la incapacidad del proyecto iniciado por Hidalgo y continuado por Morelos para atraerse el apoyo de las élites criollas debido, entre otras razones, a que predicó la destrucción de los peninsulares. [...]

Una concesión de indultos fue favorecida por el virrey Juan Ruiz de Apodaca y tuvo los resultados esperados, ya que buena parte de los antiguos insurgentes depuso las armas y volvió a sus lugares de origen “a dedicarse al comercio, agricultura e industria”, lográndose, al finalizar la segunda década del siglo un evidente repunte en la actividad económica. Los habitantes de la Nueva España gozaron nuevamente de los beneficios de la paz, y la armonía de las clases sociales, seriamente afectadas por el estallido de Dolores, pareció restablecerse. Tanto criollos como peninsulares, castas, mestizos e indígenas nuevamente ejercieron las tareas que les correspondían según el rígido orden estamental que les correspondía. Las tropas expedicionarias y las milicias provinciales volvieron a sus cuarteles, salvo las encargadas de sofocar a las pocas partidas de guerrilleros insurgentes que no amenazaban ya a la estabilidad del reino. La Iglesia, por su parte, pareció retomar el control sobre una parte del clero que activamente había participado en la insurgencia o que había protestado el favor del fuero eclesiástico. Derogados los decretos de las Cortes de Cádiz, que la afectaron nada parecía amenazarla. >>

Restablecimiento de la Constitución de Cádiz de 1812

El 1° de enero de 1820 el teniente coronel Rafael del Riego [1] al grito de ¡viva la Constitución!, amotinó a las tropas acantonadas en localidad de Las Cabezas de San Juan, a unos sesenta kilómetros de Cádiz en el camino de Sevilla, mientras esperaban en el puerto gaditano ser embarcadas rumbo a las Américas. Riego formó una Junta Consultiva que tomó como rehén al soberano español, obligándolo a restablecer la Constitución de 1812.

Ante la noticia del restablecimiento y jura por el rey de la Constitución, conocida en la Nueva España a principios de abril, <<“se manifestó la mayor inquietud en los espíritus”, por lo que el virrey Apodaca pensó en aplazar y, de ser posible, evitar el juramento debido. Sin embargo, la presión de los grupos adictos a la Constitución, entre los que destacaban los comerciantes, los masones y las tropas expedicionarias, obligó primero al comandante Dávila de Veracruz y finalmente al propio virrey a jurarla a fines de mayo. A partir de ese momento, se proclamó en todas las provincias “jurando observarla todas las autoridades civiles, militares y eclesiásticas”. La Constitución al no obtener la adhesión general de todos los grupos que integraban la sociedad novohispana, fue la clave para explicar y entender la fase final de la independencia en México. Como afirmara un testigo de la época al comentar la jura de la Constitución, “esperen ustedes la independencia, que es lo que va a resultar de todo esto”

La Profesa y otras conjuras

Los primeros en reaccionar en forma desfavorable contra la Constitución fueron los grupos y autoridades peninsulares –civiles y eclesiásticas- que habían sido nombradas a partir del regreso de Fernando VII a España y que se vieron afectadas por el talante liberal de esta carta fundamental, planteándose incluso la posibilidad de desconocerla.

Durante mayo de 1820 en la casa de los oratorianos de México, conocida como La Profesa, se reunió un grupo de personas inconformes con la restauración constitucional y decidido, de ser posible, a impedir su aplicación en México. Entre los asistentes se encontraban el canónigo Matías de Monteagudo, el regente de la real Audiencia, Miguel Bataller, y el ex inquisidor José Tirado, contando con el apoyo velado del propio virrey Apodaca. [...] Su plan consistía en declarar la falta de libertad de Fernando VII para jurar la constitución y, en consecuencia, facultar al virrey para continuar en el gobierno de la Nueva España, en forma independiente al gobierno liberal instalado en España y bajo la vigencia de las Leyes de Indias, es decir, “la actitud y los argumentos del Ayuntamiento de México en 1808...se reproducían con intención contraria”. Para ejecutar este plan convinieron en la necesidad de contar con el apoyo de un militar de confianza, al que creyeron encontrar paradójicamente no en un español, quizá por la influencia que la masonería tenía ya por entonces en las filas realistas, sino en un militar criollo: el coronel Agustín de Iturbide, quien después de asistir a unos ejercicio espirituales en La Profesa y de conferenciar con Apodaca, aparentó ofrecer sus servicios para la realización del plan. Nada, sin embargo se pudo hacer, pues el 31 de mayo el virrey se vio obligado a jurar a la Constitución, juramento que le impidió llevar a cabo los planes de los conjurados. Después del juramento virreinal. Siguió el de todas las corporaciones civiles y eclesiásticas que se comprometieron a marchar por la “senda constitucional”, a ejemplo de su rey.

Una vez establecido el orden constitucional, en el lapso comprendido entre los meses de junio a diciembre de 1820, se forjaron otros proyectos y se fraguaron conjuras dirigidas a los más diversos propósitos: “en todas partes se hacían juntas clandestinas en las que se trataba del sistema de gobierno que debía adoptarse”, e incluso al mismo Fernando VII se le atribuye uno de esos proyectos dirigidos a Apodaca y tendiente a salvar sus derechos absolutos, ya que no en la vieja España, cuando menos en la Nueva. Como quiera que sea y en medio de un ambiente caldeado por una intensa labor panfletaria, Iturbide comenzó a elaborar su propio plan, destinado, éste sí, a triunfar. 

Surgimiento y difusión del plan

El plan fue fraguado en octubre de 1820, aunque sufrió modificaciones por las sugerencias que amigos le hicieron a Iturbide. A ello es debido que existan diversas versiones del plan, ya sean manuscritas o impresas y que se conservan hasta nuestros días.

Iturbide, reenganchado en el servicio de la Corona española, aunque ya no en la ejecución de ningún plan fue asignado a combatir a la guerrilla de Vicente Guerrero. Inició correspondencia y comunicación a través de enviados personales con Guerrero y a principios de 1821 empezó a entablar negociaciones dirigidas a consumar la independencia sobre las bases propuestas en el Plan de Iguala

El plan se hizo público el 24 de febrero de 1821, en la pequeña población de Iguala y se promulgó y juró solemnemente por los primeros oficiales y la tropa del nuevo ejército de las Tres Garantías en el mismo pueblo de Iguala entre el 1 y el 2 de marzo.

<< El contenido del plan propuesto en Iguala fue dado a conocer por Iturbide a través de una amplia correspondencia a un buen número de personas importantes: al virrey Apodaca, al arzobispo Fonte, de México, y al obispo Ruiz Cabañas, de Guadalajara: al fiero mariscal Cruz de la Nueva Galicia, al comandante Rafael Dávila, de Veracruz, y a militares de alta graduación, como Pedro Celestino Negrete; al propio rey Fernando VII y hasta las Cortes reunidas en Madrid, con el objeto de asegurarse la adhesión de estos europeos a su causa. Durante los meses siguientes la imprenta adquirida en Puebla por medio del presbítero Furlong no descansó: copias del plan, órdenes, actas y un periódico, El Mejicano Independiente, se encargaron de dar a conocer con más precisión y a mayor número de personas las verdaderas intenciones de Iturbide. Impresos, cartas y entrevistas personales llevadas a cabo por enviados de confianza del primer jefe del Ejército Trigarante dieron a la larga el fruto esperado. >>[2]

Consecuencias del Plan

Las adhesiones al plan, empezaron en el sur, luego simultáneamente en el oriente y en el bajío. En los primeros días de marzo llegaron al cuartel trigarante noticias de adhesiones de jefes, soldados, guarniciones, villas y ciudades: Echávarri, Miguel Torres, en Sultepec, Vicente Endérica y el teniente coronel Berdejo en Chilpancingo, Nicolás Bravo. Siguieron en el curso del mes los criollos José Joaquín Herrera y Antonio López de Santa Anna en la zona de Veracruz y el Bajío, Luis Cortázar y Anastasio Bustamante, que tomaron Amoles, Salvatierra, Celaya y Guanajuato. Salamanca, Silao, Irapuato, León y San Miguel se adhirieron espontáneamente.

<< En Michoacán, Juan Domínguez y Miguel Barragán, ex oficiales realistas, incorporaron Apatzingán y Ario, y entraron unidos a Pátzcuaro para conocer la adhesión de los capitanes Vicente Filisola y Juan José Codallos. Don Ramón Rayón se presentó a Iturbide en Cutzamala y fue encargado de rehabilitar el viejo fuerte de Cóporo: en mayo y junio se adhirieron Guadalupe Victoria, Quintanar y, por fin Pedro Celestino Negrete, quién declaró la independencia en Tlaquepaque.

En el campo realista, el ánimo era muy distinto, ya que si bien se dieron numerosas deserciones, el grueso de las tropas expedicionarias permanecieron leales a la corona española; no obstante las noticias de las defecciones y del rápido avance del movimiento trigarante, así como la indecisión de muchos oficiales criollos del ejército realista sobre el partido que debían tomar; más la aparentemente lenta reacción del Conde del Venadito para sofocar en forma eficaz la llama de la nueva rebelión hicieron que la débil cohesión que se mantenía dentro de las filas realistas por fin se derrumbara. En efecto, la derrota en la Hacienda de la Huerta, en las inmediaciones de Toluca, y la capitulación de las tropas de Domingo Luaces de Querétaro, marcaron el límite de la paciencia de las tropas expedicionarias que, exasperadas, obligaron a Apodaca a dimitir del mando superior de la Nueva España el día 5 de julio, nombrando en su lugar al mariscal de campo Francisco Novella. De esta forma, los propios españoles violaban flagrantemente la vigencia de la constitución que habían jurado obedecer hacía casi un año, hecho que no pasó inadvertido por la mayoría de las corporaciones civiles de la Ciudad de México –Audiencia, Diputación Provincial y Ayuntamiento- que, conscientes del golpe de estado llevado a cabo por los militares y contrarios a la supresión de la libertad de imprenta decretada por Apodaca días antes, a duras penas reconocieron la autoridad del usurpador Novella. En adelante les quedaría claro que, ante dos movimientos igualmente anticonstitucionales, resultaba más conveniente para sus intereses inclinarse por aquel que aseguraba la independencia y la construcción de un nuevo orden constitucional al cual podrían contribuir a edificar. >>[3]

El documento

Debemos distinguir entre el plan original de Iturbide o borrador que consta de 23 artículos, más una “Proclama inicial”, así como una “Proclama final” y que fue publicado en La Abeja Poblana (Puebla) seis días después de su promulgación (1 de marzo de 1821) y el publicado el 24 de febrero de 1821 o Plan e indicaciones para el Gobierno que debe instalarse provisionalmente con el objeto de asegurar nuestra sagrada religión y establecer la Independencia del Imperio Mexicano, el cual consta de 24 artículos, que es “una versión mejor redactada, más precisa y más completa”.

A CONTINUACIÓN SE PRESENTAN EN FORMA COMPARATIVA AMBAS VERSIONES:

Plan de Iguala

Plan e indicaciones para el Gobierno que debe instalarse provisionalmente con el objeto de asegurar nuestra sagrada religión y establecer la Independencia del Imperio Mexicano y tendrá el título de Junta Gubernativa de la América Septentrional, propuesto por el Sr. Coronel D. Agustín de Iturbide al Excelentísimo señor Virrey de Nueva España, Conde del Venadito.

1° La religión católica, apostólica, romana, sin tolerancia de otra alguna.

1° La religión de la Nueva España es y será la católica, apostólica, romana, sin soberanía [tolerancia] de otra alguna.

2° La absoluta independencia de este reino

2° La Nueva España es independiente de la antigua y de toda otra potencia, aun de nuestro continente.

3° Gobierno monárquico templado por una constitución análoga al país

3° Su gobierno será monarquía moderada, con arreglo a la constitución peculiar y adaptable del reino.

4° Fernando VII, y en sus casos los de su dinastía o de otra reinante serán los emperadores, para hallarnos con un monarca ya hecho, y precaver los atentados funestos de la ambición

4° Será su emperador el señor don Fernando VII, y no presentándose personalmente en México dentro del término que las Cortes señalaren a prestar el juramento, serán llamados en su caso el serenísimo señor infante don Carlos, el señor don Francisco de Paula, el archiduque Carlos u otro individuo de casa reinante que estime por conveniente el Congreso.

5° Habrá una junta ínterin [4] se reúnen las córtes, que haga efectivo este plan,

5° Ínterin las Córtes se reúnen, habrá una Junta que tendrá por objeto tal reunión y hacer que se cumpla con el Plan en toda su extensión.

6° Ésta se nombrará gubernativa, y se compondrá de los vocales ya propuestos al señor virrey

6° Dicha junta, que se denominará gubernativa, debe componerse de los vocales de que habla la carta oficial dirigida al excelentísimo señor Virrey.

7° Gobernará en virtud del juramento que tiene prestado al rey, ínterin éste se presenta en México y lo presta y hasta entonces se suspenderán todas ulteriores órdenes.

7° Ínterin el señor don Fernando VII se presenta en México y hace el juramento, gobernará la junta a nombre de Su Majestad, en virtud del juramento de fidelidad que le tiene prestado la nación; sin embargo de que se suspenderán todas las órdenes que diese, interín no haya prestado dicho juramento.

8° Si Fernando VII no se resolviere a venir a México, la junta o la regencia mandará á nombre de la nación, mientras se resuelve la testa que deba coronarse.

8° Si el señor don Fernando VII no se dignare venir a México, interín se resuelve el emperador que debe coronarse, la junta o la regencia mandará en nombre de la nación.

9° Será sostenido este gobierno por el ejército de las Tres Garantías.

9° Este gobierno será sostenido por el ejército de las Tres Garantías, de que se hablará después.

10° Las córtes resolverán si ha de continuar esta junta o substituirse una regencia, mientras llega el emperador.

10° Las Córtes resolverán la continuación de la junta o si debe sustituirla una regencia, ínterin llega la persona que debe coronarse.

11° Trabajarán luego que se unan, la constitución del imperio mexicano,

11° Las Córtes establecerán en seguida la Constitución del imperio mexicano.

12° Todos los habitantes de él, sin otra distinción, que  su mérito y virtudes, son ciudadanos idóneos para optar cualquier empleo.

12° Todos los habitantes de la Nueva España, sin distinción, alguna de europeos, africanos ni indios, son ciudadanos de esta monarquía con opción a todo empleo, según su mérito y virtudes.

13° Sus personas y propiedades serán respetadas y protegidas.

13° Las personas de todo ciudadano y sus propiedades serán respetadas y protegidas por el gobierno.

4° El clero secular y regular será conservado en todos sus fueros y propiedades.

14° El clero secular y regular será conservado en todos sus fueros y preeminencias.

15° Todos los ramos del estado y empleados públicos, subsistirán como en el día, y sólo serán removidos los que se opongan a este plan, y substituidos por los que más se distingan en su adhesión, virtud y mérito.

15° La junta cuidará de que todos los ramos del Estado queden sin alteración alguna, y todos los empleados políticos, eclesiásticos, civiles y militares, en el estado mismo en qué existen en el día [Sólo serán removidos los que manifiesten no entrar en el plan substituyendo en su lugar los que más se distingan en virtud y mérito].

16° Se formará, un ejército protector que se denominará: de las Tres Garantías, y que se sacrificará del primero al último de sus individuos antes que sufrir la más ligera infracción de ellas.

16° Se formará, un ejército protector que se denominará de las Tres Garantías, porque bajo su protección toma, lo primero, la conservación de la religión católica, apostólica, romana, cooperando por todos los medios que estén a su alcance, para que no haya mezcla alguna de otra secta y se ataquen oportunamente los enemigos que puedan dañarla; lo segundo, la independencia bajo el sistema manifestado; lo tercero, la unión, íntima de americanos y europeos; pues garantizando bases tan fundamentales de la felicidad de Nueva España, antes que consentir la infracción de ellas, se sacrificará dando la vida del primero al último de sus individuos.

17° Este ejército observará a la letra la Odenanza; y sus gefes y oficialidad continuará en el pié en que están, con la espectativa no obstante á los empleos vacantes, y a los que se estimen de necesidad ó conveniencia.

17° Las tropas del ejército observarán la más exacta disciplina a la letra de las ordenanzas, y los jefes y oficialidad continuarán bajo el pie en que están hoy; es, decir, en sus respectivas clases con opción a los empleos vacantes y que vacasen por los que no quisieren seguir sus banderas o cualquiera otra causa, y con, opción a los que se consideren de necesidad o conveniencia.

18° Las tropas de que se componga; se considerarán como de línea y lo mismo las que abracen luego este plan: las que lo difieran y los paisanos que quieran alistarse, se mirarán como milicia nacional, y el arreglo y forma de todas, lo dictarán las córtes.

18° Las tropas de dicho ejército se considerarán como de línea.

19° Los empleos se darán en virtud de informes de los respectivos gefes y á nombre de la nación provisionalmente.

19° Lo mismo sucederá con las que sigan luego este Plan. Las que no lo difieran, las del anterior sistema de la independencia que se unan inmediatamente a dicho ejército, y los paisanos que intenten alistarse, se considerarán como tropas de milicia nacional, y la forma de todas para la seguridad interior y exterior del reino la dictarán las Córtes.

20° Ínterin se reunen las córtes, se procederá en los delitos con total arreglo a la constitución española.

20° Los empleos se concederán al verdadero mérito, a virtud de informes de los respectivos gefes y en nombre de la nación provisionalmente.

21° En el de conspiración contra la independencia, se procederá a prisión, sin pasar á otra cosa hasta que las córtes decidan la pena al mayor de los delitos, después del de lesa Magestad divina.

21° Ínterin las Córtes se establecen, se procederá en los delitos con total arreglo a la Constitución española.

22° Se vigilará sobre los que intenten fomentar la división, y se reputarán como conspiradores contra la independencia.

22° En el de conspiración contra la independencia, se procederá a prisión, sin pasar a otra cosa hasta que las Córtes decidan la pena al mayor de los delitos, después del de lesa Magestad divina.

23° Como las córtes que van a instalarse son constituyentes, deben ser elegidos los diputados bajo este concepto. La junta determinará las reglas y el tiempo necesario para el efecto.

23° Se vigilará sobre los que intenten fomentar la desunión, y se reputarán como conspiradores contra la independencia.

24° Como las Córtes que van a instalarse han de ser constituyentes, se hace necesario que reciban los diputados los poderes bastantes para el efecto; y como a mayor abundamiento es de mucha importancia que los electores sepan que sus representantes han de ser para el Congreso de México y no de Madrid, la junta prescribirá las reglas justas para las elecciones y señalará el tiempo necesario para ellas y para la apertura del Congreso. Ya que no puedan verificarse las elecciones en marzo, se estrechará cuanto sea posible, el término.

Reproducido en Fase final de la guerra por la independencia. (Tomado del Mexicano Independiente número 2, publicado en Iguala el 17 de marzo de 1821.) México: Biblioteca Mínima Mexicana, 1955. 99-102. En las dos ocasiones que añadimos texto entre [corchetes], éste corresponde al texto del Plan publicado en La Abeja Poblana (Puebla) seis días después de su promulgación (1 de marzo de 1821). Edición digital de Marina Herbst.

Jorge Pérez Uribe

Novus dies est

Observación: Se ha respetado la ortografía de la época. 

Notas:

[1] Miembro de la logia masónica Lautaro de Cádiz. Como premio fue nombrado capitán general de Aragón y gran maestre del Gran Oriente 
[2] Op. cit., pág.28 
[3] Op. cit., págs. 28, 29 
[4] Adverbio antiguo del español, que debe entenderse como “en tanto”. Diccionario de la R.A.E

Bibliografía: 

Jaime del Arenal Fenochio, Un modo de ser libres Independencia y Constitución en México (1816-1822), Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones en México, México, 2010.

viernes, 18 de abril de 2025

TEMAS PARA SEMANA SANTA (No olvides que el Viernes Santo obligan el ayuno y la abstinencia)


 

ATENTO AVISO


Estimados amigos-lectores, existe abundante material apropiado para estas fechas en CATOLICIDAD. Para que puedan consultarlo y aprovecharlo durante estos santos días ponemos a continuación este ÍNDICE TEMÁTICO (hagan clic en los temas que vayan eligiendo). Seguramente obtendrán grandes frutos espirituales.

Recordemos que este Viernes Santo obligan el ayuno y la abstinencia de carne bajo pena de pecado grave. Procuremos seguir los oficios y la liturgia durante estos días evitando actividades profanas. Integremos a nuestra familia en la debida piedad de los días santos. No olvidemos realizar la Confesión anual y después de ello comulgar -que prescriben los mandamientos de la Santa Iglesia-. Que Cristo nos alcance nuestra conversión espiritual para no pecar más y perseverar hasta el fin para poder salvos.

¡Tengan ustedes una Santa semana!

LA SEMANA SANTA, DÍA A DÍA

VÍA CRUCIS EN ALTA RESOLUCIÓN

VÍA CRUCIS EN VIDEO

VIERNES SANTO: JESÚS EN EL CALVARIO

A LA VIRGEN DE LA SOLEDAD DEL SÁBADO SANTO

SUFRIMIENTOS MORALES DE CRISTO por el Cardenal Newman

VIERNES SANTO, SEGÚN LAS VISIONES DE ANA CATALINA EMMERICH (Resumen 1era. Parte)

2a. PARTE: LA PASIÓN, SEGÚN LAS VISIONES DE ANA CATALINA EMMERICH (Resumen)

3a. PARTE: LA RESURRECCIÓN, según las visiones de la Beata Ana Catalina Emmerich (Resumen)

MI CRISTO ROTO (AUDIO Y TEXTO)

ROMANCERO DE LA VÍA DOLOROSA de Fr. Asinello (AUDIOS).

REFLEXIÓN CUARESMAL

REFLEXIÓN ESPIRITUAL PARA CUARESMA por San Máximo Confesor, Abad y Relato sobre la misericordia de Dios

NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN

NO OLVIDES LA CONFESIÓN EN LA CUARESMA Y LA COMUNIÓN PASCUAL (Mandamientos)

ATTENDE DOMINE (Canto Penitencial)

CORONA DE LOS 7 DOLORES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

LA EDAD EN QUE OBLIGA EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA

EL MARTIRIO DEL CARDENAL MINDSZENTY Y LA ABSTINENCIA

Ver la película LA PASIÓN de Mel Gibson: LA PASIÓN DE CRISTO, EL FILME

Ver el filme EL MÁRTIR DEL CALVARIO con Enrique Rambal

CINCO PASOS PARA REALIZAR UNA BUENA CONFESIÓN

LA PASIÓN DEL SEÑOR por Fray Luis de Granada 

EVANGELIO DE LA PASIÓN 

LA "LEGALIDAD" DEL CRIMEN DEL CALVARIO

EL INICUO JUICIO A JESÚS

LA ROCA FRIA DEL CALVARIO

LA VIRGEN QUE LLORA Y RIE

A LAS PENAS DE JESÚS CRUCIFICADO, Saeta del Siglo XVII

LA PEDRADA de José María Gabriel y Galán (Poesía)

CONTEMPLANDO A CRISTO CRUCIFICADO

¿DÓNDE ESTÁN LAS RELIQUIAS DE LA PASIÓN?