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miércoles, 3 de junio de 2026

EL VESTIDO ES PARA CUBRIR, NO PARA SUGERIR O MOSTRARSE


"...El bien de nuestra alma es más importante que el corporal; y debemos preferir el bienestar espiritual de nuestro prójimo a las comodidades de nuestro cuerpo...

Si cierto tipo de vestido constituye una ocasión grave y próxima de pecado, y pone en peligro la salvación de tu alma y la de otros, es tu deber abandonarlo...".

Papa Pío Xll


martes, 19 de agosto de 2025

MEDITACIÓN SOBRE LA MODESTIA



  Que vuestra modestia sea conocida de todos los hombres, pues el día del Señor está cerca. (Filipenses IV, 5)

   I. La modestia es una virtud que regula el exterior del hombre; debes practicarla, porque no conviene a un cristiano, que debe ser la imagen y copia de Jesucristo, ser descompuesto en sus palabras o en sus actos. Dios está en todas partes; tu buen Ángel te ve; los hombres son testigos de tus inmodestias y se escandalizan de ellas. Todos estos motivos deberían persuadirte a amar esta hermosa virtud, que tanta gloria procura a Dios y tanto bien hace al prójimo. 

   ¡Qué hermoso es dar buenos ejemplos! (San Ambrosio).

   II. Para practicar la modestia, es necesario que consideres tu edad, tu condición, tu género de vida, el tiempo, el lugar y las ocasiones en que te encontrares. Tus miradas deben ser modestas, tanto como tus palabras, tus acciones y todo tu exterior; en una palabra, debes comportarte de tal modo que se pueda decir de ti: 

   “Así es como andaba Jesucristo, así es como obraba y conversaba con los hombres”. Quien profesa creer en Jesucristo, debe regular su conducta según la de su Maestro (San Jerónimo).

III. La modestia exterior depende de la interior; el rostro no es sino el reflejo de los sentimientos del alma. Si tus pasiones están bien mortificadas, si tu corazón está continuamente ocupado con el pensamiento de Dios, no tendrás mucho trabajo en ser modesto. Tu alma, encontrando su contento en el interior de sí misma, no lo buscará en el exterior. 

   Los sentimientos se manifiestan en nuestro continente, y el rostro es el espejo del alma y la expresión de las costumbres (San Isidoro).

La modestia.
Orad por la pureza en la juventud.

lunes, 4 de noviembre de 2024

RECORDEMOS HOY QUE SE CONFUNDE EL EXHIBICIONISMO Y EL LIBERTINAJE CON LIBERTAD


La modestia en el vestido femenino es un reflejo de la belleza interior, una elegancia silenciosa que habla de respeto y dignidad. Su ropa es un escudo que protege su intimidad, un símbolo de su valor y principios. Una mujer modestamente vestida es una mujer que valora su propia dignidad y que brilla y muestra su valer sin necesidad de exhibirse.

En un mundo que a menudo se confunde la libertad con el exhibicionismo y el libertinaje, la modestia es un recordatorio de que la verdadera belleza reside en la profundidad, no en la superficie. 

La modestia debe ir de la mano del buen gusto. Es, así, un elogio a la feminidad, una celebración de la elegancia y el gran valor de la mujer.

 

martes, 8 de agosto de 2023

PÍO XII: PREDICAD A TIEMPO Y A DESTIEMPO

 

"Veo con profunda tristeza como las modas indecentes, como lepra en el cuerpo de la sociedad, han invadido todos los ambientes. En las playas, balnearios y en la ciudad ya no se puede estar sin encontrarse con escenas lamentables de señoras y señoritas que, bajo el pretexto de seguir la moda, exponen impúdicamente sus cuerpos como ganado. Nosotros reprobamos enérgicamente tales costumbres paganas y exhortamos a los prelados y demás sacerdotes que prediquen a tiempo y a destiempo en contra de las modas indecentes, y prohíban que las mujeres asistan a los divinos Oficios en trajes inmodestos, ni menos que puedan comulgar ni ser madrinas y que los confesores nieguen la absolución a aquellas mujeres que no quieran apartarse de seguir las malas modas."

Papa Pío XII.

Alocución a las mujeres cristianas, 29 de agosto de 1954.

jueves, 27 de abril de 2023

VENDRÁN MODAS QUE OFENDERÁN MUCHO A DIOS, NOS ADVIRTIÓ LA VIRGEN HACE UN SIGLO

 

El 12 de Enero, 1930, la Sagrada Congregación del Santo Oficio, por mandato del Papa Pío XI, emitió instrucciones enfáticas a todos los obispos sobre la modestia en el vestir:

“Recordamos que un vestido no puede llamarse decente si tiene un escote mayor a dos dedos por debajo de la concavidad del cuello, si no cubre los brazos por lo menos hasta el codo, y escasamente alcanza un poco por debajo de la rodilla. Además, los vestidos de material transparente son inapropiados."

El Papa Pío XII, el 17 de Julio de 1954 dijo a los Grupos de Mujeres Católicas Jóvenes de Italia:

“El bien de nuestra alma es más importante que el de nuestro cuerpo; y tenemos que preferir el bienestar espiritual de nuestro vecino a nuestra comodidad corporal… Si cierta clase de vestido constituye una ocasión grave y próxima de pecado y pone en peligro la salvación de su alma y de la de los demás, es su deber dejarlo y no usarlo… Oh madres Cristianas, si vosotros supierais qué futuro de ansiedades y penas, de vergüenza mal guardada que preparáis para vuestros hijos e hijas, dejando imprudentemente que ellos se acostumbren a vivir ligeramente vestidos y haciendo que pierdan su sentido de modestia, estaríais avergonzadas de vosotros mismas y temeríais el daño que os hacéis y el daño que estáis causando a estos niños, quienes el Cielo os habéis confiado para que los criéis como Cristianos.”

Todo el mundo sabe lo que dicta la perversión de las modas actuales, tan anticristianas como tiránicas; gobernando y manipulando casi la totalidad de las tiendas de ropa y sastrerías. Sin embargo, es sumamente importante y necesario saber lo que dicta la Iglesia Católica y someterse, también en esto, a la Voluntad de Dios. 

En el Evangelio de San Mateo vemos que nuestro Señor Jesucristo reiteró el noveno mandamiento cuando dijo: 

“Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio.” Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (Mt. 5,27-28).

Las Sagradas Escrituras también enseñan:

“Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, no con oro, o perlas, o vestidos costosos” (1 Timoteo 2:9).

Cuando reflexionamos sobre estos temas, nos vienen a la mente algunas de las advertencias que dio la Bienaventurada Virgen en Fátima (Portugal,1917): 

“Se introducirán ciertas modas que ofenderán mucho a Nuestro Señor. […] Más almas se van al infierno a causa de los pecados de la carne que por cualquier otra razón.”

Han pasado más de 100 años desde las apariciones de Nuestra Señora en Fátima y, ¡qué profético fue su mensaje! Con la moderna tecnología -la televisión, los cines y los videos, y el internet- las personas están expuestos diariamente a la pornografía y otras inmoralidades que tanto destruyen su carácter moral. Sus efectos son obvios: fornicación, promiscuidad y embarazos de adolescentes extramatrimoniales, abortos, abierta promoción de anticonceptivos y aumento de violaciones.

¡Qué trágico es ver a tanta gente vivir como si no hubiera Dios, mandamientos, pecado mortal, muerte, juicio o eternidad! Sin embargo, es todavía más trágico ver a mujeres y niñas que se dicen “católicas” caer víctimas de los encantos de las modas y estilos indecentes; y, en esto, se convierten en ocasión de pecado para muchos otros. Igualmente trágico resulta ver a tantos jóvenes encadenados a la pornografía y a los vicios de la carne que miran a la mujer como objeto sexual y han dejado de ver y reconocer la alta dignidad y el valor con que Dios las formó. ¿Qué tipo de matrimonios puede esperarse de ellos? De ahí tantos matrimonios fracasados.

Lo que dicen santos, como don Bosco:

San Juan Bosco, oyendo tocar las campanas por la muerte de una joven que siempre vistió mal, exclamó: “Ni requiem ni gloria para ella. Mucho me temo que esté ya en el infierno.”

Lo que dicen papas, como Benedicto XV:

“Ahora, muchas niñas no ven nada malo en seguir ciertos estilos desvergonzados (modas) como lo hacen muchas ovejas. Seguramente se ruborizarían si tan sólo pudiesen adivinar las impresiones que hacen y los sentimientos que evocan (excitación) en aquellos que las miran.”

Papa Benedicto XV, Encíclica Sacra Propediem, 6 de Enero, 1921.

lunes, 13 de febrero de 2023

SOBRE EL PUDOR



  Me acuerdo que hace unos 20 años, cuando me encontraba en mi segundo año de vida religiosa estaba rezando delante del Santísimo en la capilla del seminario, y en eso veo entrar una muchacha a la Iglesia cuya vestimenta era más que inadecuada. Entonces fui a llamar a uno de los sacerdotes y lo primero que le dije fueron estas palabras: “padre, hay una chica en la Iglesia que está muy pero muy mal vestida. ¿Qué hago? ¿Le digo que se vaya?”. El padre me mira pensativo y me responde: “No, déjame que voy a hablar con ella”. 

  Entonces fui con el padre hasta la capilla y la chica estaba sentada en uno de los bancos, mirando las imágenes y los vitrales. Entonces el sacerdote se le acerca y le pregunta: “¿Te puedo ayudar en algo?”. La chica lo mira admirada y le dice: “Es la primera vez que entro en una iglesia y veo un cura de sotana. Nunca había venido antes. Estoy conmovida de la belleza y paz de este lugar”. Entonces el sacerdote se le sienta al lado y le empieza a explicar el significado de cada una de las imágenes y vitrales, y de esa manera le enseña el catecismo. Luego de 40 minutos de charla (yo estaba allí presenciando todo) la chica muy agradecida con el sacerdote se va. Obviamente no le pregunté al padre porque no la había regañado por su vestimenta, pues había entendido todo.

  Hoy esa muchacha va a la Iglesia todos los días y hace una hermosa misión entre los jóvenes. De hecho, entró a la vida religiosa y es una monja muy apostólica. 

    De esta experiencia aprendí muchas cosas. Es cierto que hay gente que no tiene pudor, que se viste mal, que deshonra al Señor con su vestimenta. Yo a mis fieles trato de educarlos en ese aspecto buscando tener la misma paciencia que tuvo este sacerdote con la chica en cuestión. Sin embargo, ahí están las dos palabras importantes: paciencia y “educar”. 

   Tiempo después hablabamos con el sacerdote de esta historia (siendo yo ya sacerdote como él) y me decía: “Si yo a esa chica de entrada la regañaba por como estaba vestida quizás hoy no sería monja. Quizás hoy estaría más alejada de la Iglesia que nunca. Hay que buscar que la gente guarde el pudor, en eso estamos de acuerdo. Pero en primer lugar hay que hacer que las personas se enamoren de Jesucristo. Una vez que sepan quien es el Señor, solitos se vestirán bien, o no tomarán mal que uno los corrija con el tema del pudor. Hay que corregirlos, ciertamente, pero en el momento justo. Es por eso que hay que pedirle siempre al Espíritu Santo la prudencia sobrenatural (no la mundana) para saber cómo actuar en cada circunstancia que se nos presenta en nuestra vida sacerdotal.  En tiempos de tanta confusión como son los actuales, es necesario hacer como San Pablo, que se hacía flaco con los flacos, gordo con los gordos, fuerte con los fuertes y débil con los débiles (en lo que es posible, no en lo que es pecaminoso, obviamente). El fin siempre es el mismo, que la gente se convierta y de gloria a Dios, sea en la vida religiosa, sea en el matrimonio, sea en la vocación que el Señor le conceda. Lo que importa es que Cristo sea todo en todos, y una vez que eso ocurra el sujeto en cuestión se corregirá”.

   Esta historia es verdadera, y quien la escribe es testigo de la misma.

 Muchas bendiciones a cada uno de ustedes!

Padre Tomas A. Beroch

jueves, 11 de agosto de 2022

LA EDUCACIÓN DE LA MODESTIA DEBE INICIARSE DESDE LA NIÑEZ. QUIEN ENTONCES NO ADQUIRIÓ ESTA VIRTUD, DIFÍCILMENTE LO HARÁ DE JOVEN O EN LA ETAPA ADULTA


"PADRES CRISTIANOS:

El bien de nuestra alma es más importante que el de nuestro cuerpo; y tenemos que preferir el bienestar espiritual de nuestro vecino a nuestra comodidad corporal… Si cierta clase de vestido constituye una ocasión grave y próxima de pecado y pone en peligro la salvación de su alma y de la de los demás, es su deber dejarlo y no usarlo… Oh madres cristianas, si vosotras supierais qué futuro de ansiedades y penas, de vergüenza mal guardada que preparáis para vuestros hijos e hijas, dejando imprudentemente que ellos se acostumbren a vivir ligeramente vestidos y haciendo que pierdan su sentido de modestia, estaríais avergonzadas de vosotros mismas y temeríais el daño que os hacéis y el daño que estáis causando a estos niños, quienes el Cielo os ha confiado para que los crieis como cristianos.” 

(Pío XII a los Grupos de Mujeres Católicas Jóvenes de Italia)

jueves, 19 de agosto de 2021

SOBRE LAS MODAS


 Padre Pío de Pietrelcina hablando de modas indecentes: 

 “Quiero que todos ustedes, mis queridos hijos espirituales, luchen con el ejemplo, y sin respeto humano, una santa batalla contra la moda indecente. ¡Dios estará contigo y te salvará! Las mujeres que buscan las vanidades de la ropa nunca pueden llevar la vida de Jesucristo, pierden todo adorno del alma tan pronto como este ídolo entra en sus corazones. Cuídense de cualquier vanidad en sus vestidos, porque el Señor permite que estas almas caigan a causa de esta vanidad".

viernes, 13 de noviembre de 2020

LA MUJER NO ES UN OBJETO


"...Aprendí que vestir modestamente no es para ocultar nuestros cuerpos porque éstos son sucios, sino más bien velarlos porque son santos."

"...Aprendí que la manera cómo uno se viste envía un mensaje al mundo. Si una chica se viste de manera que revela su cuerpo al mundo, el mundo asumirá que ésa es su mayor atracción. Por el contrario, si una chica vela su cuerpo y respeta su propia dignidad así como la dignidad de los demás, será más fácil para el mundo entender que hay mucho más detrás de esta chica que una colección de partes del cuerpo". 

Emily Pass

jueves, 10 de septiembre de 2020

ELEGANTE PERO SIN VANIDAD NI FALTA DE DECORO


‐EL BUEN GUSTO NO VA PELEADO CON LA VIRTUD DE LA MODESTIA

 "¿La manera como me visto tiene que ver con la manera como me trata un muchacho?"

Absolutamente. Los hombres pueden ver cuánto y cómo se valora a sí misma una mujer por la manera en que se viste. Si su valor sexual es la primera impresión que ella quiere dar a un hombre, ella está invitando al tipo de hombres que simplemente quieren usar su cuerpo. Ellos harán lo que sea o dirán lo que sea para tener acceso a su cuerpo. Pero, después de que ella se dé por vencida, normalmente le pierden el respeto, se aburren y se van. Mientras ella se queda pensando: 'Tal vez si fuera más delgada, o si hubiera hecho mejores y más cosas sexuales con él, le hubiera gustado más y se hubiera quedado conmigo'. No, no es así, pero sí puede que él la hubiera usado por más tiempo...

La modestia (así se llama el no vestirse ni comportarse invitando al sexo) es un mensaje fuerte sobre lo que vales porque invita a que los hombres piensen cosas más valiosas sobre ti y te vean como persona. Le dice a un hombre que te puede tomar en serio como mujer, porque no necesitas que los hombres te vean con deseo sexual para sentirte segura y valiosa. Sé que hay hombres que buscarán a una chica que usa una falda tan corta que se puede confundir con un cinturón ancho. Pero ninguno la respetará. Como mujer, ¿quieres que te deseen, o quieres que te amen? 

Si tu corazón está diciendo, '¿Está muy corto?' o '¿Está muy apretado?' escucha a esa intuición porque ha respondido a tu pregunta. Párate en frente de un espejo y pregunta, '¿A quién le llamó la atención con esta ropa? ¿Esta ropa está diciendo que lo mejor de mí es mi cuerpo o está diciendo que valgo esperar (al matrimonio) para verlo?'

La modestia no quiere decir que no te puedes ver atractiva. Como una novia usando un velo, la ropa (que debe ser de buen gusto) guarda al cuerpo como una invitación al respeto. Tú eres templo del Espíritu Santo, no una colección de partes del cuerpo exhibiéndose en un remate. Pero si tú (por tu vanidad) no te das cuenta de esto ni lo vives, ¿cómo se dará cuenta un chico? 

 -Jason Evert, Amor puro. 
Tomado de La Dama Católica https://www.facebook.com/damacatolica/

lunes, 22 de junio de 2020

LA VIRIL CASTIDAD. LO QUE OPINA DE ELLA LA MUJER.


Es muy raro que una mujer mire con desprecio a un chico que quiera proteger la inocencia de la relación. Para probar esto, les hice a las mil chicas de mi encuesta la siguiente pregunta: “Si estuvieras llegando muy lejos con un chico y él te diera un beso en la frente y te dijera: ‘Creo que debemos calmarnos. Yo te respeto demasiado como para seguir haciendo todo esto contigo y quiero enamorarme de ti por las razones correctas’, ¿lo encontrarías más o menos atractivo?”.

Casi el cien por ciento de las chicas —995— dijeron que encontrarían más atractivo al chico. Una chica dijo que es “porque él estaba pensando más en nosotras y no sólo en sí mismo”.

A estas mismas chicas les hice una última pregunta: “Algunos chicos piensan que ser virgen es vergonzoso. ¿Cómo te sentirías tú si un chico guardase su virginidad para ti, que en el futuro serás su esposa?”. Nuevamente, las respuestas expresaron abrumadoramente el atractivo de la pureza. He aquí algunas de sus respuestas:

- “Él es el tipo de chico que yo tendría que alcanzar antes de que lo hagan las otras miles de millones de chicas”.
- “Deja de preocuparte por lo que dicen los demás. ¡Significa tanto si tú esperas!”.
- “¡Eso es apasionado!”.
- “¡Está bien ser virgen! De hecho, la mayoría de las chicas lo prefieren”.
- “¡Exige mucho a un chico mantenerse virgen, y a mí me encantan los chicos así, que no se dejan llevar por lo que piensen las demás personas!”.
- “Él es más varonil que la mayoría de los chicos”.
- “No deberían estar avergonzados. Yo no lo estoy”.
- “Su esposa será muy afortunada”.
- “Gracias a Dios por chicos como él”.
- “Muchas chicas como yo piensan que es tonto cuando un chico teme ser virgen. ¡Debería de estar orgulloso!”.
- “Yo me sentiría como una verdadera princesa, porque así me quiero sentir en mi noche de bodas”.
- “¡Yo lo querría más!”.
- “Eso es la cosa más bella que un hombre le puede regalar a su esposa. Es la esencia de ser hombre resumida en una sola decisión. Él ha prometido todo su ser, incluyendo su cuerpo”.
- “¡Impresionante! No sentiré que estoy con todas sus novias anteriores”.
- “Él podrá respetarte más si se respeta a sí mismo”.

(J. Evert - Masculinidad Pura)

martes, 19 de mayo de 2020

EL PUDOR, LA GRAN VIRTUD OLVIDADA


Cristo señala que quien ve a una mujer con deseo sexual ya fornicó con ella en su corazón, de ahí que quien -con su modo de vestir o de actuar- provoca al prójimo a ese deseo, naturalmente es culpable del pecado grave que éste comete. Y esto vale para hombres y mujeres, sin ignorar que -en general y por sus características psicológicas y culturales- el hombre tiene una tendencia mayor a estos pecados, de ahí que algunas mujeres, a veces, no distingan lo provocativo de tal moda o actitud. Muchas veces es necesario hacérselos ver con la debida delicadeza y considerando su edad, para que estén conscientes de ello. Esta función atañe a la educación en casa.

Lo grave es que, generalmente, uno se engaña y muchas veces intenta ignorar qué es lo provocativo, y se dice que tal moda o tal actitud no lo es porque muchos o muchas la utilizan o actúan de tal o cual modo. Pero hablando con esa plena sinceridad sin sombra de hipocresía, de esa honesta sinceridad de que hace gala la juventud, no es posible que ante la exhibición descarada que se hace del cuerpo no se sienta la voz del instinto como un canto de sirena que incita a pecar.

Así, por ejemplo, a una mujer le está vedado ir indecorosamente vestida a cualquier sitio, pues es indebido -por sí mismo- que se presente de esa forma; pero que penetre al templo así es aun más grave. El templo es un lugar sagrado, es la casa de Dios, donde su presencia es más real y efectiva, y donde está Cristo prisionero de amor en el Sagrario, que se inmola día tras día en el Santo Sacrificio de la Misa por nuestros pecados. Merece un respeto absoluto, una compostura rigurosamente impecables. Resulta triste ver que una gran masa de católicos han olvidado (?) como deben estar ante la Presencia Divina.

Si no es lícito exhibir desnudeces en ningún lado, en el templo menos que en otra parte. Así deben evitarse vestidos transparentes o cortos o exiguos de tela, o escotados, tampoco usar ropa ceñida, ni nada que muestre o sugiera lo que las mujeres honestas de cualquier época siempre ocultaron. Menos, todavía, deben acercarse así a los sacramentos. Incluso, debe cuidarse la DIGNIDAD y no sólo el pudor. Es, por ejemplo, inconveniente que un hombre acuda en shorts a la iglesia.

El vestido es para vestir y no para sugerir o enseñar

De ahí la necesaria congruencia tanto de la mujer realmente católica como del varón cristiano en su vestir digno y su comportamiento social, y sobre todo en la casa de Dios.

El pudor es una cualidad humana que se aprende desde niño, quien no lo ha aprendido así o lo ha olvidado, es sumamente difícil que lo adquiera o lo recupere. De ahí la necesidad de que esta importante virtud se enseñe en casa, desde niños.

Existen muchos aspectos a cuidar en un niño. Así, sólo por dar algunos ejemplos, no debe haber en la casa ni revistas impropias, ni videoso películas inconvenientes, ni un acceso indiscriminado o poco vigilado a la T.V. o al internet, etc. Del mismo modo cuidar y supervisar los juegos, la clase de compañeros y amigos que tienen, etc., así como conservar la propia intimidad de cada miembro de la familia, evitando, por ejemplo, bañar juntos a los hermanos o descuidos en la forma de vestir de los demás miembros sólo por estar en casa.

El cuidado y la enseñanza de la debida intimidad, deberá de realizarse con esmero, poniendo los padres el ejemplo, pero sin una actitud gazmoña que pueda provocar malicia. Al contrario, el pudor debe ser una manera alegre y natural de vivir, una virtud que se vive con convicción y no como una carga. En la vestimenta no implica vestir sin buen gusto. El pudor, en el amplio sentido, con todo lo que abarca, es una cualidad humana, pero indudablemente tendrá un fundamento mayor cuando se sobrenaturaliza y se finca en el amor a Dios, en ese único Dios que -como sabemos- es precisamente la esencia del Amor.

Y finalmente, consideremos que en una sociedad como la nuestra, es más fácil pecar de liberalidad que incurrir en exageración en este tema, por lo que es fundamental revisar nuestros usos y costumbres, y hacer una sincera y profunda reflexión -ante Dios- de todo ello. Siendo católicos, nuestras normas no son las del mundo.

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sábado, 17 de agosto de 2019

MODESTIA INFANTIL


La ropa atrevida y reveladora ha estado en la cima de la moda mundial durante muchas décadas. Hoy, lamentablemente, se anima a jóvenes y mayores a exponer sus cuerpos y dejar que la sensualidad emerja.  El cambio en la vestimenta vino con un cambio en el comportamiento.  La inocencia y el romanticismo dieron paso al ataque agresivo, insinuante y provocador.

 El comportamiento moderno que afecta a adultos y adolescentes amenaza la inocencia infantil. Necesitamos proteger a nuestros hijos de esta abominación que puede causarles mucho daño ahora y en el futuro. 

 Ante Dios, los padres somos responsables de la forma en que se visten nuestros hijos (niños y niñas).  Necesitamos mantener su integridad y pureza vistiéndolos con ropa apropiada para su edad que cubra adecuadamente sus pequeños cuerpos frágiles e inmaculados, y los proteja de las miradas codiciosas de los abusadores.

 Preservemos la cosa más bella: la pureza de nuestros hijos.

Acostúmbralos a vestirse modestamente desde pequeños y enséñalos a amar mucho la virtud de la pureza, teniendo siempre como modelo a la Sagrada Familia. Para ello debes iniciar poniendo el propio ejemplo.

Recen diariamente, en familia, esta oración para pedir esa virtud por la interseción de la criatura más pura y santa, la Madre de Dios:

 "Por tu limpia concepción, oh Soberana Princesa, una muy grande pureza te pido de corazón".

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sábado, 10 de agosto de 2019

LA INMODESTIA NO SOLO ESTÁ EN LOS ADULTOS SINO TAMBIÉN EN LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES.


PADRES CRISTIANOS:

“El bien de nuestra alma es más importante que el de nuestro cuerpo; y tenemos que preferir el bienestar espiritual de nuestro vecino a nuestra comodidad corporal… Si cierta clase de vestido constituye una ocasión grave y próxima de pecado y pone en peligro la salvación de su alma y de la de los demás, es su deber dejarlo y no usarlo… Oh madres cristianas, si vosotros supierais qué futuro de ansiedades y penas, de vergüenza mal guardada que preparáis para vuestros hijos e hijas, dejando imprudentemente que ellos se acostumbren a vivir ligeramente vestidos y haciendo que pierdan su sentido de modestia, estaríais avergonzadas de vosotros mismas y temeríais el daño que os hacéis y el daño que estáis causando a estos niños, quienes el Cielo os ha confiado para que los crieis como cristianos.”

(Pío XII a los Grupos de Mujeres Católicas Jóvenes de Italia)

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jueves, 27 de junio de 2019

ACERCA DEL PUDOR


«El pudor advierte el peligro inminente, impide exponerse a él e impone la fuga en determinadas ocasiones. El pudor no gusta de palabras torpes y vulgares, y detesta toda conducta inmodesta, aun la más leve; evita con todo cuidado la familiaridad sospechosa con personas de otro sexo, porque llena plenamente el alma de un profundo respeto hacia el cuerpo que es miembro de Cristo (cf. 1 Cor 6:15) y templo del Espíritu Santo».

- S. S. Pío XII, Encíclica Sacra virginitas

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viernes, 29 de junio de 2018

LA MODESTIA SE INFUNDE DESDE EDAD MUY TEMPRANA


Es deber de todo cristiano el ir siempre decorosamente vestido, y si bien esta obligación es para ambos sexos, de manera especial las mujeres no deben dar ocasión a otros a caer en tentación. Se peca cuando por la inmodestia en el vestir se induce a otros a pecar, pues quien provoca el pecado mortal en el prójimo, peca gravemente para sí mismo.

Del mismo modo, es deber general el resistir las tentaciones y no mirar indecorosamente. De manera particular los varones deben siempre mirar limpia y castamente a la mujer. Cuando no lo hacen así, dice Nuestro Señor, “adulteran con ellas en su corazón” y por lo mismo pecan mortalmente. El pecado de provocación no justifica el pecado de caída. Ambos pecan: tanto quien provoca como quien consiente en la provocación. La Sagrada Escritura dice: "¡Ay de aquél que cause el escándalo!" (Math XVIII-7). El escándalo es algo que hace tropezar al prójimo, que lo lleva a incurrir en pecado. La inmodestia atrae tentaciones, provoca malos pensamientos y malos deseos sexuales en otros. Excita la concupiscencia y después lleva, incluso, al prójimo a cometer actos impuros.

La modestia se infunde en los hijos desde edad muy temprana con las enseñanzas y el ejemplo de los padres. Ay de aquellos que no siembran esta virtud en su prole. ¡Grave cuenta tendrán que dar a Dios!