lunes, 21 de abril de 2025
HA MUERTO EL PAPA
martes, 17 de septiembre de 2024
EL ÚNICO CAMINO DE SALVACIÓN ES LA IGLESIA CATÓLICA
Compartimos este importante video muy a propósito del tema del momento.
Solo advertimos un error cuando ahí se dice que Dios es Padre, pero también "de cierta manera" madre. Cuando sabemos que Dios es únicamente Padre y que así nos lo enseñó N.S. Jesucristo que nos dijo que oremos así: "Padre nuestro que estás en el Cielo...".
Ciertamente es doctrina católica que solo quien pertenece a la Iglesia Católica, sea a su Cuerpo o a su Alma, está en camino de salvación si cumple con la Ley Natural (compendiada en los mandamientos) y es fiel hasta el final de su vida.
Los "dioses" de las otras religiones (que son falsas) dice la Palabra de Dios (la Biblia) que en realidad son demonios. Luego no puede una falsa religión ser camino de salvación. Un no católico si cumple la Ley Natural y busca la verdad sinceramente puede llegar a tener un deseo explícito o implícito de bautizarse y eventualmente salvarse A PESAR de su falsa religión, al pertenecer al ALMA de la Iglesia Católica. Puede, eventualmente, llegar a salvarse no por su falsa religión sino A PESAR DE ELLA y a través de la verdadera Iglesia (la Católica) por pertenecer a su ALMA.
Quien sostenga que las falsas religiones pudieran ser caminos de salvación yerra de una manera gravísima pues pone al mismo nivel la Verdad con el error, la Luz con las tinieblas, a Cristo con Belial. Una opinión personal en este sentido, aunque sea de un Papa, no es más que eso: una opinión personal errónea que contraviene la enseñanza de Cristo y de la Iglesia, y no es ninguna definición doctrinal, y por lo mismo ni goza de la infalibilidad ni tiene ningún valor magisterial. Por lo mismo debe ser rechazada por todo católico para ser fiel a la Iglesia Católica fundada por Cristo, siguiendo la enseñanza bíblica de obedecer a Dios antes que a los hombres. Es un deber resistir a la autoridad cuando se aparta de su deber de confirmar en la fe. San Pablo puso el ejemplo cuando resistió cara a cara a San Pedro en Antioquia.
martes, 16 de enero de 2024
EL INFIERNO EXISTE Y NO ESTÁ VACÍO
De nada valen los "me gusta pensar que..." y los "ojalá sea realidad" mi propio pensamiento contra la Verdad enseñada en las Sagradas Escrituras.
Cristo menciona dieciocho veces la realidad y la existencia del Infierno y que no está vacío, pues señala que ahí será el llanto y crujir de dientes, y que en el Juicio Final dirá a los réprobos: "Id malditos al fuego eterno".
La Santísima Virgen en Fátima mostró a los pastorcillos una visión del Infierno y la gran cantidad de almas que ahí están por su conducta rebelde contra Dios durante su vida.
Los pensamientos personales que contravienen la Enseñanza bíblica no tienen ningún valor, así sean de quien debería ser custodio de esa Enseñanza y tiene el deber de mantener firmemente el depósito de la fe.
Todo esto es tan absurdo como si alguien manifiestara que le gusta pensar que existen los círculos cuadrados y desea que sean realidades éstos, o que Dios crea algo que no tiene sentido y se mantiene vacío contrariamente a lo que Él mismo manifiesta en su propia Enseñanza.
viernes, 6 de octubre de 2023
ROMA: CINCO CARDENALES PRESENTAN SUS "DUBIA" AL PAPA FRANCISCO
Los cardenales Brandmüller, Burke, Zen, Sandoval y Sarah presentaron cinco preguntas, llamadas dubia, el 21 de agosto, en busca de aclaraciones sobre algunas cuestiones relacionadas con el desarrollo doctrinal, la bendición de las parejas homosexuales, la autoridad del Sínodo sobre la Sinodalidad, la ordenación de mujeres y la absolución sacramental.
Estos dubia fueron firmados por los cardenales Walter Brandmüller, de 94 años, presidente del Comité Pontificio para las Ciencias Históricas; Raymond Burke, 75 años, prefecto emérito de la Signatura Apostólica; Joseph Zen Ze-Kiun, 90 años, obispo emérito de Hong Kong; Juan Sandoval Íñiguez, 90 años, arzobispo emérito de Guadalajara; y Robert Sarah, 78 años, prefecto emérito del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
Los hechos
En una Notificación a los Fieles de Cristo sobre los dubia presentados a Francisco, los cardenales explican que primero escribieron una serie de "preguntas" enviadas al Soberano Pontífice el 10 de julio de 2023. La respuesta no tardó mucho, ya que está fechada el 11 de julio, es decir, al día siguiente.
Sin embargo, esta carta no sigue el método del dubium. En efecto, este tipo de preguntas reciben una respuesta de "sí" o "no". Sin embargo, el Papa dio una respuesta detallada que no satisfizo a los cinco redactores, porque la encontraron demasiado vaga en todos los puntos. Por tanto, escribieron una segunda versión, más precisa, pidiendo expresamente un sí o un no.
"Después de estudiar su carta, que no seguía la práctica de la responsa ad dubia, reformulamos los dubia para obtener una respuesta clara basada en la doctrina y disciplina perennes de la Iglesia. Mediante una carta del 21 de agosto de 2023, presentamos al Romano Pontífice los dubia reformulados. Hasta la fecha no hemos recibido respuesta", concluyen.
Los dubia originales y su reformulación
Primer dubium
Analiza el desarrollo de la doctrina y la afirmación de los obispos de que la revelación divina "debe ser reinterpretada a la luz de los cambios culturales de nuestro tiempo y de la nueva visión antropológica que estos cambios promueven. Dichos obispos sostienen que estos cambios deberían impulsar a la Iglesia a enseñar lo contrario de lo que siempre ha enseñado".
La respuesta del Papa indica que la Iglesia "puede profundizar su comprensión de la fe". Pero los cardenales no quedaron satisfechos, porque se trata de "cuestiones esenciales, y no secundarias, para nuestra salvación, como la confesión de la fe, las condiciones subjetivas del acceso a los sacramentos y la observancia de la ley moral", declararon.
Por lo tanto, reformularon su dubium: "¿Es posible que la Iglesia hoy enseñe doctrinas contrarias a las que ha enseñado anteriormente en materia de fe y de moral, ya sea por el Papa ex cathedra, ya sea en las definiciones de un Concilio Ecuménico, o en el magisterio universal ordinario de los obispos esparcidos por el mundo (cf. Lumen Gentium, 25)?"
Segundo dubium
Sobre la bendición de las uniones homosexuales. Los cardenales subrayan la enseñanza de la Iglesia sobre la creación de la naturaleza humana, hombre y mujer, y el mandamiento de la fecundidad (Gen 1, 27-28). El dubium inicial preguntaba si la Iglesia puede apartarse de esta enseñanza y aceptar "como un 'bien posible' situaciones objetivamente pecaminosas, como las uniones homosexuales".
La respuesta del Papa indica que equiparar el matrimonio con la bendición de las parejas homosexuales conduce a la confusión y, por tanto, debería evitarse. Pero los cardenales temen que "la bendición de las parejas del mismo sexo pueda crear confusión en todos los casos (…) porque los actos homosexuales serían presentados prácticamente como algo bueno".
El dubium se reformula de la siguiente manera: ¿es posible, en "ciertas circunstancias", que un sacerdote bendiga las uniones homosexuales "sugiriendo así que el comportamiento homosexual en sí mismo no sería contrario a la ley de Dios y al camino de cualquiera hacia Dios?"
En relación con esta duda, se preguntan si sigue siendo válida la enseñanza de la Iglesia, a saber, que "cualquier acto sexual fuera del matrimonio, y en particular los actos homosexuales, constituyen un pecado objetivamente grave contra la ley de Dios, cualesquiera que sean las circunstancias en las que tiene lugar y la intención con la que se realiza".
Tercer dubium
Sobre la sinodalidad: la cuestión inicial preguntaba si este puede ser "el criterio supremo de gobierno de la Iglesia" sin poner en peligro "el orden constitutivo deseado por su Fundador", dado que el Sínodo de los obispos no representa al colegio episcopal, sino que es "solo un órgano asesor del Papa".
La respuesta del Papa Francisco enfatiza la "dimensión sinodal de la Iglesia" que incluye a todos los fieles laicos, pero los cardenales expresaron su preocupación por el hecho de que la "sinodalidad" se presente como si "fuera la autoridad suprema de la Iglesia" en comunión con el Papa.
Su dubium reformulado plantea la cuestión así: "El Sínodo de los Obispos que se celebrará en Roma y que incluirá solo una representación electa de pastores y fieles, ejercerá, en las cuestiones doctrinales o pastorales sobre las cuales será llamado a expresarse, ¿la autoridad suprema de la Iglesia, que pertenece exclusivamente al Romano Pontífice y, al colegio de los obispos unidos al Papa (cf. can. 336)?"
Cuarto dubium
El cuarto dubium se refiere a la posible ordenación de mujeres. Se pregunta si la enseñanza de la Ordinatio Sacerdotalis, que "afirma definitivamente la imposibilidad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, sigue siendo válida" y si esta enseñanza "ya no puede ser modificada ni objeto de libre discusión por parte de los pastores o teólogos".
En su dubium reformulado, los cardenales señalan que el Papa afirma que la Ordinatio Sacerdotalis debe mantenerse definitivamente y "que es necesario entender el sacerdocio, no en términos de poder, sino en términos de servicio". Pero objetan su respuesta aduciendo que el tema "aún podría explorarse más a fondo".
"Tememos que algunos interpreten esta afirmación como si la cuestión aún no se hubiera decidido definitivamente", afirman. Su dubium reformulado dice: "¿Podría la Iglesia en el futuro tener la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, contradiciendo así la reserva exclusiva de este sacramento a los varones bautizados, que pertenece a la sustancia misma del sacramento del orden, que la Iglesia no puede cambiar?"
Quinto dubium
Sobre la absolución sacramental. El dubium inicial hace referencia a la insistencia de Francisco relacionada con el deber de absolver a todos y siempre, de modo que parece como si el arrepentimiento no fuera una condición necesaria para la absolución. Se pregunta si la contrición es siempre necesaria para la validez de la confesión "de modo que el sacerdote debería posponer la absolución cuando sea evidente que no se cumple con dicha condición".
En el dubium reformulado, los cardenales explican que el Papa confirmó la enseñanza del Concilio de Trento, a saber, que la absolución requiere el arrepentimiento del pecador, el cual incluye la resolución de no volver a pecar. Añaden: "Pero algunos podrían interpretar que la respuesta significa que la confesión es una condición suficiente para recibir la absolución, en el sentido de que esto podría incluir implícitamente la confesión de los pecados y el arrepentimiento".
Por lo tanto, reformularon su dubium de la siguiente manera: "¿Puede un penitente que, admitiendo un pecado, niega de alguna manera la intención de no volver a cometerlo, recibir válidamente la absolución sacramental?"
El Vaticano publica la respuesta del Papa a los cinco cardenales
Probablemente molesto por la publicación de la Notificación a los Fieles de Cristo de los cinco cardenales, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe –seguramente con el acuerdo o a petición del Papa– publicó la carta de respuesta de Francisco a los cinco porporati, con fecha del 11 de julio, que estos últimos no quisieron hacer pública. Consideraban que era una respuesta personal del Papa y que no tenían que publicarla.
Estos últimos episodios, ocurridos justo antes de la apertura del Sínodo, no deben ser vistos con buenos ojos ni en el Vaticano ni en Santa Marta. Pero una cosa es segura: no debemos esperar que Francisco responda sí o no a las preguntas formuladas.
Fuentes: InfoCatolica/vatican.va/cath.ch–Fsspx.Actualités
sábado, 21 de agosto de 2021
viernes, 23 de octubre de 2020
UNIONES CIVILES DEL MISMO SEXO Y LA FE CATÓLICA por Mons. Schneider

Uniones civiles del mismo sexo y la fe católica
por Mons.A.Schneider
La fe católica en la voz del magisterio perenne, el sentido de la fe de los fieles (sensus fidelium) así como el sentido común, rechazan claramente cualquier unión civil de dos personas del mismo sexo, unión que tiene como objetivo que estas personas busquen el placer sexual entre sí. Incluso si las personas que viven en tales uniones no participaran en el placer sexual mutuo, algo que en realidad se ha demostrado que es poco realista, tales uniones representan un gran escándalo, un reconocimiento público de los pecados de fornicación contra la naturaleza y una ocasión próxima y continua de pecado. Quienes abogan por las uniones civiles entre personas del mismo sexo son, por tanto, también culpables de crear una especie de estructura de pecado, en este caso de la estructura jurídica de la fornicación habitual contra la naturaleza, ya que los actos homosexuales pertenecen a los pecados que claman al cielo, como dice el Catecismo de la Iglesia Católica (ver n. 1867).
Todo verdadero católico, todo verdadero sacerdote católico, todo verdadero obispo católico debe, con profundo dolor y un corazón lloroso, lamentarse y protestar contra el hecho inaudito de que el Papa Francisco, el Romano Pontífice, el sucesor del apóstol Pedro, el Vicario de Cristo en la tierra , manifestara en la película documental “Francesco”, que se estrenó el 21 de octubre del 2020 como parte del Festival de Cine de Roma, su apoyo a las uniones civiles del mismo sexo. Tal apoyo del Papa significa apoyo para una estructura de pecado, para un estilo de vida contra el sexto mandamiento del Decálogo, que fue escrito con los dedos de Dios en tablas de piedra en el Sinaí (ver Ex. 31:18) y entregado por manos de los ángeles a los hombres (ver Gálatas 3:19).
Lo que Dios ha escrito con su mano, ni siquiera un Papa puede borrarlo ni reescribirlo con su mano o con su lengua. El Papa no puede comportarse como si fuera Dios o una encarnación de Jesucristo, modificando estas palabras del Señor: “Habéis oído que se dijo: ‘No cometerás adulterio’. Pero yo les digo que todo el que mira a una mujer con lujuria, ya cometió adulterio con ella en su corazón ”. (Mt 5, 27-28) y en lugar de esto decir, más o menos, lo siguiente: “Habéis oído que se dijo: ‘No cometerás adulterio’, ’si un hombre se acuesta con un varón como con una mujer, ambos han cometido una abominación’ (Lev. 20:13), ‘hombres que practican la homosexualidad no heredarán el reino de Dios ”(1 Cor. 6: 9); ‘la práctica de la homosexualidad es contraria a la sana doctrina’ (1 Tim. 1:10). Pero les digo que para las personas que sienten atracción por el mismo sexo “tenemos que crear una ley de unión civil. De esa forma están cubiertos legalmente”.
Todo Pastor de la Iglesia y, sobre todo el Papa, debería recordar siempre a los demás estas serias palabras de Nuestro Señor: “Así, el que quebrante uno solo de estos mandamientos, incluso de los más pequeños, y enseñe a los hombres a hacer lo mismo, será el más pequeño en el Reino de los Cielos” (Mt 5:19).
Todo Papa debe tomarse muy en serio lo que proclamó el Concilio Vaticano I: “Así el Espíritu Santo fue prometido a los sucesores de Pedro, no de manera que ellos pudieran, por revelación suya, dar a conocer alguna nueva doctrina, sino que, por asistencia suya, ellos pudieran guardar santamente y exponer fielmente la revelación transmitida por los Apóstoles,“. (Constitución Dogmática Pastor aeternus , cap.4)
Abogar por una ley para que se dé cobertura legal a un estilo de vida contrario al Mandamiento explícito de Dios, contra la naturaleza humana y contra la razón humana, es una nueva doctrina, que “quienes cosen lazos para todas las articulaciones de las manos y hacen velos de todos los tamaños para la cabeza” (Ez. 13:18), una nueva doctrina que “pervierte la gracia de nuestro Dios en lascivia” (Judas 4), una doctrina que evidentemente está en contra de la Revelación Divina y la enseñanza perenne de la Iglesia de todos los tiempos. Tal doctrina conspira con el pecado y, por lo tanto, es una medida sumamente anti-pastoral.
Promover jurídicamente un estilo de vida pecaminoso va en contra del núcleo del Evangelio mismo, ya que las personas en uniones del mismo sexo a través de sus actos sexuales ofenden gravemente a Dios. Nuestra Señora de Fátima hizo el llamado maternal a toda la humanidad para que deje de ofender a Dios, que ya está demasiado ofendido.
La siguiente voz del Magisterio, se hace eco fielmente de la voz de Jesucristo, Nuestro Divino Maestro, la Verdad Eterna y la voz de la Iglesia y de los Papas de todos los tiempos:
- “si las leyes o preceptos de los gobernantes estuvieran en contradicción con aquel orden y, consiguientemente, en contradicción con la voluntad de Dios, no tendrían fuerza para obligar en conciencia.“. (cf. Juan Pablo II, Encíclica Evangelium vitae , 72)
- “Las legislaciones favorables a las uniones homosexuales son contrarias a la recta razón porque confieren garantías jurídicas análogas a las de la institución matrimonial a la unión entre personas del mismo sexo. Considerando los valores en juego, el Estado no puede legalizar estas uniones sin faltar al deber de promover y tutelar una institución esencial paroa el bien común como es el matrimonio.”(Congregación para la Doctrina de la Fe, «Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales» , n. 6)
- “Se podría preguntar cómo puede contrariar al bien común una ley que no impone ningún comportamiento en particular, sino que se limita a hacer legal una realidad de hecho que no implica, aparentemente, una injusticia hacia nadie. En este sentido es necesario reflexionar ante todo sobre la diferencia entre comportamiento homosexual como fenómeno privado y el mismo como comportamiento público, legalmente previsto, aprobado y convertido en una de las instituciones del ordenamiento jurídico. El segundo fenómeno no sólo es más grave sino también de alcance más vasto y profundo, pues podría comportar modificaciones contrarias al bien común de toda la organización social. Las leyes civiles son principios estructurantes de la vida del hombre en sociedad, para bien o para mal. Ellas « desempeñan un papel muy importante y a veces determinante en la promoción de una mentalidad y de unas costumbres ».(14) Las formas de vida y los modelos en ellas expresados no solamente configuran externamente la vida social, sino que tienden a modificar en las nuevas generaciones la comprensión y la valoración de los comportamientos. La legalización de las uniones homosexuales estaría destinada por lo tanto a causar el obscurecimiento de la percepción de algunos valores morales fundamentales y la desvalorización de la institución matrimonial.“. (ibídem.)
- “Las relaciones sexuales son humanas cuando y en cuanto expresan y promueven la ayuda mutua de los sexos en el matrimonio y quedan abiertas a la transmisión de la vida.”. (ibíd., n. 7)
- “Poniendo la unión homosexual en un plano jurídico análogo al del matrimonio o la familia, el Estado actúa arbitrariamente y entra en contradicción con sus propios deberes.”. (ibíd., n. 8)
- “No atribuir el estatus social y jurídico de matrimonio a formas de vida que no son ni pueden ser matrimoniales no se opone a la justicia, sino que, por el contrario, es requerido por ésta... hay suficientes razones para afirmar que tales uniones son nocivas para el recto desarrollo de la sociedad humana, sobre todo si aumentase su incidencia efectiva en el tejido social”. (ibídem.)
- “constituye una grave injusticia sacrificar el bien común y el derecho de la familia con el fin de obtener bienes que pueden y deben ser garantizados por vías que no dañen a la generalidad del cuerpo social.” (ibid., N. 9)
- “Además, existe el peligro de que una legislación, al fundamentar determinados derechos en la homosexualidad, aliente concretamente a una persona con tendencia homosexual a declarar su homosexualidad o, incluso, a buscar un compañero con el que poder beneficiarse de las disposiciones de la ley.” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Algunas consideraciones acerca de la respuesta a las propuestas legislativas sobre la no discriminación de las personas homosexuales , 24 de julio de 1992, n. 14)
Todos los católicos, sean fieles laicos o niños pequeños, hombres y mujeres jóvenes, padres y madres de familia, personas consagradas, monjas de clausura, sacerdotes y obispos, que se mantienen inviolablemente firmes y “luchan por la fe que fue entregada una vez y para siempre a los santos ”(Judas 3), y que por eso son despreciados y marginados en la periferia de la vida de la Iglesia de nuestros días, lloren y clamen a Dios para que, por la poderosa intercesión del Inmaculado Corazón de María, quien en Fátima dijo que la gente debe dejar de ofender a Dios, que ya está demasiado ofendido, el Papa Francisco pueda convertirse y retractarse formalmente de su aprobación a las uniones civiles del mismo sexo, a fin de confirmar a sus hermanos, como el El Señor le ha mandado (Cf. Lucas 22:32).
Todos estos pequeños de la Iglesia (niños, jóvenes, jóvenes, padres y madres de familia, monjas de clausura, sacerdotes, obispos) seguramente dirían al Papa Francisco: “Santísimo Padre, por la salvación de vuestra propia alma inmortal, por el bien de las almas de todas aquellas personas que a través de su aprobación de las uniones del mismo sexo están con sus actos sexuales ofendiendo gravemente a Dios y exponiendo sus almas al peligro de perderse eternamente, conviértase, retráctese de su aprobación y proclame con todos sus predecesores la siguiente enseñanza inmutable de la Iglesia":
“La Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede en modo alguno llevar a la aprobación del comportamiento homosexual ni a la legalización de las uniones homosexuales.“. (Congregación para la Doctrina de la Fe, «Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales», n. 11)
“Reconocer legalmente las uniones homosexuales o equipararlas al matrimonio, significaría no solamente aprobar un comportamiento desviado y convertirlo en un modelo para la sociedad actual, sino también ofuscar valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad. La Iglesia no puede dejar de defender tales valores, para el bien de los hombres y de toda la sociedad.”. (ibíd., n. 11)
Con la increíble aprobación por parte del Papa de las uniones entre personas del mismo sexo, todos los verdaderos hijos de la Iglesia se sienten huérfanos, y ya no escuchan más la voz clara e inequívoca del Papa, que debe guardar inviolablemente y exponer fielmente la Revelación, el Depósito de la Fe, entregado a través de los apóstoles.
Los verdaderos hijos de la Iglesia de nuestros días podrían usar estas palabras del Salmo 137, diciendo: Nos sentimos como en el exilio, junto a los ríos de Babilonia, llorando al recordar a Sión, al recordar la enseñanza luminosa y clara de los papas, de nuestra Santa Madre Iglesia.
Sin embargo, creemos inquebrantablemente en las palabras de Nuestro Señor, que las puertas del infierno no prevalecerán contra Su Iglesia.
El Señor vendrá, aunque llegue tarde, sólo en la cuarta vigilia de la noche, para calmar la tormenta dentro de la Iglesia, para calmar la tormenta dentro del papado de nuestros días, y dirá: “Ánimo; soy yo. No tengáis miedo. Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? Y en cuando subieron a la barca, el viento cesó”. (Mt. 14: 27; 32-33)
Nuestro Señor le dirá también al Papa Francisco: “Porque de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, y sufre la pérdida de su propia alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según sus obras ”. (Mateo 16: 26-27); y Nuestro Señor dirá además al Papa Francisco:
“Pero yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca; y tú, cuando te conviertas, confirma a tus hermanos.”(Lucas 22:32)
22 de octubre de 2020
+ Athanasius Schneider, obispo auxiliar de la archidiócesis de Santa María en Astana
Fuente: Infocatólica.
lunes, 11 de febrero de 2019
"NINGUNA AUTORIDAD EN LA TIERRA, NI SIQUIERA LA AUTORIDAD SUPREMA DE LA IGLESIA, TIENE EL DERECHO DE DISPENSAR A LAS PERSONAS DE OTRAS RELIGIONES DE LA FE EXPLÍCITA EN JESUCRISTO": MONS. SCHNEIDER
sábado, 7 de abril de 2018
EL CREDO QUE ES SÍMBOLO DE NUESTRA FE PROCLAMA ESTAS VERDADES REVELADAS POR DIOS QUE NADIE TIENE PODER PARA CONTRADECIRLAS
NOTA: Hemos intencionalmente esperado el suficiente tiempo para comentar esta noticia en espera de una declaración aclaratoria que confirmara la fe católica y no solo se limitase a decir que no son palabras textuales, porque pueden no serlo y expresar lo mismo. Esta declaración no se produjo hasta ahora, pese a la grave obligación de la Santa Sede de confirmar en la fe a los católicos y su deber de proclamar explícitamente los dogmas católicos revelados por Dios.
lunes, 8 de enero de 2018
TRES OBISPOS DE KAZAJISTÁN HACEN "PÚBLICA PROFESIÓN DE VERDADES INMUTABLES SOBRE EL MATRIMONIO"
- DEMOS GRACIAS A DIOS QUE HAY TODAVÍA PASTORES FIELES A LA DOCTRINA DE CRISTO Y QUE NO TEMEN DEFENDERLA
- Las relaciones sexuales entre personas que no están unidas entre sí por el vínculo de un matrimonio válido, como se verifica en el caso de los “divorciados vueltos a casar”, son siempre contrarias a la voluntad de Dios y constituyen una grave ofensa a Dios.
- Ninguna circunstancia o finalidad, ni siquiera una posible imputabilidad o culpa disminuída, pueden hacer de tales relaciones sexuales una realidad moral positiva y agradables a Dios. Lo mismo vale para los otros preceptos negativos de los Diez Mandamientos de la Ley de Dios. Ello a causa de que “existen actos que, por sí y en sí mismos, independientemente de las circunstancias, son siempre gravemente ilícitos por razón de su objeto.” (Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Reconciliatio et paenitentia, 17).
- La Iglesia no posee el carisma infalible de juzgar sobre el estado de gracia interno de un fiel (cf. Concilio di Trento, sess. 24, cap. 1). La no admisibilidad a la Santa Comunión de los así llamados “divorciados vueltos a casar” no significa por lo tanto un juicio de su estado de gracia ante Dios, sino un juicio del carácter visible, público y objetivo de su situación. A causa de la naturaleza visible de los sacramentos y de la misma Iglesia, la recepción de los sacramentos depende necesariamente de la situación visible y objetiva de los fieles.
- No es moralmente lícito tener relaciones sexuales con una persona que no es el propio cónyuge legítimo, para evitar un supuesto otro pecado. Ello a causa de que la Palabra de Dios nos enseña que no es lícito “hacer el mal para que venga el bien” (Rom 3, 8).
- La admisión de tales personas a la Santa Comunión puede ser permitida solamente cuando, con la ayuda de la gracia de Dios y de un paciente e individual acompañamiento pastoral, ellas hacen un sincero propósito de cesar de allí en adelante tales relaciones sexuales y de evitar el escándalo. En ello se ha expresado siempre en la Iglesia el verdadero discernimiento y el auténtico acompañamiento pastoral.
- Las personas que mantienen relaciones sexuales no conyugales de modo habitual, violan con tal estilo de vida el indisoluble vínculo nupcial matrimonial respecto al legítimo cónyuge. Por esta razón no son capaces de participar “en el Espíritu y en la Verdad” (cf. Jn 4, 23) en la cena nupcial eucarística de Cristo, teniendo también en cuenta las palabras del rito de la Sagrada Comunión: “¡Beatos los invitados a la Cena del Cordero!” (Ap 19, 9).
- El cumplimiento de la voluntad de Dios, revelada en Sus Diez Mandamientos y en Su explícita prohibición del divorcio, constituye el verdadero bien espiritual de las personas aquí en la Tierra, permitiendo así que sean conducidas a la salvación de la vida eterna.
‘Profesión de las verdades inmutables a respecto del matrimonio sacramental’:
- “Pues la Iglesia de Cristo, diligente custodia y defensora de los dogmas a Ella confiados, jamás cambia en ellos nada, ni disminuye, ni añade, antes, tratando fiel y sabiamente con todos sus recursos las verdades que la antigüedad ha esbozado y la fe de los Padres ha sembrado, de tal manera trabaja por limarlas y pulirlas, que los antiguos dogmas de la celestial doctrina reciban claridad, luz, precisión, sin que pierdan, sin embargo, su plenitud, su integridad, su índole propia, y se desarrollen tan sólo según su naturaleza; es decir, el mismo dogma, en el mismo sentido y parecer” (Pio IX, Bula dogmática Ineffabilis Deus).
- “En lo que dice respecto a la substancia de la verdad, la Iglesia tiene, frente a Dios y a los hombres, el sagrado deber de anunciarla, de enseñarla sin atenuantes, como Cristo la ha revelado y no existe ninguna condición de los tiempos que pueda dispensar del rigor de esta obligación. Ese deber liga la conciencia de todos los sacerdotes a los cuales ha sido confiado el cuidado de amaestrar, amonestar y guiar a los fieles” (Pio XII, Discurso a los párrocos y cuaresmalistas, 23 de marzo de 1949).
- “La Iglesia no historiza, no relativiza las metamorfosis de la cultura profana, su naturaleza siempre igual y fiel a sí misma, como Cristo la quiso y la tradición la perfeccionó” (Paulo VI, Homilía dal 28 de octubre de 1965).
- “No menoscabar en nada la saludable doctrina de Cristo es una forma de caridad eminente hacia las almas” (Paulo VI, Encíclica Humanae Vitae, 29).
- “La Iglesia no cesa nunca de invitar y animar, a fin de que las eventuales dificultades conyugales se resuelvan sin falsificar ni comprometer jamás la verdad.” (Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Familiaris consortio, 33).
- “De tal norma (la ley moral divina) la Iglesia no es ciertamente ni la autora ni el árbitro. En obediencia a la verdad que es Cristo, cuya imagen se refleja en la naturaleza y en la dignidad de la persona humana, la Iglesia interpreta la norma moral y la propone a todos los hombres de buena voluntad, sin esconder las exigencias de radicalidad y de perfección” (Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Familiaris consortio, 33).
- “El otro es el principio de la verdad y de la coherencia, por el cual la Iglesia no acepta llamar bien al mal y mal al bien. Basándose en estos dos principios complementarios, la Iglesia desea invitar a sus hijos, que se encuentran en estas situaciones dolorosas, a acercarse a la misericordia divina por otros caminos, pero no por el de los Sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía, hasta que hayan alcanzado las disposiciones requeridas del alma” (Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Reconciliatio et paenitentia, 34).
- “La firmeza de la Iglesia en defender las normas morales universales e inmutables no tiene nada de humillante. Está sólo al servicio de la verdadera libertad del hombre. Dado que no hay libertad fuera o contra la verdad” (Juan Pablo II, Encíclica Veritatis splendor, 96).
- “Ante las normas morales que prohíben el mal intrínseco no hay privilegios ni excepciones para nadie. No hay ninguna diferencia entre ser el dueño del mundo o el último de los miserables de la Tierra: ante las exigencias morales somos todos absolutamente iguales” (Juan Pablo II, Encíclica Veritatis splendor, 96).
- “El deber de reiterar esta no posibilidad de admitir a la Eucaristía (a los divorciados vueltos a casar) es condición de verdadera pastoralidad, de auténtica preocupación por el bien de estos fieles y de toda la Iglesia, ya que indica las condiciones necesarias para la plenitud de aquella conversión a la cual todos son siempre invitados por el Señor” (Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, Declaración acerca de la admisibilidad a la Santa Comunión a los divorciados vueltos a casar, 24 de junio del 2000, n. 5).
- Las relaciones sexuales entre personas que no están unidas entre sí por el vínculo de un matrimonio válido, como se verifica en el caso de los “divorciados vueltos a casar”, son siempre contrarias a la voluntad de Dios y constituyen una grave ofensa a Dios.
- Ninguna circunstancia o finalidad, ni siquiera una posible imputabilidad o culpa disminuída, pueden hacer de tales relaciones sexuales una realidad moral positiva y agradables a Dios. Lo mismo vale para los otros preceptos negativos de los Diez Mandamientos de la Ley de Dios. Ello a causa de que “existen actos que, por sí y en sí mismos, independientemente de las circunstancias, son siempre gravemente ilícitos por razón de su objeto.” (Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Reconciliatio et paenitentia, 17).
- La Iglesia no posee el carisma infalible de juzgar sobre el estado de gracia interno de un fiel (cf. Concilio di Trento, sess. 24, cap. 1). La no admisibilidad a la Santa Comunión de los así llamados “divorciados vueltos a casar” no significa por lo tanto un juicio de su estado de gracia ante Dios, sino un juicio del carácter visible, público y objetivo de su situación. A causa de la naturaleza visible de los sacramentos y de la misma Iglesia, la recepción de los sacramentos depende necesariamente de la situación visible y objetiva de los fieles.
- No es moralmente lícito tener relaciones sexuales con una persona que no es el propio cónyuge legítimo, para evitar un supuesto otro pecado. Ello a causa de que la Palabra de Dios nos enseña que no es lícito “hacer el mal para que venga el bien” (Rom 3, 8).
- La admisión de tales personas a la Santa Comunión puede ser permitida solamente cuando, con la ayuda de la gracia de Dios y de un paciente e individual acompañamiento pastoral, ellas hacen un sincero propósito de cesar de allí en adelante tales relaciones sexuales y de evitar el escándalo. En ello se ha expresado siempre en la Iglesia el verdadero discernimiento y el auténtico acompañamiento pastoral.
- Las personas que mantienen relaciones sexuales no conyugales de modo habitual, violan con tal estilo de vida el indisoluble vínculo nupcial matrimonial respecto al legítimo cónyuge. Por esta razón no son capaces de participar “en el Espíritu y en la Verdad” (cf. Jn 4, 23) en la cena nupcial eucarística de Cristo, teniendo también en cuenta las palabras del rito de la Sagrada Comunión: “¡Beatos los invitados a la Cena del Cordero!” (Ap 19, 9).
- El cumplimiento de la voluntad de Dios, revelada en Sus Diez Mandamientos y en Su explícita prohibición del divorcio, constituye el verdadero bien espiritual de las personas aquí en la Tierra, permitiendo así que sean conducidas a la salvación de la vida eterna.
sábado, 4 de noviembre de 2017
EL COLMO DE LOS COLMOS: EL VATICANO CELEBRA LOS 500 AÑOS DE LA HEREJÍA LUTERANA CON UN TIMBRE POSTAL
- CELEBRAN Y HONRAN A UN RÉPROBO QUE LLEVÓ A TANTOS Y TANTOS A ABANDONAR Y TRAICIONAR SU FE CATÓLICA.
- LO COLOCAN JUNTO A CRISTO CRUCIFICADO USURPANDO EL LUGAR DE LA MADRE DE DIOS.
- ATRÁS DE LA ESCENA SE OBSERVA LA CIUDAD DE WITTENBERG DONDE INCIÓ SU REBELIÓN CONTRA LA IGLESIA FUNDADA POR CRISTO.
Ver los siguientes enlaces:
1) LA BEATA SOR MARÍA SERAFINA MICHELI TUVO LA VISIÓN DE LUTERO EN EL INFIERNO 2) LA MUERTE DE LUTERO
martes, 24 de octubre de 2017
LOS OBISPOS POLACOS REAFIRMAN LA DOCTRINA TRADICIONAL DE LA IGLESIA Y DICEN "NO" A LA COMUNIÓN SACRÍLEGA DE LOS DIVORCIADOS EN AMASIATO
*Paréntesis: Notas de la Redacción.

















