jueves, 13 de abril de 2017

RECORDATORIO DE ORACIÓN DE LOS DÍAS TRECE DE CADA MES

Cada día trece de mes, fecha de las apariciones de la Virgen en Fátima, los lectores y editores de este sitio rezaremos cinco minutos y pediremos por estas intenciones:

1) Por las peticiones particulares así como por las necesidades espirituales y materiales de todos y cada uno de los lectores de CATOLICIDAD.

2) Por el fin del proceso de "autodemolición" en la Iglesia Católica.

3) Por la intención de que, tal como lo pidió la Virgen en Fátima, el Papa finalmente consagre Rusia al Inmaculado Corazón de María y pida la conversión de ese país al catolicismo, nombrando -para ello- a esta nación de manera explícita, en unión con todo el episcopado mundial.

4) Por la reparación a Dios de nuestros pecados y por la de todas las ofensas que recibe, particularmente por las blasfemias que se profieren o los sacrilegios que se realizan.

5) Por la conversión de los pecadores, especialmente los más necesitados de la misericordia divina.

6) Por que se multipliquen las vocaciones sacerdotales y los sacerdotes vivan una vida de santidad conforme al Corazón de Cristo.

7) Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María y la implantación del Reinado Social de Cristo en nuestras naciones.

8) Por la paz mundial, no como la da el mundo sino como la da N.S. Jesucristo y por el triunfo de la vida en las legislaciones.

9) Por la salvación propia y la de nuestros familiares, amigos y conocidos.

10) Por todas las necesidades de la Iglesia.

Bastará rezar:

-Un Señor mío Jesucristo: 
  • "Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, me pesa de todo corazón haber pecado, porque he merecido el infierno y perdido el cielo, y sobre todo, porque te ofendí a ti, que eres bondad infinita, a quien amo sobre todas las cosas. Propongo firmemente, con tu gracia, enmendarme y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia. Confío me perdonarás por tu infinita misericordia. Amén."
-Un Padre Nuestro
-Tres Aves Marías pidiendo que la Virgen nos preserve del pecado mortal durante las tentaciones (ver AQUÍ).
 -Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos.
(Nota:  Todo católico debe saber de memoria las oraciones anteriores, al igual que el Credo. Si alguien no las sabe, puede aprenderlas haciendo click AQUÍ)
-La oración de la Virgen de Fátima: 
  •  "Oh Jesús mío, perdónanos y líbranos del fuego de infierno, lleva al Cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia".
-Finalizando así: 
  • "Señor: te pedimos por todas las necesidades de la Iglesia, por la Consagración de Rusia tal como se pidió en Fátima, por el triunfo del Inmaculado Corazón de tu dulcísima Madre, por la implantación de tu Reinado Social y de tu Paz en nuestras naciones, por la santidad de los sacerdotes y por el aumento de las vocaciones sacerdotales, así como por el triunfo de la vida y la familia en nuestras legislaciones. Te ofrecemos nuestra vida entera en reparación de los pecados propios y de las ofensas que se hacen a tu sacratísimo nombre, así como por los graves sacrilegios que se realizan en todo el mundo. Finalmente ponemos en tus manos, por intercesión de la Santísima Virgen María, todas las necesidades espirituales y materiales, tanto propias como las de nuestros familiares, amigos y conocidos, y las de nuestros hermanos lectores y editores del blog CATOLICIDAD.
  • - Inmaculado Corazón de María, encadena a tu Corazón a toda la familia mía.
  • -Inmaculado Corazón de María, sed la salvación del alma mía.
  • -Santísima Virgen de Guadalupe, salva nuestra Patria, conserva nuestra fe y defiéndenos de los falsos pastores.
  • -San Miguel Arcángel, ampáranos de las asechanzas del demonio.
  • -San Pío V, ruega por nosotros. Amén".

lunes, 10 de abril de 2017

¿CÓMO VIVIRÁS ESTA SEMANA SANTA?

¿Semana de vacaciones o de luto?

Queridos católicos:

El Jueves Santo, el Viernes Santo y el Sábado Santo forman el Triduo Sacro. Son los días de la Semana Santa, de la semana más importante de la historia de la humanidad. Porque de nada hubiera servido la Creación si no hubiera habido la Salvación.
.La Semana Santa es la semana de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Pasión significa sufrimientos, muerte de Cristo en la Cruz. La Pasión, la Redención, la Salvación y la vida eterna para nosotros están vinculadas. Sin los sufrimientos, sin la Cruz y sin la muerte de Cristo no hay Salvación para ti.

Cristo se hizo nuestro cordero que carga con nuestros pecados. Cristo quiere “morir a fin de satisfacer en nuestro lugar la justicia de Dios, por su propia muerte”, dice Santo Tomás de Aquino en su Suma Teológica (III, 66, 4).

Cristo acepta ser maltratado para que tú no lo seas eternamente; Cristo acepta ser flagelado para que tú no seas flagelado por los demonios y el fuego en el infierno.

Cristo acepta gustar la tremenda sed de la Crucifixión y la muerte amarga de la Cruz, para que tú no padezcas la sed eterna de felicidad. Cristo acepta ser deshonrado en la Cruz para que tú no seas deshonrado y confundido en el día del Juicio final.

Y tú, hijo, ¿qué haces en esos días de la Semana Santa, mientras que tu Señor está muriendo en tu lugar para salvarte? ¿Cómo los empleas? ¿A dónde vas? ¿Por qué los profanas?

Si en esos días tu patrón te dispensa de trabajar porque es Semana Santa, semana de luto, semana de la muerte del Hijo de Dios, tú deberías saber muy bien que esos días santos no son días de vacaciones, ni de disipación, ni de playa. Son días de penitencia, de oración y de lágrimas.

El Hijo de Dios hecho hombre está luchando contra el demonio y la justicia divina para librarte. Sí, para librarte a ti y a tu familia del más grande peligro que pueda existir: el de la perdición eterna. Sábelo, incúlcalo en tus hijos, para que sean agradecidos con su Salvador.

Es Dios mismo quien te lo dice: “Sin efusión de sangre no hay remisión de pecados.” (Hebreos 9, 22). Y esa sangre que borra tus pecados es la de tu Bienhechor: Nuestro Señor Jesucristo. Sobre todo no digas que no has pecado y que no necesitas del perdón. Si lo dijeras manifestarías tu gran ceguedad e ignorancia.

Ningún hombre puede conseguir por sí mismo el perdón de sus pecados. Debe buscarlo en otra parte: ¿dónde? en la Sangre del Hijo de Dios, que murió en la Cruz el Viernes Santo. San Pablo dice: “En Él, por su Sangre tenemos la redención, el perdón de los pecados...” (Efesios 1,7).

El hombre no puede ofrecer sacrificio propiciatorio por sus pecados. Nuestro Señor Jesucristo se hizo propiciación por nuestros pecados. Él se ofrece el Viernes Santo en sacrificio propiciatorio por ti. Sólo mediante la sangre de Cristo puedes purificarte, puedes liberarte de las cadenas del pecado y de la tiranía del demonio.

Y en estos días, durante los cuales Cristo está en los tormentos de la Cruz para merecerte la Salvación, tú, pecador necesitado, tú te vas a la playa, a pasearte, a divertirte, quizás a acumular más pecados a los que ya hayas cometido. ¡Despierta, hermano mío, despierta de tu letargo! ¡Sé agradecido con tu Bienhechor! ¡Actúa como católico verdadero!

Ve al templo a ver y a escuchar lo que en tu lugar está padeciendo Cristo. Sábelo que la ingratitud atrae el castigo de Dios, más que Su misericordia. No seas, pues, ingrato, sino agradecido.

La gratitud cristiana consagra el Triduo Santo para conocer más lo que hizo Nuestro Señor Jesucristo por nosotros e incitarnos a la penitencia, a la sincera conversión y enmienda de nuestra vida tibia y mediocre
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El Jueves Santo es el día en el que el Señor Jesús, antes de ir a Su Pasión, te dejó el Memorial de Su muerte, la renovación incruenta del sacrificio del Calvario. Para aplicar los frutos de Su Pasión a tu alma, instituyó el sacramento de su amor, que es la Santa Eucaristía, y el sacerdocio para consagrarla. Él dijo: “haced esto en memoria mía”, para recordarnos lo que padeció por puro amor hacia los ingratos que somos; para comunicar a nuestras almas la santidad y el remedio contra el pecado, mediante la digna recepción de su Cuerpo. Y tú ¡irías a divertirte en ese día! No sabes que Cristo dijo: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y Yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre está en Mí y Yo en él” (San Juan 6, 54-56). Y tú que pretendes ser discípulo de Cristo ¿por qué te privas del Pan celestial que sana, purifica, santifica y pacifica tu alma y tu hogar? Si por tu propia culpa no aprovechas el remedio que Cristo te ofrece, ¿por qué te quejas de tener problemas en tu vida, en tu familia y en tu trabajo?

El Viernes Santo es para que implores con la Iglesia, y en ella, misericordia para ti mismo y para todo el género humano. El Viernes Santo es para que participes en las exequias de Cristo, escuchando el Evangelio de la Pasión y las Siete Palabras, que son las últimas recomendaciones de Cristo, Nuestro Redentor.

Aprovecha el Viernes Santo para confesar con lágrimas tus iniquidades, para lavar tu alma de la lepra del pecado con la Sangre de Cristo, para participar en la Pasión de tu Salvador, para tener parte con Él en Su victoria.

El Viernes Santo sufrió Cristo para merecerte el ser librado del pecado, que es el más horrible cáncer que pueda existir, y del infierno, que es la más grande de las desgracias. Y tú, ¿irías de vacaciones con tantos otros neopaganos, quizás para morirte en el camino de la ingratitud?

El Viernes Santo es para que reces el Vía Crucis, medites lo que hizo y padeció por ti tu Señor; para darte cuenta de lo que merece el pecado. Lee los últimos capítulos de los Evangelios de San Mateo, de San Marcos, de San Lucas y de San Juan, o ve la película La Pasión de Cristo, de Mel Gibson, para que te des cuenta del precio que Cristo pagó para librarte del poder del pecado y del demonio, para hacerte hijo de Dios y heredero de la vida eterna. Puedes también leer y meditar los libros Reflexiones sobre la Pasión de Jesucristo, de San Alfonso María de Ligorio y La Pasión del Señor, de Fray Luis de Granada, o Las Siete Palabras de Cristo, de Antonio Royo Marín.


El Viernes Santo es día de abstinencia, ayuno y de penitencia, de silencio y de lágrimas, y no día de playa y placeres.
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El Sábado Santo es día de luto. Hombres y mujeres deberían vestirse con ropa de luto, para acompañar a la Santísima Madre de los Dolores. El Sábado Santo debería servir para meditar con espanto lo que merece el pecado, porque si al Justo que cargó con nuestros crímenes así se le castiga, ¿qué será del culpable si muere con sus pecados?

En resumen, hermano mío, escucha a Dios mismo que dice a cada uno de nosotros: “No tardes en convertirte al Señor, ni lo difieras de un día para otro; porque de repente sobreviene su ira, y en el día de venganza acabará contigo.” (Eclesiástico, 5, 8).

Católico, aprovecha la Semana Santa para convertirte al Señor, porque la sincera conversión y el verdadero arrepentimiento aseguran el perdón de los pecados, dan paz al alma y, finalmente, la vida eterna que pedimos para ti.

Un Sacerdote Católico

viernes, 7 de abril de 2017

LOS SIETE DOLORES DE MARÍA SANTÍSIMA



En este Viernes de Dolores -quienes no lo hayan hecho pueden practicarlo al siguiente día- se recuerdan los dolores sufridos por la Virgen María, desde la profecía de Simeón hasta la muerte de Jesús.

OFRECEMOS en Sufragio por las almas del Purgatorio el ROSARIO DE LOS 7 DOLORES de María Santísima:

Se reza un Padrenuestro y siete Ave Marías por cada dolor de la Virgen. Al mismo tiempo le pedimos que nos ayude a entender el mal que hemos cometido y nos lleve a un verdadero arrepentimiento. Al unir nuestros dolores a los de María, tal como Ella unió Sus dolores a los de su Hijo, participamos en la redención de nuestros pecados y los del mundo entero.

Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, me arrepiento profundamente de todos mis pecados. Humildemente suplico Tu perdón y por medio de Tu gracia, concédeme ser verdaderamente merecedor de Tu amor, por los méritos de Tu Pasión y Tu muerte y por los dolores de Tu Madre Santísima. Amén.
(Se aconseja leer del Evangelio las citas que acompañan a cada dolor).

Primer Dolor - La profecía de Simeón (cf. Lucas 2,22-35)
Qué grande fue el impacto en el Corazón de María, cuando oyó las tristes palabras con las que Simeón le profetizó la amarga Pasión y muerte de su dulce Jesús. Querida Madre, obtén para mí un auténtico arrepentimiento por mis pecados.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre
"Dales, Señor, el eterno descanso y haz brillar sobre ellas tu eterna luz , por la misericordia de Dios las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Amén ".

Segundo Dolor - La huida a Egipto (Mateo 2,13-15)
Considera el agudo dolor que María sintió cuando ella y José tuvieron que huir repentinamente de noche, a fin de salvar a su querido Hijo de la matanza decretada por Herodes. Cuánta angustia la de María, cuántas fueron sus privaciones durante tan largo viaje. Cuántos sufrimientos experimentó Ella en la tierra del exilio. Madre Dolorosa, alcánzame la gracia de perseverar en la confianza y el abandono a Dios, aún en los momentos más difíciles de mi vida.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre
"Dales, Señor, el eterno descanso y haz brillar sobre ellas tu eterna luz , por la misericordia de Dios las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Amén ".

Tercer Dolor - El Niño perdido en el Templo (Lucas 2,41 -50)
Qué angustioso fue el dolor de María cuando se percató de que había perdido a su querido Hijo. Llena de preocupación y fatiga, regresó con José a Jerusalén. Durante tres largos días buscaron a Jesús, hasta que lo encontraron en el templo. Madre querida, cuando el pecado me lleve a perder a Jesús, ayúdame a encontrarlo de nuevo a través del Sacramento de la Reconciliación.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre.
"Dales, Señor, el eterno descanso y haz brillar sobre ellas tu eterna luz , por la misericordia de Dios las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Amén ".

Cuarto Dolor - María se encuentra con Jesús camino al Calvario (IV Estación del Vía Crucis)
Acércate, querido cristiano, ven y ve si puedes soportar tan triste escena. Esta Madre, tan dulce y amorosa, se encuentra con su Hijo en medio de quienes lo arrastran a tan cruel muerte. Consideren el tremendo dolor que sintieron cuando sus ojos se encontraron - el dolor de la Madre bendita que intentaba dar apoyo a su Hijo. María, yo también quiero acompañar a Jesús en Su Pasión, ayúdame a reconocerlo en mis hermanos y hermanas que sufren.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre.
"Dales, Señor, el eterno descanso y haz brillar sobre ellas tu eterna luz , por la misericordia de Dios las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Amén ".

Quinto Dolor - Jesús muere en la Cruz (Juan 19,17-39)
Contempla los dos sacrificios en el Calvario - uno, el cuerpo de Jesús; el otro, el corazón de María. Triste es el espectáculo de la Madre del Redentor viendo a su querido Hijo cruelmente clavado en la cruz. Ella permaneció al pie de la cruz y oyó a su Hijo prometerle el cielo a un ladrón y perdonar a Sus enemigos. Sus últimas palabras dirigidas a Ella fueron: "Madre, he ahí a tu hijo." Y a nosotros nos dijo en Juan: "Hijo, he ahí a tu Madre." María, yo te acepto como mi Madre y quiero recordar siempre que Tú nunca le fallas a tus hijos.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre.
"Dales, Señor, el eterno descanso y haz brillar sobre ellas tu eterna luz , por la misericordia de Dios las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Amén ".

Sexto Dolor - María recibe el Cuerpo de Jesús al ser bajado de la Cruz (Marcos 15, 42-46)
Considera el amargo dolor que sintió el Corazón de María cuando el cuerpo de su querido Jesús fue bajado de la cruz y colocado en su regazo. Oh, Madre Dolorosa, nuestros corazones se estremecen al ver tanta aflicción. Haz que permanezcamos fieles a Jesús hasta el último instante de nuestras vidas.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre.
"Dales, Señor, el eterno descanso y haz brillar sobre ellas tu eterna luz , por la misericordia de Dios las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Amén ".

Séptimo Dolor - Jesús es colocado en el Sepulcro (Juan 19, 38-42)
¡Oh Madre, tan afligida! Ya que en la persona del apóstol San Juan nos acogiste como a tus hijos al pie de la cruz y ello a costa de dolores tan acerbos, intercede por nosotros y alcánzanos las gracias que te pedimos en esta oración. Alcánzanos, sobre todo, oh Madre tierna y compasiva, la gracia de vivir y perseverar siempre en el servicio de tu Hijo amadísimo, a fin de que merezcamos alabarlo eternamente en el cielo.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre.
"Dales, Señor, el eterno descanso y haz brillar sobre ellas tu eterna luz , por la misericordia de Dios las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Amén ".

Oración final
Oh Doloroso e Inmaculado Corazón de María, morada de pureza y santidad, cubre mi alma con tu protección maternal a fin de que siendo siempre fiel a la voz de Jesús, responda a Su amor y obedezca Su divina voluntad. Quiero, Madre mía, vivir íntimamente unido a tu Corazón que está totalmente unido al Corazón de tu Divino Hijo. Átame a tu Corazón y al Corazón de Jesús con tus virtudes y dolores. Protégeme siempre. Amén.

jueves, 6 de abril de 2017

EL ESTUDIANTE ATEO Y EL ANCIANO RELIGIOSO (ANÉCDOTA REAL)


DE LA VIDA REAL

Un señor de unos 70 años viajaba en el tren, teniendo a su lado a un joven universitario que leía su libro de Ciencias. El caballero, a su vez, leía un libro de portada negra. Fue cuando el joven percibió que se trataba de la Biblia y que estaba abierta en el Evangelio de Marcos.
Sin mucha ceremonia, el muchacho interrumpió la lectura del viejo y le preguntó:
- Señor, ¿usted todavía cree en ese libro lleno de fábulas y cuentos?
- Sí, mas no es un libro de cuentos, es la Palabra de Dios. ¿Estoy equivocado?
- Pero claro que lo está. Creo que usted señor debería estudiar Historia Universal. Vería que la Revolución Francesa, ocurrida hace más de 100 años, mostró la miopía de la religión.
Solamente personas sin cultura todavía creen que Dios hizo el mundo en 6 días. Usted señor debería conocer un poco más lo que nuestros científicos dicen de todo eso.
- Y... ¿es eso mismo lo que nuestros científicos dicen sobre la Biblia?
- Bien, como voy a bajar en la próxima estación, no tengo tiempo de explicarle, pero déjeme su tarjeta con su dirección para mandarle material científico por correo con la máxima urgencia.
El anciano entonces, con mucha paciencia, abrió cuidadosamente el bolsillo derecho de su bolso y le dio su tarjeta al muchacho. Cuando éste leyó lo que allí decía, salió cabizbajo, sintiéndose peor que una ameba. En la tarjeta decía:

Profesor Doctor Louis Pasteur
Director General del Instituto de Investigaciones Científicas
Universidad Nacional de Francia

Nota: En el libro "El Santo Rosario" del P. Eliécer Sálesman SBD (adaptación) se cuenta esta anécdota, señalando que Pasteur iba rezando su rosario y no leyendo la Biblia. El joven se atrevió a decirle: "¿Por qué en vez de rezar el rosario no se dedica a aprender, a instruirse un poco más?; yo le puedo enviar algún libro para que se instruya". El final es el mismo.

-oOo-

Precisamente de Pasteur, el célebre químico y microbiólogo, es la famosa frase: 
"Un poco de ciencia aleja de Dios, mucha ciencia devuelve a Él".

miércoles, 5 de abril de 2017

2 + 2 = 5



¿2+2=5?: Cómo la ideología de género se ha impuesto sobre lo evidente

La asociación peruana defensora de la familia llamada Vida Viva Perú ha difundido este video en el que se denuncia la imposición de la ideología de género en las aulas, el adoctrinamiento a los niños desde edades tempranas y la forma en la que se castiga a aquellos que piensan diferente.

Desde siempre, 2+2 ha sido cuatro, pero ahora puede que el resultado sea otro distinto. El video que podrán ver explica cómo la ideología de género acaba con el sentido común y cómo la presión ideológica se ha impuesto sobre lo evidente.

El pasado fin de semana un padre denunció en Religión en Libertad el adoctrinamiento al que había sido sometido su hijo en un colegio de Madrid.

Sin conocimiento de las familias, denuncia este padre, “unos profesionales en su materia” impartieron charlas a los alumnos en las que se les instaba a elegir si querían ser niñas aunque fuesen niños o viceversa y se tachaba de fanáticos a quienes no estaban de acuerdo con esta ideología.

El padre que decidió compartir su caso también relató cómo su hija le contó que había recibido una charla y que le habían puesto un video “precioso”. El video en cuestión se llama HollySiz y muestra a un niño que quiere ser niña pero que se enfrenta a la “incomprensión” de sus compañeros de clase, de su profesora y de su padre. El video termina con el padre vestido de mujer recogiendo a su hijo en el colegio para mostrarle su apoyo.


Fuente: Infovaticana

martes, 4 de abril de 2017

EL PAPA FRANCISCO CONCEDE JURISDICCIÓN PARA CELEBRAR MATRIMONIOS A LOS SACERDOTES DE LA FRATERNIDAD SACERDOTAL SAN PÍO X

DE ESTE MODO "SE PODRÁN REMOVER LOS ESCRÚPULOS DE CONCIENCIA DE ALGUNOS FIELES".
Mons. Marcel Lefebvre, fundador de la FSSPX

4 de abril de 2017. El cardenal Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, junto con el secretario Mons. Guido Pozzo, han hecho pública hoy una carta dirigida a los obispos y cardenales en la que se informa la decisión del Papa Francisco de conceder a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fundada por Mons. Marcel Lefebvre, las facultades necesarias para celebrar matrimonios con regularidad canónica, los cuales hasta ahora se estaban acogiendo al Derecho de necesidad.

El documento inicia recordando que los sacerdotes de la Fsspx ya tienen jurisdicción ordinaria concedida por el papa Francisco para escuchar confesiones tal como CATOLICIDAD informó aquí: http://www.catolicidad.com/2016/11/roma-mantiene-la-jurisdiccion-de-los.html y continúa dando a conocer la nueva disposición del Romano Pontífice que "a propuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Ecclesia Dei, ha decidido autorizar a los Reverendísimos Ordinarios a que concedan las licencias para asistir a los matrimonios de fieles que siguen la actividad pastoral de la Fraternidad, según las siguientes indicaciones". Éstas establecen que "siempre que sea posible, el Obispo delegará a un sacerdote de la Diócesis para asistir a los matrimonios (o bien, a un sacerdote de otra circunscripción eclesiástica con las debidas licencias) recibiendo el consentimiento de los cónyuges durante la celebración del matrimonio que en la liturgia del Vetus Ordo se realiza al inicio de la Santa Misa. Ésta la celebra, después, un sacerdote de la Fraternidad." Agregando que "Allí donde ello no sea posible o no haya sacerdotes de la Diócesis que puedan recibir el consentimiento de las partes, el Ordinario puede conceder directamente las facultades necesarias a un sacerdote de la Fraternidad que celebrará también la Santa Misa, advirtiéndole de la obligación de hacer llegar cuanto antes a la Curia diocesana la documentación del matrimonio celebrado."

En seguida el documento se dirige a  los Prelados de las Conferencias Episcopales señalando que "Este Dicasterio confía en Su colaboración con la convicción de que con estas indicaciones no sólo se podrán remover los escrúpulos de conciencia de algunos fieles unidos a la FSSPX y la falta de certeza sobre la validez del sacramento de matrimonio, sino que al mismo tiempo, se avanzará hacia la plena regularización institucional."

Finaliza el documento declarando que "El Sumo Pontífice Francisco, el 24 de marzo de 2017, en la audiencia concedida al Cardenal Presidente, ha aprobado la presente Carta y ha ordenado su publicación."

Es importante considerar que La Iglesia Católica solo otorga jurisdicción ordinaria (para confesar o celebrar matrimonios) a quienes pertenecen al cuerpo de la misma Iglesia. Si se concede esta facultad ordinaria, necesariamente se está reconociendo que esos sacerdotes son católicos y no están en cisma. Un sacerdote excomulgado o cismático podría absolver a un pecador solo en el caso de que alguien estuviese en peligro de muerte. Sería un caso en el que la Iglesia, por el estado de necesidad del fiel, otorga una jurisdicción que no sería ordinaria, pero éste no sería el caso de los sacerdotes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X que ya pueden realizar estos sacramentos con una jurisdicción ordinaria sin recurrir ya al Derecho de necesidad.

El documento oficial fue publicado el día de hoy en el sitio del Vaticano: http://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2017/04/04/ecc.html

Fuentes: Vatican.va y Adelante la Fe

HACIA LA PROTESTANTIZACIÓN DE LOS CATÓLICOS

Ver (haz clic): LA PROTESTANTIZACIÓN EN LA IGLESIA