lunes, 4 de mayo de 2026
IGNORANCIA VENCIBLE
s谩bado, 2 de mayo de 2026
CREDO ACERCA DEL DEMONIO
1潞. Creo que existe y que es muy eficaz y potente.
2潞. Creo que tiene mucho inter茅s en hacerme creer que no existe.
3潞. Creo que ataca por el punto m谩s d茅bil.
4潞. Creo que ataca poco a poco.
5潞. Creo que se envalentona si me acobardo y se acobarda si con valor doy rostro.
6潞. Creo que est谩 empe帽ado en que me quede solo.
7潞. Creo que utiliza t谩ctica alternante. Cuando estoy en baja: placeres aparentes. Cuando en alza: desganas, desconfianzas, desalientos.
8潞. Creo que intentar谩 haga yo mudanza en tiempo de desolaci贸n.
9潞. Creo que se disfraza de «谩ngel bueno».
10潞. Creo que si permanezco unido a la Virgen Inmaculada, no tengo nada que temer.
P. Tom谩s Morales S.J., a partir de las reglas de discernimiento de los Ejercicios Espirituales del gran San Ignacio de Loyola.
viernes, 1 de mayo de 2026
EL PAPA QUE CODIFIC脫 A PERPETUIDAD LA MISA CAT脫LICA Y SALV脫 A LA IGLESIA Y A EUROPA DE LA INVASI脫N MUSULMANA
jueves, 30 de abril de 2026
mi茅rcoles, 29 de abril de 2026
DEBEMOS UN INMENSO RESPETO AL SANT脥SIMO SACRAMENTO
martes, 28 de abril de 2026
QUI脡N ES SARAH MULLALLY, LA "OBISPA" RECIBIDA CON HONORES EN ROMA
La Iglesia Cat贸lica ha definido que las "ordenaciones" anglicanas son inv谩lidas por haber perdido la sucesi贸n apost贸lica (Le贸n XIII) y que es nula y sin ning煤n valor la "ordenaci贸n" de mujeres.
por Miguel Escriva. Tomado de INFOVATICANA
Las im谩genes que esta semana llegan desde Roma no parecen normales. Son un choque visual. Una mujer que la Iglesia cat贸lica no reconoce como sacerdote ni como obispo —porque doctrinalmente no puede reconocerla como tal— aparece en San Pedro vistiendo sotana violeta, cruz pectoral, sortija episcopal y todos los signos exteriores de la autoridad sagrada apost贸lica. Es recibida con honores. Bendice a obispos cat贸licos en la capilla Clementina. Se le tributa el trato debido a un primado. Posa en patios renacentistas que durante siglos vieron pasar a sucesores leg铆timos de los Ap贸stoles. Y ma帽ana lunes, en una audiencia con el papa Le贸n XIV, la escena alcanzar谩 su culmen iconogr谩fico: dos figuras vestidas de modo similar, sentadas a la misma altura, conversando como pares.
Conviene detenerse en esa anomal铆a visual antes de seguir adelante, porque es el verdadero asunto.
No estamos ante una an茅cdota protocolaria. Estamos ante una escena de banalizaci贸n de lo sagrado. Y el da帽o que esta escena produce no es pol铆tico, ni medi谩tico, ni siquiera estrictamente ecum茅nico: es sacramental y catequ茅tico. Cuando los signos sagrados se usan como si fueran equivalentes aunque no lo sean, se destruye paulatinamente la capacidad del pueblo fiel para distinguir. La sotana, la cruz pectoral, la bendici贸n impartida a la concurrencia, el trato episcopal, la recepci贸n solemne, las fotograf铆as que ma帽ana abrir谩n las noticias de medio mundo: todo comunica simult谩neamente una cosa, aunque los documentos can贸nicos digan otra. Y lo que comunica es devastador. Comunica que da exactamente igual ser obispo v谩lido o no serlo. Que da exactamente igual sostener la doctrina cat贸lica o negarla en lo esencial. Que da exactamente igual bendecir conforme a la fe que la Iglesia profesa desde los Ap贸stoles o convertir la bendici贸n en un gesto vac铆o de contenido teol贸gico, equivalente a un saludo cordial entre dignatarios civiles.
Este art铆culo se propone, en su primera parte, presentar qui茅n es la "obispa" que est谩 siendo recibida con tales honores —su biograf铆a, sus posiciones, sus propias palabras—. Y en su segunda parte, examinar lo que la fotograf铆a de esta semana significa para la custodia de lo sagrado en la Iglesia.
Qui茅n es Sarah Mullally
Sarah Elizabeth Bowser naci贸 en Woking, Surrey, en marzo de 1962. La menor de cuatro hermanos. Estudi贸 en la Winston Churchill Comprehensive School y en el Woking Sixth Form College. Eligi贸 la enfermer铆a sobre la medicina al considerar, seg煤n ella misma ha relatado, que aqu茅lla permit铆a un cuidado m谩s hol铆stico del paciente. Se form贸 como enfermera en el South Bank Polytechnic, complet贸 estudios teol贸gicos en el Heythrop College, se especializ贸 como enfermera oncol贸gica en el Royal Marsden Hospital y ascendi贸 hasta ser Directora de Enfermer铆a del Chelsea and Westminster Hospital. En 1999, con 37 a帽os, fue nombrada Chief Nursing Officer de Inglaterra, el cargo m谩s alto de la enfermer铆a p煤blica brit谩nica: salario de seis cifras, despacho en Whitehall, reuniones regulares con el primer ministro Tony Blair y rango efectivo de alta funcionaria del Estado.
Estando en la cumbre de su carrera administrativa, en 2001, fue «ordenada» al diaconado y al presbiterado anglicanos como ministro autosostenido —es decir, sin abandonar inicialmente su puesto en el gobierno—. En 2004 dej贸 el NHS para dedicarse a tiempo completo al «ministerio sacerdotal», decisi贸n que ella misma describi贸 en su d铆a como «la m谩s grande que he tomado en mi vida». En 2012 fue instalada como Canon Treasurer de la Catedral de Salisbury. En 2015, "consagrada" Obispa Sufrag谩nea de Crediton, en la Di贸cesis de Exeter, convirti茅ndose en la cuarta mujer hecha dizque obispo en la Iglesia de Inglaterra desde la apertura del episcopado a las mujeres en 2014. En 2018, instalada como 133.陋 "Obispa" de Londres, la primera mujer en la sede que es tercera en jerarqu铆a dentro del anglicanismo ingl茅s. En 2019, Decana de las Capillas Reales. En 2026, elegida 106.陋 "Arzobispo" de Canterbury y entronizada el 25 de marzo en su catedral, con la responsabilidad de presidir, como primus inter pares, una Comuni贸n Anglicana de aproximadamente 85 millones de fieles repartidos en 42 provincias aut贸nomas.
El Financial Times la ha caracterizado como «teol贸gicamente liberal». Ella misma se define, con todas las letras, como feminista. Ambos datos son descriptivamente exactos y conviene tomarlos en serio: resumen mejor que cualquier glosa la sustancia teol贸gica de su ministerio.
El sacerdocio que la Iglesia cat贸lica no reconoce
La doctrina cat贸lica sobre la imposibilidad de ordenar mujeres al sacerdocio fue formulada con car谩cter definitivo por Juan Pablo II en la Carta Apost贸lica Ordinatio Sacerdotalis de 22 de mayo de 1994:
«Declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenaci贸n sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia.»
La Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe, en su Responsum ad Dubium del 28 de octubre de 1995 firmado por el entonces cardenal Joseph Ratzinger, especific贸 que esta doctrina exige el asentimiento definitivo de los fieles porque pertenece al dep贸sito de la fe ense帽ado infaliblemente por el magisterio ordinario y universal. Las razones, seg煤n el texto de Juan Pablo II, son tres: el ejemplo de Cristo al elegir doce varones como ap贸stoles —decisi贸n que no puede explicarse por condicionamiento cultural, dado que Jes煤s se distanci贸 de tantas costumbres de su tiempo respecto a las mujeres—, la pr谩ctica constante de la Iglesia que ha imitado fielmente esta elecci贸n, y el magisterio vivo que ha mantenido siempre tal reserva como perteneciente al designio divino. La Iglesia, subraya el documento, no afirma que no quiera ordenar mujeres: afirma que no puede.
Mullally fue ordenada al diaconado y al presbiterado en 2001, consagrada obispa en 2015 en la propia Catedral de Canterbury, y entronizada como Arzobispo de Canterbury en marzo de 2026. Cada uno de esos actos, le铆do desde la doctrina cat贸lica, no produjo el efecto sacramental que pretende producir: los signos exteriores se realizaron, pero la materia ministerial requerida no estaba presente. Esta no es una opini贸n teol贸gica controvertida ni una posici贸n conservadora dentro del catolicismo: es la ense帽anza definitiva de la Iglesia, y lo es desde mucho antes del nombramiento de Mullally.
Las bendiciones de uniones homosexuales
Mullally no se limit贸 a apoyar la apertura lit煤rgica del anglicanismo a las uniones del mismo sexo: la dirigi贸. Desde 2020 hasta 2023 presidi贸 el llamado Next Steps Group, el comit茅 episcopal del proceso Living in Love and Faith (LLF) que culmin贸 con la aprobaci贸n, el 9 de febrero de 2023, de las Prayers of Love and Faith. Estas son oraciones lit煤rgicas que las parroquias anglicanas pueden utilizar, a discreci贸n del p谩rroco, para bendecir a parejas del mismo sexo que han contra铆do matrimonio civil o uni贸n registrada. Incluyen oraciones de acci贸n de gracias, dedicaci贸n y bendici贸n de Dios sobre la pareja como tal.
Su discurso ante el S铆nodo General el 6 de febrero de 2023, presentando la moci贸n, contiene la articulaci贸n m谩s clara de su hermen茅utica teol贸gica. Vale la pena transcribirlo:
«Esto a veces ha sido caracterizado como un desacuerdo entre quienes toman la Escritura en serio y quienes son arrastrados por los caprichos de la cultura. Los recursos de Living in Love and Faith ilustran que esto no es as铆 en absoluto. La gente ha le铆do la Escritura seriamente y encuentra una diferencia de significado.»
Esta es la tesis hermen茅utica clave. La Escritura, le铆da con la misma seriedad por todos, admitir铆a lecturas opuestas sobre la moralidad de las relaciones homosexuales, y por tanto la unidad eclesial puede edificarse sobre esa diferencia interpretativa sin necesidad de resolverla doctrinalmente. La carta pastoral con la que Mullally present贸 las nuevas oraciones lo formula con todav铆a mayor claridad:
«Expresamos nuestra alegre afirmaci贸n y celebraci贸n de las personas LGBTQI en nuestras comunidades eclesiales. (…) Por primera vez, las iglesias dentro de la Iglesia de Inglaterra podr谩n hacer esto: es realmente una primera vez.»
Y junto con el resto del episcopado anglicano, en el mismo proceso, firm贸 una carta p煤blica de disculpa cuyo tenor merece ser fijado con exactitud:
«Nos disculpamos juntos por el rechazo, la exclusi贸n y la hostilidad que las personas LGBTQI+ han experimentado dentro de la Iglesia. Nuestros ojos se han abierto al da帽o que hemos hecho, especialmente a las personas LGBTI+. Nos damos cuenta de que este comportamiento no ha reflejado el amor universal de Dios para todas las personas.»
La doctrina cat贸lica sobre el matrimonio y los actos homosexuales est谩 formulada en el Catecismo con claridad meridiana:
«Apoy谩ndose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves, la Tradici贸n ha declarado siempre que los actos homosexuales son intr铆nsecamente desordenados. Son contrarios a la ley natural. (…) En ning煤n caso pueden ser aprobados.» (CIC 2357)
Es cierto que la infame Declaraci贸n Fiducia Supplicans del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (diciembre de 2023) admiti贸 la posibilidad de bendiciones pastorales no rituales, espont谩neas, breves, no equiparables a un rito lit煤rgico, en las que el ministro pueda invocar el bien de las personas que se acercan, sin que esa bendici贸n sancione la situaci贸n moral de su uni贸n y sin riesgo alguno de confusi贸n con la bendici贸n matrimonial. Pero cabe matizar al menos que la Iglesia cat贸lica se resisti贸 y que cardenal V铆ctor Manuel Fern谩ndez, en la Nota de Prensa del 4 de enero de 2024, insisti贸: «no son bendiciones del v铆nculo, no son bendiciones de la uni贸n». Las Prayers of Love and Faith anglicanas son exactamente lo que esa Nota excluye: oraciones lit煤rgicamente formalizadas, aprobadas por la autoridad eclesial, ofrecidas sobre la pareja como tal y celebrativas del v铆nculo. La carta de Mullally lo dice con todas las letras: «alegre afirmaci贸n y celebraci贸n» de la pareja.
El aborto: «m谩s pro-elecci贸n que pro-vida»
El 18 de marzo de 2026, una semana antes de su entronizaci贸n, la C谩mara de los Lores debati贸 una enmienda al Crime and Policing Bill del gobierno brit谩nico que pretend铆a despenalizar completamente el aborto en Inglaterra y Gales en cualquier fase del embarazo —es decir, eliminar incluso las restricciones actuales que permiten interrumpir el embarazo hasta la semana 24, autorizando de facto el aborto hasta el momento del nacimiento—. Mullally hab铆a anunciado una peregrinaci贸n a pie de seis d铆as desde la Catedral de San Pablo en Londres hasta la Catedral de Canterbury, siguiendo el llamado Becket Camino, como preparaci贸n espiritual para su ministerio. Las fechas coincid铆an exactamente con la votaci贸n. La presi贸n p煤blica la oblig贸 a interrumpir la peregrinaci贸n para acudir al hemiciclo, donde no apoy贸 la enmienda infanticida. Pero lo decisivo no es ese voto t茅cnico, sino su intento de evasiva y dos elementos previos que conviene fijar con sus propias palabras.
En entrevistas anteriores, Mullally se hab铆a definido a s铆 misma como «m谩s pro-choice que pro-life».
Y en su intervenci贸n del 19 de marzo de 2026 en la C谩mara de los Lores, declar贸:
«No creo que las mujeres que act煤an en relaci贸n con sus propios embarazos deban ser procesadas penalmente. (…) Apoyo la oposici贸n principial de la Iglesia de Inglaterra al aborto, que viene acompa帽ada del reconocimiento de que pueden existir condiciones estrictamente limitadas bajo las cuales el aborto puede ser preferible a cualquier otra alternativa disponible.»
La doctrina cat贸lica sobre el aborto procurado no admite gradaci贸n. El Catecismo lo formula con extrema precisi贸n:
«Desde el siglo I, la Iglesia ha afirmado la malicia moral de todo aborto provocado. Esta ense帽anza no ha cambiado; permanece invariable. El aborto directo, es decir, querido como fin o como medio, es gravemente contrario a la ley moral.» (CIC 2271)
«La cooperaci贸n formal en un aborto constituye una falta grave. La Iglesia sanciona con pena can贸nica de excomuni贸n este delito contra la vida humana.» (CIC 2272)
Juan Pablo II, en Evangelium Vitae (1995), declar贸 con autoridad magisterial: «el aborto directo (…) constituye siempre un desorden moral grave». La distancia entre admitir el aborto como «preferible» en condiciones limitadas y rechazar su persecuci贸n penal, por un lado, y declararlo «siempre un desorden moral grave» que la Iglesia sanciona con excomuni贸n, por otro, no es una distancia de matiz. Es la distancia entre dos antropolog铆as incompatibles.
La pastoral de g茅nero
En febrero de 2022, desde la di贸cesis de Londres, Mullally impuls贸 la creaci贸n de un Grupo Asesor sobre «atenci贸n pastoral e inclusi贸n de las personas LGBT+ en la vida de nuestras comunidades eclesiales» y respald贸 institucionalmente la observancia del LGBT+ History Month. El proceso Living in Love and Faith incluy贸 desde su origen, junto a la sexualidad, la identidad de g茅nero como objeto expl铆cito de discernimiento. La pastoral resultante adopta el lenguaje de la afirmaci贸n identitaria: las personas son quienes ellas mismas dicen ser, y la Iglesia debe acompa帽ar esa autodefinici贸n con cuidado y reconocimiento.
La Declaraci贸n Dignitas Infinita del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (abril de 2024), aprobada por el papa Francisco, articul贸 con fuerza la doctrina cat贸lica sobre esta cuesti贸n:
«La teor铆a de g茅nero resulta peligrosa porque pretende eliminar las diferencias en su pretensi贸n de igualar a todos. Estas diferencias, en realidad, son los m谩s bellos signos visibles de la inefable creatividad del Padre.» (DI 56)
«Deben denunciarse como contrarias a la dignidad humana todas aquellas tentativas de oscurecer la referencia a la ineliminable diferencia sexual entre hombre y mujer.» (DI 58)
El testimonio del sur global
La oposici贸n m谩s seria al nombramiento de Mullally no procede del catolicismo ni de los c铆rculos conservadores ingleses, sino del propio interior de la Comuni贸n Anglicana, y concretamente de su sur global. La Global South Fellowship of Anglican Churches —que re煤ne a m谩s de diez provincias con aproximadamente 35 millones de fieles, mayoritariamente africanos— calific贸 su elecci贸n de «oportunidad perdida de unir y reformar» la Iglesia. El Arzobispo Justin Badi Arama, primado de Sud谩n del Sur y presidente actual del GSFA, declar贸 expresamente que no la reconoce como l铆der espiritual.
Estas iglesias del sur global no hablan desde un conservadurismo cultural occidental. Hablan desde una lectura de la Escritura y la Tradici贸n que coincide en lo esencial con la doctrina cat贸lica sobre matrimonio, sacerdocio, sexualidad y vida. Sus obispos sostienen el matrimonio como uni贸n de var贸n y mujer, rechazan la bendici贸n de uniones homosexuales, defienden la inviolabilidad de la vida desde la concepci贸n, y mantienen una antropolog铆a fundada en la diferencia sexual creada. Por todo ello no han venido a Roma esta semana. Y por todo ello ser铆a con ellos —no con quien hoy posa en San Pedro— con quienes el ecumenismo cristiano tendr铆a alg煤n sentido teol贸gico real.
La fotograf铆a y la banalizaci贸n de lo sagrado
Hasta aqu铆 el perfil de la persona y de sus posiciones. Ahora el verdadero asunto.
Lo que la imagen comunica
Vuelvan los ojos a las fotograf铆as que estos d铆as ver谩n millones de fieles sin la formaci贸n y el discernimiento que tienen nuestros lectores de Infovaticana. Una mujer atraviesa el patio de San D谩maso del Vaticano vestida con la sotana violeta, faj铆n, cuello romano, cruz pectoral y sortija episcopal. La saludan cardenales, le abren puertas, la conducen al despacho del papa. Posar谩 junto a Le贸n XIV. Recibir谩 los honores debidos a un primado. Bendecir谩 a unos y a otros, seg煤n el uso de los obispos. La imagen recorrer谩 las portadas, abrir谩 los telediarios, se imprimir谩 en los manuales de historia ecum茅nica. Y la imagen dir谩, sin palabras pero con extrema elocuencia, lo siguiente: ante esta persona y ante el sucesor de Pedro, los signos sacramentales son intercambiables.
Esa equivalencia visual es falsa. Y lo es de un modo que importa, porque los signos sagrados no son ornamentos protocolarios. Son lo que San Agust铆n llamaba verba visibilia, palabras visibles: comunican una realidad teol贸gica. La capa pluvial, la mitra, la cruz pectoral, la sortija episcopal, el b谩culo, las vestiduras lit煤rgicas, el gesto de la bendici贸n, el trato como sucesor de los Ap贸stoles: todos estos signos significan algo en el lenguaje sacramental cristiano. Significan que quien los porta ha recibido por imposici贸n de manos en sucesi贸n apost贸lica ininterrumpida la potestad de orden, el car谩cter sacramental que lo configura ontol贸gicamente con Cristo Cabeza para actuar in persona Christi en los sacramentos. Esa potestad es, en la fe cat贸lica, la 煤nica raz贸n por la que el obispo viste como viste y bendice como bendice. Cuando el signo se separa de su contenido, no permanece neutro: se vuelve activo en sentido contrario. Comunica que el contenido nunca import贸 realmente.
C贸mo se destruye la Iglesia sin persecuci贸n abierta
El da帽o no est谩 solo en que Sarah Mullally est茅 esta semana en San Pedro. El da帽o est谩 en que parezca ocupar un lugar sacramental que doctrinalmente no tiene, y en que se permita —incluso que se favorezca— que el signo funcione contra la verdad que el signo deber铆a custodiar. En que la est茅tica de la comuni贸n tape la fractura doctrinal hasta volverla invisible para el ojo no entrenado, que es la inmensa mayor铆a del pueblo fiel. En que lo sagrado deje de custodiarse y pase a administrarse como una escenograf铆a diplom谩tica.
Es una forma sutil, eficac铆sima y casi indetectable de erosi贸n de la fe. La Iglesia ha resistido a lo largo de la historia persecuciones abiertas, herej铆as formuladas con franqueza, cismas declarados, intentos brutales de aniquilaci贸n f铆sica. Esas amenazas, por terribles, eran reconocibles. El fiel sab铆a contra qu茅 resistir, sab铆a a qui茅n no obedecer, sab铆a qu茅 creer y qu茅 rechazar. La amenaza que esta semana se representa en el Vaticano es de otra naturaleza: no niega frontalmente la doctrina, sino que envuelve su contradicci贸n en cortes铆a, sonrisas, protocolo, lenguaje ecum茅nico y fotograf铆as edificantes. Y lo hace en el lugar que m谩s lo amplifica, el coraz贸n visible de la Iglesia cat贸lica, ante objetivos que difundir谩n las im谩genes a todo el mundo.
El resultado catequ茅tico es devastador. El fiel medio que esta semana vea las fotograf铆as sacar谩 tres conclusiones simult谩neas: que los obispos cat贸licos y la primada anglicana son sustancialmente lo mismo; que las diferencias doctrinales entre ambas iglesias deben de ser, por tanto, cuesti贸n de matices secundarios o de meras formas culturales; y que las posiciones de la primada anglicana —el sacerdocio femenino, la bendici贸n de uniones homosexuales, la posici贸n pro-elecci贸n sobre el aborto, la pastoral afirmativa de la ideolog铆a de g茅nero— deben de ser doctrinalmente compatibles con la fe cat贸lica, puesto que el papa la recibe con honores y comparte con ella signos sagrados. Ninguna de estas tres conclusiones es verdadera. Las tres ser谩n adoptadas masivamente como si lo fueran. Y se incorporar谩n al sentido com煤n religioso de millones de personas que ya no necesitar谩n ning煤n te贸logo disidente para creer aquello que la propia liturgia visual del Vaticano les habr谩 ense帽ado.
El signo enfrentado a la verdad
Conviene formularlo con la mayor claridad posible. La doctrina cat贸lica sostiene que Sarah Mullally no es obispo, no es sacerdote, no puede consagrar la Eucarist铆a, no puede confirmar v谩lidamente, no puede absolver sacramentalmente, no porta la sucesi贸n apost贸lica, no representa una iglesia que est茅 en comuni贸n sacramental con Roma. Todo esto, simult谩neamente, es lo que afirma la doctrina cat贸lica. Y todo esto, simult谩neamente, es lo que la fotograf铆a del encuentro de ma帽ana niega visualmente al espectador.
La pregunta que un cat贸lico puede leg铆timamente hacerse no es si est谩 mal que el papa la reciba. Las razones diplom谩ticas para hacerlo existen, son antiguas, y forman parte de un modo leg铆timo de gestionar las relaciones inter-eclesiales heredado del Concilio Vaticano II. La pregunta es otra: si los signos exteriores con los que esa recepci贸n se reviste —la sotana, la cruz pectoral, las bendiciones rec铆procas, el tratamiento episcopal, la ubicaci贸n en lugares sacramentalmente densos como las bas铆licas papales— est谩n al servicio de la verdad de la fe o est谩n funcionando, en la pr谩ctica, contra ella. Si custodian lo sagrado o lo exhiben como mera vestimenta intercambiable. Si predican lo que la Iglesia cree o lo desmienten ante los ojos del pueblo fiel.
A esa pregunta, esta semana, hay que responder con honestidad. Y la respuesta honesta es que la escena de San Pedro, durante unas horas, est谩 suspendiendo visualmente la diferencia entre el sacerdocio cat贸lico y su imitaci贸n anglicana. Cuando esa diferencia queda suspendida ante los ojos de todos, la doctrina no queda intacta: queda desmentida en la pr谩ctica. Y un desmentido pr谩ctico, repetido en im谩genes durante a帽os, termina pesando m谩s que cualquier documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe redactado publicado en una p谩gina web que casi nadie lee.
El verdadero ecumenismo
Existe un ecumenismo cristiano aut茅ntico, querido por Cristo en su oraci贸n sacerdotal —«Que todos sean uno»— y mandado por el Concilio Vaticano II en Unitatis Redintegratio. Pero ese ecumenismo no consiste en la equivalencia visual ni en la cortes铆a protocolaria que disuelve las diferencias bajo la sonrisa institucional. Consiste en el camino paciente, exigente, doctrinalmente honesto, hacia la verdad compartida sobre Dios, sobre Cristo, sobre la Iglesia, sobre los sacramentos, sobre el hombre creado var贸n y mujer, sobre la vida humana, sobre el matrimonio, sobre el ministerio sacramental que Cristo instituy贸.
Ese camino no se recorre vistiendo igual a quienes creen cosas opuestas. Se recorre nombrando con claridad las diferencias, cargando con el peso doloroso que esa claridad supone, y trabajando juntos —en la verdad, no en la coreograf铆a— por reducirlas. El otro camino, el de las fotograf铆as edificantes y los signos intercambiables, no acerca: aleja, porque acostumbra al ojo cristiano a no distinguir, y un cristianismo que no distingue ya no es un cristianismo, es una vaguedad religiosa decorativa.
Magisterio citado: Catecismo de la Iglesia Cat贸lica (CIC 2271, 2272, 2357); Juan Pablo II, Carta Apost贸lica Ordinatio Sacerdotalis (1994); Juan Pablo II, Enc铆clica Evangelium Vitae (1995); Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe, Responsum ad Dubium (1995); Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Declaraci贸n Fiducia Supplicans (2023) y Nota de Prensa de 4 de enero de 2024; Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Declaraci贸n Dignitas Infinita (2024); Concilio Vaticano II, Decreto Unitatis Redintegratio (1964)
lunes, 27 de abril de 2026
LA MADRE CRISTIANA
s谩bado, 25 de abril de 2026
LAS 5 MALDICIONES DEL ADULTERIO
viernes, 24 de abril de 2026
EL GOZO DE MAR脥A
Fray Luis de Granada.

















