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domingo, 12 de mayo de 2013

LA MAGIA Y LA POSESIÓN

En medio de la crisis económica y la desesperación, hay un negocio boyante: la magia, brujería y quiromancia. Invocando a poderes satánicos, destrozan vidas y economías.


En todo ello hay aspectos fraudulentos, pero también se juega con el demonio.
La Palabra de Dios dice: "Que nadie practique encantamientos o consulte los
astros; que no haya brujos ni hechiceros; que no se halle nadie que se dedique
a las supersticiones o consulte los espíritus; que no se halle ningún adivino o
quien pregunte a los muertos: Porque Yavé aborrece a los que se dedican a
todo esto.." (Dt. 18, 10-12)

Ver video:


El programa “Al descubierto” de 13tv (en España), que se emite los domingos a las 21:30 horas, abordó el 3 de febrero de 2013 el polémico y próspero negocio de las brujas, quiromantes y echadores de cartas en España. Cabe señalar que no es un programa religioso ni confesional, sin embargo realizó una interesante labor de investigación que resulta importante conocer.

Varios fueron los testimonios de personas atrapadas y amarradas por esas magias, brujerías, cartas, rituales, ouijas, sortilegios y santerías, que no son inofensivas puesto que están relacionadas con el diablo. 

De consultar por curiosidad y quedar atrapada, a liberarse

Paula, es una mujer que pagó más de cien mil euros en doce años y medio a un brujo africano con consulta en Madrid. Una relación de extorsión que Paula explica: "Fui por curiosidad, porque me llamó la atención y ahí conocí a ese hombre que me supo adivinar una serie de cosas y me enganchó. Supo lo de mi novio, con quien lo habíamos dejado sin que yo le dijera nada, una serie de sueños que yo había tenido unos meses antes y una serie de sensaciones físicas que había tenido y que yo no había comentado a ninguna persona”.


Amarres de pareja y mucho dinero

El brujo le dijo a Paula que le habían hecho un amarre de pareja y que él podía quitarle eso a su novio y para realizar la acción le tenía que dar una cantidad, pero que no hablara del tratamiento a su familia. No le daba muchas explicaciones y le decía que “los espíritus que nos iban a ayudar se iban a enfadar si me contaba el procedimiento”, asegura Paula.

Cantidades económicas desorbitadas

“El me daba todo tipo de productos: amuletos realizados para enterrar, hierbas, algunas para soplar y otras para pasarme por la cara y el cuerpo, y líquidos, todos ritualizados. Empecé a notar cosas raras en el tema económico, cuando vi que me pedía cantidades desorbitadas. No me desengancho porque había amenazas encubiertas y ese miedo es el que a mí me hacía continuar. No he denunciado porque no hay pruebas. Esta gente sabe muy bien cómo actuar. No te dan papeles, no te dan ningún tipo de documentación que tú puedas aportar a la policía. Al final es como una olla a presión, es como un infierno, no encuentras consuelo en ninguna parte”, relata.

Camino de vuelta a casa...

Paula vivió un proceso de conversión y buscó un sacerdote exorcista. Afortunadamente él no percibió que estuviera personalmente afectada pero sí que hubo que exorcizar su casa, porque allí tenía los líquidos y los materiales que le daba el brujo. Ahora su vida ha cambiado radicalmente:

Los sacramentos, como solución a la brujería

“Lo que me gustaría que la gente supiera es que la solución a la brujería está en los sacramentos. A mí el brujo no me dejaba comulgar. Me lo tenía prohibido. Yo lo achacaba a que él era musulmán, pero no era ese el motivo, sino que el sacramento de la comunión te protege de la brujería”.

Francisco Armenteros, exorcista, atiende con frecuencia consultas de personas afectadas por el poder del mal.

Sobre magia y adivinación se habla muy claramente en el catecismo de la Iglesia Católica. Francisco Armenteros, sacerdote exorcista, resume lo que supone según la iglesia acudir a magos, videntes, tarotistas y brujos:

“Es pensar que uno por su cuenta, prescindiendo de Dios, puede averiguar o solucionar las cosas. Quizás el pensar que estas cosas son banales es por ignorancia o por falta de prudencia porque se pueden meter en complicaciones que les pueden llevar a situaciones peores". 

Espíritus en casa...

"Yo aconsejo que no se acuda a esas consultas, porque si se empieza luego ya no se sabe a dónde va a acabar. Luego, se puede pasar a lo que es contrario a Dios, al demonio, al maligno. En el ritual de exorcismos hay un apéndice de oraciones privadas, que uno puede decir para su devoción privada, para luchar contra las fuerzas ocultas contrarias a Dios. Por tanto esas fuerzas ocultas no citarlas ni en broma. Con frecuencia a mi acuden personas que dicen que hay espíritus en la casa, que los muebles se mueven, que la televisión se enciende y se apaga… Lo que yo hago es escuchar y rezar luego las oraciones contra el poder de las tinieblas”.

María vive sometiéndose a exorcismos

Hace dieciséis años, María, practicando la ouija, quedó poseída, según ha podido constatar el exorcista de la Diócesis de Alcalá de Henares. Ella describe lo que dicen que han oído sus familiares y la gente visto cuando el diablo se manifiesta: “Satanás tiene una voz que sale como de una cueva. Ultimamente parece que va diciendo cositas en español, pero básicamente dice blasfemias a todo lo sagrado, dice que es porquería”.

María afirma que “el que toca la ouija está jugando con satanás, está invocando al diablo. El día que yo hice la ouija pasó algo que yo noté que salía de lo normal. La mano que tenía puesta empezó a temblar de la misma forma que las convulsiones que me han quedado desde entonces y noté que había entrado algo. En mi vida empezó a torcerse todo, comencé a estar enferma de forma reiterativa. He estado en médicos y de tantas veces de ir a urgencias me ingresaron para estudiar mi salud y no tenía nada. Busque un sacerdote y dijo que tenía algo y que iba a rezar. Ese día fue el más feliz de mi vida. Yo ya estaba invalida, solo iba de la cama al sofá y del sofá a la cama”.

Por las noches María debe dormir con una vela y rodeada de objetos bendecidos mientras persevera en poder recuperarse de la posesión y cuenta que “el mayor triunfo del demonio es hacer creer que no existe y cuando lo descubres te daña. Yo cuando vengo de los exorcismos estoy dos o tres días mucho peor, sin poder hablar, ni poder abrir los ojos, ni tampoco rezar. Por la noche, cuando hay oscuridad ataca más pero el diablo teme a lo sagrado, como la cruz de San Benito o todo lo mariano, como el Rosario que es muy poderoso para hacerle frente”.



sábado, 23 de octubre de 2010

ESPIRITISMO, HECHICERÍA Y ADIVINACIÓN: PRÁCTICAS CONDENADAS POR LA PALABRA DE DIOS

Con cierta frecuencia hay noticias acerca de personas, especialmente jóvenes y niños, que han quedado transtornadas o asustadas por prácticas de adivinación, magia negra o espiritismo. Es importante saber qué dice la Biblia acerca de estas prácticas y creencias y por qué se ha de rechazarlas decididamente.

El cristiano tiene dos razones muy importantes para no recurrir a los hechiceros o "sacasuertes":

1) Por nuestra confianza total en el Dios único que nos ama y que tiene "todo poder en el cielo y en la tierra" (Mt. 28, 18), de manera que, si estamos con Jesucristo, no tememos ninguna fuerza maléfica ni intentaremos usarla. Jesús dijo: "Adorarás al Señor tu Dios, y a El solo servirás" (Mt. 4,10).

2) Dios creó al ser humano a su propia imagen y semejanza (Gen. 2, 1-27), y le dio el encargo de cuidar y administrar lo creado según la voluntad divina (Gen. 2, 15). Cada persona ha de utilizar su inteligencia y otros dones que Dios le ha otorgado para ganar el pan de cada día honradamente y trabajar por el bien común. Nadie tiene que depender de adivinaciones, brujerías, astros, sortilegios, macumba, magia, ouija, médium, ocultismo, horóscopos, hechicería, evocación de muertos, o simplemente de la "suerte".

Ya en el antiguo Testamento la Palabra inspirada nos muestra el rechazo de Dios hacia las adivinaciones y profecías falsas: "Que nadie practique encantamientos o consulte a los astros; que no haya brujos ni hechiceros; que no se halle a nadie que se dedique a supersticiones o consulte los espíritus; que no se halle ningún adivino o quien pregunte a los muertos. Porque Yavé aborrece a los que se dedican a todo esto..." (Dt. 18, 10-12) "No se dejen engañar por los profetas, ni por los adivinos que hay entre ustedes, ni crean en sus sueños, fruto de su imaginación. Porque sin que yo los haya mandado se aprovechan de mi nombre para profetizar mentiras, dice Yavé". (Jer. 29,8-9). La Biblia relaciona la hechicería estrechamente con la idolatría, la cual es incompatible con el culto al Dios único y verdadero.

Con respecto a los sueños, se reconoce que en algunas ocasiones Dios se ha comunicado con personas por este medio, pero la Sagrada Escritura contiene una advertencia: "los sueños dan alas a Ios insensatos. Creer en los sueños es querer agarrar una sombra o perseguir el viento. Lo que uno ve en sueños es solo una imagen, como un rostro reflejado en un espejo... Adivinaciones, pronósticos y sueños son cosas sin valor, fantasías como la mujer encinta. Si no vienen de parte del Altísimo, no les prestes la menor atención. Porque muchos se dejaron engañar por los sueños, y por creer en ellos se arruinaron". (Eclesiástico o Sirácides 34,1-7).

En el Nuevo Testamento se ve que las prácticas mágicas son condenadas como obstáculos a la fe cristiana. Se destaca el caso del mago Simón en los Hechos de los Apóstoles, a quien San Pedro reprendió severamente (Hch. 8,9. 18-24). En esta ocasión San Pablo condenó enérgicamente al mago y falso profeta Barjesús que impedía el anuncio en Chipre (Hch. 13,6-12). En el capítulo 19 de los Hechos, leemos también: "Muchos de los que habían aceptado la fe venían a confesar y exponer todo lo que antes habían hecho. No pocos de los que habían practicado la magia hicieron un montón con sus libros y los quemaron delante de todos. Calculando el precio de los libros, se estimó en unas cincuenta mil monedas de plata. De esta forma la Palabra de Dios manifestaba su poder, se extendía y se robustecía". ( Hechos 19, 19-20).

San Pablo en su carta a los Gálatas, incluye "la brujería" entre los pecados graves que impiden entrar en el Reino de Dios (Gálatas 5,20). En el libro del Apocalipsis, se anuncia que los hechiceros junto con los "pervertidos, fornicarios, asesinos, idólatras y engañadores", no tendrán entrada a la Ciudad celestial. (Ap. 22,15)

Lo importante es confiar en Dios, en su amor paternal y su poder infinito, en su Palabra y no en fuerzas ocultas o supersticiones. "No se angustien ustedes...crean en mí", dijo Jesús. (Juan 14,1)

"Yo, señor confío en ti; yo te he dicho: ¡Tú eres mi Dios! Mi vida está en tus manos". (Salmo 31,14)

Nota de CATOLICIDAD: Existe una excelente obra del padre Carlos M. de Heredia S.J., "Los Grandes Fraudes Espiritistas y los Fenómenos Metapsíquicos" (1930) donde desenmascara la manera de realizar estos trucos. El Padre Heredia, en las primeras décadas del siglo pasado, se infiltró con los espiritistas y descubrió sus fraudes. Incluso realizaba exhibiciones públicas de esos trucos impresionantes y al final revelaba la manera de efectuarlos para exhibir las falsedades del espiritismo. Ciertamente la mayoría son esto, aunque puede llegar haber algunos hechos -muy escasos- que sean difíciles de explicar sin una posible intervención paranormal del demonio que sabemos por la fe -pues es un dogma- que realmente existe, y no de supuestos espíritus de seres humanos muertos. El diablo en todo "mete la cola". Sin embargo, en suma, el espiritismo es un verdadero fraude como lo prueba esa excelente obra. Otro tanto ha de decirse de muchísimos de los casos de adivinación y hechicería donde ocasionalmente podría haber alguna intervención paranormal demoniaca como llega a suceder, por ejemplo, con la ouija.  Cabe señalar que sólo Dios conoce el futuro (los profetas lo llegaron a saber por revelación divina) y que el demonio no puede conocerlo con certeza pues lo ignora, aunque sí preveer lo que es más factible que suceda, pues posee una aguda inteligencia e intuición. El P. Gabriele Amorth, el reconocido exorcista de Roma, señala en su libro "Habla un exorcista" que fenómenos como la hechicería verdadera son posibles y llegan a presentarse, pero que lo más grave es que quienes los sufren -personas que han estado en contacto con ella- en lugar de acudir a Dios y a la Iglesia, van con otros hechiceros, lo que agrava más y más su problema. Esto es común, por ejemplo, entre algunos que tratan de salir  de la verdadera pesadilla a la que entraron luego de consultar la ouija. De un modo u otro -fraude en muchos casos o satanismo en otros-, acudir a estas prácticas es hacerle el juego al demonio de cualquier modo, pues todo esto atenta contra el primer mandamiento de la ley de Dios.
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Tema relacionado: EL ESPIRITISMO: FRAUDES Y SUPERCHERÍAS
Fuente: Vida Humana
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viernes, 22 de octubre de 2010

EL ESPIRITISMO: FRAUDES Y SUPERCHERÍAS

Presentamos un escrito de Moisés Garrido publicado por "Enigmas" donde se analiza, desde un punto de vista no religioso, el espiritismo. El estudio viene a demostrar lo supersticioso y falso del mismo, y reseña como muchos han comprobado que se trata de verdaderos fraudes y supercherías. Mañana publicaremos el complemento a este tema, bajo el punto de vista religioso.


El espiritismo se convirtió en una moda en los albores del siglo XIX. La posibilidad de contactar con los seres queridos muertos fue tenida en cuenta por todo tipo de personas, para quienes la muerte significaba la partida hacia otros planos. Mediante los métodos de contacto supuestamente se tenía hilo directo con la inmortalidad. Con solo invocar a un familiar desencarnado, éste (N.R. supuestamente) solía hacer acto de presencia. A veces, incluso materializándose como ecto-plasma, a través de una exteriorización fluídica del cuerpo del médium. Se entiende que, desde el caso de las hermanas Fox, ocurrido el 31 de marzo de 1848 en Hydesville (Nueva York), el espiritismo se propagara por América y Europa. Ni siquiera la retractación realizada por Margaret y Kate Fox (N.R. fundadoras del espiritismo) cuarenta años después de los hechos, confesando el fraude, evitó que la gente acudiera a las seances para "entablar comunicación" con el más allá. El doctor Joseph Lapponi, en su obra Hypnotism andSpiritism: A critical and medical study (1907) cifraba en seis millones el número de espiritistas en 1891. El magazine // Vessi lo Spiríta elevaba la cantidad a quince millones. Los médiums eran requeridos continuamente, motivo suficiente para que los embaucadores hicieran de las suyas ante personas de buena fe. Por suerte, muchos falsos médiums fueron desenmascarados por expertos.

• Los médiums bajo lupa

Uno de los que más luchó contra el fraude fue el astrónomo catalán José Comas Sola (1868-1937), que empezó a interesarse por el tema en 1897, tras consultar las investigaciones metapsíquicas realizadas por el coronel Albert de Rochas a la médium Eusapia Palladino. "Tras unos quince años de dedicar mis energías al estudio de las ciencias físicas, matemáticas y naturales, hostigado por mi amor a la verdad, me encontraba con una categoría de fenómenos que superaba quizá en importancia, caso de ser cierta, a mis leyes físicas, a mis ecuaciones diferenciales, a mis estudios del cielo". Así prologaba José Comas su obra El espiritismo ante la ciencia, de 1908, en la que recogía sus experiencias con la médium Z -Carmen Domínguez era su nombre-, que tanta impresión le causaron... ¡hasta que fue pillada in fraganti cometiendo fraude!. Así narra Comas una de esas sesiones en la que el espíritu de "Leonor" se manifestaba: "Noté con la mayor perfección, dentro del gabinete oscuro, el ruido típico del cambio de vestido. Al cabo de poco rato, salió el fantasma... Recuerdo que oí el ruido de una horquilla del peinado que caía sobre el pavimento -el fantasma llevaba el cabello suelto y la médium sólo se lo recogía someramente, fijándolo con horquillas-. Me parece que fue en aquella sesión que el fantasma se sentó a mi lado. Lo pude observar con perfección: pese a la escasa luz roja, estando su cabeza a unos 40 centímetros de la mía, pude convencerme de que era la propia médium Z. Tras hablar largo y tendido de cuestiones sin interés, se introdujo en el gabinete oscuro, oí otra vez el cambio de vestidos y luego se dio la luz. Mi primer movimiento fue mirar el suelo, hacia donde había oído el ruido de la horquilla. En efecto, allí estaba materializado el artefacto, que recogí, que no se desmaterializó en mis manos, sino que se mantuvo con los caracteres de cualquier horquilla. En el fondo del gabinete oscuro, cerca de la silla de la médium, hallé otra horquilla, que ofrecía los mismos caracteres que la primera". En una sesión posterior, tras ser examinada la médium por dos mujeres -una de ellas, esposa de Comas- hallaron un rollo de ropa blanca fuertemente plegada entre sus muslos, además de que sus manos estaban tiznadas de azul de metileno.

Desde ese instante, el astrónomo se volvió escéptico, asegurando que el espiritismo sólo se apoya en la fantasía, cuando no en el fraude. "El médium y la atmósfera que lo envuelve están plagados de mentiras, inventa cuanto le conviene y no hay uno solo al que en alguna ocasión no se le haya cogido con las manos en la masa", afirmó, ante el enfado de la comunidad espiritista. Pero hasta los médiums se acusaban de farsantes entre ellos. Daniel Douglas Home afirmaba ser el único médium verdadero y que Rorence Cook -que lograba materializar el fantasma de Katie King- había engañado al físico William Crookes. Pero Home también era un impostor. En una sesión en Biarritz ante Napoleón III y su esposa Eugenia de Montijo, materializó una mano que acarició el rostro de la emperatriz. En ese instante, uno de los invitados encendió la luz. La mano no era sino el pie descalzo del médium. "Más de un pretendido médium ha pasado del gabinete oscuro a la prefectura de policía", advirtió Comas Sola. Home, sin embargo, sólo fue invitado a abandonar Francia, aunque años después acabó entre rejas por estafar a una anciana que "contactó" con su difunto marido, quien, a través del médium, dijo que éste debía ser el heredero de su fortuna.

En su lecho de muerte, Home confesaría: "Me he servido de los espíritus para dar a mis experiencias apariencia de misterios que han gustado a las masas y, sobre todo, a las mujeres. Pero yo no he creído en su intervención en los fenómenos que producía y que cada uno atribuía a influencias de ultratumba. ¿Cómo podía yo creer? Un médium no puede creer en los espíritus"...

No deja de ser sospechoso que los médiums pidiesen que durante las sesiones se apagaran las luces y los asistentes formaran una cadena con las manos. Decían que la luz obstaculizaba la manifestación de los fenómenos y que la cadena servía para potenciar la energía mediúmnica. Sin embargo, los fines podían ser otros... A oscuras, era más fácil realizar los fraudes, pudiendo aparecer en el velatorio espiritista un colaborador para llevar a cabo los presuntos fenómenos de raps, movimientos de objetos, levitación, etc. "Puesto que las sesiones para obtener fenómenos paranormales casi siempre se celebran a oscuras, con facilidad se da en ellas una alianza de fraude y observación imperfecta", advertía el desaparecido parapsicólogo Scott Rogo. Por tanto, cuando alguien se atrevía a romper la cadena y encendía la lámpara, todos se topaban con la patética escena... O bien, se descubría al intruso vestido de negro, tirado en el suelo y tocando una pandereta, o subido en una silla, cubierto con una sábana y haciéndose pasar por un fantasma suspendido en el aire mientras tocaba a los presentes. ¿Y por qué en muchas ocasiones, el médium tenía que introducirse en un gabinete oscuro, manteniéndose los congregados a distancia para que la materialización ectoplásmica tuviera lugar? Las razones aducidas eran que podía resultar peligroso hacerlo en presencia de todos, debido a las vibraciones de las miradas (sic), mientras que otros confesaban que era por pudor. Nadie podía ver directamente y a plena luz el instante en que del cuerpo del médium salía la etérica energía que iba formando el ectoplasma. Por eso, no deja de ser objeto de sospecha el parecído entre el fantasma de Katie King y su médium Florence Cook -de hecho, jamás fueron vistas a la vez-, o que al fantasma de Bien Boa, cuando surgía del gabinete, a veces se le moviera su frondosa barba negra -dando la impresión de ser postiza-, y se remangara la túnica para que no cayera al suelo y pudiese descubrirse que el personaje era real. En parecida situación fueron pillados Slade, Miller, Eglington y otros que usaron técnicas de prestidigitación, cuando no chapuceros trucos.

Si el investigador intentaba examinar al médium o extremaba las medidas de control, la fenomenología cesaba. Ante esa propuesta, "la médium declaraba que los fenómenos, en semejantes condiciones, se hacían imposibles", explicó Giovanni Schiaparelli a su amigo Camille Flammarion, tras participar en varias sesiones con Eusapia Palladino, considerada una de las más grandes médiums. Dos físicos, G. Lebón y Blaserna, que asistieron a varias sesiones, concluyeron que los fenómenos fueron fraudulentos. Mientras M. d'Arsonval, declaró en el Annales des Sciencies Psychiques de marzo de 1908, que "Eusapia es un sujeto detestable para estas investigaciones. Se las arregla de manera que resulta imposible todo control serio y permanente". Toda prudencia era poca frente a unos fenómenos tan escurridizos. Los médiums, para realizar el fenómeno ectoplásmico, escondían gasas y sedas en los lugares más insospechados de sus cuerpos. Algunas fotos espiritistas de la época dan buena cuenta de esas materializaciones. Los trapos envolvían a veces rostros sin volumen. Es fácil apreciar que se trataba de fotos extraídas de revistas o dibujos. Uno de los mayores desenmascadores de este tipo de fenómenos mediúmnicos fue el jesuíta Carlos María de Heredia. En su magnífica obra "Fraudes espiritistas y fenómenos metapsíquicos" (1930), detalla numerosos engaños perpetrados en los salones espiritistas, así como las técnicas de los farsantes. Este gran investigador, amigo de Houdini (N.R. ver fotografía arriba en la que el gran escapista está desenmascarando fraudes de los espiritistas), se dedicó no sólo a estudiar a los médiums, sino a reproducir sus trucos. Son célebres sus fotografías espiritistas, elaboradas por él mismo, en las que aparece junto a fantasmas de ilustres personajes. El periódico TTie Evening Woríd, del 9 de abril de 1923, hablaba del sacerdote en los siguientes términos: "Es probable que no haya persona alguna en Estados Unidos que más se haya interesado en el desenmascaramiento y exposición de las fotografías espiritas de Sir Arthur Conan Doyle, desde su llegada al país la semana pasada, que el R. P. Carlos M. de Heredia.S.J., quien se ha dedicado al estudio de las manifestaciones espiritistas desde su juventud". Heredia negó la autenticidad de las fotografías de espíritus mostradas en los auditorios por el autor de Sherlock Holmes...
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"Las dobles exposiciones son el principal fundamento de la fotografía espirita. Para engañar a la gente sencilla, este procedimiento sobra, pero cuando se trata de gente más desconfiada hay que recurrir a otros manejos con el fin de obtener la doble exposición de un modo disimulado", explicaría el sacerdote, quien se mantuvo receptivo a que algunos fenómenos metapsíquicos fuesen auténticos.

Otro jesuíta que ha seguido una línea similar es Óscar González Quevedo, fundador del Centro Latinoamericano de Parapsicología -CMP-. También se ha dedicado a desmitificar fenómenos espiritistas, especializándose en técnicas de ilusionismo, para reproducir los trucos de los médiums. En su obra "Las fuerzas físicas de la mente" (1971), el parapsicólogo aseguraba que "el fraude fue un handicap que superar. Podíamos incluso decir que el método, la técnica y la preparación especializada para la investigación de los fenómenos de efectos físicos se miden principalmente por la capacidad para evitar los fraudes. El mejor método será aquél que mejor consiga evitar los fraudes...".

• Necesidad de pruebas

Si bien pudo constatarse en muchas ocasiones la aparente realidad de fenómenos que desafiaban las leyes físicas conocidas, lo correcto hubiese sido no extraer conclusiones definitivas hasta no disponer de evidencias sólidas. Sin embargo, muchos de los fenómenos fueron interpretados como pruebas irrefutables. Arthur Conan Doyle, William Crookes, Oliver Lodge, Alexandre Aksakof y tantos otros pioneros de la investigación metapsíquica, que hicieron una labor encomiable en el estudio de los fenómenos paranormales, cayeron en las trampas ideadas por muchos médiums. Hemos de reconocer que sus investigaciones no fueron tan infalibles como ellos pretendieron. Qué razón tenía Carlos M. de Heredia al decir que "si tomáramos el trabajo de examinar los fenómenos espiritistas, encontraríamos una serie admirable de falsedades admitidas como verdad y explicados con seriedad por autores, por otra parte, con mucho seso". Ciertamente, hubo médicos y científicos de renombre que escribían sobre temas mediúmnicos. Sin embargo, sus declaraciones no estaban respaldadas por algo tan fundamental como la investigación. Les faltaba experiencia en el campo metapsíquico pero les sobraba credulidad, ya que con frecuencia citaban en sus obras casos que resultaron ser falsos. "En el estudio de estos fenómenos, más que mucha ciencia, se necesitaba sentido común y mucho conocimiento del 'elemento humano' que entra en la ecuación", sostenía el padre Heredia. Un científico podía ser engañado como cualquier otra persona. Para esos casos, solía ser más eficaz la investigación de un buen profesional de la prestidigitación. En su libro "Paradojas psíquicas" (1984), el mago norteamericano John Booth, se encarga también de desenmascarar a los falsos médiums. Su advertencia es clara: "Nosotros, los que estamos en el mundo de la magia (N.R. que se sabe de antemano que es ilusionismo), desaprobamos a los médiums que abusan de la confianza humana y de la ética. Estas personas cultivan la progresión que resumo como ilusión-engaño-desilusión. Callar es justificar el fraude y asociarse a él". Ya decía el filósofo Demóstenes que "lo más fácil es engañarse a sí mismo; porque el hombre generalmente cree que lo que desea se puede hacer realidad".

Por eso, no se ha demostrado que los espíritus guarden relación con tales hechos, por mucho que les pese a los espiritistas. Cuando repasamos aquellas precursoras obras dedicadas al espiritismo y la metapsíquica, observamos la tendencia de la mayoría de estudiosos a calificar como hechos comprobados una serie de fenómenos que realmente no lo están. Hubo honrosas excepciones, pero tuvo que pasar mucho tiempo para que la parapsicología, a partir de los años treinta del pasado siglo, delimitara su campo de estudio, se desligara del espiritismo, tomara derroteros más asépticos y aislara a los médiums de su entorno para trasladarlos a los laboratorios. Se iniciaba una etapa más rigurosa. Y fue cuando comenzó a sospecharse que esas fuerzas misteriosas desencadenadas durante los trances mediúmnicos podían estar originadas por el propio inconsciente humano. Pero esa ya es otra historia...

Finalizamos citando a José Comas Sola, (El espiritismo ante la ciencia, 1908): "El médium, que dice estar en posesión de un espíritu, se pone a hablar en nombre de aquél. Algunas veces, cambia el timbre de su voz, varía de carácter, de modales, de pronunciación en armonía con el espíritu que dice que representa, etc. Las conversaciones son por lo común de una frivolidad e insulsez enervante y muchas veces el espíritu bromea con los concurrentes de la manera menos astral posible (...). Esto de hablar de asuntos que pasan en el seno de otros mundos tiene la gran ventaja, para el médium, de que nadie podrá comprobar la autenticidad. En cambio, no nos cuentan estos individuos nada de lo que pasa en nuestro propio planeta; y que yo sepa, ningún descubrimiento científico es debido a los médiums, muy al contrarío, todos los descubrimientos dentro de la ciencia, han sido debidos a los individuos que no tienen nada de mediumnidad. Precisamente, este punto podría constituir una demostración irrebatible de la doctrina espiritista, su piedra de toque suprema; y precisamente este punto constituye una espantosa derrota para el Espiritismo. Si un médium, hablando posesionado por un espíritu nos revelara siquiera algo científico desconocido para nosotros y que más tarde se comprobara, la religión espiritista recibiría entonces la más solemne consagración de la Verdad. ¿Hay algún caso cierto de tal cosa? Ni uno".
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