viernes, 6 de febrero de 2026
jueves, 5 de febrero de 2026
EVITA TODA CONDUCTA INMODESTA
“El pudor advierte el peligro inminente, impide exponerse a él e impone la fuga en determinadas ocasiones. El pudor no gusta de palabras torpes y vulgares, y detesta toda conducta inmodesta, AUN LA MÁS LEVE; evita con todo cuidado la familiaridad sospechosa con personas de otro sexo, porque llena plenamente el alma de un profundo respeto hacia el cuerpo que es miembro de Cristo (cf. 1 Cor 6:15) y templo del Espíritu Santo”.
S. S. Pío XII, Encíclica Sacra Virginitas.
miércoles, 4 de febrero de 2026
LAS TRISTEZAS DEL PADRE PÍO
Carta del Padre Pío al padre Agostino de San Marco:
Usted sabe bien cómo me hace sufrir el ver a tantos pobres ciegos, que huyen, más que del fuego, de la dulcísima invitación del divino Maestro: «Venid a mí todos los que tenéis sed, y yo os daré de beber». Mi espíritu se siente extremadamente triste al encontrarse ante estos verdaderos ciegos, que ni siquiera sienten piedad de sí mismos, de modo que sus pasiones de tal modo les han privado del sentido común que ni siquiera sueñan en venir a beber de esta verdadera agua del paraíso. Un momento de reflexión, padre, y después dígame si tengo razón al sufrir por la locura de estos ciegos. Mire cómo triunfan cada día más los enemigos de la cruz. ¡Oh, cielos!, ellos arden continuamente en un fuego vivo, entre mil deseos de satisfacciones terrenales. Jesús les invita a que vayan a satisfacer la sed en aquella agua viva. Jesús conoce muy bien la gran necesidad que tienen de beber hasta saciarse de esta nueva agua, que él tiene destinada a quienes verdaderamente tienen sed, para no perecer en las llamas por las que son devorados. Jesús les dirige esta tiernísima invitación: «Venid a mí todos los que tenéis sed, y yo os daré de beber». Pero, ¡Dios mío!, ¿qué respuesta recibe de estos infelices? Estos desgraciados dan pruebas de no entender; se alejan; y, lo que es peor, acostumbrados desde hace años a vivir en ese fuego de satisfacciones terrenas, envejecidos entre esas llamas, ya no escuchan estas amorosas invitaciones, y ni siquiera se dan cuenta del peligro grave, horroroso, en el que están. (10 de octubre de 1915, al P. Agostino da San Marco in Lamis, Ep. I, 666).
lunes, 2 de febrero de 2026
2 DE FEBRERO: LA PURIFICACIÓN DE LA SMA. VIRGEN Y LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS AL TEMPLO
Adorna, Sión, tu morada, y recibe a Cristo Rey; abraza a María, que es puerta celestial, pues ella trae al Rey de la gloria, de la nueva luz. La Virgen se detiene, llevando en sus manos al Hijo engendrado antes que la aurora; y Simeón, al tomarle en sus brazos, anuncia a los pueblos que él es el Señor de la vida y de la muerte, y el Salvador del mundo.
sábado, 31 de enero de 2026
viernes, 30 de enero de 2026
DI NO AL CELO AMARGO
"...Es un error esperar atraer las almas a Dios con un celo amargo: es más, increpar con acritud (aspereza) los errores, reprender con vehemencia los vicios, a veces es más dañoso que útil. Ciertamente el Apóstol exhortaba a Timoteo: Arguye, exige, increpa, pero añadía, con toda paciencia".
San Pío X, E Supremi Apostolatus
jueves, 29 de enero de 2026
CONCUBINATO
miércoles, 28 de enero de 2026
LA VOZ IMPERIOSA DE CRISTO
Algún día no muy lejano la Santa Iglesia de Dios despertará de su letargo, en que un sector muy amplio del Clero iscariote la mantiene secuestrada y dopada con las hierbas pestilentes de satanás y sus logias. Llegará un puñado de valientes ávido del espíritu de la Verdad y el mundo escuchará el rugir de la Voz imperiosa de Cristo, el Señor de señores y Dios Omnipotente, para unos gozo y alegría indecible y para otros dolor, espanto porque su juicio ha llegado.
martes, 27 de enero de 2026
lunes, 26 de enero de 2026
NO OSTENTARÁS
"Cuanto más religioso es un hombre menos ganas tiene de ostentar su religiosidad, de orar a gritos o de tocar trompetas -e invitar a los periodistas- cuando da limosna. El gran pudor de mostrar lo que hay de mejor en nosotros viene del miedo al manoseo, que lo estropea todo. Cuando un hombre tiene dones extraordinarios tiene un grandísimo deseo de parecer un hombre ordinario; por lo menos en lo religioso."
- Leonardo Castellani (1899 - 1981)


















