Mostrando entradas con la etiqueta Padre Alberto Ezcurra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Padre Alberto Ezcurra. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de marzo de 2023

EL CREDO A LA PATRIA

  

 Creo en Dios que es el Amor, la Verdad, la Vida Eterna

y en la patria mexicana integrada por los hombres y las tierras

que hacen un solo camino bajo una sola Bandera.

   Creo en mi lengua castellana y en la Iglesia Verdadera,

en los labios de mi madre sobre mi frente sedienta,

en las manos de mi padre y en el dolor de su ausencia.


   Creo en la mujer que ha sido mi esposa y mi compañera

y en la sonrisa de Dios que en mis hijos se refleja.

   Creo en el honor del alma y el valor de la entereza

de quien es fiel a sí mismo y está en paz con su conciencia.

   Creo en los hombres leales que siempre cruzan su apuesta

cuando se riñe por algo que no admite componendas.


   Y también creo que el hombre tiene derecho a parcela

en un lugar de su patria si se esfuerza en merecerla.

   Y en el derecho inalienable de vivir en paz la tierra

si antes asumió el deber de dar la vida por ella,

si ello fuera menester o mejor, cuando así sea.


   Creo en aquél que trabaja detrás de las causas honestas.

En el que ama a su prójimo y que el pecado detesta.

En quien arriesga lo propio cuando un error manifiesta.

   Creo que nada es posible si la familia está enferma,

Y que de hombres viciosos derivan causas siniestras.

Esta es mi Fe inquebrantable, lo demás es letra muerta.


Padre Alberto Ezcurra (adaptación).

 

miércoles, 22 de marzo de 2023

EL QUE AMA A CRISTO, ESCUCHA Y CUMPLE SU DOCTRINA.


Si a la juventud de hoy no le damos más que sensibilidad: nos agarramos de la mano, nos queremos mucho y caminamos juntos, nos abrazamos, nos damos besitos y nos contamos

las experiencias de la vida, y nos decimos los unos a los otros: "¡Sonríe, que Dios te ama!"

Esta juventud terminará abandonando la Iglesia o perderá el interés, porque lo que necesita la juventud es una formación más sólida, más profunda. Esos eslóganes, a lo mejor, sirven para el adolescente que se acerca a recibir a Cristo, pero si después no le damos ese alimento sólido, que es la doctrina del Salvador, no podrán sobrellevar con actitud cristiana las dificultades de la vida. Si no les hemos dado un sentido de la vida, una columna vertebral capaz de cargar la cruz, todo eso otro pasa llevado por el bien.

Está bien que a Cristo lo queramos con todos nuestros sentimientos, pero amar a Cristo es mucho más profundo que eso "No son los que me dicen Señor Señor (...) es el que hace la voluntad de mi Padre; el que me ama es el que cumple mis mandamientos" (Mt. 7, 21 - Jn. 14, 21); el que ama a Cristo tiene que escuchar la doctrina de Cristo.

- Padre Alberto Ezcurra. 

———————————